Rosinos de la Requejada es un municipio español de la provincia de Zamora, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Tiene una población de e incluye, además de la localidad homónima, los núcleos de Anta de Rioconejos, Carbajalinos, Doney de la Requejada, Escuredo, Gusandanos, Monterrubio, Rionegrito, Santiago de la Requejada y Villarejo de la Sierra. Se encuentra ubicado en la comarca de Sanabria, al noroeste de la provincia y a unos 14 km al noreste de Puebla de Sanabria. En su término municipal se encuentran las localidades de En este término municipal confluyen dos figuras de la Red Natura 2000, como son el lugar de interés comunitario Riberas del río Tera y afluentes y el lugar de interés comunitario y zona de especial conservación para las aves Sierra de la Cabrera. El casco urbano de Rosinos está concentrado a lo largo de la carretera que lo atraviesa. Cuenta con una notable muestra de la arquitectura popular propia de la comarca sanabresa, tanto en sus edificios civiles como religiosos.

Geografía Ubicación Se encuentra situado en la comarca de Sanabria, limitando su territorio con los siguientes términos municipales y provinciales: Norte: provincia de León. Sur: términos municipales de Palacios de Sanabria y Asturianos. Este: término municipal de Espadañedo y Asturianos. Oeste: términos municipales de San Justo y Robleda-Cervantes.

Geología Geológicamente predominan los materiales de la Era Primaria, destacando las rocas sedimentarias metamorfizadas de origen paleozoico (pizarras, cuarcitas y esquistos), que originan un relieve peculiar de sierras y amplios valles.

Desde un punto topográfico, el territorio municipal es una sucesión de sierras con relieves abruptos, en los que en ocasiones se sobrepasan los 2000 m, entre las que se intercalan valles y penillanuras elevados que oscilan entre los 800 y los 900 m.

Los suelos muestran la formación de horizontes bien diferenciados, con una meteorización intensa, provocada principalmente por las habituales heladas y los continuos cambios bruscos de temperatura. La textura de la superficie de estos suelos es principalmente arenosa, con importantes concentraciones de arcilla y limo en las zonas más profundas. Por lo general, se trata de suelos fácilmente erosionables, especialmente en las zonas sin vegetación.

Es una zona de notable meteorización química, como consecuencia de la elevada pluviosidad y su alto porcentaje de humus, pudiéndose observar fenómenos de podsolización. Al contar con un pH ácido, los suelos son pobres en calcio, fósforo y potasio, y con cantidades medias o elevadas en nitrógeno.

Todo el término pertenece a la cuenca hidrográfica del Duero, siendo el río Negro el que recibe las aguas en esta zona. Los principales arroyos son:

Arroyo del Humero (Escuredo). Arroyos de los Carballeses, Valdepegas y Trepaflor (Doney). Arroyo de las Llamas (Santiago). Arroyo de Roelos (Rosinos). Ríos Sapo y los Molinos (Villarejo). Río Villar de Res (Monterrubio y Anta de Rioconejos).

Clima El clima del municipio es mediterráneo continentalizado, aunque muestra una acentuación de los valores continentales en el régimen térmico y en el aumento de la pluviometría, con valores cercanos a los climas húmedos de la fachada atlántica, debido a su ubicación en el cuadrante noroccidental de la península ibérica y al notable sistema montañoso que le rodea.

Respecto a su régimen térmico, el municipio cuenta con inviernos largos y rigurosos que contrastan con veranos cortos y suaves, siendo los meses de julio y agosto los que presentan temperaturas algo más elevadas.

Esta es una zona de pluviometría elevada, especialmente en el periodo invernal, presentando registros similares en primavera y otoño.

Dominan los vientos de componente noreste, con clara influencia continental, caracterizados por arrastrar temperaturas frías, lo que favorece fuertes heladas e incluso nieve. Los vientos de componente oeste y suroeste, ya de procedencia atlántica, provocan características térmicas más templadas y húmedas, con abundantes precipitaciones en otoño, invierno y primavera.

