Mart Saar (Hüpassaare, 28 de septiembre de 1882–Tallin, 28 de octubre de 1963) fue un compositor, organista y pianista estonio.
Nació en Hüpassaare, cerca de Suure-Jaani, en un entorno de pantanos y bosques donde, desde su infancia, se familiarizó con la naturaleza y las melodías folclóricas interpretadas por los músicos locales. Tras estudiar en Kaansoo, Suure-Jaani y Põltsamaa, ingresó en 1901 en el Conservatorio de San Petersburgo. Allí estudió órgano bajo la dirección de Louis Homilius y composición con Anatoli Liádov y Nikolái Rimski-Kórsakov. Este último alentó a Saar a utilizar la música folclórica local en sus creaciones. Durante los veranos de 1904 y 1907, el propio compositor se dedicó a la recopilación de melodías populares.
Tras graduarse en el conservatorio, se estableció en Tartu, donde compaginó la composición con la labor pedagógica y la interpretación de órgano y piano en conciertos. En 1921, un incendio en su vivienda de Tartu destruyó los manuscritos de más de 150 obras. Posteriormente, se trasladó primero a Tallin y luego regresó a su lugar de nacimiento, Hüpassaare, huyendo del bullicio urbano. En 1943 comenzó a trabajar en el Conservatorio de Tallin, donde tuvo como alumnos de composición a figuras como Tuudur Vettik, Ester Mägi, Harri Otsa, Valter Ojakäär, Arne Oit y Jaan Rääts. Hacia el final de su vida, sufrió una parálisis parcial en su lado izquierdo. Falleció en 1963 en Tallin y fue sepultado en Suure-Jaani.
La producción de Mart Saar se divide principalmente en tres géneros: escribió aproximadamente 400 canciones corales, 180 canciones solistas y 130 obras para piano. Sentó las bases del estilo nacional estonio y de la música coral profesional en el país, siendo el primero en fusionar el antiguo canto folclórico estonio con un lenguaje musical moderno. Sus obras de juventud son de carácter modernista, con rasgos propios del impresionismo y el expresionismo, aunque con el paso del tiempo su estilo se volvió más tradicional y sencillo.
Orígenes A principios del , el bisabuelo del compositor, que era guardabosques, estableció las primeras edificaciones en Hüpassaare, lugar de nacimiento de Mart Saar.Con el deseo de vivir de forma más libre e independiente, construyó las viviendas lo más lejos posible de las fincas señoriales, en medio de bosques y ciénagas, alejado de otros asentamientos. Su abuelo, también guardabosques, se dedicaba además a la construcción de órganos, instrumento que desempeñó un papel fundamental en la familia Saar. Según los relatos del abuelo, ya existían constructores de órganos en la familia antes que él. El más conocido en este campo fue su primo, Jaan Saar (apodado Toru-Jakobi), quien construyó un pequeño órgano de manivela para Mart cuando este tenía cinco años.
Al igual que sus antepasados, el padre de Mart Saar también fue guardabosques.
Biografía Infancia Mart Saar nació en 1882 en la granja de Hüpassaare, en el municipio de Vastemõisa, condado de Viljandi. La música comenzó a cautivarlo a los cinco años, cuando escuchó una armónica y un címbalo en una boda. Pronto empezó a aprender órgano de forma autodidacta, reproduciendo de oído las melodías que recordaba. Saar aprendió solfeo con la ayuda del libro Musika öppetus de Andreas Erlemann; según sus propias palabras, lo leyó cien veces.
