El 27 de febrero de 2026, un Lockheed C-130 Hercules de la Fuerza Aérea Boliviana en un vuelo doméstico desde el Aeropuerto Internacional Viru Viru al Aeropuerto Internacional El Alto, en Bolivia, sufrió una excursión de pista después del aterrizaje y se estrelló en una carretera muy transitada, impactando 15 vehículos, matando al menos a 24 personas y hiriendo a más de 43.
Aeronave y tripulación Aeronave La aeronave siniestrada era un Lockheed C-130H Hercules, un transporte militar táctico de cuatro motores turbohélice diseñado y fabricado por la empresa estadounidense Lockheed. La aeronave con matrícula FAB-81 corresponde a la variante C-130H, fabricado aproximadamente en 1977, lo que lo situaría con casi 50 años de servicio activo.
Tripulación La tripulación a bordo del avión estaba conformada por ocho personas:
Alejandro Chávez Paniagua - Piloto al mando Erick Rojas Zambrana - Copiloto Mauricio Lazo Córdova - Navegante César Castro Nacho - Suboficial Raúl Gutiérrez Limachi - Suboficial de carga Rolando Flores Saiza - Suboficial de carga José Luis Condori Tinta - Suboficial de carga Jared Ramírez Espinoza - Tripulante extra
Uno de los ocho tripulantes que se encontraban en la aeronave falleció, mientras que los otros siete recibieron atención médica.
Accidente La aeronave accidentada despegó la tarde del 27 de febrero de 2026 desde el Aeropuerto Internacional Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, con destino al Aeropuerto Internacional El Alto en La Paz. Transportaba remesas de billetes nuevos impresos por el Banco Central de Bolivia (BCB) para reposición en la economía paceña. Al aterrizar, el avión no pudo hacer las maniobras correctamente, presuntamente a causa del mal tiempo, por lo que la aeronave se descontroló, saliendo de la pista por más de un kilómetro, destrozando la malla perimetral del lado oeste de la terminal aeroportuaria. A continuación arrastró a más de 15 vehículos que circulaban en la avenida Costanera, tanto particulares como de transporte público y carga de mercaderías.
En los reportes preliminares se alertó de una alteración vehícular, un trabajo de las fuerzas de seguridad y bomberos complicado por la falta de cooperación ciudadana, además de invasión del área del accidente, con miles de personas en el lugar del hecho, además de agresiones al equipo de rescate, equipo médico y periodismo especializado. Este accidente involucró a autoridades de Ministerio de Defensa y al Banco Central de Bolivia. En las redes sociales se compartieron imágenes del siniestro.
Consecuencias En una conferencia con la prensa, el director de la Dirección General de Aeronautica Civil, José Antonio Fanola, aclaró que el avión tras aterrizar se salió de la pista, contradiciendo rumores difundidas en las redes sociales sobre una "caída" de la aeronave.
Desde la aerolínea pública boliviana, se confirmó mediante un comunicado la suspensión de vuelos de BoA desde o hacia El Alto, producto del accidente.
Mediante un comunicado de Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (NAABOL), informó del accidente, y de la suspensión de actividades del aeropuerto de El Alto, con cierre de la terminal y otras dependencias, hasta las 21:30 horas del día 27 de febrero, con posibilidad de expandir el tiempo de suspensión.
Desde el Banco Central de Bolivia (BCB) se reportó que en la aeronave siniestrada había dinero que se tenía que enviar, hecho que fue evidenciado en los videos aficionados compartidos en las redes sociales. Desde la gerencia del BCB, se recordó a la población que sustrajo los billetes que estos no tienen valor legal y que su transacción es ilegal y delictiva.
Luego del accidente se registraron agresiones al personal policial interviniente por personas que intentaban ingresar al predio tras penetrar el perímetro del aeropuerto, siendo reprimidos por las fuerzas del orden, debido a que estaban violando espacio aéreo y dificultando los trabajos de rescate. Tras esto se reportaron distubios en los alrededores del lugar del hecho. El balance tras los hechos de vandalismo fue una camioneta de una estación de televisión con su parabrisas roto, un vehículo de la Policía Nacional quemado, y tres ambulancias destrozadas.
A las 21:00 horas local de Bolivia, con la presencia de personal del BCB, los uniformados de la Policía Nacional procedieron a la quema de los billetes. El fiscal del caso, Luis Torres informó a la prensa de la aprehensión de doce personas.
