derecha|miniaturadeimagen|250px|Broche románico de la catedral de Astorga, segunda mitad del siglo XI o siglo XII, oro y esmaltes.El broche románico de la catedral de Astorga, también llamado broche románico de Santo Toribio, es una pieza de orfebrería de oro y esmaltes que se conserva en el museo de la catedral de Astorga (España). La pieza, que mide 6'5 x 6'5 x 0'5 cm, fue creada en la segunda mitad del siglo XI Manuel Jorge Aragoneses (1961), El Broche románico de Santo Toribio de Liébana y su probable origen milanés, F-39 o en el siglo XII,Las Edades del Hombre (2000), Encrucijadas, p. 280-281 y puede ser de origen italiano.
Historia
No se tiene ninguna noticia sobre quién creó el broche ni sobre dónde se creó, pero se ha propuesto un posible origen italiano a causa de paralelismos entre el broche de Astorga y diversas piezas italianas del siglo XI, en especial con obras creadas en Milán,Manuel Jorge Aragoneses (1961), El Broche románico de Santo Toribio de Liébana y su probable origen milanés, F-35 aunque también se ha apuntado a un posible origen en Venecia. En particular, se han señalado importantes paralelismos entre la decoración del broche de Astorga y la de la cruz románica de la catedral de Velletri, y con las tapas de diversos evangeliarios.
El broche también podría haber sido realizado en alguno de los reinos hispanos de la época por algún orfebre procedente de Lombardía o, al menos, conocedor de las tendencias artísticas predominantes en ese zona de Italia en la segunda mitad del siglo XI.
derecha|miniaturadeimagen|250px|Gaspar Becerra, Santo Toribio, hacia 1559-1562, madera policromada, catedral de Astorga. El broche románico estuvo engastado durante siglos en el pecho de esta estatua, en el centro del broche que sujeta la capa pluvial del santo.Tampoco se conoce cómo o cuándo llegó el broche a la catedral de Astorga, aunque se ha propuesto que pudiera haber sido traído a la diócesis por algún obispo que hubiera estado en Italia, o por algún peregrino. Lo que sí se sabe es que durante cuatro siglos estuvo engastado en una estatua de santo Toribio de Astorga realizada hacia 1558-1562 por el escultor renacentista Gaspar Becerra, quien se encontraba entonces en Astorga trabajando en el magnífico retablo mayor de la catedral, en cuyo banco se colocó la estatua. La pieza se engastó en el broche esculpido que sujeta la capa pluvial del santo. El examen de la estatua muestra que fue hecha teniendo expresamente como idea colocar en ella el broche, pues el hueco en que se colocó, ya tallado en la escultura original, se corresponde en forma y tamaño con el broche románico. Por lo tanto, puede remontarse la presencia del broche en Astorga, como mínimo, a la fecha de creación de la estatua de santo Toribio. Se cree también que el broche debió colocarse en la estatua a petición del comitente, que se desconoce, y no por iniciativa del escultor.Manuel Jorge Aragoneses (1961), El Broche románico de Santo Toribio de Liébana y su probable origen milanés, F-32
El uso del broche en la escultura posiblemente lo salvó de ser destruido durante los siglos en los que estuvo en ella. No obstante, fue también la causa del deterioro que presenta actualmente. El broche fue fijado a la escultura por medio de cuatro clavos de hierro, que agujerearon la pieza. La colocación de la escultura en el banco del retablo mayor de la catedral de Astorga, cerca del sagrario, facilitó que a lo largo del tiempo se le pudieran sustraer algunos de los elementos que lo adornaban, como las perlas o la pieza central desaparecida, que pudo ser un esmalte o una piedra preciosa o semipreciosa.
Esta situación duró hasta 1954, momento en el que la escultura fue retirada de su emplazamiento y el broche separado de la estatua. Ambas obras se conservan desde entonces en el Museo Diocesano de Astorga, que ocupa varias salas de la catedral.
