mini|Iglesia de sillares de piedra roja natural (arenisca) de Collonges-la-Rouge (Corrèze), Francia
La piedra natural, también conocida como piedra de construcción, es un material utilizado en edificación, que se obtiene a partir de las rocas de las que se extrae. Se distingue de los productos manufacturados como los bloques de hormigón o los ladrillos y sus variantes, que en ocasiones se denominan piedras artificiales.
Las piedras utilizadas en la construcción deben tener suficiente resistencia, así como una durabilidad acorde con su costo de construcción, que incluye el coste de extracción del material de las canteras, el transporte del material (en bruto o cortado) a la obra, la preparación del material (por ejemplo, el corte de las piedras en bloques de caras paralelas) y su colocación.
Las principales rocas utilizadas en la construcción son el granito, la caliza, la arenisca, la pizarra, la cuarcita, el basalto y el mármol.
Historia mini|Primitivas casas de piedra de Knap of Howar, en las islas Orcadas (3700 a. C.)
La piedra se ha utilizado en la construcción desde tiempos inmemoriales. Junto con el barro y la madera, es uno de los materiales básicos de construcción. Desde que se abandonó progresivamente en el Neolítico la forma de vida itinerante propia de los cazadores-recolectores y se desarrollaron los primeros asentamientos permanentes vinculados a la agricultura, la ganadería o la pesca, se inició la construcción de viviendas para las que se emplearon mampuestos de piedra trabados con barro, protegidos por techos de paja colocados sobre soportes de madera. Más adelante, y para garantizar la seguridad de estos primitivos poblados, se utilizaron grandes piedras para construir muros defensivos cada vez más sólidos. Ejemplos de este tipo de edificaciones se pueden encontrar en Knap of Howar, en las islas Orcadas, que han permanecido habitadas desde el 3700 a. C. Hasta la segunda mitad del siglo XIX, la piedra natural fue un elemento fundamental para la construcción de todo tipo de edificios (iglesias, castillos, palacios...) y obras de ingeniería (como puentes y muelles), cometido que en algunas regiones fue compartido por la madera y los ladrillos (primero simples adobes de barro mezclado con paja secados al sol, y más adelante, bloques de arcilla endurecidos en hornos). A partir del siglo XX, la piedra natural fue perdiendo el lugar destacado que había tenido en la edificación hasta entonces, siendo sustituida por el hormigón y por las estructuras metálicas. Sin embargo, ha mantenido su uso en el revestimiento de todo tipo de edificaciones, así como en suelos y detalles decorativos de muchas obras arquitectónicas.
Neolítico left|mini|Stonehenge (-2800 a -1100) (Inglaterra)
El monumento megalítico más antiguo conocido es el templo de Göbekli Tepe, un conjunto neolítico de grandes bloques de caliza que datan de entre 9600 y 8200 a. C. localizado en Turquía. Se trata de un recinto en el que se disponen bloques (algunos de ellos tallados con bajorrelieves) con pesos comprendidos entre las 10 y las 20 toneladas de peso. La construcción de distintos tipos de edificaciones megalíticas se prolongó aproximadamente hasta el año 2000 a. C., y su presencia es relativamente frecuente en el ámbito Mediterráneo (desde Portugal hasta Turquía), y se extendió a buena parte de Europa (incluyendo el norte de Francia y Gran Bretaña). Ya en el 2800 a. C., en Stonehenge, se transportaron grandes piedras (algunas de ellas de de peso) a para crear lo que probablemente sea el mayor yacimiento neolítico de Europa. Otras construcciones megalíticas destacadas son los alineamientos de Carnac, un conjunto localizado en Bretaña (Francia) que cunta con casi 1000 menhires (el mayor de ellos, en la cercana localidad de Locmariaquer, actualmente caído, pudo pesar más de 300 toneladas), o el Sitio de los Dólmenes de Antequera en la provincia de Málaga (España), que reúne el dolmen de Menga, el dolmen de Viera y el tholos de El Romeral (una cámara abovedada).Decreto 25/2009, de 27 de enero, por el que se inscribe en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Zona Arqueológica, el ámbito arqueológico de los Dólmenes de Antequera (Málaga). BOJA 18.02.09
