miniaturadeimagen|Casa de pioneros restaurada en el National Ranching Heritage Center en Lubbock, Texas.

Una zona fronteriza es un término político y geográfico que designa las áreas próximas o situadas más allá de un límite territorial. A diferencia de una frontera lineal o demarcada (en inglés: border), la zona fronteriza (frontier) se refiere a una franja territorial amplia y a menudo difusa, generalmente asociada al contacto entre sociedades colonizadoras y pueblos indígenas, o entre áreas colonizadas y territorios aún no incorporados al control estatal.

El concepto de zona fronteriza ha desempeñado un papel central en la historia de múltiples regiones del mundo. En América del Sur, las fronteras coloniales españolas con los pueblos mapuches en Chile, los chiriguanos en Bolivia y los pueblos de las Pampas en Argentina fueron escenarios de conflicto, comercio y negociación durante siglos. En los Estados Unidos, el historiador Frederick Jackson Turner formuló en 1893 su influyente Tesis de la Frontera, según la cual la existencia de tierras libres en el oeste del país moldeó el carácter democrático e individualista de la sociedad estadounidense. En Canadá, historiadores como Harold Adams Innis desarrollaron una tesis alternativa centrada en la relación entre centros metropolitanos y periferias. Otras zonas fronterizas históricamente significativas incluyen la expansión rusa hacia Siberia mediante comunidades cosacas, la conquista Qing de Xinjiang en China y la Provincia de la Frontera del Noroeste en la India británica.

En la Australia colonial, el término se empleó para describir los confines de la colonización europea, a menudo vinculado a episodios de violencia entre colonos y pueblos aborígenes.

Australia

miniaturadeimagen|Hombre del monte australiano con su perro y su caballo, c. 1910

El término «frontera» (en inglés: frontier) se empleó con frecuencia en la Australia colonial para referirse al territorio que limitaba con lo desconocido o «no civilizado», es decir, los confines de la colonización o la extensión más lejana de lo que solía denominarse los «distritos del interior» o «distritos colonizados».Véase, por ejemplo, Parliamentary Debate 14 de abril, Legislative Assembly of NSW (Australian 14 de abril de 1848, p. 4 Robinson) El «exterior» fue otro término frecuente en la Australia colonial, que aparentemente abarcaba no solo la frontera sino los distritos que se encontraban más allá. Los colonos de la frontera solían autodenominarse «los de afuera» o «residentes exteriores» y al área donde habitaban la llamaban «los distritos exteriores». En ocasiones la «frontera» era descrita como «los bordes exteriores».Véase, por ejemplo, Sydney Morning Herald 6 de junio de 1851, p. 2g; South Australian Register; Moreton Bay Courier 16 de febrero de 1861, p. 2 y 2 de abril de 1861, p. 3 sobre «The Native Police»; véase Queensland Parliamentary Debate (fiscal general Pring) (Brisbane Courier, 27 de julio de 1861, p. 5); Queensland Parliamentary Debate 20 de agosto de 1863; Brisbane Courier, 22 de agosto de 1863 (Editorial). No obstante, el término «distritos fronterizos» se empleaba predominantemente en los primeros periódicos coloniales australianos al tratar escaramuzas entre blancos y negros en el norte de Nueva Gales del Sur y Queensland, así como en informes periodísticos desde Sudáfrica, mientras que su uso era menos frecuente al referirse a asuntos de Victoria, Australia Meridional y el sur de Nueva Gales del Sur. El empleo de la palabra «frontera» solía vincularse a descripciones de violencia fronteriza, como en una carta publicada en el Sydney Morning Herald en diciembre de 1850 que describía asesinatos y carnicerías en la frontera norte y solicitaba la protección de los colonos.Sydney Morning Herald 24 de diciembre de 1850, p. 3s.

América del Sur

derecha|miniaturadeimagen|Territorios españoles de facto y territorios indígenas hacia 1800. El Virreinato del Río de la Plata se muestra en azul y la Capitanía General de Chile en verde.

