300px|miniaturadeimagen|Historia natural del VIH/sida sin tratamiento. Un no progresor a largo plazo (NLTP) es una persona con VIH/sida que no desarrolla síntomas de la enfermedad por más de 10 años (carga viral indetectable), cuando lo normal es que alguien no sobreviva este plazo sin tratamiento, siendo una increíble excepción al curso de la enfermedad (máximo 1% de los pacientes).
Concepto 250px|miniaturadeimagen|Antígeno HLA-B27 en acción, se cree que es el responsable de la condición. Alguien seropositivo conoce su diagnóstico mediante la prueba de detección del VIH, que encuentra anticuerpos contra el virus y detecta la cantidad de linfocito T para estimar el tiempo de infección. Si bien el virus de la inmunodeficiencia humana es un lentivirus, es decir un virus cuyo período de incubación es muy largo, normalmente ataca al sistema inmunitario desde las primeras semanas y sin tratamiento lo destruye completamente en 8–10 años. Sin un sistema inmunitario, propiamente SIDA, a los pocos días la persona contrae una infección oportunista y fallece.
Para evitar la muerte, el tratamiento usa antirretrovirales (TAR) que actualmente negativiza al virus en reservorios celulares y evita la progresión a SIDA, si bien también existe la inusual resistencia del VIH a los fármacos. Como inicialmente los antirretrovirales se tomaban diariamente y producían graves efectos secundarios, el TAR empezaba recién cuando el paciente desarrollaba algún síntoma de inmunosupresión y esto podía suceder muy pocos meses después de haber sido infectados o mantenerse asintomáticos hasta más de 10 años, por el eso el promedio son 5 años desde la infección. Quienes mantienen una carga viral indetectable por más de 10 años, son los no progresores a largo plazo.
La razón por la que algunos pacientes no desarrollan la enfermedad y por qué hay tanta variabilidad interpersonal en el avance natural, todavía es objeto de estudio y una prioridad de la investigación sobre el VIH/sida. Incluso existen los «controladores de élite», quienes mantienen una carga viral extremadamente baja y nunca han recibido ninguna medicación, son extraordinarios porque se estima que no llegan a 10 personas en el mundo.
No progresores Como se estima un máximo de 1% de los pacientes tienen esta condición, se los estudia mucho, aunque por motivos de serofobia muchos conservan un seudonimato y anonimato. Los conocidos son:
Grupo de Sídney: personas que se infectaron en los años 1980 por transfusión de sangre del mismo donante infectado. Llevan desde entonces con su carga viral bajísima y se ha descubierto que el VIH adquirido era defectuoso. Loreen Willenberg: diagnosticada VIH positiva en 1992, esta mujer estadounidense nunca recibió antirretrovirales y lleva una carga viral indetectable desde hace . Paciente de Berlín: seropositivo desde 1995, este varón alemán de unos 46-56 años de edad (que se mantiene anónimo) interrumpió su TAR en 1998 y desde entonces su carga viral permanece indetectable. Pese a haber recibido tratamiento, se cree que es un no progresor a largo plazo porque lleva controlando el VIH. Stephen Crohn: en realidad se lo considera inmune al VIH, la única persona en el mundo, porque tenía una mutación genética llamada Delta 32 en el receptor CCR5 y estuvo muchas veces expuesto al VIH por su pareja (quien si murió de sida). Originalmente se creía que era un «controlador de élite». Paciente de Esperanza: esta mujer argentina que se mantiene anónima es muy similar a Willenberg, pero además se cree que curó la enfermedad de forma natural.
Causas La investigación sobre el VIH/sida no ha podido determinar la causa exacta de la condición. Sin embargo, se ha comprendido porqué sucede.
Algunos no progresores a largo plazo tienen un raro anticuerpo llamado b12, el cual se cree que sirve como un inhibidor de fusión natural y entonces puede entenderse como que algunas personas tienen incorporado un antirretroviral natural. No obstante, muchos investigadores descartan que esta «genética privilegiada» sea la causa exacta.
La mayoría de los científicos piensan que la causa es el linfocito T CD8+ a un nivel muy extraordinario, porque los no progresores a largo plazo no sufren la exhaustación celular (agotamiento del sistema inmunitario). Así la respuesta celular es altamente efectiva, porque estos linfocitos aniquilan rápidamente el VIH y mantienen la carga viral bajísima.
Una postura menos considerada, sostiene que estos pacientes se infectaron con uno de los subtipos de VIH menos fuerte. Sería el caso del «Grupo de Sídney», pacientes australianos no progresores a largo plazo que contrajeron un VIH defectuoso (le falta un gen).
Y si existe una causa más documentada en los no progresores a largo plazo, es la presencia del raro antígeno HLA-B27, presente en solo el 8% de la población mundial. Este antígeno es el mismo que tenían las médula ósea que se usaron para curar del VIH/sida a Timothy Ray Brown, el venezolano Adam Castillejo, el estadounidense Paul Edmonds, el alemán Marc Franke y otros tres curados que se mantienen anónimos.
Referencias
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