El vestido de novia de Priscilla Presley es el traje que la actriz lució en su boda con el cantante Elvis Presley el 1 de mayo de 1967.
Historia Contexto Nacida en 1945 en Brooklyn (Nueva York), Priscilla es hija de Anna Lillian Iversen y James Frederick Wagner, piloto de la Armada de los Estados Unidos, muerto en un accidente de aviación en noviembre de 1945, cuando Priscilla contaba con apenas 6 meses de edad. En 1948, Anna contrajo matrimonio con el oficial de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos Paul Beaulieu, quien terminaría dando su apellido a la pequeña, a quien crio junto a los cinco hijos que concibió con Anna. Debido a la carrera militar de Beaulieu, la familia se mudó con frecuencia; según declaraciones de Priscilla: «Nos mudábamos mucho, y nunca estuve en una escuela lo suficiente para hacer amigos. Era muy tímida cuando era joven, y temía el almuerzo en el colegio. Solía comer sola». En 1956 toda la familia se trasladó a Del Valle (Texas), estableciéndose poco después en Wiesbaden (Alemania), donde en 1959 Priscilla conocería a Elvis, quien se encontraba allí cumpliendo servicio en el Ejército de los Estados Unidos. Ambos iniciarían una relación a pesar de que Priscilla todavía era menor de edad; con el consentimiento de Paul y Anna, Elvis tuvo frecuentes citas con Priscilla hasta su regreso a Estados Unidos en 1960, acontecimiento que sumió a la joven en un estado de tristeza que la llevó al extremo de dejar de comer y de dormir durante dos días, lo que se agravó con el acoso de los reporteros, quienes acudieron a su escuela para cuestionarla sobre su relación y para informarle que la cantante Nancy Sinatra se había reunido con Elvis en el aeropuerto. Convencida de que la relación de ambos había terminado, Priscilla recibió una llamada del intérprete tres semanas después de su partida, tras lo cual la comunicación entre los dos se volvería esporádica.
En febrero de 1962, Elvis invitó a Priscilla a visitarle en Los Ángeles, petición a la que Paul y Anna accedieron bajo una serie de condiciones, entre ellas que la pareja estuviese siempre acompañada. A su llegada a California, la joven fue recibida por el escritor e íntimo amigo de Elvis Joe Esposito, quien la llevó hasta la residencia del cantante, el cual poco después invitaría a Priscilla a un viaje a Las Vegas, detalle que no solo rompía el acuerdo de Elvis sino que para Priscilla supuso su primer contacto con las anfetaminas y las píldoras para dormir, sustancias que empezó a consumir para poder adaptarse a la vida nocturna del intérprete. En 1963 Paul y Anna dieron su consentimiento para que Priscilla se mudase a Memphis (Tennessee), con la condición de que Elvis y ella contrajesen matrimonio en poco tiempo; matriculada en la Immaculate Conception Cathedral School, Priscilla empezó a pasar cada vez más tiempo en Graceland, residencia de Elvis desde 1957, hasta que finalmente se instaló en la propiedad. Pese a su insistencia en acompañar a Elvis a Hollywood, el cantante se negó argumentando numerosos compromisos que lo mantendrían ocupado; advertida de la aventura que Elvis mantuvo con la actriz Ann-Margret durante el rodaje de Viva Las Vegas (1964), de la cual tuvo conocimiento a través de la prensa, Priscilla confrontó al intérprete, quien negó haber tenido un idilio con su compañera de reparto, si bien a lo largo de los siguientes años cometería numerosas infidelidades con varias actrices.
Compromiso Pese a estas aventuras, en la Nochebuena de 1966 Elvis pidió matrimonio a Priscilla con un anillo de oro presidido por un diamante de 3,5 quilates circundado por una hilera de veintiún diamantes desmontables más pequeños, pieza adquirida al joyero de Memphis Harry Levitch por cerca de $4000. Al parecer la decisión de casarse estuvo motivada por una petición expresa de su representante artístico Tom Parker, conocido como Coronel, quien recordó al cantante la importancia de oficializar su relación debido a la cláusula de moralidad impuesta en su contrato con RCA Records, discográfica que lo promocionaba. De acuerdo con su cocinera Alberta Holman y su amigo Marty Lacker, Elvis se sentía acorralado y profundamente reticente al matrimonio, mientras que Esposito declaró que estaba ansioso por casarse, sosteniendo la propia Priscilla que ambos acordaron no tener relaciones íntimas hasta después de la boda, lo que para ella supuso llegar virgen al matrimonio. Sobre las verdaderas intenciones de Elvis al momento de pedirle matrimonio a Priscilla existen serias dudas; de acuerdo con Lacker, el cantante recibió alrededor de Acción de Gracias una llamada del padrastro de Priscilla en la que este le recordó el acuerdo al que ambos habían llegado en lo relativo a la obligación de Elvis de casarse con Priscilla, lo que habría sometido al intérprete a una gran presión acentuada por las insistentes llamadas de la joven a Paul y Anna en la misma época preguntándose cuándo tendría lugar la boda e incluso manifestando serias dudas de que la misma llegase a producirse. Según Mike Stone, amante de Priscilla durante su matrimonio