Este artículo trata sobre el término. Para el álbum de John Zorn, véase Simulacrum (álbum).miniatura|Imagen de una manzana real (izquierda) y una manzana de plástico, un modelo de alimentos (derecha). La manzana falsa es un simulacro.
Un simulacro (simulacros; del latín simulacrum, que significa «semejanza» o «apariencia») es una representación o imitación de una persona o cosa. El término se registró por primera vez en el idioma inglés a finales del siglo XVI, y se utilizaba para describir una representación, como una estatua o una pintura, especialmente de una divinidad. A finales del siglo XIX, adquirió una asociación secundaria de inferioridad: una imagen sin la sustancia o las cualidades del original.«simulacrum». The New Shorter Oxford English Dictionary. 1993.
El crítico literario Fredric Jameson propone el fotorrealismo como un ejemplo de simulacro artístico, en el que una pintura se crea copiando una fotografía que, a su vez, ya es una copia de la realidad.Massumi, Brian. «Realer than Real: The Simulacrum According to Deleuze and Guattari». Consultado el 2 de mayo de 2007. Otras formas de arte que juegan con los simulacros incluyen el trompe-l'œil,Baudrillard, Jean. Simulacra and Simulations. Traducción de Sheila Faria Glaser. «XI. Holograms». Consultado el 5 de mayo de 2010. el arte pop, el neorrealismo italiano y la Nueva Ola francesa.
Filosofía original miniatura|Mole y Thomas, Human Statue of Liberty (1919), una ilusión óptica anamórfica, con 12,000 personas formando la llama de la antorcha y 6,000 el resto de la figura. Platón se refería a una ilusión de este tipo en su discusión sobre los simulacros.
Los simulacros han sido objeto de interés para los filósofos desde hace mucho tiempo. En su Sofista, Platón distingue dos tipos de producción de imágenes. El primero consiste en una reproducción fiel, que intenta copiar con precisión el original. El segundo está intencionalmente distorsionado con el fin de que la copia parezca correcta a los espectadores. Platón pone como ejemplo la estatuaria griega, que se elaboraba con la parte superior más grande que la inferior, de modo que los observadores situados a nivel del suelo la percibieran correctamente. Si los espectadores pudieran verla a escala, se darían cuenta de que estaba malformada. Este ejemplo procedente de las artes visuales funciona como una metáfora de las artes filosóficas y de la tendencia de algunos filósofos a distorsionar la verdad para que parezca correcta, a menos que se la observe desde el ángulo adecuado.
Nietzsche aborda el concepto de simulacro (aunque no emplea el término) en El ocaso de los ídolos, sugiriendo que la mayoría de los filósofos, al ignorar la información fiable proporcionada por los sentidos y recurrir a los constructos del lenguaje y la razón, llegan a una copia distorsionada de la realidad.
El semiólogo y teórico social francés Jean Baudrillard sostiene en Simulacros y simulación que un simulacro no es una copia de lo real, sino que se convierte en una verdad por derecho propio: lo hiperreal. Según Baudrillard, aquello que el simulacro copia o bien nunca tuvo un original o bien ya no lo tiene, puesto que el simulacro significa algo que no es y, por ello, deja al original imposibilitado de ser localizado. Mientras que Platón distinguía dos tipos de representación —la fiel y la intencionalmente distorsionada (el simulacro)—, Baudrillard identifica cuatro etapas del signo, conocidas habitualmente como los órdenes del simulacro: (1) el primer orden, un reflejo básico de la realidad; (2) el segundo orden, una perversión de la realidad; (3) el tercer orden, una precedencia de la simulación sobre la realidad, en la que la simulación (el mapa) precede al original (el territorio); y (4) el cuarto orden, un simulacro puro que «no guarda relación alguna con ninguna realidad».