Argentina

La frontera indígena meridional del Virreinato del Río de la Plata constituía el límite sur hasta donde el virreinato podía ejercer su autoridad. Más allá se extendían territorios controlados de facto por pueblos indígenas que habitaban las Pampas y la Patagonia. Estos grupos eran principalmente los tehuelches, los pehuenches, los mapuches y los ranqueles.

miniaturadeimagen|Carlos Morel, Indios pampas (Serie Ibarra). Siglo . Visible: 25 × 28 cm. Litografía: 21 × 26,5 cm, litografía sobre papel

Los españoles organizaron diversas campañas militares y suscribieron tratados de paz con el fin de detener las incursiones indígenas en tierras españolas o de avanzar la frontera hacia territorio indígena. En la década de 1870, para contrarrestar los malones y a los pueblos nativos a caballo, Argentina construyó una zanja profunda denominada Zanja de Alsina, destinada a impedir que el ganado fuese llevado hacia el oeste y a establecer un límite frente a las tribus de las Pampas.

Bajo el mando del general Julio Argentino Roca, la Conquista del Desierto extendió el poder argentino hacia la Patagonia.

Bolivia

Durante largo tiempo existió una frontera al este de Tarija, en el sudeste de Bolivia. A partir de finales del siglo , los españoles consideraron a las tribus que habitaban las selvas orientales, y en particular a los «chiriguanos», como una amenaza. Esta frontera atrajo a cimarrones e individuos indígenas que escapaban del dominio español en la Real Audiencia de Charcas. La frontera permaneció notablemente estable hasta finales del siglo , cuando los españoles lograron algunos avances en territorio chiriguano. Posteriormente, en la segunda mitad del siglo , se produjo un avance más definitivo sobre las tierras chiriguanas; la última resistencia fue aplastada a principios del siglo . Aniceto Arce y otros bolivianos acaudalados tomaron el control de las tierras de los ava guaraníes derrotados a finales del siglo , estableciendo grandes explotaciones ganaderas. Gran parte del ganado criado en el este de Chuquisaca se exportaba a Salta en Argentina y luego a través de los Andes hasta las salitreras en el desierto de Atacama de Chile. Dada la extensión de las estancias ganaderas establecidas, el fraile franciscano Angélico Martarelli argumentó hacia 1890 que las tierras chiriguanas habían sido colonizadas por el ganado más que por colonos humanos.

Chile

La Destrucción de las siete ciudades (1599-1604) condujo a la formación de una frontera denominada La Frontera, con los españoles gobernando al norte del río Biobío y los mapuches conservando su independencia al sur de dicho río. Dentro de esta frontera, la ciudad de Concepción asumió el papel de «capital militar» del Chile bajo dominio español. Este papel informal le fue conferido por el establecimiento del Ejército de Arauco en la ciudad, financiado mediante pagos de plata provenientes de Potosí denominados Real Situado. Santiago, ubicada a cierta distancia de la zona de guerra, permaneció como capital política desde 1578.

miniaturadeimagen|Huasos chilenos, 1836, por Johann Moritz Rugendas

Tras la Rebelión mapuche de 1655 y la abolición de la esclavitud mapuche por parte del Imperio español en 1683, el comercio a través de la frontera aumentó. El comercio mapuche-español y luego mapuche-chileno se incrementó aún más en la segunda mitad del siglo a medida que las hostilidades disminuían.Bengoa 2000, pp. 45–46. Los mapuches obtenían bienes de Chile y algunos adoptaban vestimenta «española».Bengoa 2000, p. 154. A pesar de los contactos estrechos, chilenos y mapuches permanecieron social, política y económicamente distintos. Los funcionarios españoles y posteriormente chilenos con los títulos de comisario de naciones y capitán de amigos actuaban como intermediarios entre los mapuches y las autoridades coloniales y republicanas.

