La masacre de El Tarra de 2000 fue un asesinato masivo cometido el 16 de febrero de 2000 en el municipio de El Tarra, departamento de Norte de Santander, Colombia. El crimen fue perpetrado por miembros del Bloque Catatumbo de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), en el marco del conflicto armado interno de Colombia. El ataque dejó un saldo de al menos 20 civiles asesinados y provocó un desplazamiento forzado masivo en la región.

Antecedentes A finales de la década de 1990 y principios de los 2000, las AUC iniciaron una violenta incursión en la región del Catatumbo.Indepaz (2015). «Con licencia para desplazar: Masacres y reconfiguración territorial en Tibú y el Catatumbo». El objetivo principal era desplazar a las guerrillas de las FARC y el ELN para tomar el control de los cultivos de hoja de coca y las rutas de narcotráfico hacia Venezuela. La zona de El Tarra, específicamente el corregimiento de Filo Gringo, era considerada por los paramilitares como un centro de operaciones y apoyo logístico insurgente.

Los hechos El 16 de febrero de 2000, aproximadamente 50 hombres armados, bajo el mando de Jorge Iván Laverde, alias "El Iguano", y siguiendo órdenes de Salvatore Mancuso, incursionaron en el casco urbano y zonas rurales de El Tarra.

Los atacantes bloquearon las vías de acceso y procedieron a sacar a los habitantes de sus viviendas. Según testimonios de sobrevivientes recogidos por el Centro Nacional de Memoria Histórica, las víctimas fueron reunidas en espacios públicos y los paramilitares utilizaron "listas negras" para identificar a supuestos colaboradores de la guerrilla.

Después, los asesinados fueron ejecutados con armas de fuego y, en varios casos, con armas blancas. Finalmente, varios cuerpos fueron arrojados al río Catatumbo, una táctica sistemática del grupo para evitar el conteo oficial de víctimas y desaparecer los cadáveres.

Responsabilidad y condenas Responsabilidad penal Dentro del proceso de Justicia y Paz, Salvatore Mancuso y Jorge Iván Laverde aceptaron su responsabilidad en la planeación y ejecución de la masacre. Estos testimonios permitieron esclarecer que la operación fue parte de una estrategia de "tierra arrasada".

Responsabilidad del Estado En años posteriores, el Consejo de Estado de Colombia condenó a la Nación por omisión.Consejo de Estado de Colombia (15 de agosto de 2007). «Ficha técnica de caso: Desplazamiento masivo Filo Gringo». Consultado el 7 de febrero de 2026. El tribunal determinó que, a pesar de las alertas previas sobre el movimiento de tropas paramilitares en la zona, las fuerzas de seguridad no tomaron las medidas necesarias para proteger a la población civil de Filo Gringo y El Tarra.

Impacto social La masacre generó un éxodo masivo. Cientos de campesinos abandonaron sus tierras, convirtiéndose en desplazados internos en Cúcuta o refugiados en Venezuela . Este evento es recordado como uno de los puntos más críticos de la violencia paramilitar en el Catatumbo, junto con la masacre de La Gabarra y la masacre de Tibú.

Referencias

El Tarra El Tarra El Tarra El Tarra