El día 14 de enero se registraron focos de incendio forestal en la zona centro-sur de Chile, específicamente en las regiones de Ñuble y Biobío con especial intensidad en las comunas de Ránquil, Bulnes, y Penco. Las condiciones meteorológicas extremas, incluidas altas temperaturas, vientos intensos y baja humedad, han favorecido una rápida propagación del fuego desde zonas forestales hacia sectores urbanos. La emergencia ha generado evacuaciones masivas en varias comunas de la provincia de Concepción, superando las decenas de miles de personas.
Antecedentes Las condiciones meteorológicas que hubo en la zona fueron de temperaturas inusualmente altas para la costa del Biobío, cercanas a los 28 °C, y con presencia de viento puelche, que corre desde la cordillera en dirección norponiente, con ráfagas de aire caliente y fuerza cercana a los 40 a 50 kilómetros por hora. A las 17:00 horas del sábado 17 de enero, en el sector Puente 1 entre Concepción y Florida, se registraban vendavales con ráfagas de 50 kilómetros por hora y una temperatura de 28 grados.
Asimismo, los cerros de la zona estaban cargados de una gran cantidad de biomasa y residuos forestales debido a la cosecha y trabajos silvícolas que no habían sido eliminados de manera manual a través del uso de fuego controlado. Dicha situación fue advertida en abril de 2025 por la Corporación de la Madera (CORMA), quienes señalaron que en caso de que no se realizaran esas quemas controladas, existía un «riesgo grave e inminente» de incendios que pondrían en riesgo 30 mil casas y 6.200 hectáreas solamente en el Gran Concepción. De acuerdo a sus versiones, CORMA solicitó realizar esos fuegos controlados pero producto de los planes de descontaminación atmosférica del Gran Concepción y Los Ángeles, que prohíbe estas quemas desde el comienzo del otoño hasta el inicio de la primavera, no fueron autorizadas ni se realizaron en los tiempos permitidos.
Desarrollo miniaturadeimagen|Imagen satelital capturada por Copernicus Sentinel-3 el 18 de enero de 2026, mostrando las nubes de humo de los incendios forestales en el centro sur de Chile. Los primeros focos de fuego se registraron durante el 17 de enero. En respuesta al rápido avance de los incendios forestales en la Región del Biobío, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) comenzó a emitir una serie de alertas de emergencia y evacuaciones a lo largo de la jornada. Durante horas de la tarde y noche, la institución declaró Alerta Roja regional en la provincia de Concepción y amplió su cobertura debido a la simultaneidad de múltiples focos activos que representaban un riesgo inminente para zonas habitadas, incluidas Penco, Lirquén, Concepción y otras comunas cercanas. A través del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE), Senapred emitió varios llamados a evacuar sectores poblados afectados por el avance de las llamas, incluyendo el llamado a abandonar viviendas en localidades como El Durazno y diversas villas de Penco. Paralelamente, la autoridad confirmó la evacuación de aproximadamente 20 000 personas en Penco y áreas aledañas ante el riesgo para residentes y la infraestructura urbana, y reiteró instrucciones a la población para acatar las indicaciones de seguridad ante la intensificación de los siniestros. miniaturadeimagen|Bosques incendiados en el sector Lo Tato en la comuna de Concepción. miniaturadeimagen|Vista a la devastación en Lirquén descendiendo de mirador en Pedro Aguirre Cerda Al día siguiente, el 18 de enero, se vio obligado el traslado de pacientes del Hospital Penco-Lirquén ante el riesgo que las llamas representen un daño para la infraestructura sanitaria, la seguridad del personal y los residentes. Según estimaciones de Bomberos y de la Municipalidad de Tomé, entre un 80% y un 100% de las viviendas del pueblo de Punta de Parra resultaron destruidas, mientras que en Lirquén, se reportó que el fuego descendió desde los cerros hasta alcanzar el mar, destruyendo barrios completos y dejando a cientos de familias damnificadas. Se estima que cerca del 80% del área urbana de Lirquén resultó destruido por el fuego. miniaturadeimagen|Devastación en Lirquén después del incendio que afectó al sector miniaturadeimagen|Vista a la devastación en Lirquén descendiendo de mirador en Pedro Aguirre Cerda miniaturadeimagen|Vista a la devastación en Lirquén descendiendo desde Alberto Cabo En la comuna de Penco el avance del fuego provocó la destrucción de viviendas, daños en infraestructura local y la pérdida de extensas áreas naturales, lo que obligó a la evacuación de residentes y a la declaración de medidas de emergencia por parte de las autoridades. El evento tuvo un impacto significativo en la población y en el entorno ambiental de la comuna, siendo considerado uno de los episodios más graves registrados en la zona durante ese año. Después, el presidente de Chile Gabriel Boric aterrizó en el Aeropuerto Internacional Carriel Sur a las 15:00 (UTC-03:00) y sostuvo una primera reunión interdisciplinaria en dependencias del recinto. Referente a que el incendio no está controlado, a las 15:27, Gabriel Boric envió un comunicado declarando el estado de catástrofe en las regiones de Biobío y Ñuble. A través de esta medida, el Jefe de la Defensa Nacional para la región del Biobío, contraalmirante Edgardo Acevedo, declaró toque de queda nocturno, desde las 20:00 horas hasta las 06:00 de la mañana, para las comunas de Penco, Laja y Nacimiento. Además de lo anterior, para Lirquén, se decretó un toque de queda total, el que se iniciará a las 19:00 horas. miniaturadeimagen|Sitio de la parroquia La Purísima en Lirquén, quemada por los incendios, una de las dieciséis iglesias afectadas en el Gran Concepción. miniaturadeimagen|Presidente Gabriel Boric recorriendo zonas afectadas de Penco. El 19 de enero, una reunión de coordinación entre el presidente Gabriel Boric y el presidente electo, José Antonio Kast, dio como resultado una declaración conjunta ante la prensa en el Palacio de La Moneda. A las 14:09, Senapred informaba de 19 personas fallecidas, 630 personas albergadas, 19 albergues operativos, 1533 personas damnificadas, 325 viviendas destruidas y 1140 en evaluación. Asimismo, se ordenó la evacuación de sectores de Santa Fe, en la comuna de Los Ángeles, debido al avance de los incendios.