con Elvis, el cantante se encontraba sometido a una gran presión por parte de su futuro suegro y no deseaba casarse, postura defendida también por la corista Kathy Westmoreland, a quien Elvis supuestamente confesó años después que se había casado por obligación. El presunto rechazo del intérprete al matrimonio podría deberse a su incapacidad de ser fiel a pesar del agrado que le producía Priscilla; Elvis, según sus allegados, no era capaz de someterse a la monogamia aunque sí sentía un profundo respeto por el carácter sagrado del matrimonio además de creer firmemente que una persona solo debería casarse una vez y por siempre, aparte de que temía que contraer matrimonio afectase a su imagen pública y, por ende, a su carrera. thumb|Priscilla Presley sosteniendo una foto de Elvis en Wiesbaden (Alemania) el 1 de marzo de 1960. Las circunstancias en las que tuvo lugar la propuesta de matrimonio no fueron románticas; Elvis optó por encerrarse en el vestidor de Priscilla con una caja en cuyo interior se encontraba el anillo de compromiso, el cual le regaló con las siguientes palabras: «Sattnin,Apelativo cariñoso con el que Elvis se refería a su madre y que posteriormente utilizaría con Priscilla. vamos a casarnos. […]. Te dije que sabría cuándo sería el momento oportuno. Bien, es el momento oportuno». Esta inesperada pedida en matrimonio dejó a Priscilla completamente confusa dado el repentino interés de Elvis por casarse, lo que la llevaría a declarar años después su sospecha de que Parker era el verdadero auspiciador de la boda, detalle no obstante un tanto extraño puesto que para finales de 1966 la pareja llevaba casi cinco años de relación y no se había producido ningún hecho excepcional que requiriese para ambos contraer matrimonio tan urgentemente. Según Priscilla, Parker le habría dicho a Elvis que tras un noviazgo tan largo había llegado el momento de afianzar su unión, una afirmación que el propio Parker negaría años después ante la propia Priscilla, quien siempre tuvo dudas acerca de las verdaderas intenciones del cantante al momento de casarse con ella. A mayores, Priscilla ha dado a lo largo del tiempo explicaciones contradictorias acerca del supuesto deseo de Elvis por casarse: por un lado, tanto el intérprete como ella deseaban al parecer formar una familia, aunque por otro la propia Priscilla aseguró que ninguno de los dos tenía intención de tener hijos inmediatamente después de la boda, declarando a mayores que ambos estaban preparados para el matrimonio y que tras tantos años de noviazgo había llegado el momento de casarse. Por su parte, el representante artístico Jerry Schilling rechazó la teoría de la intervención exclusiva de Parker y defendió que Elvis había tomado la decisión de casarse presionado por el padrastro de Priscilla, aunque no descartó del todo que Parker hubiese ayudado de algún modo, asegurando que Elvis, de una forma u otra, se casó presionado.
Adquisición La boda de Elvis estaba destinada a convertirse en un acontecimiento social de gran magnitud teniendo en cuenta la fama internacional del cantante; sin embargo, se optó por que la ceremonia transcurriese en el más absoluto secreto, lo que llevó a Priscilla a tomar la decisión de adquirir un vestido ya terminado (prêt-à-porter) en vez de disponer la confección a medida de la prenda, lo que no evitaría que más adelante se especulase con la posibilidad de que ella misma hubiese diseñado el atuendo, detalle que de haber sido verídico hubiese despertado sospechas y muy probablemente arruinado el deseo de los novios de contraer nupcias en la intimidad. El entorno de Priscilla le sugirió comprar un vestido lo antes posible para que en caso de que los preparativos se filtrasen a la prensa, la boda se pudiese celebrar de inmediato, si bien la en principio sencilla y rápida búsqueda de un atuendo apropiado acabaría durando varios meses; inicialmente Priscilla contempló la posibilidad de encargar un traje a medida, aunque su temor a ser descubierta le haría decantarse por un vestido de confección industrial: «Disfrazada con gafas oscuras y sombrero, recorrí todas las boutiques exclusivas desde Memphis hasta L. A., donde, a pesar de mi disfraz, estaba tan paranoica que creía que la gente me reconocía. Incluso hablé con varias costureras sobre diseños, pero no confiaba lo suficiente en ellas como para decirles que era para un vestido de novia». Con el fin de mantener el enlace en secreto, Priscilla acudió a diversas tiendas nupciales en Palm Springs disfrazada con una peluca rubia y en compañía de la esposa de Parker: «Fui con la esposa del Coronel Parker totalmente disfrazada. Fui como la señora Hodge, y llevaba una peluca rubia, intentando ser muy, muy cuidadosa». Tras recorrer varias boutiques sin éxito, Priscilla realizó una nueva búsqueda acompañada por el músico y entrenador vocal Charlie Hodge, quien se hizo pasar por su prometido; ambos acudieron a varios comercios, entre ellos el afamado Neiman Marcus, entrando finalmente en una tienda ubicada en Westwood, muy cerca de la Universidad de California en Los Ángeles.