miniaturadeimagen Sentimiento antiucraniano (), ucraniofobia (), o antiucranianismo () es la animosidad hacia los ucranianos, la cultura ucraniana, el idioma ucraniano, Ucrania como nación, o todo lo anterior.Andriy Okara. Ukrainophobia is a gnostic problem. n18texts Okara . Consultado el 7 de diciembre de 2008.
Los estudios modernos dividen el sentimiento antiucraniano en dos tipos. Uno consiste en la discriminación contra los ucranianos basada en su origen étnico o cultural, formas típicas de xenofobia, racismo y un sentimiento más amplio antieslavo. El otro consiste en el rechazo conceptual de los ucranianos como un verdadero grupo étnico y en el rechazo de la cultura ucraniana y del idioma, basado en la creencia de que son artificiales y fueron creados de forma deliberada; a comienzos del siglo XX, varios autores del nacionalismo ruso afirmaron que tanto la identidad como la lengua ucraniana habían sido creadas artificialmente para debilitar a Rusia. Desde entonces, este argumento también ha sido sostenido por otros autores nacionalistas rusos.
Estereotipos ucranófobos Dentro de las narrativas del nacionalismo ruso y la propaganda en Rusia, los estereotipos ucranófobos van desde la burla hasta la atribución de rasgos negativos a toda la nación ucraniana. Entre ellos:
Los ucranianos comen grandes cantidades de salo. Los ucranianos son avaros. Los ucranianos son astutos y engañosos. Los ucranianos son deshonestos. Los ucranianos carecen de educación y cultura. Los ucranianos son homosexuales. Las mujeres ucranianas son prostitutas. Los ucranianos son antisemitas. El idioma ucraniano es un dialecto defectuoso del idioma ruso. El nacionalismo ucraniano es asociado con el neonazismo, especialmente en la desinformación rusa en el contexto de la guerra ruso-ucraniana, mediante narrativas como: Los ucranianos simpatizan con líderes nacionalistas como Stepan Bandera y Román Shujévych, considerados colaboradores de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. A pesar de ello, 4,5 millones de ucranianos sirvieron en el Ejército Rojo contra Alemania. Los ucranianos simpatizan con el hetman independentista Iván Mazepa, acusado de traicionar la unidad entre rusos y ucranianos. Toda la sociedad ucraniana está dominada por neonazis y ultranacionalistas que persiguen a los rusos étnicos y a los hablantes de ruso; esta narrativa fue utilizada por el gobierno ruso para justificar la invasión rusa de Ucrania de 2022. Historia
En el Imperio ruso
El surgimiento y la expansión de la conciencia nacional ucraniana en torno a las Revoluciones de 1848 generaron un sentimiento antiucraniano en ciertos sectores de la sociedad dentro del Imperio ruso. Para frenar y controlar este movimiento, el uso del idioma ucraniano fue inicialmente restringido mediante decretos oficiales como la Circular de Valuev (18 de julio de 1863) y posteriormente prohibido por el Ukaz de Ems (18 de mayo de 1876) en cualquier uso impreso (con la excepción de la reimpresión de documentos antiguos). Popularmente, el sentimiento antiucraniano fue promovido por organizaciones como las Cien Negras, que se oponían firmemente a la autodeterminación ucraniana. Algunas restricciones sobre el uso del idioma ucraniano fueron relajadas entre 1905 y 1907, y dejaron de aplicarse tras la Revolución de Febrero de 1917.
miniatura|derecha|Gendarmes rusos en 1914 durante el entierro de Taras Shevchenko.
Además del Ukaz de Ems y la Circular de Valuev, existió una serie de decretos antiucranianos relacionados con el idioma desde el siglo XVII, cuando Rusia estaba gobernada por la dinastía Románov. En 1720, Pedro el Grande emitió un edicto que prohibía la impresión de libros en ucraniano, y desde 1729 todos los decretos e instrucciones debían redactarse únicamente en idioma ruso. En 1763, Catalina II de Rusia prohibió las conferencias en ucraniano en la Academia Mohyla de Kyiv. En 1769, el Santo Sínodo Gobernante prohibió la impresión y uso de libros de alfabeto ucraniano. En 1775, la Sich de Zaporiyia fue destruida.
