miniatura|El príncipe de los lirios, en el palacio de Cnosos (Creta). Las mentiras cretenses, en griego antiguo ψεύδεα Κρητικά (pséudea krētiká), son un conjunto de relatos falsos o pseudologías que el héroe Odiseo (Ulises) narra en la segunda parte de la Odisea homérica (cantos XIII-XIX) para ocultar su verdadera identidad tras su regreso a Ítaca.
En estas narraciones, Odiseo se presenta sistemáticamente como un cretense Reece, Steve. The Cretan Odyssey: A Lie Truer Than Truth. Reseña en inglés. The American Journal of Philology. Vía JSTOR. Consultado el 20 de abril de 2026. de origen noble —a menudo relacionado con el linaje de Idomeneo—, que participó en la guerra de Troya y vivió después una serie de aventuras bélicas y marítimas (especialmente expediciones a Egipto, naufragios, esclavitud y mendicidad). El objetivo de estos relatos es evaluar la lealtad de sus interlocutores, obtener información y preparar su venganza contra los pretendientes de su esposa Penélope, sin revelar quién es él realmente.Stripeikis, Caterina Anush (2018). Innovación y tradición en las mentiras cretenses de Odiseo (Cantos 13-19). «Classica-Revista Brasileira de Estudos Clássicos» (año 2018, Vol. 31, n. 1, pp. 25-42) DOI:10.24277. Vía ResearchGate. Consultado el 1 de mayo de 2026.
Este motivo recurrente se conoce en la filología clásica como «mentiras cretenses» o «relatos cretenses» (del inglés Cretan Lies o Cretan Tales).Haft, Adele. J.: The Cretan Lies of Odyssey 13-19. Publicado en The Classical Journal, vol. 79, No. 4 (1984), pp. 289-306. Reseña en inglés. Vía JSTOR. Consultado el 20 de abril de 2026. Su nombre alude tanto al origen geográfico ficticio que Odiseo se atribuye como al estereotipo griego antiguo según el cual los cretenses eran proverbialmente mentirosos (asociado posteriormente a la paradoja de Epiménides).
Las mentiras Son cuatro las «mentiras cretenses»: A Atenea (Canto XIII): establece el papel de cretense asesino en fuga. A Eumeo (Canto XIV): la más larga y detallada. Se centra en la lealtad y la historia familiar. A Antínoo (Canto XVII): fue rico y opulento. Tras una expedición a Egipto acabó prisionero en Chipre de dónde llegó a Ítaca tras muchas penalidades. A Penélope (Canto XIX): la más emotiva. Odiseo se presenta como alguien que conoció a su esposo y le dio regalos, jugando con la esperanza de su esposa.
En el repertorio de las falacias odiseicas encontramos una quinta mentira, si bien «no cretense» (a su padre Laertes, Canto XXIV), que se desarrolla en sección independiente.
Mentira a Atenea Odisea XIII situación Odiseo fue trasladado a Ítaca por los marineros feacios, que lo dejan dormido sobre la arena junto a los presentes y riquezas que trae de la corte de Alcínoo. Despierta sin saber dónde está. Atenea se le muestra como un joven pastor de ovejas los hombros un manto doble, hermosamente hecho; en los nítidos pies, sandalias; y en la mano, una (Od. XIII, 93-227) Odiseo le habla.
Según cuenta, es un noble cretense: Oyó hablar de Ítaca en Troya, de donde viene huyendo porque mató a Orsíloco «el de los pies ligeros», hijo del rey de Creta , Idomeneo; el cual había deseado privarle «del botín de Troya por el que tantas fatigas padeciera»
Llegó a Ítaca navegando con unos fenicios que pretendían llegar a Pilos o la Élide pero los vientos los desviaron.
Lograron arribar al puerto de Ítaca remando con mucho esfuerzo.
Desembarcaron cansadísimos y se echaron en la playa; a él le acometió un dulce sueño.
Los fenicios sacaron sus riquezas de la nave, las dejaron en la arena y partieron a Sidón, mientras él se quedó aquí «con el corazón triste» (Od. XIII, 256-286)Homero. La Odisea: CANTO XIII. Partida de Ulises del país de los feacios y su llegada a Ítaca. Traducción de Luis Segalá y Estalella. Vía Wikisource.