Flora y fauna Vegetación Nos encontramos en un territorio potencial de rebollares húmedos supramediterráneos, aunque en las zonas altas de la sierra la vegetación se reduce a matorrales oromediterráneos. Sin embargo, la vegetación original ha sido notablemente transformada a lo largo de la historia, especialmente en el con la repoblación forestal y el abandono de los cultivos tradicionales.

La descripción de la vegetación actual se puede resumir en:

Zona de matorral: es la formación vegetal de mayor presencia, ocupando aproximadamente el 40 % del total, con predominio de las ericáceas (Erica australis, Erica arborea, Calluna vulgaris, etc) y las leguminosas (Genista florida, Cytisus scoparius, Ullex europaeus, etc.). Pinares: proceden de las repoblaciones efectuadas durante el y ocupan un tercio del territorio. Robledales: es la tercera formación vegetal en extensión, con cerca de un 10 % del total del territorio, en ocasiones mezclada con castaños, y árboles de ribera. El sotobosque muestra la presencia de diversos arbustos y matorrales propios de su serie de vegetación. Pastizales: presentes en las zonas más altas, con especial presencia de pastos ibéricos silíceos de festuca indigesta, aunque en ocasiones son sustituidos por cervunales en las zonas de mayor humedad.

Fauna Existe una gran diversidad de especies animales poblando el término municipal de Rosino, entre los vertebrados destaca la presencia de:

Mamíferos: erizos, conejos, liebres, lobos, zorros, armiños, comadrejas, tejones, turones, nutrias, martas, garduñas, ginetas, gatos monteses, jabalís, ciervos comunes y corzos. Aves: la avifauna es muy variada, con especial representación de las especies migratorias. Entre ellas destacan: Ribereñas: como la focha común, la polla de agua, las lavanderas y el mirlo acuático. Rapaces: Diurnas: el águila real, el águila culebrera, el azor, el gavilán, el águila pescadora, el aguilucho cenizo, el halcón común, el milano negro, el ratonero común y el cernícalo vulgar, siendo estas dos últimas especies las más fácilmente observables. Nocturnas: el búho real, el búho chico, el mochuelo común, el cárabo común y la lechuza común. De roquedales: En la sierra o sus laderas, especialmente las que contienen peñas, se puede observar el roquero rojo, la chova piquirroja y la chova piquigualda. Otros: el arrendajo común, la urraca, la corneja negra y el cuervo. Gallináceas destacables son la perdiz roja y la perdiz pardilla. La lista podría continuarse con palomas (bravía y torcaz), avocetas, avefrías, alondras, abubillas, cogujadas, golondrinas, mirlos, zorzales, herrerillos, carboneros, gorriones, pinzones, verdecillos, pardillos, escribanos, etc. Anfibios y reptiles: Las características montanas de la comarca, así como la abundancia de arroyos y riberas, hace que esta área sea muy adecuada para la existencia y desarrollo de anfibios y reptiles. Anfibios: sapo corredor, sapo partero, sapillo pintojo, rana listada, rana patilarga, ranita de San Antonio, tritón jaspeado, tritón palmeado, tritón ibérico, salamandra rabilarga y salamandra común. Reptiles: culebra de collar, culebra viperina, culebra lisa meridional, culebra lisa norteña, culebra de escalera, culebra bastarda, víbora norteña, víbora hocicuda, lución, lagartija colilarga, lagartija ibérica, lagarto ocela o lagarto verdinegro, lagartija serrana y eslizón común. Peces: Son abundantes en salmónidos como la trucha común y la asalmonada y ciprínidos como el barbo, la boga y la bermejuela.

