thumb|Mezquita de Solimán en Estambul (1550-1557), obra de Mimar Sinan thumb|Interior de la mezquita de Solimán thumb|Mezquita de Selim en Edirne (1568-1574) thumb|Interior de la mezquita de Selim en Edirne ) thumb|Kiosco Bagdad en el palacio de Topkapı (1639)
La arquitectura otomana clásica se refiere a un período de la arquitectura otomana que generalmente incluye los siglos y y cuyo inicio se asocia con las obras de Mimar Sinan, quien fue arquitecto jefe de la corte bajo tres sultanes entre 1538 y 1588. El inicio del período también coincidió con el largo reinado de Solimán el Magnífico (r. 1520-1566), reconocido como el apogeo del desarrollo político y cultural otomano, con un amplio patrocinio en arte y arquitectura por parte del sultán, su familia y sus altos funcionarios. Durante este período, la burocracia estatal otomana, cuyas bases habían sido establecidas en Estambul por Mehmet II, se volvió más compleja, y la profesión de arquitecto se institucionalizó.
La arquitectura otomana de esta época estaba muy influenciada por la arquitectura bizantina, en particular por Hagia Sophia, que combinó sincréticamente con otras influencias para satisfacer las necesidades otomanas. Los arquitectos normalmente experimentaban con diferentes combinaciones de elementos convencionales, incluidas cúpulas, semicúpulas y pórticos con arcadas, que se repetían en cada edificio y podían combinarse de un número limitado de maneras. Arquitectos de éxito como Sinan demostraron su habilidad a través de sus meticulosos intentos de resolver problemas de espacio, proporción y armonía.
Mimar Sinan (1489/1490-1588) comenzó una nueva era en la arquitectura otomana erigiendo más de 300 edificios —otras estimaciones son de casi 500— y algunos en lugares tan lejanos como Buda (la actual Budapest) y La Meca. Sinan probablemente no dirigiera personalmente los proyectos fuera de la capital, siendo esos casos ejecutados por sus asistentes o arquitectos locales. Su primera gran obra fue la mezquita de Sehzade, completada en 1548; su segundo trabajo importante fue la mezquita de Solimán y el complejo circundante, construida para Solimán el Magnífico. La mezquita de Selim, en Edirne, fue construida durante los años 1568-1574, cuando Sinan estaba en su mejor momento como arquitecto. También las mezquitas de Rüstem Paşa (1561-1563), del Sultán Mihriman (1563-1570) y de Ibrahimpasa, los mausoleos de Sehzade, de Kanuni sultán Solimán, de Roxelana y de Selim II se encuentran entre las obras más famosas de Sinan.
Después de la muerte de Sinan, el estilo clásico se volvió menos innovador y más repetitivo. El todavía produjo obras importantes como la mezquita del Sultán Ahmed o la mezquita Nueva en Estambul. pero los cambios sociales y políticos de la Era de los tulipanes llevaron finalmente a un cambio hacia la arquitectura barroca otomana. El estilo otomano clásico todavía se consideraba apropiado para algunos proyectos de construcción posteriores, como la reconstrucción de la mezquita de Fatih en el , y también ha sido imitado más recientemente en la construcción de mezquitas en la Turquía moderna.
En las que podrían ser las edificaciones más emblemáticas de este período, las mezquitas clásicas diseñadas por Sinan —y las que después de él utilizaron un modelo basado en la cúpula, similar al de Hagia Sophia—, cambiaron las proporciones, abrieron el interior de la estructura y lo liberaron de columnas y otros elementos estructurales, con mayor énfasis en el uso de la iluminación y de las sombras con una gran cantidad de ventanas, que, en palabras de Godfrey Goodwin, ya habían «logrado una poética interacción de interiores sombreados y soleados que agradaban a Le Corbusier».
Ejemplos de la arquitectura otomana de la época clásica, además de en Turquía, también se pueden ver en los Balcanes, Hungría, Egipto, Túnez y Argel, donde se construyeron mezquitas, puentes, fuentes y escuelas.
Antecedentes
Principales avances en la arquitectura otomana temprana
thumb|Mezquita Üç Şerefeli en Edirne (1437-1447)
Las primeras mezquitas otomanas hasta principios y mediados del eran generalmente de tres tipos: la mezquita de una sola cúpula, la mezquita de «planta en T» y la mezquita de múltiples cúpulas. Un paso importante hacia el estilo de las mezquitas otomanas posteriores fue la mezquita Üç Şerefeli en Edirne, iniciada por Murad II en 1437 y terminada en 1447. La forma general de la mezquita, con su sala de oración con cúpula central, patio porticado con fuente, cuatro minaretes y altos portales de entrada, prefiguró las características de la arquitectura de las mezquitas otomanas posteriores. El erudito Doğan Kuban la describe como la «última etapa de la arquitectura otomana temprana», mientras que la planta de la cúpula central y el carácter «modular» de su diseño señalaron la dirección de la futura arquitectura otomana en Estambul. También señala que la mezquita, que está construida en piedra tallada y hace uso de bandas alternas de piedra coloreada para algunos de sus efectos decorativos, marca el declive del uso de la construcción alternada de ladrillo y piedra vista en los edificios otomanos anteriores.