Análisis de la obra
La pieza consiste en un broche de oro con esmaltes en forma de cuadrado lobulado, hecho con dos chapas de oro fino batidas a martillo. Los esmaltes de la pieza, que tienen forma circular y muestran los símbolos de los cuatro evangelistas, ocupan los lóbulos del broche, cada uno de ellos situado en el centro de cada uno de los cuatro lados de la pieza. Un semitondo o arco semicircular, irregular, en el centro del broche muestra un espacio, ahora vacío, que pudo ocupar originalmente un gran esmalte o un marfil, o bien una gema.
En su cara superior la pieza muestra una cenefa de decoración de gráfila o cordoncillo en forma de circulitos tangentes que recorre los bordes del cuadrado, de los esmaltes circulares y del semitondo central, y que estuvo sembrada de perlas, hoy perdidas.Manuel Jorge Aragoneses (1961), El Broche románico de Santo Toribio de Liébana y su probable origen milanés, F-33 Esta primera cenefa es acompañada en paralelo, por su lado interior, por otra más pequeña, de igual técnica y aspecto que la cenefa principal pero formada por círculos mucho menores.
La superficie restante de la plancha superior está cubierta con un alfombrado de filigrana en forma de pequeñas volutas. Este alfombrado muestra cuatro agujeros que pudieron en origen albergar piedras preciosas o bien haber sido causados por clavos para sujetar el broche a la estatua de santo Toribio.
Los cuatro lóbulos que contienen los esmaltes están flanqueados por sendas bolitas de oro granuladas, una en cada unión del lóbulo con la plataforma cuadrada; por lo tanto hay ocho en total, dos por cada uno de los cuatro lóbulos.
Los cuatro esmaltes conservados en el broche representan, como ya se ha mencionado, a los cuatro evangelistas a través de su iconografía simbólica: el águila de san Juan en la parte superior, el ángel de san Mateo en la inferior, el toro de san Lucas a la derecha, y a la izquierda el león de san Marcos. Estos esmaltes están realizados según la técnica del alveolado o cloisonné de tipo bizantino, en colores azul, rojo y verde, más el negro en los ojos de todas las figuras y en el cabello del ángel que representa a san Mateo. Se cree que los esmaltes son de origen bizantino o de algún taller muy influenciado por el arte del esmalte de Bizancio.Manuel Jorge Aragoneses (1961), El Broche románico de Santo Toribio de Liébana y su probable origen milanés, F-37
Posible significado simbólico de la pieza
Como ya se ha mencionado, el semitondo central del broche se encuentra vacío actualmente. Se ignora qué fue lo que se colocó en esa zona cuando se creó la pieza pero se han apuntado dos hipótesis. Según la primera hipótesis, el semitondo podría haber contenido un esmalte, o tal vez un relieve, con una representación figurada. En este caso, dado que el broche conserva en sus cuatro lados esmaltes con los símbolos de los evengelistas, la opción más probable es que la representación central fuera la de Jesús, posiblemente representado como Pantocrátor o Cristo en majestad.
Según la segunda hipótesis, el semitondo podría haber albergado una gran gema. El sistema de engarce que recorre el borde es un alambre de oro, rizado en forma de pequeños buches. Este tipo de bucles metálicos sirven para engarzar piedras preciosas en todas las joyas de la misma época y estilo que han llegado a nuestros días. Este hecho parece descartar que el elemento central faltante del broche hubiera sido otro esmalte o un relieve.Manuel Jorge Aragoneses (1961), El Broche románico de Santo Toribio de Liébana y su probable origen milanés, F-34 En realidad, el broche y su iconografía podría ser una transposición directa de un texto del Apocalipsis:
Referencias
Bibliografía
Categoría:Catedral de Astorga
Categoría:Arte en España del siglo XII
Categoría:Orfebrería de la provincia de León
Categoría:Arte románico de la provincia de León
Categoría:Objetos de oro
Categoría:Obras de esmalte
Categoría:Broches