La calle 23, conocida también como avenida 23, es una de las principales arterias urbanas de La Habana, Cuba. Recorre el barrio El Vedado y se extiende hacia el municipio Playa.
Debido al sistema de nomenclatura del Vedado, basado en calles numeradas, la vía es formalmente una calle; sin embargo, por su anchura, importancia vial y concentración de actividades culturales y comerciales, suele denominarse también avenida.
Recorrido La avenida 23 comienza en el Malecón de La Habana, en el litoral norte de la ciudad, y se extiende hacia el sur atravesando el barrio de El Vedado. Posteriormente continúa hacia el oeste y cruza el río Almendares mediante el puente homónimo, conectando con el municipio Playa. En ese punto la vía se bifurca y enlaza con arterias como la calle 28 y la avenida 47, que continúan la conexión hacia barrios residenciales de la ciudad.
A lo largo de su recorrido, la avenida intersecta con diversas calles y avenidas importantes del tejido urbano del Vedado, entre ellas Paseo, la avenida de los Presidentes (calle G) y varias calles transversales identificadas por letras, características del trazado urbanístico del barrio. Esta red de intersecciones refuerza su papel como eje de conexión entre el Malecón y los sectores residenciales que se extienden hacia el oeste de la ciudad, lo que la convierte en una de las arterias más transitadas de la capital.
Historia La configuración de la calle 23 está vinculada al desarrollo urbano del barrio de El Vedado a finales del siglo y comienzos del . El trazado ortogonal de este sector de la ciudad incorporó calles numeradas que estructuraron la expansión urbana hacia el oeste de La Habana.
La vía fue trazada en 1862 con el nombre de Paseo de Medina, en referencia a un empresario de origen canario que poseía extensas propiedades en la zona y que fue contratista del gobierno colonial para el suministro de piedra destinada a la pavimentación de calles en La Habana. Este empresario explotaba canteras situadas en el área del actual El Vedado, entre ellas una que atravesaba la calle F entre 21 y 19, así como otra en la intersección de calle G y 21. Las excavaciones de estas canteras dejaron oquedades visibles durante décadas en el terreno.
Durante el gobierno Gerardo Machado (1925-1933) la vía fue renombrada General Machado. En ese período se erigió una farola conmemorativa en la intersección de 23 y Marina, en un punto donde el malecón aún no se había extendido hasta ese tramo. Tras la caída del régimen machadista en 1933, tanto el monumento como la denominación fueron eliminados y la calle recuperó su numeración dentro del sistema urbano del barrio. miniaturadeimagen|275x275px|Vista de la calle en 1958. Se observa el complejo Radiocentro CMQ, actual cine Yara y sede del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT). Originalmente la vía no tenía la longitud actual. Durante varios años la calle 23 se interrumpía a la altura de la calle M, continuando desde allí como un camino bordeado de cavidades naturales del terreno. A comienzos del siglo XX el trazado urbano del Vedado comenzó a ampliarse hacia el oeste. En 1916 la calle 23 fue prolongada hasta el mar, al mismo tiempo que la calle Infanta se extendió hasta encontrarse con ella en la costa. Posteriormente, durante el gobierno del presidente Mario García Menocal, la vía fue prolongada hacia el oeste hasta alcanzar el río Almendares, consolidándose como uno de los ejes de expansión urbana de la ciudad. El historiador Juan de las Cuevas Toraya ha señalado estas ampliaciones como avances significativos en el desarrollo urbanístico de La Habana en el primer tercio del siglo .
En la década de 1950 la vía continuó consolidándose como un importante eje comercial y cultural, con la construcción de hoteles, cines y edificios de apartamentos. Tras el triunfo de la Revolución cubana en 1959, varios espacios públicos y centros culturales se desarrollaron o transformaron en su entorno, reforzando su papel como lugar de encuentro social y cultural.