En el otoño de 1888, comenzó sus estudios en la escuela rural de Kaansoo. Aunque en línea recta estaba a solo seis kilómetros de su hogar, el único camino accesible daba un rodeo tan grande que Saar tuvo que residir en la escuela. Su compañero de estudios, Jüri Kuldkepp, recordaba en 1957:«Cuando en el otoño de ese mismo año (1888) yo ya pasaba a segundo grado, trajeron a primer grado a Mart Saar, el hijo del guardabosques de Hüpassaare. A Mart, que venía de un rincón aislado y del dominio del silencio del bosque, no le gustaba estar en medio de tanto ajetreo. Intentó escapar varias veces. El maestro enviaba entonces a los chicos mayores para atraparlo y traerlo de vuelta. /.../ Mart Saar no era muy sociable, pero pronto se hizo amigo mío porque yo tenía un silbato de madera. /.../ En el otoño (1889) la escuela consiguió un órgano. /.../ Cuando Mart Saar pudo practicar unas cuantas veces, el maestro le permitió empezar a tocar en las oraciones matutinas y en las clases de canto. /.../ Al tocar, a Mart le gustaban más los tonos de acompañamiento y hacer trinos con ellos. Era más bonito, sí, pero una vez la cosa se le complicó demasiado y la melodía se desordenó. Entonces el chico recibió una reprimenda del maestro. Por lo demás, no era precisamente un bromista, pero frente al órgano podía volverse muy alegre. Una vez, mientras tocaba, volvió la cara hacia la clase e hizo muecas imitando al maestro en secreto. Él no se distrajo, pero los alumnos empezaron a reírse y el canto se interrumpió». thumb|La escuela parroquial de Suure-Jaani en una postal de 1903 Posteriormente, Saar estudió en la escuela parroquial de Suure-Jaani, considerada una de las mejores de Estonia. En aquel entonces, Suure-Jaani era uno de los centros parroquiales más destacados. Durante los veranos, solía estar allí Artur Kapp, hijo del organista local Joosep Kapp, quien le habló a Saar sobre las posibilidades de estudiar en el Conservatorio de San Petersburgo. Hans Siimer, compañero de aquella época, lo describió así en 1932:«Saar era un chico extrañamente llamativo, delgado, con ojos que ardían de forma febril. Había algo antinatural en todo su ser; se mantenía alejado de sus compañeros, era sordo a las travesuras y vivía dentro de sí mismo como en un mundo aparte. Su sentido estético, excepcionalmente desarrollado, no le permitía el más mínimo desorden en su ropa, por lo que, con todas sus peculiaridades, se convirtió en blanco de las burlas de los chicos. Pero pronto los muchachos se convencieron de que aquello era muy peligroso, pues Saar no aceptaba bromas. Su ira feroz adquiría a veces un aspecto sobrenatural, de modo que los chicos solo se atrevían a hacer sus comentarios a sus espaldas e imitar sus movimientos bruscos y su comportamiento espontáneo».
Tras su paso por Suure-Jaani, Saar estudió entre 1899 y 1901 en la Escuela Urbana Estonia de Alejandro en Põltsamaa. Aunque el idioma de instrucción era el ruso, en la escuela predominaba el sentimiento nacionalista estonio. Allí conoció más a fondo la literatura estonia y adquirió el nivel de ruso necesario para los estudios universitarios, aunque no llegó a graduarse de esta institución.
San Petersburgo y Tartu thumb|left|El Conservatorio de San Petersburgo a principios del En 1901, Saar ingresó en el Conservatorio de San Petersburgo, en la clase de órgano de Louis Homilius. Un año después comenzó a estudiar composición, primero con Anatoli Liádov y más tarde con Nikolái Rimski-Kórsakov. En 1901 falleció el padre de Mart Saar, por lo que el estudiante, ya de por sí pobre, no pudo contar con el más mínimo apoyo familiar. Para financiar los estudios de Mart Saar y Juhan Aavik, la sociedad coral de Suure-Jaani organizó veladas benéficas. También fue de gran ayuda que, gracias a sus excelentes resultados en los exámenes, fuera eximido de la mitad de la matrícula el primer año y de la totalidad posteriormente. A pesar de todo, los años en San Petersburgo fueron muy difíciles. Él mismo recordaba que a veces no tenían nada que comer durante dos semanas junto a su compañero Peeter Süda, bebiendo solo agua. Para conseguir algo de dinero, Peeter Süda vendió el sombrero de Mart Saar, lo suficiente para «comprar algo de pan unas cuantas veces y beber un poco de té encima». Desde ese momento, usaron un solo sombrero entre los dos y ya no podían salir juntos a la calle.