En 1832, toda la educación en las escuelas de la Ucrania de la margen derecha pasó a impartirse exclusivamente en ruso. En 1847, el gobierno ruso persiguió a los miembros de la Hermandad de los Santos Cirilo y Metodio y prohibió las obras de Taras Shevchenko, Panteleimon Kulish y Mykola Kostomarov. En 1862, se cerraron todas las escuelas dominicales gratuitas para adultos en Ucrania. En 1863, el ministro del Interior ruso, Piotr Valuev, declaró que el idioma ucraniano nunca había existido ni podía existir.
Durante el invierno de 1863–1864 tuvo lugar el Levantamiento de Enero en las regiones occidentales del imperio, que unió a los pueblos del antiguo Mancomunidad de Polonia-Lituania. En 1864, el "Reglamento sobre escuelas primarias" estableció que toda la enseñanza debía realizarse en ruso. En 1879, el ministro de Educación Dmitri Tolstói declaró que todos los pueblos del Imperio ruso debían someterse a la rusificación forzada.
En la década de 1880 se promulgaron varios decretos que prohibían la educación en ucraniano en escuelas privadas, las representaciones teatrales en ucraniano, el uso del idioma en instituciones oficiales y el uso de nombres ucranianos en ceremonias de bautismo. En 1892, otro decreto prohibió la traducción del ruso al ucraniano. En 1895, la Administración Principal de Publicaciones prohibió la impresión de libros infantiles en ucraniano. En 1911, una resolución del VII Congreso de la Nobleza en Moscú prohibió el uso de cualquier idioma distinto del ruso. En 1914, el gobierno ruso prohibió oficialmente las celebraciones del centenario del nacimiento de Shevchenko y desplegó gendarmes en la colina Chernecha. Ese mismo año, Nicolás II de Rusia emitió un edicto que prohibía la prensa en ucraniano.
Unión Soviética
Bajo el gobierno de la Unión Soviética, se adoptó una política de korenización tras la derrota de la República Popular Ucraniana, la cual inicialmente promovía la conciencia cultural ucraniana. Sin embargo, esta política fue abandonada en 1928 y completamente eliminada en 1932 en favor de la rusificación.
En 1929, Mykola Kulish escribió la obra teatral Myna Mazailo, en la que describe la situación cultural en Ucrania. Aunque oficialmente no existía sentimiento antiucraniano en el gobierno soviético, este comenzó a reprimir todos los aspectos de la cultura y el idioma ucranianos, en contradicción con la ideología del internacionalismo proletario.
En 1930, se llevó a cabo el proceso de la Unión para la Liberación de Ucrania en Járkov, tras el cual numerosos políticos ucranianos y sus familiares fueron deportados forzosamente a Asia Central.
Durante la Gran Purga, toda una generación de poetas, escritores e intelectuales ucranianos fue perseguida y ejecutada, fenómeno conocido como el Renacimiento ejecutado.
Durante la era soviética, la población de Ucrania se redujo debido a la hambruna artificial conocida como el Holodomor, que afectó al pueblo ucraniano entre 1932 y 1933, así como a otras regiones agrícolas de la URSS. La colectivización en la Unión Soviética y la falta de industrias favorecidas contribuyeron a la mortalidad (52 % de las muertes excedentes), y existen indicios de que los ucranianos étnicos y los alemanes fueron especialmente afectados.
Según un estudio del Centre for Economic Policy Research publicado en 2021 por Andrei Markevich, Natalya Naumenko y Nancy Qian, las regiones con mayor proporción de población ucraniana fueron más afectadas por las políticas centralizadas, recibiendo menos recursos como tractores, lo que incrementó la mortalidad por hambruna.
Muchos ucranianos destacados fueron etiquetados como nacionalistas o contrarrevolucionarios, siendo reprimidos y ejecutados como enemigos del pueblo.Dmytryshyn, Basil. Moscow and the Ukraine, 1918–1953: A Study of Russian Bolshevik Nationality Policy. Bookman Associates, 1956.