Espacios protegidos En este territorio confluyen varias figuras de la Red Natura 2000:

Lugar de interés comunitario (LIC) «riberas del río Tera y afluentes», en el que se incluyen varios tramos fluviales que cuentan con buenas poblaciones de distintas especies de peces continentales, además de la presencia de la nutria y el desmán ibérico. También son de especial interés las poblaciones de bivalvos como el unió crassus y de margaritifera margaritifera. Lugar de interés comunitario (LIC) y zona de especial conservación para las aves (ZEPA) «sierra de la Cabrera», espacio de gran valor desde un punto de vista botánico, especialmente de bosque caducifolio húmedo y con gran número de especies de aves y mamíferos. Entre las aves, destaca la presencia del aguilucho cenizo, la perdiz pardilla, aunque también es frecuente la presencia del águila culebrera, la perdiz pardilla, el pechiazul y la chova piquirroja, entre otras.

Historia miniatura|izquierda|Fíbula de bronce hallada en el castro de Peñas de la Cerca, en Rionegrito La documentación de varios castros de la Edad de Hierro en el municipio, como los del cerro de Peña Castriello (entre Santiago y Doney), el de Valleciudad (en Santiago) o el de Peñas de la Cerca (en Rionegrito), muestran la existencia de poblamiento humano en el municipio de Rosinos desde la Prehistoria.

Posteriormente, durante la Edad Media, Rosinos quedó integrado en el Reino de León, cuyos monarcas habrían acometido la repoblación de la localidad dentro del proceso repoblador llevado a cabo en Sanabria.

Ya en la Edad Moderna, Rosinos fue una de las localidades que se integraron en la provincia de las Tierras del conde de Benavente y dentro de esta en la receptoría de Sanabria. No obstante, al reestructurarse las provincias y crearse las actuales en 1833, la localidad pasó a formar parte de la provincia de Zamora, dentro de la Región Leonesa, quedando integrado en 1834 en el partido judicial de Puebla de Sanabria.INE: Provincia de Zamora. Comprende esta provincia los siguientes ayuntamientos por partidos judiciales

Finalmente, en torno a 1850, el municipio de Rosinos de la Requejada tomó su extensión actual, al integrar en su seno a los antiguos municipios de Anta de Rioconejos, Carbajalinos, Doney de la Requejada, Escuredo, Rionegrito, Santiago de la Requejada y Villarejo de la Sierra.Alteraciones de los municipios en los Censos de Población desde 1842: Rosinos de la Requejada

A mediados del siglo el lugar tenía contabilizada una población de 84 habitantes. Aparece descrito en el decimotercer volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:

Demografía Cuenta con una población de .

La zona se caracteriza por una disminución progresiva de la población como consecuencia del éxodo rural iniciado hacia 1950. El movimiento migratorio, con la salida de sus núcleos de origen de los estratos de población más jóvenes, ha traído como consecuencia un acusado envejecimiento y un drástico descenso de la natalidad.

El municipio se divide en diez núcleos de población, que poseían la siguiente población en 2024 según el INE.

Núcleo de población Población Rosinos de la Requejada80Anta de Rioconejos61Santiago de la Requejada46Doney de la Requejada45Villarejo de la Sierra26Carbajalinos24Rionegrito15Monterrubio5Escuredo3Gusandanos0

Economía Las actividades principales de los habitantes del término se reparten en los sectores de la agricultura, construcción y servicios, siendo minoritario el industrial.

Comunicaciones Carreteras:

De la red regional: ZA-125, atraviesa el término de Anta de Rioconejos. De la red provincial: ZA-P-2662, pasa por las localidades de Rionegrito, Rosinos, Santiago y Doney. ZA-P-2665, transita por terrenos pertenecientes a Doney y Escuredo. ZA-V-2640, discurre íntegramente por el término municipal, comienza en Rosinos y termina en Gusandanos después de atravesar la localidad de Carbajalinos. ZA-L-2683, parte de la ZA-P-2665 y da acceso a la localidad de Escuredo. ZA-L-2680, parte de la ZA-V-2640 y da acceso a la localidad de Monterrubio. ZA-L-2679, parte de la ZA-V-2640 y da acceso a la localidad de Villarejo.

Vías pecuarias: el término municipal de Rosinos tiene las vías pecuarias de la «colada de Coso» y la «colada de la Sierra».

Símbolos