Antiguo Egipto
mini|left|Pirámide de Keops mini|Sala hipóstila del Templo de Karnak (1900 a. C.) (Luxor, Egipto)
De entre las grandes culturas fluviales de la antigüedad, sería la de Egipto la que haría un uso más sobresaliente y prolongado de las construcciones de piedra. A partir del año 2700 a. C. y a lo largo de tres milenios, el reino de los faraones acumuló en el entorno del valle del Nilo una serie incomparable de grandes templos y monumentos funerarios realizados con bloques de piedra de gran tamaño: más de 130 pirámides identificadas, entre las que figura la pirámide de Keops datada sobre el 2600 a. C. (de 146 m de altura, y que requirió apilar 2,3 millones de bloques de caliza de unas 2 toneladas, aunque algunas de las piedras del interior alcanzan las 60 toneladas); o el templo de Karnak en Luxor (cuya construcción se prolongó entre el 1900 a. C. y el 30 a. C. en distintas etapas), que con una extensión de cerca de 1 km² es todavía considerado uno de los mayores complejos religiosos del mundo.
A caballo entre la ingeniería, la arquitectura y le escultura a una escala monumental se encuentra el templo de Abu Simbel en Asuán. Amenazado de quedar sumergido bajo las aguas del embalse de Asuán, fue objeto de una operación financiada internacionalmente a través de la UNESCO, que permitió trasladar entre 1964 y 1968 el monumento a un lugar cercano situado por encima del nivel más alto de las aguas del embalse.Spencer, Terence (1966). The Race to Save Abu Simbel Is Won. Life, 2 de diciembre de 1966.
Otro singular elemento de piedra propio de la arquitectura egipcia son los obeliscos, de los que todavía se conservan unos 30 en el país del Nilo. Obtenidos de las canteras de granito rojo de Asuán, se cree que eran tallados en la matriz rocosa golpeándola con piedras de dolerita (más duras que el granito), para ser colocados en sus pedestales tras viajar en barcazas a lo largo del Nilo.
Para realizar estas gigantescas construcciones de piedra fue necesario emplear a miles de trabajadores perfectamente organizados, incluyendo desde simples obreros y sus capataces hasta todo tipo de artesanos especializados (como canteros, grabadores o escultores), que fueron capaces de crear un estilo propio, que con pequeños cambios, se mantuvo durante tres mil años.
Cultura minoica Otra cultura que destacó en la construcción de edificaciones en piedra fue la minoica, que entre el 1900 a. C. y el 1450 a. C. realizó en la isla de Creta complejos tan reseñables como el palacio de Cnosos y el palacio de Festos.
Grecia clásica mini|left|Templo de la Concordia (Agrigento) (Sicilia) mini|El Partenón de Atenas (Grecia) (440 a. C.)
Durante la Edad Antigua cabe destacar el magistral uso de la piedra en los templos de la Grecia clásica. Originalmente hechos de madera y cubiertos con arcilla cocida pintada de vivos colores para proteger la madera, los templos se construyeron gradualmente en mármol (en las Cícladas) o en caliza de color gris concha (en el Peloponeso), alcanzando así una dimensión monumental. En esta nueva arquitectura, hecha íntegramente de piedra, incluida la estructura, los elementos funcionales como las metopas y los triglifos de los frisos del período dórico, que originalmente eran placas de terracota que protegían la estructura de madera de la humedad, adquirieron un valor puramente decorativo.
El Partenón de Atenas, construido del 449 al 438 a. C., se erigió utilizando el mármol de la cantera del monte Pentélico, de la que se obtuvo un material de buena textura cuya dureza permitió la creación de detalles muy finos. Requirió el corte, tallado y transporte a lo largo de los 25 km que separan la cantera de la Acrópolis de al menos bloques de mármol, con un peso total de unas . Ninguna piedra del edificio es un paralelepípedo perfecto, y cada piedra es única, cortada para el lugar específico donde se colocó.Gwen-Haël Denigot. Le temple un édifice où le temps s'arrête. Extra Le vif l'express 4 au 10 novembre 2011.
