Kenau Simonsdochter Hasselaer (Haarlem, 1526-1588) fue una comerciante de madera y constructora naval de Haarlem (Países Bajos). Se convirtió en una heroína popular por su intrépida defensa de la ciudad contra los invasores españoles durante el asedio de Haarlem en 1573, en el marco de la guerra de los Ochenta Años. Biografía thumb|Pintura histórica romántica de Kenau al mando de un grupo de 300 mujeres en la defensa de Haarlem, por Barend Wijnveld y J.H. Egenberger, 1854. Kenau Simonsdochter Hasselaer era hija de Simon Gerrits, cervecero de Haarlem, y de Guerte Koen Hasselaer. Hacia 1544 contrajo matrimonio con Nanning Gerbrandsz Borst (f. 1562), de quien heredó la gestión del astillero tras su muerte. Tuvieron cuatro hijos: Guerte, Margriet, Lubbrich y Gerbrand. Además, fue cuñada del destacado humanista Hadrianus Junius.
El asedio de Haarlem thumb|Retrato de Kenau Simonsdochter Hasselaer con armas, a la edad de 47 años en 1573. Durante el asedio de Haarlem, todos los habitantes de la ciudad contribuyeron a reconstruir las murallas que habían sido destruidas por los cañones enemigos. Un relato en latín, escrito por un testigo presencial anónimo de la ciudad de Delft, menciona a Kenau Simonsdochter Hasselaer como una mujer decidida que trabajó día y noche transportando tierra hacia los muros de la ciudad para reconstruir la línea de defensa.
Este relato narra como los habitantes de Haarlem, apostados sobre los terraplenes, lanzaban «coronas de alquitrán» ardiendo sobre el enemigo. Describe incluso a un soldado español que, tras saltar al río Spaarne para sofocar las llamas, terminó ahogándose por el peso de su armadura. La tradición sostiene que fue Kenau Simonsdochter Hasselaer quien lanzó dichas coronas de alquitrán. Kenau fue rápidamente glorificada como soldado y, posteriormente, honrada en las celebraciones del centenario de la independencia del país en 1673, y de nuevo en el bicentenario de 1773. Su reputación se mantuvo intacta; en el , fue conmemorada en una pintura romántica de Barent Wijnveld y J. H. Egenberger, que la representa liderando un ejército de 300 mujeres contra los españoles.
Poco después de finalizar el asedio, Kenau abandonó Haarlem. A través de su cuñado, Hadrianus Junius, firmó un contrato de comercio de cereales con el cervecero David Jansz de Delft. Gracias a este negocio, en 1574 obtuvo un puesto lucrativo en Arnemuiden como responsable de la casa de pesaje y recaudadora de turba. En 1577, aparece mencionada en documentos oficiales como habitante de Leiden. En 1579 regresó a Haarlem, donde su hijo Gerbrand se había establecido como constructor naval independiente. Curiosamente, su estatus de heroína no aparece documentado tras su regreso. En 1585, presentó una demanda contra la ciudad de Haarlem, que nunca le había pagado por la madera suministrada durante el asedio. El dinero no fue entregado a sus hijas hasta después de su muerte, en 1593.
El final de su vida es incierto. Compró un navío para retomar su oficio de comerciante de madera, pero según sus hijas, fue asesinada por piratas durante un viaje por mar hacia Noruega. En mayo de 1589, sus hijas demandaron al capitán del barco, Lieven Hansz; durante el juicio se confirmó que permanecía desaparecida desde 1588. La leyenda del personaje thumb|Anónimo (atribuido a Pieter Hendricksz. Schut), Kenau Simonsdochter Hasselaer, 1573, aguafuerte sobre papel, realizado entre 1600 y 1699. Rijksmuseum, Ámsterdam. La falta de evidencias ha llevado a algunos historiadores, especialmente a Cornelius Ekama en 1872, a cuestionar el mito de Kenau Simonsdochter Hasselaer. Ekama destaca que ni ella ni ninguna otra mujer figuran en la lista de «criminales de guerra» elaborada por los españoles tras el asedio. Sin embargo, en dicha lista sí aparece su primo de 18 años, Pieter Dirksz Hasselaer, miembro de la Schutterij (milicia ciudadana), quien fue arrestado y posteriormente liberado.
Asimismo, el historiador señala la ausencia de relatos contemporáneos sobre otras mujeres que hubieran combatido junto a ella, y observa que apenas se encuentran nombres femeninos en los registros de defunciones de la época relacionados con el conflicto.
Legado En 1800, la República Bátava bautizó una fragata como Kenau Haselaar en su honor. Asimismo, en la ciudad de Haarlem, un parque (Kenaupark) y una calle (Kenaustraat) llevan su nombre. Su nombre perdura en el idioma neerlandés como un símbolo dual: positivo: representa la valentía y la independencia de las mujeres; peyorativo: se utiliza para designar a mujeres con comportamientos percibidos como masculinos o dominantes.
Kenau Simonsdochter Hasselaer también forma parte de la célebre obra de Judy Chicago, The Dinner Party. Su nombre es uno de los 999 nombres de mujeres míticas e históricas inscritos en el "Heritage Floor", el pedestal de azulejos que sostiene la instalación. Referencias
Categoría:Nacidos en Haarlem Categoría:Neerlandesas del siglo XVI Categoría:Militares de la guerra de Flandes