Durante dos veranos, Saar participó en la recopilación sistemática de melodías populares: en 1904 recorrió en solitario la parroquia de Vändra y en 1907 lo hizo en Suure-Jaani junto a Hans Siimer. Rimski-Kórsakov lo había instado a usar el folclore en su obra, y junto a Peeter Süda surgió la idea de emplear melodías populares en la polifonía. El ambiente artístico de San Petersburgo también influyó en su creación; asistía con frecuencia a conciertos, escuchando interpretaciones de figuras como Aleksandr Skriabin y Aleksandr Ziloti, entre otros. Se graduó del conservatorio en la especialidad de órgano en 1908 con una medalla de plata.
Tras su graduación, se estableció en Tartu, donde los principales impulsores de la vida musical habían sido Aleksander Läte y Rudolf Tobias. Cuando ambos abandonaron la ciudad en 1907 y 1908 respectivamente, muchos de sus alumnos pasaron a estudiar con Saar. Además de las clases, Saar actuaba en conciertos como organista, interpretaba sus propias obras como solista o acompañante al piano y escribía críticas musicales. Como compositor, destacó por un lenguaje musical místico, misterioso y modernista que generaba opiniones enfrentadas. Asimismo, sus obras corales tendían a ser demasiado difíciles para los grupos de aficionados. La crítica de la época reflejaba esta división:«En las obras musicales de Saar encontramos frecuentemente algo místico y secreto; también posee mucha calidez y ternura, ya que todos sus trabajos están lejos de ser clichés». (Anónimo, 1907).«Parecería que a veces se ha perdido en un laberinto infinito de sonidos y busca el camino hacia algo nuevo, nunca antes oído ni sentido... ¿encontrará el ansiado camino hacia el paraíso prometido? Ya veremos, pero se atreve y persiste en la búsqueda». (Anónimo, 1910).Entre 1909 y 1911 vivió alternadamente entre San Petersburgo y Tartu, continuando sus estudios de composición con Liádov. En San Petersburgo entró en contacto con las partituras de los compositores europeos más conocidos, sintiéndose atraído especialmente por Chopin, Grieg, Debussy y Skriabin.
En agosto de 1915, se casó con Elise Paalmann. En 1917 nació su hija Heli y en 1927 su hijo Ülo. Durante la Primera Guerra Mundial trabajó brevemente como profesor de música en el Seminario de Profesores de Tartu y en 1919 comenzó a enseñar en la recién inaugurada Escuela Superior de Música de Tartu. Para 1921, Saar había escrito unas 300 obras. A finales del verano de ese mismo año, un incendio en su hogar en Tartu destruyó los manuscritos de más de 70 piezas para piano, 50 canciones corales, 40 canciones solistas y diversos trabajos teóricos. Tras el incendio, Saar se trasladó a Tallin.
Tallin y Hüpassaare thumb|Mart y Elise Saar en junio de 1922 en Hüpassaare. Sentadas delante, su sobrina Helmi Tomson y su hija Heli. En Tallin, y especialmente durante los veranos en Hüpassaare, Saar se concentró en la composición. Redujo sus actuaciones como organista y aparecía en el escenario principalmente como acompañante al piano para sus canciones solistas. Sus obras corales ganaron popularidad de forma constante, mientras que sus piezas para piano y canciones solistas seguían interpretándose con poca frecuencia. Durante estos años, la generación más joven de oyentes mostró un interés relativamente mayor por su obra.
A pesar de su creciente fama, la creación coral de Saar seguía provocando opiniones divididas entre la crítica. Tras el primer recital dedicado íntegramente a sus obras en 1922, el diario Päevaleht escribió que Saar intentaba crear un «nuevo estilo estonio» uniendo elementos del folclore con el expresionismo, lo que resultaba en un efecto incómodo debido a esa mezcla antinatural. Tres años después, Artur Lemba comentó en el mismo diario: «Tiene talento, quizá incluso individualidad, pero sus obras no logran impacto musical porque a veces están escritas de forma desfavorable para las voces». Por su parte, Theodor Lemba percibía en las piezas de Saar una búsqueda artificial de originalidad manifestada en una «armonización modernizada y bastante arriesgada».