Biografía Nace, en 1849, en el seno de una humilde familia de pardos y morenos libres. Estaba asentada en Cumanayagua, un pequeño poblado rural perteneciente a la región de Cienfuegos en Cuba. Allí, desde la temprana adolescencia, comenzaría a trabajar para así ayudar al sustento familiar.
Guerra del 68 A los 20 años forma parte de los núcleos conspirativos independentistas en el territorio natal y el 6 de febrero de 1869 participa en el alzamiento contra el poder colonial español de los patriotas cienfuegueros encabezados por Juan Díaz de Villegas, Adolfo y Federico Fernández Cavada. Entre 1869 y 1871 participa en numerosas acciones militares en las jurisdicciones de Cienfuegos, Trinidad, Santa Clara y Sancti Spíritus. De esta zona sale, en abril de 1871 desde una columna de insurrectos villareños al mando de los generales Francisco Villamil y Juan Díaz de Villegas, en busca de armas y pertrechos ante el gobierno de Carlos Manuel de Céspedes. Bajo el mando directo del coronel José González Guerra, jefe de División de Cienfuegos, irrumpen en las llanuras camagüeyanas y prosiguen marcha hasta la provincia de Oriente, donde despliegan un intenso bregar combativo. Vencen al hambre, las enfermedades, el cansancio y la escasez de pertrechos.
Por órdenes del presidente Céspedes regresan en mayo de 1872 a Camagüey para esperar una expedición. Entonces, las diezmadas fuerzas villareñas quedaban bajo las órdenes del mayor general Ignacio Agramonte. Con dicho jefe mambí lucharía hasta la muerte de este en combate, el 11 de mayo de 1873. El mayor general Máximo Gómez tomaría el mando de los camagüeyanos y villareños dos meses después. Bajo la dirección de Gómez y de los destacados jefes Carlos Roloff, Julio Sanguily, Manuel Suárez, Henry Reeve, Antonio Maceo y José González Guerra, participaría Benigno en importantes combates. Forma parte del contingente invasor que atraviesa la Trocha de Júcaro a Morón, el 6 de enero de 1875, para adentrarse en el territorio de Las Villas.
Una destacada hoja de servicios militares en el Ejército Libertador exhibía Benigno Najarro al finalizar la Guerra de los Diez Años. Durante esa contienda, como resultado de su participación en numerosos combates, recibe una herida en la frente y otra en una de sus muñecas. Alcanza el grado de teniente.
Tregua Fecunda Durante la década de 1880 constituye familia con Manuela Correa Serrano y hacia 1885 reside en el pequeño caserío de Las Moscas, un punto intermedio de la campiña cienfueguera entre los poblados de Arimao, San Antón, el central Soledad, Guaos, La Sierra y Cumanayagua. En ese sitio, la pareja Najarro-Correa tiene nueve hijos. Allí despliega Benigno una intensa actividad comercial como propietario de una modesta tienda, sin abandonar los ideales independentistas. Las noticias sobre las actividades conspirativas de Antonio Maceo, Máximo Gómez y José Martí reforzarían su disposición de volver a tomar las armas contra el colonialismo español. En la comunidad rural de Las Moscas, el veterano Najarro gozaba de mucho respeto, por sus antecedentes y sus firmes convicciones independentistas.
A inicios de la década de 1890 la prédica de José Martí encuentra gran acogida entre los veteranos cienfuegueros de la Guerra de los Diez Años. Cuando en 1892 quedaba fundado el Partido Revolucionario Cubano (PRC), el comerciante Benigno Najarro aparece en el grupo de los que respaldan las ideas del Apóstol. Meses después existirían varios núcleos conspirativos, vinculados al proyecto martiano, en la región cienfueguera. En la tienda de Las Moscas, propiedad de Benigno, conspiraba un importante número de patriotas dispuestos a tomar las armas contra España. Entre estos destacan los nombres de Juan Ramírez Olivera, un mexicano también veterano del 68 y propietario de una pequeña finca, el labrador Gabriel Hernández, el colono cafetalero Santiago Romero Vílchez y los trabajadores de campo Justo Ruíz, Agustín Najarro, José González, Cayetano y Ciriaco Quesada. Aquellos patriotas, por falta de una buena coordinación, no pueden secundar el levantamiento del 24 de febrero de 1895.Tampoco establecen contacto con los patriotas vinculados a Juan Gualberto Gómez, alzados en la zona de Aguada de Pasajeros.
