La cueca es un género musical y una danza de pareja suelta mixta en la que «los bailarines, que llevan un pañuelo en la mano derecha, trazan figuras circulares, con vueltas y medias vueltas, interrumpidas por diversos floreos». Data de fines del , y su origen está cuestionado; existen diversas teorías o corrientes sobre su procedencia y evolución.

Se baila «bajo denominaciones más o menos diferentes» desde Colombia hasta Argentina, Chile y Bolivia, y tiene distintas variedades, tanto en el ritmo como en la coreografía, según las regiones y las épocas; «lo único que les diferencia es el color local que van adquiriendo en distintos sitios, así también como el número de compases que varía de unas a otras».

El gobierno chileno declaró oficialmente a la cueca «danza nacional de Chile» mediante el decreto 23 del del Ministerio Secretaría General de Gobierno y al como «Día Nacional de la Cueca» por medio del decreto 54 del del Ministerio Secretaría General de Gobierno. Asimismo, el gobierno boliviano declaró a la cueca boliviana patrimonio cultural e inmaterial del país el y al primer domingo de octubre como «Día de la cueca boliviana».

Historia Origen

miniaturadeimagen|250px|La cueca (Mauricio Rugendas, 1843) miniaturadeimagen|250px|Una cueca en una chingana (Frédéric Lehnert, 1854) miniaturadeimagen|250px|Escena de una zamacueca (Chile, 1855) El origen de la cueca, descrita por el musicólogo Carlos Vega en 1947 como «danza extraordinaria, la más compleja del mundo en su género, la más profunda y noble de América», no está totalmente definido y existen varias teorías o corrientes sobre él y su evolución. Entre sus estudiosos, hay diversas opiniones: Pedro H. Allende y Vicente Salas Viú (1911-1967) indican su origen español —el primero la deriva de la zambra y el segundo, del fandango—, Pablo Garrido Vargas (1905-1982) propone su origen negro y Eugenio Pereira Salas sugiere su ascendencia peruana.

Una de ellas postula que sería posible considerarla una representación del cortejo entre el gallo y la gallina: los pañuelos podrían simbolizar las plumas o las crestas, dentro de una coreografía que se caracteriza por ser de «pareja suelta interdependiente», tal como lo indica Carlos Vega.

Otra indica que se remontaría a las formas musicales pertenecientes a la tradición gitano-andaluza llevada por los españoles a Chile, que tendría sus antecedentes en el elemento morisco de la zambra (del árabe hispánico zámra, y este del árabe clásico zamr, 'tocata'). A aquello se sumarían «dos elementos, el coreográfico y el sentido pasional de la cueca, [que] son derecha e inmediata consecuencia del fandango» según Carlos Vega.

Otra propone que se habría originado en Chile por los esclavos negros que estaban de paso camino a Perú.El traslado de los esclavos hacia el Virreinato del Perú se llevaba a cabo vía Los Andes, Quillota y Valparaíso, después de haber fondeado en Buenos Aires y atravesado la cordillera de los Andes, donde moría la mitad o la mayoría de ellos. En su ensayo La zamacueca y la zanguaraña (Juicio crítico sobre esta cuestión internacional) (1882), el historiador Benjamín Vicuña Mackenna afirmó:

Esa primera tradición escrita es la relación del comerciante francés Julien Mellet, apodado El Americano, que viajó por Chile y Perú, y que narra que vio bailar la «zamacueca» o «zamba cueca» en 1823 en Quillota y luego en El Almendral:

Entonces, era bailada en chinganas, algo indecoroso; fijó su domicilio en Perú, destino final del viaje de los negros esclavos. El escritor e historiador mexicano Moisés Ochoa Campos (1917-1985) documentó que la «chilena» había llegado a Acapulco en 1822 con la escuadra chilena, enviada por el general Bernardo O'Higgins para apoyar a los insurgentes en la guerra de independencia de México. Más tarde, «semiennoblecida la zamacueca en Lima, pasó a Chile el año 1824 o un poco antes, como cosa de negros, y como tal fueron los negros del famoso batallón número 4 los que la trajeron en su banda».

