Las definiciones de indígena son los diversos criterios jurídicos, académicos, políticos e institucionales que se han empleado a lo largo de la historia para delimitar quién es considerado indígena. La palabra indígena procede del latín indigĕna («nacido en el lugar»), pero su uso contemporáneo va más allá de la mera procedencia geográfica: designa a los pueblos que mantienen una continuidad histórica con las sociedades anteriores a la colonización de sus territorios, conservan vínculos culturales y espirituales con su tierra ancestral y se identifican como comunidades diferenciadas del modelo estatal dominante. Ningún organismo de las Naciones Unidas ha adoptado una definición formal universal del término, al considerar que cualquier fórmula única resultaría demasiado inclusiva o demasiado restrictiva.

Las potencias coloniales europeas crearon las primeras clasificaciones jurídicas de los pueblos indígenas, sustentadas inicialmente en la doctrina del descubrimiento promovida por bulas pontificias del siglo . El Imperio español instituyó la categoría de «indio» dentro del sistema de castas, el francés estableció el Code de l'Indigénat, el neerlandés clasificó a los nativos como Inlanders, el británico osciló entre el reconocimiento de derechos y la doctrina de terra nullius, y el ruso creó la categoría de inorodtsy. En el siglo , organismos como la Organización Internacional del Trabajo, el Banco Mundial y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos propusieron definiciones de trabajo centradas en criterios como la anterioridad respecto a la colonización, la autoidentificación y la preservación de instituciones culturales propias.

La cuestión de quién define a los pueblos indígenas es en sí misma objeto de controversia. Líderes y académicos indígenas sostienen que el derecho a definir la propia identidad corresponde a los pueblos mismos, posición establecida en el artículo 33 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Diversos estudios han documentado cómo las definiciones impuestas por los Estados —desde la cuantía de sangre en Estados Unidos hasta la Acta India en Canadá— han funcionado como instrumentos de asimilación que han estado reduciendo el número de personas reconocidas como indígenas.

Etimología

La palabra indígena es un cultismo tomado del latín indigĕna, que significaba «nativo y originario del país». Según la Real Academia Española, el término se compone de indu («en, dentro») y -gĕna («que ha nacido, originario»). El elemento indu- es una forma arcaica del prefijo latino in-, mientras que -gĕna procede de la raíz del verbo gignĕre («engendrar, producir»), la misma raíz que dio origen a palabras como gen, genealogía y engendrar. Esta raíz se vincula con el protoindoeuropeo *gene- («dar a luz, engendrar»), y el prefijo indu- con el protoindoeuropeo *endo-, forma extendida de *en («en»), emparentado con el griego endo- («dentro»).

La voz latina indigĕna está documentada en autores clásicos como Varrón, Virgilio, Tito Livio, Estacio y Plinio el Viejo. En español, la palabra aparece en textos a partir del siglo , pero no se registró en el diccionario de la Real Academia Española hasta la edición de 1803, donde se definió como «el que es natural del país, provincia o lugar de que se trata».

En inglés, el término indigenous se registra desde 1640, derivado del latín tardío indigenus («nacido en un país, nativo»). Su primer uso documentado en referencia a un grupo humano fue por Sir Thomas Browne en 1646, quien lo empleó para diferenciar a los pueblos nativos de las Américas de los africanos esclavizados.

A pesar de la similitud fonética, indígena no tiene relación etimológica con indio, término que deriva del nombre de la India y fue aplicado a los habitantes de América por Cristóbal Colón al creer que había llegado a las costas de Asia. Con el significado de indígena también se emplean expresiones como nativo, pueblos originarios, naciones nativas o aborígenes.Proviene del latín ab-origine, que significa «desde el origen».

Controversia terminológica No existe un término universalmente aceptado para referirse a los pueblos indígenas. La nomenclatura varía según el país, la época, el contexto político y las preferencias de las propias comunidades. En Estados Unidos, los términos Native American, American Indian e Indigenous coexisten, y una encuesta de la Oficina del Censo de 1995 indicó que el 50 % de las personas que se identificaban como indígenas preferían American Indian, mientras que un 37 % prefería Native American. En Canadá, el término Aboriginal dominó tras la Constitución de 1982, pero ha sido desplazado progresivamente por Indigenous y, para las comunidades con reserva, por First Nations (Primeras Naciones); los inuit y los métis prefieren ser identificados por sus propios nombres y no como First Nations. En Australia, Aboriginal designa a los aborígenes australianos, mientras que los isleños del estrecho de Torres constituyen un grupo distinto; el término colectivo oficial es Indigenous Australians. En América Latina, indígena (del español) o indígena (del portugués) es el término predominante, pero en México y Perú muchas comunidades prefieren pueblos originarios o el nombre de su propia nación, y el uso de indio —el término colonial heredado del error de Cristóbal Colón— oscila entre la reivindicación identitaria y el rechazo por sus connotaciones peyorativas. En la región nórdica, los samis rechazan el exónimo «lapón» por su carga despectiva. En Nueva Zelanda, los māori adoptaron ese término colectivo —que originalmente significaba «normal» o «corriente»— solo tras la llegada de los europeos, ya que previamente se identificaban por el nombre de sus iwi (tribus). Esta diversidad terminológica refleja diferencias lingüísticas y también historias coloniales divergentes y relaciones de poder desiguales en torno a la capacidad de nombrar al otro. Los académicos Peters y Mika han señalado que todos los sustantivos colectivos utilizados para designar a los pueblos tribales del mundo «se han vuelto cada vez más problemáticos» porque, en su origen, muchos fueron «despectivos, históricamente inexactos y contaminados por un pasado colonial». A finales del siglo , pueblos indígenas de todo el mundo comenzaron a promover el uso de sus propios autoetnónimos siempre que fuera posible, y del término «indígenas» (Indigenous) cuando se necesitaba un descriptor político colectivo; las Naciones Unidas reconocieron esta preferencia al establecer el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas en 2000. El Museo Nacional del Indígena Americano de la Institución Smithsoniana resume la cuestión: «El mejor término es siempre el que utiliza la persona o la comunidad tribal para referirse a sí misma. Reproduzca la terminología que utilizan o pregunte qué términos prefieren».