En los días posteriores al desembarco de Gómez y Martí los planes de alzamiento, en la provincia de Las Villas, estaban muy adelantados. En el área rural delimitada por los ríos Arimao y Caunao, que engloba amplias llanuras y las estribaciones montañosas limítrofes con los distritos de Trinidad, Fomento y Manicaragua, Benigno Najarro desempeñaría un rol esencial en la creación de una amplia red de conspiradores.
Guerra Necesaria A mediados del mes de mayo de 1895, Alfredo Rego, uno de los jefes del importante grupo de patriotas radicados en el pueblo de Santa Isabel de la Lajas, se esconde en la tienda de Benigno en Las Moscas debido a la persecución de las autoridades españolas sobre él. Con el apoyo de campesinos, trabajadores agrícolas, obreros azucareros, pequeños propietarios rurales, colonos y caficultores de la zona, el tendero y veterano mambí empezaba a crear las condiciones para iniciar la guerra en San Blas, El Nicho, Mercon, Mayarí, la Siguanea y otros puntos del lomerío del Escambray. El 4 de julio de 1895, Najarro estaba alzado junto a un grupo pequeño de independentistas. Días después, traslada al jefe del movimiento independentista local, Alfredo Rego, desde el escondite en su tienda hasta el campamento. Pasado un tiempo, ya Najarro tenía bajo su mando una fuerza de caballería de alrededor de 70 hombres.
La masiva incorporación de los cienfuegueros a la lucha insurreccional incrementa notablemente las tropas comandadas por Alfredo Rego. Fue él quien empieza la organización de las fuerzas cienfuegueras, las cuales, para agosto de 1895, según el propio Rego, superaban los 400 hombres.
A inicios de septiembre la Brigada de Cienfuegos estaba estructurada en dos Regimientos. Rego fungía como jefe y el mando superior del Cuarto Cuerpo del Ejército Libertador le reconocía el grado de coronel. En ese momento, Najarro ostentaba el grado de capitán y fue nombrado jefe de la Escolta del Cuartel General. Desde entonces el pequeño comerciante, devenido en oficial insurrecto, participaría en numerosas acciones combativas. Cuando Alfredo Rego sufre graves heridas el 15 de noviembre de 1895 en el combate del Hanabanilla, le acompaña en su recuperación hasta la llegada de la columna invasora encabezada por Máximo Gómez y Antonio Maceo.
En la Siguanea, el principal campamento de la Brigada de Cienfuegos, estaría Najarro entre los veteranos del 68 que saludan a Gómez y Maceo, sus antiguos jefes durante la anterior campaña en tierras camagüeyanas. Igualmente se reencuentra con antiguos compañeros de armas de la Guerra de los Diez Años, entre ellos los generales Carlos Roloff y Serafín Sánchez, destacados líderes de las fuerzas villareñas.
Junto a Máximo Gómez y Antonio Maceo avanza, después de la exitosa batalla de Mal Tiempo, por los llanos azucareros de Cienfuegos hasta los límites con la provincia de Matanzas. Entonces recibe la misión de llevar al extranjero al teniente coronel Rafael Pérez Morales y al coronel Rafael Arce, heridos en la batalla de Mal Tiempo, y regresaría nuevamente a Cuba.
