El Departamento de Protección a la Madre y al Niño, en sus primeros años llamada Obra Nacional Sindicalista de Protección a la Madre y al Niño, fue una de las cuatro grandes secciones del organismo de servicios sociales llamado Auxilio Social, que a su vez dependía de la Sección Femenina del partido único Falange Española Tradicionalista y de las JONS durante el dictadura de Francisco Franco en España.
Este organismo tenía múltiples facetas, desde la perinatología mediante clínicas y centros especializados en los aspectos relacionados con el cuidado de la salud de las mujeres embarazadas, el feto y de los recién nacidos (en lo que se llamaba en aquella época la maternología), en la gestión de comedores sociales para niños y adultos o el cuidado de niños huérfanos o de muy bajos recursos económicos mediante la creación de orfanatos y centros educativos. Además servía como herramienta de adoctrinamiento tanto falangista como nacionalcatólica, así como de propaganda política.
Fue creado en 1937 para prestar servicio en el bando sublevado durante la guerra civil, y una vez ganada la guerra pasó a ser un organismo oficial del Estado.
Los internados de Protección a la Madre y al Niño fueron centros donde se cometieron a menudo abusos físicos, psíquicos, sexuales, explotación laboral o prácticas médicas dudosas. Algunos de los testimonios sobre este tipo de abusos a menores fueron recogidos en el documental Los internados del miedo, así como en el libro homónimo. Algunos de estos crímenes también forman parte de la querella argentina contra los crímenes del franquismo.
Historia Este organismo fue creado durante la guerra civil bajo el nombre de Obra Nacional-Sindicalista de Protección a la Madre y al Niño, y tras la estructuración de Auxilio Social como entidad oficial del régimen el 17 de mayo de 1940, pasó a llamarse Departamento de Protección a la Madre y al Niño. El documento de nombramiento de la primera delegada nacional de Auxilio Social Mercedes Sanz Bachiller el 24 de mayo de 1937 ya comprendía dentro de este a las Obras de Protección a la Madre y al Niño, bajo la dirección de Santiago Martínez. La Obra se dividió al final de la contienda en la Sección de la Madre bajo la dirección de Jesús de la Fuente y la Sección del Niño bajo la dirección de Coral Parga. Protección a la Madre y al Niño fue inspirada en sus homónimo Hilfswerk Mutter und Kind de la organización nazi Wintherhilfswerk y en la Opera Nazionale per la Protezione della Maternità e dell’Infanzia del fascismo italiano, así como en la organización benéfica Gota de Leche activa a principios del en España.
Los primeros centros de se fundaron en 1938 y su número fue en aumento durante toda la posguerra, pasando de 19 hogares en el 38 a 106 en el 47. Los primeros centros de maternología y los primeros comedores se crearon en 1940, y el primer centro de maternidades en el 41. El número de comedores, que respondían a una situación de falta de alimentos y trabajo provocados por los años de la autarquía, descendieron progresivamente a partir de finales de los 40. En 1960 acogía a 69.000 niños y jóvenes en unas 372 instituciones y daba de comer a unas 62.000 personas en 1.160 comedores.
La vigilancia médica prenatal y la asistencia durante parto en los centros de Auxilio Social llevaron a una disminución importante de la mortalidad materna y de la mortalidad perinatal y neonatal, mediante un proceso del aumento de la tecnificación e intervencionismo quirúrgico.
Las funciones de Protección a la Madre y al Niño a menudo se solapaban con otros organismos estatales como Dirección General de Sanidad, el Seguro Obligatorio de Maternidad (instaurado en 1931 durante la Segunda República) o el Patronato de Protección de la Mujer.
A partir del establecimiento del sistema unitario de la seguridad social con la Ley de Bases de la Seguridad Social en 1963, y el auge de las asociaciones benéficas religiosas como Cáritas, Auxilio Social fue perdiendo peso progresivamente. Junto con todas sus secciones fue transformado en el Instituto Nacional de Auxilio Social tras la muerte de Franco, y durante la Transición sus funciones fueron transferidas a distintos ministerios como el de Asuntos Sociales, el de Sanidad o el de Trabajo, o a depender de las comunidades autónomas. Ideología La ideología de esta institución estaba influenciada por los fascismos italiano y alemán, con elementos pilares sobre la defensa de la patria, la raza o la hispanidad. Se fundó bajo la idea de seguir una política demográfica pronatalista, que estimulara los nacimientos y la salud de estos. En este sentido el cuidado de las mujeres embarazadas estaba estructurado en términos de protección de los futuros niños por encima de las necesidades sanitarias de las propias madres. La maternidad no era solamente un deber de la mujer ante la religión y la familia, sino también frente a la patria.
Durante la guerra civil las mujeres embarazadas eran instruidas en aspectos de la maternidad consciente en los hogares de embarazadas y consultorías de maternidades de la Falange, aunque posteriormente este tipo de enfoque fue descartado por estar relacionado con la ideología anarquista o progresista.
Esta institución además de prestar servicios de salud también se encargaba de instruir a las mujeres e niños que ingresaban en sus instituciones, así como de inculcar los valores fascistas y católicos. Varios días a la semana estaban dedicados al estudio de los 27 puntos doctrinales, y otros estaban dedicados al inculco de la doctrina cristiana. También se enseñaban nociones de cocina, labores del hogar, cuestiones estéticas y principios de la higiene corporal. A las madres que ingresaban con sus hijos en los hogares cuna se les daban nociones de "ciencia maternal", así como formación política y religiosa.
