Morales de Rey es un municipio español de la provincia de provincia de Zamora, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Tiene una población de habitantes (INE ) e incluye, además de la localidad homónima, el núcleo de Vecilla de la Polvorosa.

Toponimia El topónimo Moral, según Riesco Chueca,Pascual RIESCO CHUECA, “Medio natural y poblamiento en la toponimia mayor de Zamora” , extraído del Anuario 2000, Instituto de Estudios Zamoranos "Florián de Ocampo", Diputación de Zamora, p. 449-500 responde a un modelo tradicional del área leonesa, consistente en un nombre de árbol en singular, femenino y con o sin artículo. Así es frecuente La Moral, con o sin artículo, así como sus diminutivos, que preservan el género femenino, de tradición latina. En la provincia de Zamora son frecuentes los topónimos Moral, Moraleja o Moralina. El origen de todos ellos es el totémico Morus nigra o morera negra (latín mōrus, -i), aún denominado moral en gran parte del dominio lingüístico leonés. Este es un árbol de antigua tradición concejil, frecuentemente plantado ante muchas de las iglesias rurales. En la mayor parte de los casos, su forma diminutiva no suele aludir a un moral pequeño, sino a una población llamada Moral que es de menor rango que otra localidad del mismo nombre.

Frente a esta teoría, también se indica que en origen podría referirse a personas procedentes de África si atendemos al significado derivado del vocablo latino 'maurus' (mauritano), y este del griego 'mαῦρος' (maûros), con significado de oscuro, por alusión al color de su piel.DRAE: moro

"De Rey" es, como en muchas localidades de la zona, la concreción geográfica que en este caso se hace necesaria para diferenciarlo de otros pueblo como Morales del Vino, Morales de Valverde y Morales de Toro.

Geografía miniaturadeimagen|Balcón de Basilia miniatura|Río Eria a su paso por Morales de Rey miniatura|Vértice geodésico en la sierra de Carpurias El municipio se encuentra situado en el noreste de la provincia de Zamora, en la comarca de Benavente y Los Valles. Cuenta con una superficie de 20,14 km² e incluye también la localidad de Vecilla de la Polvorosa. Se sitúa en el valle del río Eria y en la sierra de Carpurias, al igual que Manganeses de la Polvorosa, Santa María de la Vega, Villaferrueña, Arrabalde y Alcubilla de Nogales.

Es una población abierta a la vega del Eria, protegida por el sur por las últimas estribaciones de la sierra de Carpurias. Al pie de la misma se abre la parte más rica del interfluvio Eria-Órbigo, que comparte con otras localidades como Vecilla y Fresno de la Polvorosa.

Morales se encuentra bien protegido al oeste por la sierra de Carpurias y al Este por el río Eria. Morales se encuentra enclavado entre dos montañas, el Teso y Peñaredonda.

En cuanto a su flora pueden destacarse dos zonas: En la zona del monte: pinos, encinas, vid, tejo, romero, tomillo... En la zona de la vega: chopos y moreras de las cuales procede el nombre de Morales de Rey. Además hay que destacar los cultivos de regadío de maíz, patata, y remolacha que enriquecen de un color verde la primavera y parte del verano de esta localidad.

En cuanto a la fauna, pueden encontrarse especies como jabalíes, corzos, zorros y liebres, entre otras.

Historia Prehistoria miniatura|El dolmen de la Casa de los Moros o Casetón de los Moros está emparentado por su estructura con el de El Tesoro de Morales En su territorio se conocen evidencias Paleolíticas, Neolíticas, Campaniformes y fuentes romanas. De entre ellas destaca el dolmen de El Tesoro (a escasos metros al oeste del casco urbano de Morales de Rey, sobre la terraza superior del río Eria y junto a la carretera que lleva a Santa María de la Vega), que posee 5000 años de antigüedad y está relacionado por su estructura con los dólmenes de La casa de los Moros y San Adrián, situados en Arrabalde y Granucillo de Vidriales respectivamente.

