En el ámbito de la movilidad y el transporte, el cambio modal se refiere a la variación de la proporción de usuarios que utilizan cada modo de transporte. Este cambio puede darse, por ejemplo, cuando se sustituye el uso del automóvil privado por el transporte público, la bicicleta o los desplazamientos a pie. Es un indicador clave para analizar cómo evolucionan los hábitos de movilidad en una población.

Transición hacia la movilidad sostenible En la actualidad, el reparto modal continúa estando fuertemente dominado por el uso del automóvil privado de combustión, generando externalidades como los efectos sobre la salud, la dependencia energética, el impacto ambiental, la contaminación atmosférica y acústica, la congestión del tráfico, la siniestralidad vial o la alta demanda de espacio público.

Por ello, las políticas de movilidad tienden a favorecer a la movilidad activa sobre la pasiva, al transporte colectivo frente al individual, a las fuentes de energía renovables frente a los combustibles fósiles y al transporte público frente al privado.

El planeamiento urbanístico es fundamental para promover los cambios modales. Así, la creación de infraestructuras ciclistas o exclusivas para el transporte público promueven la eficiencia de estos modos de transporte, en un efecto conocido como demanda inducida. De la misma manera, generar restricciones a los automóviles privados e implementar tarifas de uso y aparcamiento disuaden del uso del coche.

Véase también Alternativas al uso del coche Derecho a la movilidad Pacificación del tráfico Pirámide de la movilidad Reparto modal Transporte sostenible Zona de bajas emisiones

Referencias

Categoría:Transporte Categoría:Cambio social