Durante la Ocupación de la Araucanía, la República de Chile avanzó la frontera hacia el sur desde el río Biobío hasta el río Malleco, donde se estableció una línea de fuertes bien defendida entre 1861 y 1871.

Tras haber derrotado decisivamente a Perú en las batallas de Chorrillos y Miraflores en enero de 1881, las autoridades chilenas dirigieron su atención a la frontera meridional en la Araucanía, buscando defender los avances anteriores que tanto había costado establecer.Bengoa 2000, pp. 275-276.Ferrando 1986, p. 547Bengoa 2000, pp. 277-278. La idea no era solamente defender fuertes y asentamientos, sino también avanzar la frontera desde el río Malleco hasta el río Cautín.

Estados Unidos

miniaturadeimagen|Pioneros mormones cruzando el Misisipi en febrero de 1846

En los Estados Unidos, la frontera fue el término que los académicos emplearon para describir el impacto de la franja de tierra situada más allá de la zona de ocupación europea existente. A medida que los pioneros avanzaban hacia la zona fronteriza, experimentaban cambios significativos a raíz de ese encuentro, fenómeno que Frederick Jackson Turner denominó «la importancia de la frontera». Turner argumentó en 1893 que la disponibilidad ilimitada de tierras libres en la zona ofrecía una sensación psicológica de oportunidad ilimitada, lo cual a su vez tuvo múltiples consecuencias, como el optimismo, la orientación hacia el futuro, la liberación de las restricciones causadas por la escasez de tierras y el despilfarro de recursos naturales.

Junto con la doctrina del «destino manifiesto», el concepto de «frontera» también tuvo un impacto considerable sobre los pueblos nativos americanos, de manera similar a la declaración de terra nullius promulgada por los británicos hacia 1835 para legitimar su colonización de Australia. La idea negaba implícitamente todo reconocimiento de ocupación preexistente legítima y representaba una negación absoluta de los derechos territoriales de los pueblos indígenas cuyos territorios estaban siendo anexados por los colonizadores europeos.

A lo largo de la historia estadounidense, la expansión de los asentamientos fue mayoritariamente de este a oeste, por lo que la frontera suele identificarse con «el Oeste». En la costa del Pacífico, la colonización avanzó hacia el este. En Nueva Inglaterra, avanzó hacia el norte.

El término inglés frontier fue adoptado del francés en el siglo con el significado de «tierra limítrofe», la región de un país que colinda con otro país (véase también marcas). El uso de frontier con el sentido de «una región en el borde de un área colonizada» es un desarrollo particular de América del Norte, comparable al concepto australiano de outback. En el sentido turneriano, «frontera» fue un concepto técnico analizado por centenares de investigadores.

Norteamérica colonial

miniaturadeimagen|Voyageurs francocanadienses pasando por una cascada

En los primeros tiempos de la colonización europea de la costa atlántica, la frontera era esencialmente cualquier parte del interior boscoso del continente más allá de la franja de asentamientos existentes a lo largo de la costa y los grandes ríos como el San Lorenzo, el Connecticut, el Hudson, el Delaware, el Susquehanna y el James.

Los patrones de expansión y asentamiento de británicos, franceses, españoles y neerlandeses diferían considerablemente entre sí. Solo unos pocos miles de franceses migraron a Canadá. Los habitants se establecieron en aldeas a lo largo del río San Lorenzo y construyeron comunidades que permanecieron estables durante largos períodos, sin avanzar hacia el oeste del modo en que lo harían los estadounidenses. Aunque los comerciantes de pieles franceses recorrieron ampliamente los Grandes Lagos y la cuenca del río Misisipi hasta las Montañas Rocosas, por lo general no se asentaron de forma permanente. La colonización francesa efectiva en esas áreas se limitó a unas pocas aldeas muy pequeñas en el bajo Misisipi y en el País de Illinois.Clarence Walworth Alvord, The Illinois Country 1673-1818 (1918)