Edad Antigua miniatura|La cercanía de Petavonium confirma la presencia romana en la zona en la Edad Antigua La cercana existencia del campamento romano de Petavonium (en Rosinos de Vidriales), evidencia que los romanos frecuentaron la comarca y dejaron reminiscencias de su paso por ella. Ya en término de Morales de Rey, al fondo del llamado camino de Santa Eugenia y frente al Molino de abajo —hoy en ruinas—, existe un pago con todas las características propias de haber sido escenario de una antigua villa romana. En él aparecieron diversos utensilios, así como objetos y piedras con inscripciones. Todavía hoy se advierten a simple vista restos de mosaico, de terracota y de otros signos peculiares corrientes en las viviendas de los antiguos romanos. Los habitantes de esta villa romana vivirían al amparo de los castros existentes en los montículos próximos, todavía sin estudiar. Además, en el propio casco urbano han aparecido dos asentamientos romanos: uno cerca de El Tesoro, ya más cerca de las escuelas; y otro, el de Santa Eugenia, donde aún había paredes de época romana, tégulas, cerámicas de “terra sigillata”, monedas y teselas de mosaico. Todo parece indicar que era una “villa” romana, situada a la orilla del Eria.

En 1998, tras unas excavaciones en la zona meridional del montículo de La Corona, ya en la llanura, y como a cien o doscientos metros de la confluencia de los ríos, ha aparecido una villa romana en la que han aparecido numerosos utensilios y restos de los primeros siglos. La pena ha sido que precisamente estaba proyectada la autovía de Galicia por el mismo sitio de las excavaciones, y por más que las protestas de la comarca se han hecho patentes, no se ha respetado aquel yacimiento, sin duda uno de los más notables de toda la zona.

La cercana Brigaecium Contribuye no poco a reforzar la posible existencia de la antigua villa romana de Morales en el lugar mencionado, las modernas precisiones que actualmente se vienen haciendo sobre la ubicación de la renombrada mansión Brigaecium. Algunos autores, como Roldán Hervás, sitúan a Brigaecio con otra pequeña plataforma en el término de Villabrázaro, conocido con el nombre de “El Peñón” en las orillas del río Órbigo, posición magnífica, donde existen restos indudables de una primitiva población.

Brigaecium era la capital de una tribu astur conocida con el nombre de “brigaecinos”, que poblaba todo el norte de Zamora. Referidos a tan estratégica región hablan los autores de la existencia de tres campamentos romanos en un espacio cercano a la ciudad, donde tenía su asentamiento la Cohorte IV Gallorum. De ser cierta la teoría de que Brigecio estuviera en las inmediaciones de la desembocadura del Eria en el Órbigo, podría establecerse cierta conexión entre la villa romana de Morales con la Brigecina, por la proximidad existente entre ambas, separadas solamente por menos de dos kilómetros.

Lo cierto es que la numeración que figura en el miliario descubierto junto al puente del Priorato ha dado pie a señalar un nuevo trazado a la Vía de la Plata distinto enteramente al que venían señalando los autores. De esta forma, la mansión siguiente al referido miliario es Brigaecium, que siendo por lo general de catorce millas la distancia mediante entre las distintas mansiones, resulta que “a esa distancia podría situarse la mansión de Brigecio en las cercanías de Morales del Rey, que posee dos yacimientos, al menos, con vestigios romanos”. No obstante, la mansión o posada de la vía, no siempre coincidía con la ciudad del mismo nombre, y a veces hasta convenía que estuvieran a cierta distancia, resultado que “como en la villa de Morales del Rey no se descubren vestigios anteriores a la época romana, ni asentamiento adecuado, propio de las ciudades celtibéricas, sobre un castro o altura fácil de defender”. Por tanto llega a la conclusión de que no hallado lugar adecuado para poder situar la mansión de Brigecio, se debe buscar en sus inmediaciones, a saber, en algún sitio capaz de servirle de marco. Y lo encuentra en el montículo situado en la misma desembocadura del Eria en el Órbigo, denominado La Corona, -“nombre también revelador donde aparecen abundantes fragmentos de cerámica de la I Edad de Hierro y también algunos celtibéricos, pero no romanos ni tampoco de regulas”- ya en término de Manganesos, donde le parece que debió estar situada Brigecio. Se trata de “un cerro rocoso de alguna altura, formando una meseta en su parte superior con muchos bancales y rampas en torno”.