En la concepción de Baudrillard, al igual que en la de Nietzsche, los simulacros son percibidos como algo negativo; sin embargo, otro filósofo moderno que abordó el tema, Gilles Deleuze, adopta una postura distinta, al considerar los simulacros como el medio mediante el cual un ideal aceptado o una «posición privilegiada» pueden ser «cuestionados y derrocados». Deleuze define los simulacros como «aquellos sistemas en los que lo diferente se relaciona con lo diferente por medio de la diferencia misma. Lo esencial es que en estos sistemas no encontremos ninguna identidad previa, ni ninguna semejanza interna».
Alain Badiou, al referirse al nazismo en relación con el mal, escribe: «la fidelidad a un simulacro, a diferencia de la fidelidad a un acontecimiento, regula su ruptura con la situación no mediante la universalidad del vacío, sino mediante la particularidad cerrada de un conjunto abstracto (…) (los “alemanes” o los “arios”)».
Según el filósofo Florent Schoumacher, en las sociedades de la hipermodernidad en Occidente, el contrato social establece que estamos obligados a utilizar «simulacros». A ello somos conducidos por la hybris. Sin embargo, la noción contemporánea de simulacro presupone que todos mantenemos una relación sesgada con la realidad del mundo, no porque la realidad sea inaccesible, sino porque no deseamos ver las cosas tal como aparecen. No obstante, el filósofo subraya que nuestra capacidad de aphairesis, es decir, nuestra capacidad de representar el mundo, sí existe.
Recreación Los simulacros recreativos incluyen las recreaciones de acontecimientos históricos o las réplicas de lugares emblemáticos, como Colonial Williamsburg y la Torre Eiffel, así como construcciones de ideas ficticias o culturales, como Fantasyland en el Magic Kingdom de The Walt Disney Company. Algunos filósofos han considerado a los distintos parques Disney como los simulacros recreativos definitivos, y Jean Baudrillard señaló que Walt Disney World Resort es una copia de una copia, o «un simulacro a la segunda potencia».
En 1975, el autor italiano Umberto Eco sostuvo que, en los parques Disney, «no solo disfrutamos de una imitación perfecta, sino también de la convicción de que la imitación ha alcanzado su punto máximo y que, a partir de entonces, la realidad siempre será inferior a ella».Eco, Umberto. Travels in Hyperreality. Reproducido parcialmente en «The City of Robots» Consultado el 2 de mayo de 2007.
Al examinar el impacto del simulacro de parques nacionales de Disney, Disney's Wilderness Lodge, la ambientalista Jennifer Cypher y el antropólogo Eric Higgs expresaron su preocupación de que «el límite entre la artificialidad y la realidad llegue a ser tan delgado que lo artificial se convierta en el centro del valor moral».Cypher, Jennifer; Higgs, Eric. «Colonizing the Imagination: Disney's Wilderness Lodge». Consultado el 2 de mayo de 2007.
Eco también se refiere a los comentarios sobre la observación de los deportes como «deportes a la tercera potencia» o deportes elevados al cubo. En primer lugar, están los jugadores que participan en el deporte (lo real); en segundo lugar, los espectadores que simplemente lo observan; y, finalmente, el comentario sobre el acto mismo de presenciar el deporte. El artista visual Paul McCarthy ha creado instalaciones completas basadas en Piratas del Caribe y en simulacros de parques temáticos, con vídeos que se reproducen dentro de las propias instalaciones.
Iconografía Beer (1999: p.11) emplea el término «simulacro» para designar la formación de un signo o imagen iconográfica, ya sea icónica o anicónica, dentro del paisaje o del campo más amplio del arte Thangka y de la iconografía budista tántrica. Por ejemplo, una representación iconográfica de una formación de nubes que protege a una deidad en una *thangka*, o que cubre el carácter auspicioso de una montaña sagrada en el entorno natural, puede interpretarse como un simulacro de un «dosel auspicioso» (sánscrito: Chhatra) del Ashtamangala.
Las percepciones de imágenes religiosas en fenómenos naturales se aproximan a un universal cultural y pueden proponerse como evidencia del compromiso espiritual creativo natural con el entorno experimentado, un rasgo endémico de la psicología humana.
