El libro antiguo se define por su producción artesanal mediante el empleo de una imprenta manual. El periodo de vigencia abarca desde su invención por Gutenberg a mediados del hasta la llegada de la imprenta mecánica entre finales del y el primer tercio del . Durante estos cuatro siglos el proceso de elaboración de un libro se realizaba manualmente en cada una de sus etapas: fabricación del papel, composición del original con tipos móviles, entintado, impresión y encuadernación.
El concepto de «formato» del libro se refiere a sus dimensiones, que resultan del número de veces en que se ha doblado la hoja de papel; de tal manera que cuantas más dobleces tenga esta, el formato será menor, y viceversa. Por este motivo, para determinar el formato de un libro antiguo, se ha de contar el número de hojas que forman la hoja plegada. Si se ha doblado una vez el formato será en folio y el cuaderno tendrá dos hojas; si es dos veces, será en cuarto y constará de cuatro hojas; si tres, será en octavo con ocho hojas; si cuatro, será en dozavo con doce hojas, y así sucesivamente.
El estudio del formato del libro antiguo es fundamental para la bibliografía material porque ayuda a identificar la edición de un libro. Asimismo revela aspectos de la historia social, ya que puede ofrecer información sobre el contexto cultural en el que surge, el motivo de su edición, el público al que va destinado o su precio. La identificación del formato requiere analizar la estructura del cuaderno y la dirección de las marcas de agua —corondeles, puntizones y filigranaEl papel artesanal se fabricaba con la pasta procedente de la maceración de trapos —algodón, cáñamo y lino— que se vertía en una rejilla de alambre para escurrir el agua; esta pasta, una vez seca, se convertía en una hoja de papel en la que se trasparentaban los hilos de alambre que formaban la rejilla: los verticales se llamaban corondeles; los horizontales, puntizones y la marca era la imagen que identificaba el molino papelero que la había fabricado.—, y al mismo tiempo soslayar las dimensiones finales del libro, que podrían haber sido alteradas si, como era habitual, se guillotinaban los cuadernos antes de encuadernarlos.
Se entiende por «libro antiguo» el elaborado en una imprenta manual, artesanal, lo que significa que el papel ha sido hecho a mano, al igual que la composición tipográfica del texto, el entintado, la impresión, el guillotinado y la encuadernación. Así pues, sus límites cronológicos comenzarían con la invención de la imprenta, a mediados del , y terminarían con la aparición de la imprenta mecánica entre finales del y el primer tercio del XIX.Algunos especialistas incluyen el libro manuscrito en el concepto de libro antiguo; otros consideran que el periodo incunable no pertenece al ámbito del libro antiguo; por otra parte, con el fin de facilitar su catalogación, con frecuencia se emplea la fecha convencional de 1801 como límite temporal de libro antiguo, mientras que en España se ha establecido en torno a 1830.
Formato del libro En primer lugar, se ha de tener en cuenta que la impresión del libro antiguo habitualmente se realizaba en una hoja de papel artesanal,Se denomina también «papel de tina» porque se obtenía de la pasta de papel depositada en una «tina», y también «verjurado» porque al trasluz muestra la huella de los alambres de la rejilla. la cual se doblaba, se plegaba, y de esta manera se formaba un «pliego» o «cuaderno»: así pues, cuantas más veces se doblaba el pliego, la hoja y por tanto el libro —entendido como la suma de pliegos o de hojas— sería más pequeño, su formato sería menor. Y viceversa.
Checa Cremades define «formato» de esta manera: «Se entiende por formato de un libro las dimensiones resultantes de doblar el pliego de imprenta», María Moliner da la siguiente explicación: «Tamaño y forma de un libro o cuaderno; el primero [el libro] especificado en general por el número de hojas que se hacen con cada pieza de papel, y ahora [con el empleo de la imprenta mecánica], con más frecuencia, por el número de centímetros de altura o de altura y anchura».Finalmente, Buonocore ofrece esta definición:
El pliego de impresión y los formatos de los libros La imprenta manual, basada en la prensa de madera, comenzó a funcionar con Gutenberg a mediados del y se mantuvo sin cambios sustanciales durante cuatro siglos. Pues bien, en ese largo periodo los libros se imprimieron sobre una hoja de papel fabricada en los molinos papeleros, cuyas medidas en España oscilaban entre 40 y 55 centímetros de altura y 30 y 40 de ancho. En consecuencia el tamaño —«formato»— de los libros salidos de la imprenta manual dependía del número de veces que se «plegaba» la hoja de papel, una vez que había sido impresa; así pues, tras este proceso, la hoja de papel se había transformado en un «pliego» o «cuaderno».
Si la hoja se doblaba por la mitad una vez, se formaba un «pliego» «Conjunto de bifolios metidos unos dentro de otros y ensamblados por el mismo recorrido del hilo del cosido.» de dos hojas —cuatro páginas—, si se doblaba dos veces, tenía cuatro hojas —ocho páginas–, y si se doblaba tres veces, ocho hojas —dieciséis páginas—. Estas eran las dimensiones —«formatos»— más comunes en los libros impresos, aunque evidentemente el pliego podía seguir siendo doblado hasta que fuera posible y la hoja resultante fuera legible. 200x400px|miniaturadeimagen|derecha|Formato en folio generado a partir de un pliego de imprenta doblado por la mitad una vez El tipógrafo Alonso Víctor de Paredes, en su tratado Institución y origen del arte de la imprenta y reglas generales para los componedores, publicado en 1680, enumera los formatos del que denomina «género perfecto»: «Que es el común y [se] estila en casi todas las imprentas, este tiene medidas de a folio, cuarto, octavo, diez y seis, treinta y dos, y sesenta y cuatro»; y prosigue con los del «género imperfecto»: «Que tiene medidas de a dozavo, veinte y cuatro y cuarenta y ocho». Por lo que se refiere a los más pequeños, señala que el treintaidosavo es para «libros de horas»Libros de oraciones personales para laicos con los rezos propios de las horas canónicas del día. y el sesentaidosavo para los «santos cuatro evangelios».