Definiciones

miniaturadeimagen|derecha|Fotografía coloreada de una pareja amis con vestimenta tradicional. Tomada en la Taiwán gobernada por Japón, antes de la Segunda Guerra Mundial. No existe una definición generalmente aceptada de pueblos indígenas en las Naciones Unidas ni en el derecho internacional. Diversas organizaciones nacionales e internacionales, organizaciones no gubernamentales, gobiernos, grupos indígenas y académicos han desarrollado definiciones o han declinado proporcionar una.

Real Academia Española

El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española recoge dos acepciones del término indígena: en sentido amplio, «originario del país o territorio de que se trata», aplicable tanto a personas como a plantas o animales; y, en sentido específico, «dicho de una persona: que forma parte del pueblo que originariamente se asentó en un país o en un territorio y que suele conservar su identidad y su cultura tradicional». La primera acepción es estrictamente geográfica; la segunda introduce elementos de continuidad cultural e identitaria que la acercan a las definiciones empleadas en el derecho internacional. Por su parte, el Diccionario panhispánico del español jurídico de la RAE define indígena en su acepción general como «originario de un país, independientemente de su etnia», y reproduce la definición del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo para el ámbito del derecho internacional público.

Definiciones enciclopédicas

Las principales enciclopedias y diccionarios de referencia difieren en su definición de indígena. La Encyclopædia Britannica define a los pueblos indígenas como «los habitantes originarios de regiones geográficas» y precisa que el término «se usa a menudo para referirse a aquellos habitantes nativos que fueron desposeídos de su tierra por pueblos externos, ya sea por conquista, ocupación, asentamiento o alguna combinación de los tres», y que «se refiere más comúnmente a aquellos pueblos sometidos desde finales del siglo por las potencias europeas y sus colonias» (traducción del original en inglés). A diferencia de la definición de la RAE, la Britannica centra su definición en la experiencia de desposesión y sometimiento colonial, y no en la continuidad cultural.

En francés, la cuestión terminológica adquiere una complejidad adicional porque el idioma dispone de dos términos no intercambiables: indigène y autochtone. El diccionario Larousse define indigène como «qui était implanté dans un pays avant la colonisation (par opposition aux populations d'origine européenne)» («que estaba establecido en un país antes de la colonización, por oposición a las poblaciones de origen europeo»), vinculando el término explícitamente al hecho colonial. En cambio, define autochtone como «originaire du pays qu'il habite, dont les ancêtres ont vécu dans ce pays» («originario del país que habita, cuyos ancestros vivieron en ese país»), sin connotación colonial. El diccionario clásico Littré trazó una distinción aún más precisa: autochtone designa al pueblo «que ha estado desde siempre en el país y no ha llegado por inmigración», mientras que indigène «indica solamente a las personas nacidas en un país», y concluía con un ejemplo revelador: «Los criollos son indigènes de las Antillas, pero no son autochtones». La Academia Francesa precisó en 1986 que indigène es «relativo a las poblaciones autóctonas de un país bajo régimen colonial o de protectorado», vinculándolo explícitamente a una relación de dominación. Esta carga colonial del término explica que los representantes indígenas francófonos en las Naciones Unidas lucharan entre 1987 y 2007 para que indigenous e indígena se tradujeran al francés como autochtone y no como indigène en los textos oficiales.

Uso del término «pueblos»

El uso del término pueblos en asociación con los indígenas se consolidó a partir de la década de 1970, cuando grupos indígenas se organizaron internacionalmente y presionaron por una mayor presencia en las Naciones Unidas; el plural «pueblos» reconoce que se trata de comunidades diversas, y no de un grupo homogéneo, con culturas, tradiciones e instituciones propias. El Diccionario Merriam-Webster define people (en su forma plural peoples) como «un cuerpo de personas que están unidas por una cultura, tradición o sentido de parentesco común, que típicamente tienen un lenguaje, instituciones y creencias comunes, y a menudo constituyen un grupo políticamente organizado».

Históricas

El adjetivo indígena fue usado históricamente para describir los orígenes de animales y plantas. A finales del siglo , el término pueblos indígenas comenzó a utilizarse para describir una categoría jurídica en el derecho indígena creada en las legislaciones internacionales y nacionales, en referencia a grupos culturalmente distintos afectados por la colonización.