Otra sugiere que se habría originado en la zamacueca. El músico y compositor José Zapiola escribió:

El escritor Eduardo Barrios sostuvo que la cueca chilena poseía características distintivas que la diferenciarían de la zamacueca peruana: Un baile más estilizado, con menos insinuación sexual, con mayor relevancia al canto y a la danza, y sin movimientos exagerados.

Con el tiempo, habría desarrollado características y modalidades propias, y se habría convertido en una variante local, siendo conocida como «zamacueca» o «cueca» —por aféresis—, y en otros países como «zamacueca chilena», «cueca chilena» o «chilena».

Desarrollo y difusión miniaturadeimagen|250px|izquierda|Santiaguinos bailando cueca en La Cañada (Nochebuena, 1872)

miniaturadeimagen|250px|izquierda|La zamacueca (Manuel Antonio Caro, 1873) miniaturadeimagen|250px|Bailando cueca (Nevin O. Winter, 1912) Esta danza, llamada «zamacueca» o «cueca», se instaló, desarrolló y difundió a lo largo del en las cantinas y chinganas, lugares que se transformaron en centros de entretenimiento y fiesta popular.

En 1822, por medio de los marineros chilenos, y entre 1848 y 1855, con los inmigrantes y aventureros chilenos durante el auge de la fiebre del oro de California, llegó a las costas de los estados mexicanos de Guerrero y Oaxaca, donde fue conocida como «chilena». Entre 1837 y 1839, junto con las tropas chilenas del Ejército Unido Restaurador que lucharon en la guerra contra la Confederación Perú-Boliviana, la «zamacueca chilena» o «cueca chilena» llegó a Perú.

A mediados del , la cueca ya era conocida en gran parte de Chile con características propias y melodías originales, siendo interpretada y bailada tanto en aristocráticos salones como en populares centros de reunión. Durante su estadía en Chile entre 1844 y 1848, el inglés Frederick Walpole describió algunas de las características del baile: acompañamiento de arpa o guitarra, marca de tiempo con un golpeteo de palmas o tamboreo de la guitarra, canto en el registro más agudo posible y una particular forma de tañer la guitarra, que consiste en «deslizar la mano derecha a través de todas las cuerdas de la guitarra, volviéndola cada vez con un golpe en la caja».Walpole, Fred. I. 1850:105-106. Cf. Merino 1982:207.

A lo largo de la segunda mitad del , esta danza tuvo gran éxito al difundirse por diversos países hispanoamericanos sencillamente como «chilena». Ingresó a Argentina por Cuyo —allí se documenta su presencia aproximadamente en 1840 y en la provincia de Buenos Aires, en 1850—, donde fue conocida como «cueca», mientras que en las provincias del noroeste argentino y en Bolivia fue llamada «chilena». Durante las décadas de 1860 y 1870 se convirtió en la forma más popular en Perú, donde se hizo conocida entonces como «chilena» —en marzo de 1879, el baile llamado «chilena» fue rebautizado como «marinera» por el escritor y músico peruano Abelardo Gamarra—.

Fue asociada al roto —huaso gañán urbanizado—, con quien se trasladó a lo largo del a las zonas urbanas preindustriales, donde se cobijó en la periferia de Santiago y en barrios como La Vega, Estación y Matadero. En 1943 el musicólogo Pablo Garrido afirmó que la cueca era «el símbolo más puro de la identidad chilena». Si bien originalmente se interpretaba preferentemente en salones, chinganas o quintas de recreo, con el paso del tiempo se hizo música frecuente en restaurantes, salones de evento y ceremonias oficiales.

Durante el , incluso, ocupó cierta importancia en los medios de comunicación masivos a través de la interpretación en conjuntos de música típica y fue realzada mediante el neofolklore en los años 1960, identificándose así con la estilizada figura artística del huaso.

Honores Fue oficialmente declarada «danza nacional de Chile» mediante el decreto 23 del del Ministerio Secretaría General de Gobierno:

Por medio del decreto 54 del del Ministerio Secretaría General de Gobierno, se declaró el como «Día Nacional de la Cueca» porque «el aprender a bailarla es un deber de todo hijo de esta tierra», en el marco de las Fiestas Patrias por «la celebración de las raíces chilenas». La ley 21102 del , fijó el como «Día Nacional del Cuequero y la Cuequera», cuando «las autoridades competentes propenderán a desarrollar actividades relacionadas con la práctica y difusión de la cueca», en conmemoración del natalicio del poeta y músico Hernán Núñez, quien «estuvo vinculado al género durante toda su carrera hasta su muerte».