Objetivos: Protegerse: se presenta como fugitivo, la identidad más segura para un extraviado que no sabe en qué mundo ha caído; quizás lo ayuden o al menos no lo ataquen de inmediato. Además establece un guion que explica el origen de sus riquezas. Averiguar dónde está: Odiseo despierta y no reconoce la isla (Atenea la había ocultado con niebla para protegerlo a él). Probar al interlocutor: ese 'pastor' (Atenea) ¿es amigo o enemigo? —«¡Ay de mí! ¿Qué hombres deben de habitar esta tierra a que he llegado? ¿Serán violentos, salvajes e injustos, u hospitalarios y temerosos de los dioses?»— (Od. XIII, 200)
Mentira a Eumeo Odisea XIV situación De acuerdo con el plan de Atenea, Odiseo debe reunirse con Eumeo: «Llégate ante todo al porquerizo, al guardián de tus puercos, que te quiere bien y adora a tu hijo y a la prudente Penélope. Lo hallarás sentado entre los puercos, los cuales pacen junto a la roca del Cuervo, en la fuente de Aretusa» (Od. XIII, 392-415). Eumeo, el fiel servidor, da hospitalidad a un 'anciano' (Odiseo) vestido de «harapos y una túnica, que estaban rotos, sucios y manchados feamente por el humo» (Od. XIII, 429-438) y se interesa por saber de él: «Ea, anciano, refiéreme tus cuitas, y dime la verdad de esto para que yo me entere: ¿Quién eres y de qué país procedes?» (Od. XIV, 165-190)
Odiseo dice ser de familia opulenta, aunque hijo ilegítimo de Castor Hilácida («a quien honraban los cretenses como a un dios por su felicidad, por sus riquezas y por su gloriosa prole»):
A la muerte de su padre heredó sólo una casa. Se casó con una mujer rica.
Su temperamento era guerrero, amigo de hazañas y acción: «Diéronme Marte y Minerva audacia y valor para destruir las huestes de los contrarios … No me gustaban las labores campestres, ni el cuidado de la casa que cría hijos ilustres, sino tan solamente las naves con sus remos, los combates, los pulidos dardos y las saetas»
Luchó en Troya como compañero de Idomeneo con el que, tras la guerra, capitaneó una expedición a Egipto: sus hombres saquearon el país pero fueron aniquilados; sólo él se salvó y atesoró riquezas durante siete años.
Emprendió viaje a Fenicia con un marino «trapacero y falaz»; naufragaron.
Llegó a la tierra de los tesprotos donde el rey Fidón lo acogió y le habló de Ulises (diciéndole que el héroe había estado allí recientemente).
Finalmente, los marineros de Fidón lo traicionaron, lo ataron como esclavo y lo dejaron en la costa de Ítaca, pero él logró huir de las cadenas y llegar a la cabaña de Eumeo (Od. XIV, 191-359)Homero. La Odisea: CANTO XIV. Conversación de Ulises con Eumeo. Traducción de Luis Segalá y Estalella. Vía Wikisource.
Objetivo: Ganar la confianza de Eumeo. Tantear su lealtad. Sondear noticias.
Mentira a Antínoo Odisea XVII situación Odiseo «transfigurado en un viejo y miserable mendigo que se apoyaba en el bastón y llevaba feas vestiduras» entró en palacio tras Eumeo. Telémaco le ofrece pan e insta a los pretendientes a hacer lo mismo. Antínoo, «el más áspero de todos los pretendientes para los esclavos de Ulises» según Eumeo (vv. 380-391) increpa al porquerizo: «¡Ah, famoso porquero! ¿Por qué lo trajiste a la ciudad? ¿Acaso no tenemos bastantes vagabundos, que son mendigos importunos y peste de los festines?».
El 'vagabundo' (Odiseo) se detiene cerca de Antínoo y le habla:
Le dice que fue rico y opulento: «En otra época, también yo fuí dichoso entre los hombres, habité una rica morada, y di muchas veces limosna al vagabundo»
Emprendió un viaje a Egipto con «errabundos piratas». Arribaron en el «río Egipto» y envió espías para explorar el territorio pero sus hombres, siguiendo sus propios impulsos devastaron los campos egipcios y se llevaron a las mujeres y los niños.
Los egipcios se rechicieron, matando a muchos y esclavizando a otros.
Él fue entregado a Dmétor Yásida que lo llevó a Chipre, donde «reinaba con gran poder»; y de allí llegó a Ítaca «después de padecer muchos infortunios» (Od. XVII, 415-444).Homero. La Odisea: CANTO XVII. Vuelta de Telémaco a Ítaca. Traducción de Luis Segalá y Estalella. Vía Wikisource.
Objetivo: Provocar a los pretendientes de Penélope.
