La Hermandad Sacramental de Santiago es una cofradía católica que realiza una procesión anual durante la tarde del Sábado Santo de la Semana Santa de Jerez de la Frontera. Su nombre completo es Ilustrísima, Venerable y Antigua Hermandad y Cofradía del Santísimo Sacramento, Santísimo Cristo de las Almas, Nuestra Señora de la Paz y Ánimas Benditas.
Historia Esta Hermandad tiene su origen a finales del o comienzos del , en el seno de la Parroquia de Santiago, probablemente como una hermandad de ánimas fundada por feligreses del templo. Con el paso del tiempo, y en el contexto del auge de las cofradías eucarísticas impulsadas en la archidiócesis de Sevilla por figuras como Teresa Enríquez, la corporación evolucionó hacia el culto principal al Santísimo Sacramento, adoptando su carácter sacramental.
La primera referencia documental data de 1568, cuando aparece en el cuaderno de cofradías elaborado por orden del Consejo Real. En dicha fecha, sus representantes declararon que la Hermandad había sido fundada por feligreses y que, con licencia del provisor de Sevilla Juan Fernández Temido, se establecieron cultos en honor del Santísimo Sacramento y sufragios por los hermanos difuntos. Desde sus inicios, por tanto, presentó un doble carácter, sacramental y de ánimas, frecuente en este tipo de corporaciones.
Durante los siglos y , la Hermandad experimentó una etapa de consolidación y desarrollo. Ya en 1588 consta formalmente como Cofradía del Santísimo Sacramento en Santiago. En 1617, celebró un cabildo general en el que sus miembros acordaron profesar y defender el dogma de la Inmaculada Concepción, reflejo del clima religioso de la época.
En este periodo quedaron también configurados sus principales referentes devocionales. La imagen del Santísimo Cristo de las Almas, una talla de principios del atribuida a Diego Roldán Serrallonga, quedó vinculada desde antiguo a la Capilla del Sagrario del templo parroquial. Por su parte, la devoción a Nuestra Señora de la Paz, obra anónima de la segunda mitad del , se integró progresivamente en la vida de la Hermandad, celebrándose cultos y procesiones en su honor, especialmente en torno a su festividad del 24 de enero. miniaturadeimagen|Nuestra Señora de la Paz Durante los siglos y , la corporación mantuvo su actividad cultual y procesional, participando en solemnes celebraciones en las que intervenían sus titulares junto al Santísimo Sacramento. No obstante, estas manifestaciones estuvieron condicionadas en ocasiones por la inestabilidad política del , lo que afectó a la continuidad de sus salidas públicas.
En la primera mitad del , la hermandad desarrolló una intensa actividad eucarística, destacando la celebración de procesiones destinadas a llevar la comunión a enfermos e impedidos de la feligresía, lo que pone de manifiesto su función asistencial y pastoral dentro de la parroquia.
A partir de finales de la década de 1970, la hermandad entró en un prolongado periodo de decadencia. Diversas circunstancias ajenas a su voluntad provocaron una notable reducción de su actividad, viéndose incluso impedida de celebrar sus cultos conforme a sus reglas. Esta situación coincidió con el fallecimiento de quien había sido su Hermano Mayor durante muchos años, Manuel González-Gordon. Durante este periodo, su presencia pública quedó prácticamente reducida a su participación en la procesión del Corpus Christi de la ciudad, en la que, por su antigüedad como decana de las sacramentales jerezanas, ocupaba un lugar destacado en el cortejo. Asimismo, mantuvo su asistencia a la procesión de Minerva organizada por la Hermandad del Silencio.
La recuperación de la corporación comenzó a gestarse en la década de 1990, cuando un grupo de hermanos promovió su reactivación, solicitando la intervención de la autoridad eclesiástica. Este proceso culminó en 2006, con la celebración de un cabildo de elecciones del que resultó elegida una nueva junta de gobierno, que tomó posesión el 12 de diciembre de ese mismo año. Desde entonces, la Hermandad inició una nueva etapa centrada en la revitalización del culto al Santísimo Sacramento, la recuperación de su patrimonio histórico y su plena reintegración en la vida parroquial y diocesana.
En el , la Hermandad ha continuado consolidando este proceso de recuperación. Durante el periodo de restauración de la parroquia de Santiago, el Santísimo Cristo de las Almas fue trasladado a la Capilla del Asilo de San José, mientras que Nuestra Señora de la Paz recibió culto en la Iglesia de la Victoria. En estos años, tanto el Cristo como la Virgen fueron sometidos a un proceso de restauración, por Jesús Guerra García en el caso del Señor y, en el caso de la Virgen de la Paz por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, encargada para ello Cinta Rubio Faure.
Como culminación de esta etapa de revitalización, en 2023 la Hermandad participó en la recuperación de la jornada del Sábado Santo en la Semana Santa jerezana, realizando por primera vez estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral con la imagen del Santísimo Cristo de las Almas, hecho de especial relevancia en la historia reciente de la corporación.
Túnica No tiene.
Pasos miniaturadeimagen|Santísimo Cristo de las Almas
Sede Desde su fundación, la Hermandad ha tenido como sede la Parroquia de Santiago el Real y de Refugio, donde se mantiene hasta la actualidad.
Galería
Paso por Carrera Oficial
Referencias
Categoría:Cofradías de Semana Santa de Jerez de la Frontera