Organización El departamento, igual que Auxilio Social, dependía de la Sección Femenina de la Falange y durante sus primeros años estaba formado en su mayor parte de mujeres voluntarias afiliadas a SF. Otro contingente importante de personas que trabajaban en Auxilio Social eran las mujeres que estaban realizando el denominado Servicio Social de la Mujer, un tipo de trabajo social obligatorio equivalente al Servicio Militar Obligatorio que debían realizar todas las mujeres de entre 17 y 35 años de forma presencial en determinados centros asistenciales o dependencias públicas; prácticamente todos ellos de Auxilio Social. El Servicio Social de la Mujer estuvo en vigor desde 1937 hasta el final de la dictadura.
A nivel de género, a diferencia del resto de departamentos de Auxilio Social que estaban dirigidos por hombres durante la guerra civil, se pretendió que el departamento contara con una mujer al frente de cada provincia, encargada de tareas como la inspección de los centros, fijar los criterios de admisión de los acogidos o elaborar los informes dirigidos a la Oficina Central.
Los gastos se sufragaban los primeros años principalmente a través de donativos como la suscripción a la Ficha Azul, y después de la integración como organismo estatal a través del Fondo de Protección Benéfico Social. A partir de 1960 pasó a sustentarse a través de los Fondos Nacionales para la Aplicación Social del Impuesto y el Ahorro, adscritos al Ministerio de la Gobernación, específicamente del Fondo Nacional de Asistencia Social.Otra fuente de financiación fue el Fondo Maternal e Infantil, al que se destinaban los excedentes del Seguro Obligatorio de Maternidad, y que se utilizaron para fundar escuelas de puericultura, dispensarios, maternologías o consultorios tipo Gotas de Leche.
Secciones El departamento tenía tres secciones principales llamadas Protección a la Madre, Protección al Niño con Familia y Protección al Niño Huérfano, que a su vez se organizaban en delegaciones provinciales. También contaba con un programa de asistencia a domicilio llamado Cuerpo de Visitadoras Sociales. Por último se crearon institutos de maternología y puericultura en las capitales de provincia para centralizar el resto de instituciones e intervenciones de la provincia, tanto médicas, educativas, pedagógicas o propagandísticas. La Asesoría de Cuestiones Morales y Religiosas, organización dirigida por Cantero Cuadrado y llevada por párrocos, realizaba un seguimiento adicional al de la Falange y aportaba una serie de guías y circulares sobre los aspectos relacionados con la práctica religiosa en los centros como la cantidad de horas al día dedicadas a la oración, instrucción religiosa, separación de sexos o la aplicación y tipos de castigos.
La sección Protección a la Madre gestionaba los llamados hogares de embarazadas, hogares de madres, policlínicas y consultorios de maternología, colonias de recuperación y colonias de descanso para madres trabajadoras. Los hogares de embarazadas estaban destinados a acoger a mujeres embarazadas con bajos recursos y les ofrecían residencia, alimentación y formación. Las mujeres eran internadas en los casos en los que se presentaran anomalías o enfermedades durante el embarazo, en situaciones de falta de vivienda o bajos recursos económicos, así como en los casos en que la mujer fuera soltera. Una de los objetivos era la instrucción religiosa y moral de las mujeres bajo los valores falangistas, especialmente promoviendo que las mujeres no abortasen, a lo que llamaban "lucha social contra el aborto criminal". Las policlínicas y consultorios de maternología daban atención sanitaria durante el embarazo y las casas u hogares de la madre eran las instalaciones destinadas a dar a luz, así como a la recuperación posparto. Las colonias de recuperación o de reposo eran centros dedicados a mujeres enfermas o que necesitasen un lugar de descanso , apartados de los centros urbanos, y que además de una recuperación física buscaban hacer hincapié en el plano moral, como por ejemplo buscando esposo o empleo.
La sección Protección al Niño con Familia estableció los llamados centros de alimentación infantil, las guarderías y los jardines maternales y las colonias. Los centros de alimentación infantil eran dirigidos por médicos y prestaban servicios de comedor dirigidos a niños menores de dos años y medio. Los jardines maternales eran centros de educación preescolar para el cuidado de niños de cero a tres años, y acogían a niños de cero a tres años de familias de obreros o artesanos, a las que les cobraban una cierta cantidad de dinero; y las guarderías estaban dedicadas únicamente a los niños huérfanos y eran gratuitas. Los bloques educativos de los jardines maternales eran ejercicios corporales, ejercicios de activación sensorial, afanes lúdicos, adquisición de hábitos elementales, e iniciación religiosa. Entre los cinco y los siete años los bloques educativos eran ejercicios de actividad sensorial, ejercicios sensoriales, juegos educativos, desenvolvimiento del sentido rítmico, dibujo y trabajos manuales, narración de cuentos, iniciación al lenguaje y al cálculo, canto, e iniciación religiosa. Estos bloques se impartían utilizando métodos como el Montessori, el Decroly o el froebeliano. Por último las colonias eran campamentos educativos, algunos de ellos de carácter permanente.