Mentira a Penélope Odisea XIX situación Odiseo, ya reconocido por Telémaco, se encuentra en la sala del palacio «y junto con Minerva pensaba en la matanza de los pretendientes» (vv. 47-52). Salió de su cuarto Penélope y se sentó en su sillón de marfil y plata. Melanto increpa a Odiseo por segunda vez (vv. 66-69) pero Penélope interviene y pregunta directamente al 'forastero': «Ante todo te haré yo misma estas preguntas: ¿Quién eres y de qué país procedes? ¿Dónde se hallan tu ciudad y tus padres?» (vv. 104-105) El 'desconocido' pide que le haga otras preguntas (vv. 106-122)
Penélope insiste: «dime tu linaje y de dónde eres; que no serán tus progenitores la encina o el peñasco de la vieja fábula» (vv. 123-163); y entonces el 'huésped' narra su 'historia':
Es un cretense llamado Etón; hijo de Deucalión y nieto de Minos; hermano de Idomeneo.
Conoció 'a Odiseo' en Cnosos cuando 'aquél' se dirigía a Troya; le brindó su hospitalidad en palacio. Odiseo naufragó y perdió su tripulación en Trinacria, por la ira de Zeus y de Helios; él logró llegar al país de los feacios que le entregaron muchísimos regalos. Ahora se encuentra en Dodona «para saber por la alta encina la voluntad de Júpiter acerca de si convendría que volviese manifiesta o encubiertamente a su patria» (Od. XIX, vv. 165-307)
Objetivos:Valle Salazar, Luca (2023). Remembering Someone Else's Past: The Social Psychology of Odysseus’ Fake Autobiographies (Od. 14 and 19). Reseña en inglés. «Antichthon» (año 2023.9, Vol. 57, pp. 1-17) DOI:10.1017. Cambridge University Press. Consultado el 1 de mayo de 2026. dar esperanzas y emocionar a Penélope —le asegura que Odiseo vive— probar su fidelidad y lealtad —pasaron veinte años: necesita estar seguro de Penélope— recoger información sobre la situación en palacio.
Función y significado narrativo Las mentiras cretenses no son simples engaños sino que constituyen un recurso narrativo: Ponen de relieve la mêtis (astucia) de Odiseo. Al igual que Atenea, él usa el lenguaje como una herramienta de supervivencia: estas mentiras le permiten a Odiseo probar la lealtad de quienes lo rodean Eumeo o antes de revelarse a ellos. Exploran temas como la verosimilitud del relato épico y la relación entre verdad y ficción. Homero mismo lo dice en el Canto XIX.203: «de tal suerte forjaba [Odiseo] su relato, refiriendo muchas cosas falsas que parecían verdaderas».Homero. La Odisea: CANTO XIX. Coloquio de Ulises y Penélope. El lavatorio o reconocimiento de Ulises por Euriclea. Traducción de Luis Segalá y Estalella. Vía Wikisource. La verosimilitud de lo narrado puede ser tan importante, o más, que la verdad en sí misma. En lugar de simples mentiras improvisadas, estos relatos podrían ser fragmentos de tradiciones orales paralelas que circulaban en la antigua Grecia antes de la fijación del texto homérico Odisea en la que Creta desempeñaba un papel más central en el retorno del héroe.Nagy, Gregory: Diachronic Homer and a Cretan Odyssey (en inglés). Oral Tradition. Project MUSE. doi: 10.1353/ORT.2017.0001. Vía Academia.edu. Consultado el 22 de abril de 2026. Nagy, Gregory: A Cretan Odyssey, Part 1 (en inglés). Classical Inquiries 2015. Vía Harvard Library. Consultado el 22 de abril de 2026. Esta versión alternativa no sería un mero relato de aventuras, sino una tradición oral que se centraba en la piratería, la guerra en Egipto y la política en Creta.
Mentira no cretense a Laertes Aunque no forma parte estrictamente de las «mentiras cretenses», Odiseo recurre nuevamente a la misma argucia en el Canto XXIV con el embuste que cuenta a su padre Laertes: todavía disfrazado, se presenta como Epérito, hijo de Afidante Polipemónida, originario de Alibante; afirma haber hospedado a 'Odiseo' cinco años antes:
Está mentira «no cretense» cierra la serie de pruebas de lealtad mediante el engaño que caracterizan el regreso de Odiseo a Ítaca.
Véase también Odisea Ilíada Eneida Mentira Anexo:Figuras de la mitología griega
Notas