El director de la División de Homicidios de la Policía Nacional, coronel René Tambo, dio un balance de 24 fallecidos e incluso más, hasta el día sábado 28 de febrero de 2026. Además, informó que continuaban los trabajos de rastrillaje y búsqueda de más víctimas fatales del siniestro.
Desde la dirección de Bomberos, reportaron que seguían buscando restos humanos por la noche del viernes 27 y sábado 28. Se constató la presencia de cuerpos de menores de edad y adultos mayores mutilados.
En la mañana del sábado, continuaron los intentos de pobladores locales por entrar al lugar, por lo que la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas de la Nación (desde regimientos militares y la Policía Militar) formaron un perímetro para resguardar el lugar del accidente y garantizar los trabajos de rescate de cuerpos de los fallecidos. Se utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a las personas que perjudicaban los trabajos de rastrillaje.
Desde horas 1:30 del día sábado, NAABOL autorizó la reanudación de operaciones en el Aeropuerto Internacional de El Alto, aplicando protocolos de seguridad para este tipo de emergencias. miniaturadeimagen|Cartel en un taxi en la ciudad de La Paz luego de las medidas del Banco Central de Bolivia. Desde el BCB, se declaró sin validez legal a algunos billetes de la "Serie B" de la nueva familia de billetes del Boliviano, en los cortes de 10, 20 y 50 bolivianos a raíz del accidente. También se informó la identificación de dichos billetes, advirtiendo que cualquier intento de ingresarlos al sistema financiero sería sancionado de acuerdo a ley. Se recomendó a la población boliviana no utilizar esos billetes mientras continúen las investigaciones y se ejecuten los controles correspondientes. Las estaciones de Mi Teleférico recalcaron que se prohibía la transacción de dichos billetes de acuerdo a un comunicado. Desde ASOBAN se recomendó a las instituciones bancarias destruir los billetes del avión siniestrado y a la población boliviana a hacer pagos electrónicos como pagos QR hasta que se solucione el problema.
Pasado dos días del accidente, los equipos de rastrillaje concluyeron con la limpieza y recolección de chatarra del avión militar, y fueron seguidos por una muchedumbre que ingresó con intención de buscar cualquier objeto en el lugar, desde billetes ya hechos ceniza y sin valor legal hasta restos del avión, excavando con palos, palas e incluso sus propias manos.
Reacciones La reacción fue inmediata de los servicios informativos de varios medios de comunicación del país como son El Deber, El Mundo, La Razón, Bolivia Televisión, Unitel, Red Uno mediante los Reporteros de Notivisión, RTP Bolivia, Bolivisión mediante sus Reporteros "Al Día", e incluso agencias de prensa extranjera como Diario El Comercio (Perú), France 24, EFE y CNN.
El presidente del país, Rodrigo Paz Pereira –mediante la red social X (Twitter)–, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas del aparatoso accidente.
La expresidenta del Estado, Jeanine Añez Chávez expresó su tristeza, con mensaje de solidaridad a las familias que perdieron a sus seres queridos en el accidente del avión militar.
El obispo de la Diócesis de El Alto, monseñor Giovani Arana, expresó sus condolencias a los familiares de los fallecidos y supervivientes del accidente, exhortando a los pobladores a responder con empatía y solidaridad ante cualquier emergencia. «No podemos ser indiferentes ante el dolor de los demás; cada vida merece apoyo, compasión y solidaridad», expresó con clamor y reflexión el obispo hacia los habitantes.
Diversas organizaciones particulares y gubernamentales realizaron pedidos de donaciones de sangre para los heridos del accidente. La campaña fue en coordinación con el Banco de Sangre Referencia Regional La Paz .
Investigación La Junta de Investigación de Accidentes Aeronáuticos (JIAA), la compañía aseguradora y la fabricante de la aeronave siniestrada serán los encargados de llevar sus investigaciones por separado. El Gobierno anunció que la caja negra sería enviada al exterior para su análisis, y que las investigaciones podían llegar a demorarse. En el mismo comunicado sostuvo que toda información que se hiciera pública por fuera de las tres instituciones encargadas de la investigación sería mera especulación.
Un informe técnico reveló que el avión transportaba una carga que estaba al punto máximo de límite y que la empresa encargada de entregar los billetes al Banco Central de Bolivia (BCB) estaba fuera de los plazos, por lo que estaba a presión.
"Debido a su enorme peso y las leyes aerodinámicas, era físicamente imposible que este avión de fuselaje ancho aterrizara con esa carga en la altura de El Alto (a más de 4.000 msnm)", señala el informe.
Véase también Historia de la Fuerza Aérea Boliviana Referencias
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