También la antiquísima ermita de santa Eugenia, desaparecida hoy, pero que duró hasta el siglo pasado, ubicada a la entrada del camino de su nombre, dado que en sus inmediaciones se han encontrado enterramientos de los primeros siglos, siempre hemos supuesto como probable sean restos de algún eremitorio anterior a la invasión de los árabes. A este yacimiento alude Regueras Grande cuando escribe:

Tal vez algún día se puedan esclarecer estas incógnitas a medida que vaya estudiándose más y más la zona. Desde luego no es creíble que una vega tan feraz como la de Morales, pasara inadvertida para las primeras comunidades monásticas de los primeros siglos, cuando San Fructuoso y San Martín Dumiense poblaban de monasterios gran parte del noroeste español, no se dieran cuenta de las ventajas que reunía aquella vega, y la aprovecharan para establecer allí algún monasterio donde poder dedicarse a la alabanza divina, supuesta la fácil provisión de los víveres más necesarios para la subsistencia, al par de no ser molestados, por hallarse la zona completamente despoblada.

Edad Media miniatura|El rey Alfonso VII de León otorgó en el la tenencia de Morales a Ponce de Cabrera La documentación medieval nos muestra la existencia de Morales de Rey con dicha denominación de Morales al menos desde el , debiendo haberse refundado dentro de los procesos de repoblación emprendidos por los reyes leoneses en su avance en la Reconquista hacia el sur. Así, Morales de Rey fue tenencia de Ponce de Cabrera durante el reinado de Alfonso VII de León, si bien la villa siguió siendo posesión de realengo, siendo sustituido Ponce de Cabrera posteriormente en dicha tenencia por Vela Gutiérrez, mayordomo mayor de Fernando II de León. Al ser villa de realengo, es posible que la denominación de Rey del nombre se deba a este hecho. Asimismo, también en la Edad Media, está acreditada una donación de terrenos realizada por los monarcas leoneses al monasterio de San Pedro de Montes en el término de Morales de Rey, que posteriormente fueron adjudicados al convento de San Vicente de Salamanca.

Edad Moderna Durante toda la Edad Moderna, Morales de Rey fue una de las localidades que se integraban en la «provincia de las Tierras del Conde de Benavente», formando parte de la «receptoría de Benavente y su Tierra». Esta provincia que se extendía por tierras de la citada casa condal en las actuales provincias de Zamora, León, Orense y Valladolid, tiene la peculiaridad de que considerándose parte del reino de León, de cara al voto en Cortes dependía de la ciudad de Valladolid, ciudad en la que residía el conde, si bien la provincia de las Tierras del conde de Benavente tenía cierta autonomía a la hora de la recaudación de los impuestos en su territorio, dependiendo asimismo de algunas instituciones regionales como la Notaría Mayor de León o el Alférez Mayor del Reino de León.

Edad Contemporánea Al reestructurarse las provincias y crearse las actuales en 1833, Morales de Rey quedó encuadrado en la provincia de Zamora, dentro de la Región Leonesa. A mediados del el lugar tenía contabilizada una población de 508 habitantes. Aparece descrito en el decimoprimer volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:

Tras la reestructuración de España en autonomías, Morales de Rey pasó a formar parte en 1983 de la comunidad autónoma de Castilla y León, en tanto que municipio adscrito a la provincia de Zamora.

Demografía Cuenta con una población de .

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