El Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (SNAC) es una política pública del Estado de Chile establecida por ley que reconoce el derecho al cuidado y organiza de manera integral los apoyos y cuidados destinados a personas que los requieren, así como a quienes realizan labores de cuidado. El sistema forma parte del régimen de protección social del país y busca articular programas, prestaciones y servicios públicos y comunitarios bajo un enfoque de derechos, corresponsabilidad social y perspectiva de género, con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas con necesidades de cuidados y de sus cuidadoras y cuidadores.

Antecedentes El diseño del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados se origina por el debate sobre la denominada crisis de los cuidados, asociada al envejecimiento de la población, el aumento de la dependencia y la alta carga de trabajo de cuidados no remunerados, mayoritariamente asumidos por mujeres. En Chile, estas discusiones se intensificaron durante la década de 2010, impulsadas por estudios oficiales, organizaciones sociales y compromisos internacionales en materia de derechos humanos e igualdad de género.

Creación y marco legal La ley que reconoce el derecho al cuidado y crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados fue presentado durante el gobierno del presidente Gabriel Boric Font. La iniciativa avanzó en su tramitación legislativa durante los años 2024 y 2025, incorporando indicaciones y audiencias públicas en el Congreso Nacional.

Fue aprobada en enero de año 2026 establece el derecho de todas las personas a cuidar, ser cuidadas y ejercer el autocuidado, y define al sistema como parte del régimen de protección social del país, con coordinación intersectorial y participación de distintos niveles del Estado.

Beneficiarios El Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados está dirigido principalmente a: personas en situación de dependencia o con necesidad de apoyos para la vida diaria, personas mayores, personas con discapacidad, niños y adolescentes con necesidades especiales de cuidado, cuidadores, tanto remunerados como no remunerados.

Requisitos

Tener un integrante con dependencia moderada o severa (dificultad para realizar actividades básicas diarias).

Mantener actualizado el Registro Social de Hogares.

Los cupos son limitados y la selección se asigna según los criterios y disponibilidad comunal.

El contacto inicial o la postulación se gestiona directamente acercándose a la municipalidad correspondiente.

Críticas Diversos análisis como el Instituto Libertad y Desarrollo han señalado aspectos críticos en el diseño del sistema desde el punto de vista de su implementación y sostenibilidad. Entre ellos, se menciona la alta concentración de responsabilidades en el Estado, lo que podría modificar el rol tradicional de las familias y de las organizaciones de la sociedad civil en la provisión de cuidados, así como reducir los espacios de colaboración público-privada. Asimismo, se ha observado que la estructura institucional propuesta es compleja y presenta definiciones operativas generales, lo que ha generado cuestionamientos sobre su capacidad para responder de manera efectiva al envejecimiento progresivo de la población. También, algunos especialistas han advertido que, sin mecanismos claros de focalización y priorización del gasto, el sistema podría enfrentar desafíos en términos de sostenibilidad fiscal y eficiencia en el uso de los recursos públicos.

Véase también

Política social Envejecimiento en Chile

Referencias

Categoría:Leyes de Chile