Las medidas de un libro antiguo tal y como se imprimió pueden haber sido modificadas por el encuadernador cuando este ha guillotinado los «cortes» —los márgenes superior, inferior y lateral de la hoja—Se denominan, respectivamente, cabeza, pie y delantera con el fin de obtener bordes regulares. Por este motivo, para establecer el formato de un libro antiguo se ha de contar las hojas que forman el cuaderno y se ha de ignorar la altura y anchura del ejemplar.
El formato de los libros normalmente estaba condicionado por los temas o materias que abordaban, la extensión del texto o el propósito del editor de abaratar los costes. Así pues, el libro en folio, que predominó en los comienzos de la imprenta, correspondía a ediciones de la Iglesia y del poder político, además de publicaciones científicas y profesionales destinadas, por ejemplo, a letrados o médicos. El libro en cuarto se difundió a partir del Humanismo en ediciones destinadas a la lectura de entretenimiento y su presencia se incrementó a lo largo de los siglos y , en los que el octavo, que vendría a ser el libro de bolsillo actual, se situó en segundo puesto mientras que, por el contrario, el folio se hizo cada vez más raro.
La invención de la máquina para la fabricación del papel por Louis-Nicolas Robert, a finales del , posibilitó la fabricación de papel en hojas de tamaño variable o en tiras continuas, que hasta entonces no se podían obtener con la hoja de tina. Del mismo modo, la aparición de la prensa de hierro colado, inventada por Charles Stanhope en los primeros años del , que paulatinamente sustituyó a la de madera, ofreció entre otras ventajas la de trabajar con formatos más variados que los tradicionales.
200x400px|miniaturadeimagen|derecha|Corondeles y filigrana en una hoja en folio Folio, en folio, infolio El Diccionario de la Real Academia define así este este formato: «Dicho de un libro o de un folletoEl Diccionario de la Real Academia precisa que un libro es «Para los efectos legales, en España, todo impreso no periódico que contiene 49 páginas o más, excluidas las cubiertas.» En consecuencia, folleto es una impresión que tiene menos de 49 páginas. de papel de tina cuyas hojas corresponden a dos por pliego». La altura de una hoja «infolio» oscila entre 32 y 40 centímetros. Se empleó en los orígenes de la imprenta, que en esto seguía el modelo de los libros manuscritos medievales.
Se obtiene de una hoja de papel de tina —también denominado «papel de marca o pliego»—; es decir, de tamaño de fabricación estándar —en España medía normalmente 32x44 centímetros— que se ha plegado una vez por la mitad,Cuando el pliego se imprime sin doblar, como es el caso de mapas o carteles, se denomina formato «in plano» o «atlas».lo cual da como resultado un cuaderno de dos hojas —o lo que es lo mismo, cuatro páginas— en las que los corondeles Diccionario de la Real Academia: Corondel: Cada una de las rayas verticales transparentes que hay en el papel de tina. aparecen verticales y la marca de agua del molino papelero en el centro.
Se empleaba en libros solemnes, de prestigio, como eran los de estudio y consulta —Teología, Derecho, Medicina, Historia, etcétera—, además de los litúrgicos, institucionales y legislativos. Un libro de grandes dimensiones, en principio, recibía y recibe la consideración de valioso e importante, y así lo criticaba Baltasar Gracián: «Estiman algunos los libros por su corpulencia, como si se escribiesen para ejercitar antes los brazos que los ingenios». Este era el formato habitual de los incunables, que en esto seguían el modelo de los códices medievales. Los libros en folio se hicieron más raros con el paso del tiempo y se destinaron a lectores especializados y a libros de referencia, como tratados, diccionarios o enciclopedias. 200x400px|miniaturadeimagen|derecha| Disposición de los corondeles y de la marca del molino papelero en una hoja en 4º Por otra parte, en los catálogos comerciales de libros antiguos el in folio se matiza con los siguientes adjetivos: «gran folio o marquilla» (más de 40 cm de alto), «folio mayor» (entre 35 y 40 cm), «folio» (34 cm) y «folio menor» (entre 30 y 33 cm).
Cuarto, en cuarto, 4.º Se obtiene de una hoja de papel de tina doblada dos veces por la mitad, lo cual genera un cuaderno de cuatro hojas —«cuarto»— que equivalen a ocho páginas. Los corondeles son horizontales y la marca de agua, aunque fragmentariamente, se encuentra en el centro del margen izquierdo. Es el formato que juntamente con el octavo se irá implantando a lo largo de los siglos de la imprenta manual, al mismo tiempo que el «infolio» reducirá su inicial hegemonía. Por otra parte, el formato cuarto era el más adecuado para el trabajo de imprenta, ya que la impresión de la hoja,Pliego suelto: Impreso de dos hojas. Se utilizaba en formularios y en «pliegos de cordel», cuadernos sin encuadernar con temas populares y de bajo precio. una vez plegada dos veces, daba lugar a un cuaderno de ocho páginas, adecuado para conformar un volumen o , en su caso, para ser vendido como «pliego suelto» en ediciones masivas, baratas y populares. Víctor Infantes concluye: «El formato en cuarto dominaba la producción editorial: la poesía, la prosa, las «relaciones de sucesos», la religión [sermones], los libros universitarios, las «cartillas» y «doctrinas» para aprender a leer, los impresos legales: informaciones, alegaciones, cartas, etc.»".