Los sultanes otomanos tradicionalmente construyeron mezquitas monumentales y complejos religiosos en su nombre. Después de la conquista otomana de Constantinopla en 1453, el sultán Mehmed II construyó la mezquita de Fatih entre 1463 y 1470, que está dedicada a su nombre. Era parte de un külliye (complejo religioso y de caridad) muy grande que también incluía un tabhane (casa de huéspedes para viajeros), un imaret (comedor social), un darüşşifa (hospital), un caravanserai (albergue para comerciantes ambulantes), un maktab (escuela primaria), una biblioteca, un hammam (casa de baños), tiendas, un cementerio con el mausoleo del fundador y ocho madrasas junto con sus anexos. Desafortunadamente, gran parte de la mezquita fue destruida por un terremoto en 1766, lo que propició que poco después Mustafa III la reconstruyera en gran medida en una forma significativamente alterada. El diseño original de la mezquita, inspirado en las ideas establecidas por la anterior mezquita de Üç Şerefeli, consistía en un patio rectangular con una galería circundante que conducía a una sala de oración cupulada. La sala de oración constaba de una gran cúpula central con una semicúpula detrás y flanqueada por una fila de tres cúpulas más pequeñas a cada lado. El diseño reflejaba la influencia de Hagia Sophia, construida por los bizantinos, combinada con la tradición de la mezquita imperial otomana que se había desarrollado en Bursa y Edirne.
thumb|Mezquita de Beyazid en Estambul (1500-1505) La mezquita de Beyazid de Estambul, construida entre 1500 y 1505, marcó la culminación del período de exploración arquitectónica de finales del y representó el último paso hacia el estilo otomano clásico. La disposición deliberada de elementos arquitectónicos otomanos consolidados en un diseño marcadamente simétrico es un aspecto que denota esta evolución. La mezquita formaba parte, a su vez, de un complejo külliye más amplio, con múltiples edificios que cumplían diferentes funciones. La estructura de la mezquita consta de un patio cuadrado que conduce a una sala de oración también cuadrada. Esta sala está cubierta por una cúpula central con dos semicúpulas delante y detrás, mientras que dos naves laterales están cubiertas cada una por cuatro cúpulas más pequeñas. En comparación con las mezquitas anteriores, esto dio lugar a un efecto de «cascada de cúpulas» mucho más sofisticado en el perfil exterior del edificio, probablemente reflejando influencias de Hagia Sophia y de la mezquita de Fatih.
Contexto del período clásico otomano
El período clásico de la arquitectura otomana fue, en gran medida, un desarrollo de los enfoques anteriores, tal como evolucionaron a lo largo del y principios del , y el inicio del período clásico está fuertemente asociado con las obras de Mimar Sinan. Durante este período, la burocracia del estado otomano, cuyas bases fueron establecidas en Estambul por Mehmet II, se volvió cada vez más compleja y la profesión de arquitecto se institucionalizó aún más. La administración otomana incluía un «departamento de edificios del palacio» o «cuerpo de arquitectos reales» (khāṣṣa mi'mārları). Las primeras referencias documentadas a este departamento datan del reinado de Bayaceto II (r. 1481-1512). Creció desde 13 arquitectos en 1525 a 39 arquitectos en 1604. Muchos de los arquitectos y los burócratas se reclutaban entre la población cristiana del imperio mediante el sistema devshirme.
El largo reinado de Solimán el Magnífico también se reconoce como el apogeo del desarrollo político y cultural otomano, con un amplio mecenazgo en arte y arquitectura por parte del sultán, su familia y sus altos funcionarios. El maestro arquitecto del período clásico, Mimar Sinan, fue el arquitecto jefe de la corte (mimarbaşi) desde 1538 hasta su muerte en 1588. A Sinan se atribuye el diseño de más de 300 edificios, aunque otra estimación de sus obras la sitúa en casi 500. Se le atribuye el diseño de edificios en lugares tan lejanos como Buda (actual Budapest) y La Meca. Sinan probablemente no estuvo presente para supervisar directamente los proyectos lejos de la capital, por lo que en estos casos sus diseños probablemente fueron ejecutados por sus asistentes o por arquitectos locales. Esto también demuestra la capacidad del estado otomano central para encargar y planificar proyectos de construcción en su vasto territorio en ese momento, una práctica que también ayudó a establecer la soberanía otomana en esas provincias a través de la construcción de monumentos en un estilo visiblemente otomano. Los arquitectos en la capital podían dibujar planes y delegarlos a otros arquitectos que los llevaban a cabo localmente, mientras que la administración imperial desarrolló un conjunto de estándares para la planificación y la construcción y pudo coordinar la adquisición y el transporte de los materiales necesarios. Características generales
En este período, la arquitectura otomana, especialmente bajo la obra e influencia de Sinan, experimentó una nueva unificación y armonización de los diversos elementos e influencias arquitectónicas que la arquitectura otomana había absorbido previamente, pero que aún no se habían armonizado en un todo colectivo. Tomando en gran medida de la tradición bizantina, y en particular de la influencia de Hagia Sophia, la arquitectura otomana clásica fue, como antes, en última instancia, una mezcla sincrética de numerosas influencias y adaptaciones a las necesidades otomanas.
La arquitectura otomana utilizó un conjunto limitado de formas generales, como cúpulas, semicúpulas y pórticos con arcadas, que se repetían en cada estructura y podían combinarse de un número limitado de maneras. Doğan Kuban describe esto como el aspecto «modular» de la arquitectura otomana. El ingenio de arquitectos exitosos como Sinan residió en los intentos cuidadosos y calculados de resolver problemas de espacio, proporción y armonía. El propio Sinan experimentó continuamente. Con diferentes distribuciones espaciales para sus edificios a lo largo de su carrera, rara vez utilizó el mismo diseño más de una vez. Después de Sinan, sus sucesores menos talentosos mostraron menos creatividad y el estilo clásico posterior se volvió obsoleto y repetitivo en comparación con períodos anteriores.