Estructura

Tema Hoy en día, la cueca puede tratar de cualquier tópico contemporáneo; sin embargo, en la cueca tradicional es común encontrar los siguientes temas: geográficos, históricos, picarescos y románticos.

Métrica Métricamente, su texto se compone de catorce versos divididos en cuatro estrofas —una copla, dos seguidillas y un pareado o remate—, como en el siguiente ejemplo («La rosa y el clavel», Jorge Martínez Serrano, 1962):

La primera estrofa, de cuatro versos octosílabos, es una copla con rima par ABCB; es decir, riman los versos segundo y cuarto: La ro-sa con el cla-ve-el (8)hi-cie-ron un ju-ra-men-to (8)y pu-sie-ron de tes-ti-go (8)a‿un jaz-mín y‿un pen-sa-mien-to (8)

La segunda estrofa, también de cuatro versos, alterna versos heptasílabos y pentasílabos con rima par DEFE (riman los versos segundo y cuarto, los de cinco sílabas) —es decir, una «seguidilla arromanzada»—: No me ti-res con ro-sa (7)que tie-ne‿es-pi-nas (5)tí-ra-me con vio-le-tas (7)que son más fi-nas (5)

La tercera estrofa también es una seguidilla arromanzada con rima par EGHG. El primer verso de esta estrofa es exactamente igual al último de la estrofa segunda, pero finaliza con un «mi alma» o un «ay sí», que lo transforman de un verso pentasílabo a uno heptasílabo: Que son más fi-nas, ay sí (7)ro-sas con da-lias (5)¿dón-de‿i-rá mi ne-gri-ta (7)que yo no va-ya? (5)

Finalmente, el pareado o remate, formado por un verso heptasílabo y otro pentasílabo, idealmente con rima consonante GG: An-da, ro-sas con da-lias (7)que yo no va-ya (5)

Tonalidad y ritmo Musicalmente, su ritmo es de 6/8 con una duración menor a dos minutos.

Según Salas y Pauletto, la tonalidad «más común» de las cuecas es la menor; no obstante, «se encuentran algunas en tonalidad mayor; [...] en cuanto a la medida, se emplean el 3/4 o 6/8».

Por otra parte, y de acuerdo con Pérez Ortega, en la cueca hay un «predominio de la tonalidad mayor, aun cuando en las regiones de Tarapacá y de Antofagasta se hallan numerosos ejemplos en tonalidad menor». Con respecto a su forma musical, las funciones armónicas de la cueca son «de tónica y dominante, y, ocasionalmente, subdominante».

Instrumentos En su versión más difundida, la de la zona Central de Chile, los instrumentos tradicionalmente empleados para tocar cueca son los de cuerda pulsada —arpa, guitarra y guitarrón chileno— y los de percusión —pandero y tormento—; en ocasiones, también se utilizan el acordeón, la bandurria, la batería, el contrabajo, el piano y la vihuela.

Coreografía miniaturadeimagen|250px|Zapateo en la cueca tradicional, paso que indica el clímax. La cueca es una danza de parejas sueltas mixtas, de bailarines con pañuelo en la mano derecha que trazan figuras circulares, con vueltas y medias vueltas, interrumpidas por diversos floreos. Simboliza las distintas etapas de un idilio, en el que los bailarines con rápidos movimientos se buscan y se esquivan. Los folcloristas la interpretan como una danza zoomórfica porque su rutina proviene de la «clueca», concepto que alude a los movimientos que realiza una gallina cuando es cortejada por el gallo. Es por ello, que el papel del varón se asemeja a la rueda y al entusiasmo que pone el gallo en su conquista. La mujer, en cambio, sostiene una conducta más defensiva y esquiva. Una cueca completa tiene tres pies; es decir, tres bailes, que empiezan cuando un hombre invita a una mujer a la pista, paseando ambos del brazo en semicírculos.