Otros edificios dóricos destacables son el Templo de Hefesto, el Templo de Zeus en Olimpia y el Templo de Apolo en Delfos; así como el conjunto localizado en la isla de Sicilia de los Templos de Agrigento y del Templo de Segesta.
La polis griega también solía tener dos elementos característicos originarios de la cultura helénica: el teatro (con sus bancadas semicirculares de piedra) y el ágora (centro de la vida de las ciudades), espacio que solía estar estructurado alrededor de columnatas, cuyos capiteles respondían a los estilos propios de cada período (dórico, jónico y corintio).
También construyeron murallas defensivas dotadas de torres, bastiones y puertas fortificadas, dispuestas en muchas de sus ciudades. Entre estos muros, en ocasiones realizados con bloques de gran tamaño (ciclópeos), se pueden citar los muros largos de Atenas (que defendían el corredor que conectaba el puerto de El Pireo con la ciudad), el muro de Temístocles (que protegía el perímetro de la polis), y las legendarias murallas de la ciudad de Troya, descubierta en el siglo XIX por el arqueólogo alemán Heinrich Schliemann.
Persia aqueménida Entre siglos - los emperadores persas de la dinastía Aqueménida realizaron monumentales construcciones en piedra, caracterizadas por enormes terrazas, altas columnas y relieves detallados. Persépolis, Susa y Pasargada (donde se encuentra el mausoleo de Ciro el Grande) son los complejos palaciegos más importantes, en los que se reunían aspectos estilísticos de origen asirio con otros procedentes de la Grecia asiática.
Roma antigua thumb|left|Piedra de la mujer embarazada, Baalbek. Para los romanos, el trabajo en piedra estaba relacionado con el gusto por atrevidas hazañas constructivas mini|Arquerías del acueducto de Segovia (España), sin argamasa entre los sillares mini|Puente de Alcántara sobre el río Tajo (España)
Desde su fundación en el año 752 a. C. hasta la caída del imperio en el año 476, el período de un milenio de política de expansión territorial de Roma se tradujo en la realización de innumerables obras de todo tipo en sus dominios, que llegaron a abarcar desde Portugal a Oriente Medio y desde Túnez hasta Escocia. Heredera cultural de la Grecia antigua, Roma aplicó a una escala sin precedentes la ingeniería de infraestructuras a la organización de sus ciudades. Para ello, se valió del dominio de las técnicas de construcción en piedra, sabiamente combinadas con el uso de ladrillos cerámicos y con el empleo de cal mezclada con puzolana (con un comportamiento similar al del moderno cemento portland). Además, incorporó a sus edificaciones el uso sistemático de arcos, bóvedas y cúpulas, elementos que permitieron disponer de espacios cubiertos diáfanos sin precedentes hasta entonces.
La construcción con piedra o combinada con ladrillos se utilizó profusamente en anfiteatros (como el Coliseo de Roma), templos (como el Panteón de Agripa), circos, termas (como las termas de Caracalla), foros (como el foro Itálico), arcos triunfales (como el arco de Tito), monumentos conmemorativos (como la columna de Trajano) y todo tipo de edificios públicos o privados (como la domus Aurea, palacio del emperador Nerón). El dominio de la técnica de la construcción de arcos permitió la realización de acueductos a lo largo de todo el imperio, con realizaciones tan impresionantes como el acueducto de Segovia en España (de 28 m de altura máxima, realizado con bloques de granito sin argamasa), el puente del Gard en Francia (con 49 m de altura y arcos de 24 m de luz en sus dos niveles inferiores) o el acueducto de Valente en Turquía, así como el emblemático puente de Alcántara sobre el río Tajo también en España.