Clubes Medina fue la denominación genérica de una red de clubes deportivos femeninos creada en España por la Sección Femenina de FET y de las JONS durante el franquismo, con el objetivo de organizar la práctica competitiva de baloncesto, balonmano, voleibol, atletismo y otras disciplinas entre las mujeres españolas bajo el ideario político de la organización.
Fueron instrumentos de encuadramiento y propaganda del régimen franquista, diseñados para reforzar un modelo de mujer subordinada y para canalizar el ocio de las jóvenes dentro de la órbita del Movimiento. Además permitió a miles de deportistas la oportunidad de competir, viajar, formarse como entrenadoras o profesoras de educación física y construir trayectorias públicas que desbordaban, en la práctica, el ideal doméstico defendido por la Sección Femenina.
Origen y contexto La red de Clubes Medina se enmarca en la política de la Sección Femenina, que entre 1934 y 1977 monopolizó el encuadramiento de la mujer española y asumió competencias en educación física y deporte femenino como parte de su proyecto de formación ideológica. La Sección Femenina utilizó la educación física como herramienta de socialización y control, insistiendo en que la práctica deportiva de las mujeres debía ajustarse a un modelo de feminidad católica, maternal y subordinada, y diferenciándose explícitamente del deporte masculino.
Los clubes surgieron a comienzos de la década de 1960, en el contexto de una reforma de los campeonatos nacionales que culminó en 1963 con la creación formal de los «clubs Medina», que tomaban su nombre del Castillo de la Mota, en Medina del Campo, uno de los emblemas simbólicos de la Sección Femenina.
Repartidos por todo el territorio español (con sedes en ciudades como Barcelona, Madrid, La Coruña, Orense, Gijón, Vigo, Valencia, Sevilla o Toledo), los Clubes Medina llegaron a dominar varias ligas nacionales femeninas de baloncesto, balonmano y voleibol entre las décadas de 1960 y 1970, convirtiéndose en la principal estructura de alto rendimiento para las deportistas españolas antes de la generalización de los clubes civiles y profesionales en la Transición.
Tras la Guerra Civil, la Sección Femenina se convirtió en el único órgano femenino de masas del régimen y, a partir de finales de los años cuarenta, consolidó una regiduría central de Educación Física que organizó cursos, exhibiciones gimnásticas y campeonatos. Al mismo tiempo los médicos asesores del organismo insistían en limitar el esfuerzo físico de las mujeres a prácticas consideradas «higiénicas y útiles para la maternidad». Esta tensión entre un discurso que restringía el deporte competitivo y la conveniencia propagandística de exhibir campeonas nacionales e internacionales está en la base del posterior desarrollo de los Clubes Medina como estructura específica de alto rendimiento para mujeres.
Organización y funcionamiento
La creación de los Clubes Medina respondió a una reforma reglamentaria de los campeonatos femeninos impulsada a comienzos de la década de 1960. En 1962 se dictó una normativa para reordenar las competiciones nacionales que dejaba sin marco competitivo a muchas jugadoras que superaban la edad escolar. Y en 1963, para evitar perder ese capital deportivo, la Sección Femenina creó los clubes Medina como continuación de los equipos provinciales que hasta entonces competían simplemente bajo la denominación de «Sección Femenina» de cada provincia o ciudad.
El proceso supuso el cambio de nombre de numerosos equipos oficiales: los conjuntos de la Sección Femenina fueron sustituidos por los nuevos clubes Medina, que heredaron sus plantillas, entrenadores y estructuras, pero se organizaron como clubes de referencia de cada capital o provincia (Medina La Coruña, Medina Granada, Medina Guipúzcoa, Medina Barcelona, etc.).
Los clubes dependían orgánicamente de la Sección Femenina y se integraban en sus delegaciones provinciales y locales. La red llegó a cubrir gran parte del territorio español y se convirtió en el principal cauce para la práctica federada femenina en muchos deportes antes de la expansión de los clubes civiles mixtos durante la Transición democrática.
Baloncesto En baloncesto, los Clubes Medina formaron parte de la organización de la competición femenina en España desde comienzos de la década de 1960. Vinculados a la Sección Femenina, sirvieron como vía de acceso a la práctica federada para jugadoras procedentes del ámbito escolar y provincial. Su participación en campeonatos nacionales y en las primeras ligas femeninas estructuró una red de equipos en distintas regiones.
Voleibol El voleibol fue una de las disciplinas donde la hegemonía de los Clubes Medina resultó más visible, especialmente a partir de la creación de la División de Honor femenina. En los primeros años de la competición, los títulos de liga se repartieron fundamentalmente entre el Medina Barcelona, el Medina Madrid y el A. D. Medina Gijóncon un doblete de Liga y Copa en la temporada 1977-78. A nivel gallego, el Club Medina Vigo se hizo con la Copa de España de 1974.
Balonmano En balonmano femenino, entre finales de los años sesenta y primeros setenta, clubes como Medina Barcelona, Medina Valencia y Medina Guipúzcoa se repartieron varios campeonatos, mientras que a partir de la temporada 1978-79 el nombre Medina-Íber Valencia comienza su hegemonía en la liga española.
En otras ciudades, como Toledo o Sevilla, el Club Medina de balonmano fue una auténtica institución deportiva local. A finales de los años sesenta, el conjunto Medina toledano se convirtió en un referente del balonmano femenino en la ciudad y en un vivero de futuras profesoras de educación física.
Atletismo Aunque los Clubes Medina son especialmente recordados por sus secciones de deportes de equipo, también tuvieron un papel destacado en las pruebas del atletismo y otras disciplinas individuales. En 1962 se autorizó de nuevo la práctica de atletismo femenino en España, en las pruebas de carreras, saltos y lanzamientos, aunque limitando inicialmente las pruebas a distancias cortas y a especialidades consideradas compatibles con los modelos de feminidad promovidos por el régimen.
De aquella época, deportistas como Sagrario Aguado, compatibilizó durante un tiempo el baloncesto con el salto de altura, disciplina en la que sería plusmarquista y pionera en la técnica Fosbury en España.
Gimnasia y otros deportes Muchos clubes Medina mantuvieron secciones de gimnasia y otras disciplinas, articulando exhibiciones, campeonatos escolares y actividades de tiempo libre que reforzaban la presencia femenina en instalaciones deportivas hasta entonces reservadas en gran medida a los hombres.
Declive y desaparición
La desaparición de los Clubes Medina estuvo estrechamente ligada al desmantelamiento institucional de la Sección Femenina durante la Transición española. El 1 de abril de 1977, el Real Decreto-ley 23/1977 suprimió la Sección Femenina y, el 4 de julio del mismo año, el Gobierno transfirió algunos de sus servicios a la recién creada Subsecretaría de Familia, Juventud y Deporte, lo que supuso la liquidación o transformación de muchas de sus estructuras deportivas, entre ellas los clubes Medina, cuyo encuadramiento dependía directamente del Movimiento Nacional.
Referencias
Categoría:Sección Femenina Categoría:Historia de las mujeres en España Categoría:FET y de las JONS Categoría:Clubes deportivos de España Categoría:Clubes deportivos desaparecidos