Como seres artificiales Los simulacros aparecen con frecuencia en la ficción especulativa. Algunos ejemplos de simulacros, en el sentido de formas de vida artificial creadas de manera sobrenatural o científica, incluyen:
Autómata – Un robot que se opera por sí mismo. Androides creados para pasar por seres humanos en varias novelas de Philip K. Dick son denominados «simulacros» en We Can Build You, The Simulacra, Now Wait for Last Year, Clans of the Alphane Moon, The Penultimate Truth y ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (denominados «replicantes» en su adaptación cinematográfica Blade Runner). Avatar (informática) – Representación gráfica de un usuario. Máquina de experiencias – Experimento mental propuesto por Robert Nozick en su libro Anarquía, Estado y utopía, en el que cualquier experiencia deseable puede ser simulada. Evil Deadpool – Personaje de Marvel Comics creado a partir de partes del cuerpo perdidas de Deadpool que se fusionan y cobran vida gracias a su factor curativo residual. Feathertop – Un espantapájaros creado y animado por una bruja. El monstruo de Frankenstein de Frankenstein – Creación de Victor Frankenstein hecha a partir de diversas partes del cuerpo. El monstruo de Frankenstein también fue adaptado en DC Comics y Marvel Comics. La película de Universal Pictures La novia de Frankenstein presenta al monstruo titular, creado mediante la colaboración de Henry Frankenstein y el Doctor Septimus Pretorius. El personaje incluso tuvo una contraparte en DC Comics. DC Comics también presentó otro personaje similar al monstruo de Frankenstein llamado Young Frankenstein. Galatea de Las metamorfosis – Estatua femenina creada por Pigmalión y llevada a la vida por Afrodita. Gárgolas – Estatuas esculpidas para asemejar monstruos. Ham Monster – Monstruo de The Mr. Potato Head Show creado por el Dr. Fruitcake a partir de carne y pinzas de cangrejo. Hatsune Miku y otros Vocaloids. Hologramas – Imágenes generadas por computadora. Homúnculo – Pequeños humanoides creados mediante la alquimia. Jack Pumpkinhead – Creado por la forma Tip de Princesa Ozma, a partir de una calabaza de Halloween y ramas de árbol. «María», la Robotrix, de Metrópolis de Fritz Lang. Neutrinos de Solaris – Una raza de criaturas formadas a partir de los recuerdos de los seres humanos. Nomu – Criaturas de My Hero Academia. También conocidos como «humanos artificiales», los Nomu son humanos fallecidos que fueron resucitados y modificados para manejar múltiples poderes simultáneamente. Pinocho – Un muñeco que cobra vida. Pintosmalto – Estatua de un hombre hecha con grandes cantidades de azúcar y almendras dulces, agua perfumada, almizcle y ámbar, diversas joyas e hilo de oro, y, sobre todo, con una artesa y una paleta de plata, que fue llevada a la vida por una diosa del amor. Realm of the Mad God cuenta con varios enemigos que, dentro del universo del juego, son descritos como simulacros. En particular, la encarnación de Oryx, el Dios Loco, a la que el jugador se enfrenta en la Cámara de Oryx, es declarada explícitamente por el propio Oryx como no siendo su forma real. Además, las versiones de diversos jefes enfrentados en la mazmorra «Mad God Mayhem» también son descritas como simulacros, y la versión del Dr. Terrible combatida en el Mad Lab es identificada como un simulacro en material adicional. Robots. R.U.R. – Obra en la que se originó el término robot. Soldado simulacro – Soldados robóticos con mentes humanas empleados tanto por el IMC como por la Milicia del Frente en el universo de Titanfall. Aunque presentan un parecido superficial con el modelo BRD-01 Spectre, los simulacros son, en realidad, mentes humanas transferidas a cuerpos robóticos. Un simulacro puede considerarse una forma de transhumanismo.