miniatura|La tumba de Karl Marx, en el cementerio de Highgate. La trayectoria del socialismo en Alemania evolucionó desde los círculos intelectuales clandestinos del siglo XIX hasta convertirse en una fuerza política institucional que dio forma al moderno estado de bienestar y al sistema de partidos contemporáneo. A partir de 2024, el panorama socialista se fragmentó aún más con la creación de la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), un partido que combina políticas económicas socialistas con conservadurismo social y escepticismo hacia la inmigración . A partir de 2024, el panorama socialista se fragmentó aún más con la creación de la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), un partido que combina políticas económicas socialistas con conservadurismo social y escepticismo hacia la inmigración .
Formación y unificación El socialismo alemán moderno surgió en la década de 1840, impulsado por la industrialización y el pensamiento de intelectuales como Karl Marx y Friedrich Engels . Si bien el « Manifiesto Comunista » se publicó en 1848, la represión posterior a las revoluciones de ese año limitó el crecimiento inmediato de las organizaciones obreras. En este vacío, economistas como Karl Rodbertus ganaron influencia al proponer un socialismo centrado en la reforma económica estatal, sentando las bases de lo que se convertiría en un sello distintivo del movimiento alemán: una fuerte relación con la estructura estatal.
La organización política efectiva se produjo en 1863 con la fundación de la Asociación General de Trabajadores Alemanes (ADAV) por Ferdinand Lassalle, que abogaba por el sufragio universal y las cooperativas financiadas por el gobierno. En 1869, August Bebel y Wilhelm Liebknecht fundaron el Partido Socialdemócrata Obrero (SDAP), más alineado con el internacionalismo marxista. En 1875, las dos facciones se unificaron en el Congreso de Gotha para formar el Partido Socialista Obrero de Alemania (SAPD). siendo que fue duramente criticada por Marx en la Crítica del Programa de Gotha, quien la consideró una capitulación ante las tesis de Lassalle. Entre 1878 y 1890, el partido sobrevivió a la ilegalidad bajo las Leyes Antisocialistas de Bismarck, consolidándose como la mayor fuerza política del país a finales del siglo XIX.
El Gran Cisma Tras su legalización, el Programa de Erfurt (1891) formalizó el marxismo como la ideología del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), pero la estabilidad del Imperio Alemán dio origen al « revisionismo » de Eduard Bernstein, que abogaba por reformas parlamentarias en lugar de la revolución . Esta tensión interna estalló con la Primera Guerra Mundial ; la mayoría del SPD apoyó el esfuerzo bélico, mientras que el ala radical, liderada por Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, se separó del partido para formar la Liga Espartaquista y, posteriormente, el Partido Comunista de Alemania (KPD) en 1919.
Durante la República de Weimar, la izquierda alemana permaneció dividida entre el gobernante SPD y el revolucionario KPD, una fragmentación que facilitó el ascenso del régimen nazi en 1933, bajo el cual ambos fueron perseguidos. Después de la Segunda Guerra Mundial, el socialismo alemán siguió caminos distintos: en Alemania Oriental (RDA), el SPD y el KPD se vieron obligados a fusionarse en el Partido Socialista Unificado de Alemania (SED), que gobernó el país bajo influencia soviética hasta 1989. En Alemania Occidental, el SPD abandonó formalmente el marxismo en el Programa de Godesberg (1959), transformándose en un partido de masas progresista y pro-mercado regulado.
En el siglo XXI Con la reunificación de Alemania en 1990, el sucesor del partido gobernante de la RDA fue el Partido del Socialismo Democrático y en 2007, el descontento con las reformas neoliberales del gobierno de Gerhard Schröder (SPD) llevó a la fusión del PDS con sindicalistas disidentes del oeste, formando Die Linke (La Izquierda). Die Linke se consolidó como una fuerza a la izquierda de la socialdemocracia tradicional, abogando por el fin de la OTAN y la expansión radical del sector público. Fuentes
Referencias
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