En enero de 1944, durante una sesión del Politburó, Iósif Stalin pronunció un discurso titulado Sobre los errores antileninistas y las desviaciones nacionalistas en el relato cinematográfico de Aleksandr Dovzhenko, Ucrania en llamas.Shapoval, Yu. Гітлер, Сталін і Україна: безжальні стратегії. Ukrayinska Pravda. 9 de mayo de 2013.
El 2 de julio de 1951, el periódico comunista Pravda publicó un artículo titulado On Ideological Perversions in Literature sobre el poema Love Ukraine de Volodímir Sosyura, criticándolo por exaltar una Ucrania "eterna" desligada de la ideología soviética.Siundiukov, I. Volodymyr Sosiura and the Oppressors of National Spirit. The Day. 17 de febrero de 2004.
Análisis contemporáneos indican que el idioma ucraniano estaba subrepresentado en los medios de comunicación soviéticos.Dovzhenko Film Studios as a mirror of Russification policy in the USSR. Ukrayinska Pravda. 17 de julio de 2013.
Discurso de odio antiucraniano durante la invasión rusa de 2022
Las narrativas antiucranianas de carácter incitador y deshumanizante que se repiten en redes sociales en este contexto han sido objeto de análisis. Estas han sido comparadas con discursos de odio que en el pasado se utilizaron para justificar la violencia contra grupos como las víctimas del Holocausto, los grupos perseguidos por el régimen de los Jemeres Rojos en Camboya, los tutsis durante el genocidio de Ruanda de 1994 y los rohinyás en Myanmar.
En el contexto de la guerra ruso-ucraniana, la promoción y justificación de la violencia incluye, entre otros, la celebración de crímenes de guerra rusos como la masacre de Bucha o el ataque con misiles contra un edificio residencial en Dnipró en enero de 2023, que causó la muerte de más de 40 civiles. Las cuentas en redes sociales que difunden este tipo de contenidos suelen también atacar a minorías sexuales y de género, promover teorías conspirativas como los supuestos "biolaboratorios en Ucrania", apoyar movimientos como QAnon y expresar respaldo a Donald Trump.
Por país
Alemania nazi Bajo la ideología nazi, los ucranianos —junto con otros pueblos eslavos— eran considerados Untermensch ("subhumanos"), por lo que fueron objeto de prejuicios raciales extremos y explotación. La Alemania nazi no reconocía a los ucranianos como una nación o grupo étnico digno de soberanía; en su lugar, eran vistos como una población rural fragmentada destinada a ser sometida, esclavizada o desplazada en beneficio de la expansión alemana.
Adolf Hitler y otros teóricos nazis consideraban a los eslavos racialmente inferiores e incapaces de autogobernarse. En Mein Kampf, Hitler se refería a los eslavos como racialmente "inferiores" y defendía el derecho germánico a conquistar territorios orientales.Mein Kampf, traducción de Ralph Manheim.
El Generalplan Ost, desarrollado en 1942 por las SS de Heinrich Himmler, establecía la expulsión y esclavización masiva de decenas de millones de eslavos, incluidos los ucranianos. El plan contemplaba que solo una pequeña fracción de la población local —menos del 10 %— sería germanizada, mientras que el resto sería desplazado o condenado a morir por hambre y trabajo forzado.Madajczyk, Czesław. Generalplan Ost: The Nazi Plan for the East. 1990.
A pesar de cierto apoyo inicial de sectores nacionalistas ucranianos en 1941, el régimen nazi reprimió rápidamente cualquier intento de autonomía. El efímero gobierno nacional ucraniano proclamado en Leópolis por la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN-B) fue disuelto por la Gestapo, y sus líderes, incluidos Yaroslav Stetsko y Stepan Bandera, fueron arrestados.Snyder, Timothy. Bloodlands: Europe Between Hitler and Stalin. 2010.
El Reichskommissar Erich Koch, encargado de la administración de Ucrania ocupada, expresó abiertamente su desprecio hacia la población local: