La Recolección de San José de El Tejar es un conjunto arquitectónico religioso de la Orden de la Merced, ubicado en las faldas del volcán Pichincha, en Quito, Ecuador. Fundada originalmente como una ermita en 1733 por el Siervo de Dios Fray Francisco de Jesús Bolaños, el complejo evolucionó hasta convertirse en un centro de ejercicios espirituales, misiones y el sitio del primer cementerio público de la ciudad. Es reconocida por su arquitectura única de la Escuela Quiteña y por haber sido el "asilo de las necesidades públicas" durante el
Historia
Fundación El Siervo de Dios, Fray Francisco de Jesús de Bolaños y Rosero comenzó la edificación de la "Hermita de San Joshep" en 1733, cuando se retiró a un sitio agreste en las faldas del Pichincha llamado "El Tejar", debido a que allí funcionaban los hornos de tejas de la orden.
Bolaños inició la construcción sin las licencias del Real Patronato. Esto provocó una severa crisis jurídica; en 1748, el Rey Fernando VI ordenó que el sitio se mantuviera solo como "Ermita" y el Fiscal del Consejo de Indias llegó a sugerir su demolición por considerarlo una "contravención" a las leyes coloniales.
Para financiar un complejo arquitectónico que equivale a tres campos de fútbol, Bolaños demostró una capacidad de gestión extraordinaria.Nombró a la Virgen de las Mercedes como "tesorera" de la obra. Envió una réplica de la imagen, conocida como "La Peregrina de Quito", en misiones de recolección de limosnas por Perú, México, España y Guatemala.
Logró consolidar un patrimonio de más de 40,000 pesos en bienes raíces (como la Hacienda Cazuqui y la de Pomasqui) para asegurar la subsistencia de los religiosos sin ser una carga para el Estado.
Un momento en la historia del Convento de San José, es su función tras la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767. Bolaños, en ese tiempo Comendador interpretó este evento como una tragedia espiritual y, para llenar el vacío educativo y devocional, expandió la obra creando la Casa de Ejercicios Espirituales en El Tejar. Junto al laico Manuel Hipólito Pacheco, construyó instalaciones con capacidad para 1,000 personas, ofreciendo renovación moral a seglares de todas las clases sociales.
Arquitectura La iglesia posee un retablo acabado en oro en el interior de ella, la cual contiene imágenes religiosas tales como la Virgen de la Merced, la cual fue traída directamente desde Barcelona, al igual que San José, San Pedro Nolasco entre otros. miniaturadeimagen|Convento de San José Cabe recalcar los retablos laterales de la iglesia que contienen las imágenes de San Ramón Nonato, la Virgen del Transito, el Calvario, San Miguel Arcángel etc. izquierda|miniaturadeimagen|231x231px|Interior de la Iglesia En la fachada de la iglesia se denotan dos placas, las cuales fueron colocadas por motivo de la batalla del Pichincha, puesto que la iglesia fue punto clave para ambos bandos.miniaturadeimagen|204x204px|Patio del ConventoEn la parte alta está el coro, decorado con una mampara de madera y donde se puede ver un Cristo crucificado. Una de las puertas laterales lleva a las criptas que contienen los restos de aquellos que decidieron este templo como su morada definitiva. En la actualidad, una imagen de Jesús del Gran Poder se muestra en una capilla funeraria pequeña que estuvo bajo la propiedad de la familia Klinger y que está situada al lado de la entrada principal. miniaturadeimagen|Busto del Fundador del Convento de San José, Francisco de Jesús Bolaños La iglesia está vinculada con el convento, al cual se accede desde la sacristía o por medio de la plaza exterior, que alberga un monumento en homenaje al Padre Francisco de Jesús Bolaños y su labor caritativa.
El convento tiene un patio principal en el que se encuentra una pileta esculpida en piedra. Este lugar fue creado con la intención de proporcionar a los religiosos un sitio donde pasear durante su confinamiento. Tal como lo expresan los textos antiguos que describen el empeño del Padre Bolaños por embellecerlo "con una gran cantidad de agua proveniente de canales subterráneos, con hermosos jardines de flores y naranjas, y con diversos huertos", para transformarlo en "uno de los lugares más agradables y placenteros para pasear". Hoy el patio tiene un estilo más sencillo, con cuatro magnolios (uno en cada esquina) y otras plantas decorativas como geranios, arupos y cartuchos.
Referencias
Categoría:Conventos de Ecuador Categoría:Iglesias católicas de Ecuador Categoría:Centro Histórico, Quito Categoría:Mercedarios