Arquitectura y paisaje urbano miniaturadeimagen|La cascada del Hotel Nacional de Cuba, vista desde la intersección de la calle 23 con el Malecón de La Habana. La calle 23 concentra una notable diversidad de estilos arquitectónicos representativos del desarrollo urbano de El Vedado durante el siglo . A lo largo de su recorrido se encuentran edificios de apartamentos, hoteles, centros culturales y comercios construidos entre las décadas de 1930 y 1970.
En el entorno de La Rampa predominan ejemplos de arquitectura moderna y del movimiento racionalista que caracterizó el crecimiento de La Habana en la posguerra. Edificios como el Hotel Habana Libre, el complejo Radiocentro (actual Cine Yara) y el Pabellón Cuba forman parte de este conjunto urbano que integra espacios públicos, áreas verdes y arte urbano. La presencia de galerías abiertas, murales y esculturas urbanas en el tramo de La Rampa contribuye a su carácter cultural y a su uso como espacio de encuentro ciudadano.
Más allá de este tramo, la avenida atraviesa sectores residenciales donde se conservan numerosas casas y mansiones construidas durante la expansión del Vedado. Estas viviendas, muchas de ellas de estilo ecléctico, art déco o racionalista, destacan por sus amplios portales, jardines frontales y elaborados elementos ornamentales. También se observan edificios institucionales, escuelas y torres de apartamentos levantadas durante las décadas posteriores, lo que refleja las distintas etapas del crecimiento urbano de La Habana moderna.
La Rampa miniaturadeimagen|Mosaico polícromo en la acera de la Rampa. El tramo de la avenida 23 comprendido entre la calle L y el Malecón de La Habana es conocido popularmente como La Rampa. Este sector se caracteriza por una pendiente descendente hacia el mar y por la concentración de instalaciones culturales, hoteles, cines y espacios públicos.
Desde la década de 1950 La Rampa se convirtió en uno de los centros de vida nocturna y cultural de La Habana, consolidándose como un espacio de encuentro para actividades artísticas, cinematográficas y recreativas, manteniendo hasta la actualidad un papel destacado en la vida cultural de la ciudad.
Lugares destacados A lo largo de la calle 23 se ubican varios edificios e instituciones representativas de la arquitectura y la vida cultural habanera. Torre K — rascacielos hotelero situado en la intersección con la calle K, inaugurado en 2025 como el edificio más alto de Cuba con 42 plantas y aproximadamente 155 metros de altura. Administrado por la cadena hotelera Iberostar, combina hospedaje cinco estrellas y arquitectura contemporánea, convirtiéndose en un hito urbano y punto de referencia en el skyline habanero. Pabellón Cuba — Complejo cultural inaugurado en 1963 y sede de exposiciones, ferias y actividades artísticas organizadas por instituciones culturales cubanas. Cine Yara — Ubicado en la intersección de 23 y L, es uno de los cines más emblemáticos de Cuba y sede principal de proyecciones durante el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. El edificio fue inaugurado en 1947 como parte del complejo Radiocentro.
Hotel Habana Libre — Situado también en la esquina de 23 y L, fue inaugurado en 1958 como Habana Hilton. Con más de 20 plantas, se convirtió en uno de los edificios hoteleros más altos de la ciudad y un símbolo de la arquitectura moderna en Cuba.
Heladería Coppelia — Instalación gastronómica inaugurada en 1966 y diseñada como un gran complejo público dedicado al consumo de helados. Su arquitectura moderna y su capacidad para atender a numerosos visitantes la han convertido en uno de los espacios más populares del Vedado.
Cementerio de Colón: situado en las proximidades del extremo occidental de la calle 23, es uno de los cementerios monumentales más importantes de América Latina. Inaugurado en 1876, constituye un destacado conjunto patrimonial por su arquitectura funeraria, esculturas y mausoleos de gran valor artístico e histórico.
Véase también El Vedado Malecón de La Habana La Rampa Referencias
Categoría:Calles de La Habana