En 1896 también participa de la salida del mayor general Carlos Roloff hacia los Estados Unidos. En ese mismo año retorna a la Isla como expedicionario del cuarto viaje del vapor Dauntless. Días después se reintegraba a la Brigada de Cienfuegos y en estas fuerzas combate bajo el mando de los generales Alejandro Rodríguez, Alfredo Rego e Higinio Esquerra, entre 1896 y 1897. Al instaurarse el gobierno de Ramón Blanco en la Isla rechaza las propuestas de los autonomistas y enfrenta con firmeza la traición de algunos jefes de la Brigada de Cienfuegos y de otras fuerzas villareñas.
Cuando Estados Unidos declara la guerra a España, tomando como pretexto la voladura del barco de guerra Maine, el general Esquerra le asigna la misión de articular el trabajo de los inspectores de costa de la Brigada cienfueguera y de servir de enlace con los barcos estadounidenses. Al mando de estos inspectores, los vigías y un pequeño grupo de insurrectos puede establecer, en la jurisdicción de Cienfuegos, las áreas de la costa sur más idóneas para ubicar puntos de avanzada de las Brigadas de la Segunda División del Cuarto Cuerpo del Ejército Libertador y, también, coordinar importantes tareas con las tripulaciones de los buques norteamericanos Yorktown, Eagle, Nashville y Marblehead.
Intervención norteamericana y República Al concluir la guerra en agosto de 1898 permanece con el general Higinio Esquerra y el resto de la Brigada de Cienfuegos en las áreas rurales de la región. Cuando se firma el Tratado de París entre España y Estados Unidos, sin la participación de representantes de los patriotas cubanos, continuaba acampado con sus compañeros y mantiene bajo su control toda la zona rural de Cienfuegos. En aquellos momentos, con el pretexto de evitar confrontaciones con las autoridades españolas, las tropas norteamericanas impiden la entrada de los insurrectos armados a la ciudad y protegen la evacuación de los soldados coloniales españoles. Sus últimos contingentes en Cuba y América, encabezados por el general Jiménez Castellanos, saldrían el 5 de febrero de 1899 por la Bahía de Jagua en el vapor Cataluña.
Con las tropas independentistas del Regimiento de Caballería Cienfuegos y el resto de la Brigada bajo el mando del general Higinio Esquerra, entra a la ciudad portuaria de Cienfuegos el 24 de febrero de 1899. A los pocos meses de instaurarse el gobierno de Ocupación Norteamericana y luego del nombramiento de José A. Frías como alcalde de Cienfuegos, Benigno pasa a integrar la jefatura de la Policía Urbana de Cienfuegos junto a un grupo de mambises: estos representaban los intereses de la Nación y abogaban por una República Independiente. De ahí que participe el 27 de febrero de 1899 en la constitución de la sociedad “Veteranos de la independencia” de Cienfuegos, un bastión importante del nacionalismo patriótico más radical, bajo la dirección del general José Braulio Alemán; los coroneles Joaquín Rodríguez del Rey Valero y Gonzalo García Vieta; el teniente coronel Rafael B. Jiménez; el comandante Antonio Gómez Sosa; los capitanes Pablo Hernández y Rafael Fernández del Cueto; los tenientes Manuel Gómez y Martín Morúa Delgado. Junto a otros miembros de los veteranos cienfuegueros defiende inicialmente las ideas plasmadas en el “Manifiesto de Montecristi” y luego el cuerpo de la Constitución de 1901, que reconocía el sufragio universal y, especialmente, la igualdad de los cubanos ante la ley. Al igual que otros independentistas cienfuegueros, Najarro rechaza la aprobación de la Enmienda Platt, aunque respaldaría la candidatura de Tomás Estrada Palma para presidente de la República.
En esos tiempos, Benigno Najarro era nombrado empleado de la Aduana de la ciudad de Cienfuegos. En el año 1905 es designado inspector especial a las órdenes del alcalde Faustino García Vieta.