La emergencia tomó fuerza cuando el fuego comenzó a amenazar sectores urbanos del Gran Concepción. Senapred activó la mensajería SAE solicitando la evacuación inmediata de los sectores de Vilumanque y Villa Universitaria, debido a la cercanía de las llamas y la densa columna de humo que cubrió la capital regional.
El 20 de enero, el SENAPRED le solicitó a la ciudadanía evacuar los sectores de Paredones, Paso Amarillo, Lorenzo y Florida Alto, en la comuna de Florida, así como el sector Aromos de Queime, en la comuna de Quillón. Asimismo, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, actualizó las cifras de daños informando 82 viviendas destruidas en Ñuble y 508 en Biobío. Ese día se decretó toque de queda para la comuna de Mulchén y para Punta de Parra en Tomé, desde las 20:00 horas hasta las 06:00 horas, mientras que en Lirquén se levantó el toque de queda total, ajustándose al mismo horario del resto de las comunas afectadas. El 21 de enero, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) informó que dieciocho incendios forestales seguían activos en el país, con una cantidad total de más de 41 mil hectáreas consumidas entre las regiones de Ñuble y La Araucanía, así como 21 personas fallecidas, 20.278 damnificados, y 817 viviendas destruidas. Ese mismo día se decretó toque de queda total para el sector Las Pataguas de Concepción y para Lirquén en Penco, desde las 20:00 horas hasta las 06:00 horas. En tanto se dejó sin efecto esta medida para las comunas de Laja, Mulchén y Nacimiento.
El 26 de enero, en la Región de Ñuble solo un incendio seguía activo en la comuna de Quillón, el cual había afectado una superficie de unas 445 hectáreas, pero que se mantenía sin avance. El resto de los incendios ya se encontraban controlados, entre ellos el incendio Perales Biobío, que consumió 5100 hectáreas, Monte Negro (1500 hectáreas) y Reserva Ñuble (36,27 hectáreas).
El 30 de enero, las autoridades reportaban que el incendio Trinitarias ya estaba controlado, y que había consumido una superficie de 15541 hectáreas. Asimismo, a la fecha se contabilizaban 4078 viviendas destruidas (con 3749 inmuebles perdidos en la Región de Biobío y 324 en Ñuble) y 21789 personas damnificadas.
El 2 de febrero, el Jefe de la Defensa Nacional para la región del Biobío resolvió dejar sin efecto el toque de queda total que regía en la comuna de Penco y en el sector Las Pataguas de Concepción a contar de las 06:00 horas del día siguiente. Punta de Parra y Lirquén continúan con toque de queda. A partir del 7 de febrero, la medida para Lirquén y Punta de Parra regirá desde las 22:00 hasta las 06:00 horas. A partir del día 15 del mismo mes, la medida para Punta de Parra será desde las 00:00 hasta las 05:00 horas.
Controversias Insultos a damnificados por parte de funcionario del Serviu En marzo de 2026 se dio a conocer que Gonzalo Arturo Cofré Hube, jefe de la Unidad de Comunicaciones del Serviu Biobío, utilizaba una cuenta anónima en Instagram de nombre «@analistasilencioso» para burlarse e insultar a afectados del incendio que hacían reclamos en la cuenta del Serviu del Biobío por la gestión en la reconstrucción de las viviendas, utilizando también la cuenta para insultar y burlarse del alcalde de Penco Rodrigo Vera, del gobernador regional del Bíobío Sergio Giacaman y del futuro ministro de vivienda Iván Poduje. Cofré presentó su renuncia en cuanto se enteró de que la noticia se haría pública, pero no fue desvinculado del Serviu y presentó licencia médica, esperando a su retorno para que oficialmente termine sus funciones según la directora del Serviu del Biobío. Desde Emol criticaron la asimétrica reacción del gobierno sobre esta situación, comparándolo con el comportamiento que tuvieron durante la campaña presidencial sobre temas similares, dado que en el caso del funcionario del Serviu Biobío, a nivel central no se han pronunciado sobre el tema.
Iván Poduje declaró que no es aceptable que un funcionario maltrate a damnificados de una catástrofe y que instruiría un sumario para determinar responsabilidades una vez asuma el cargo de ministro de Vivienda.
Reacciones y ayuda internacional : el gobierno argentino manifestó su solidaridad con Chile y confirmó que a través de la Agencia Federal de Emergencias prestará apoyo en las tareas de respuesta, en un gesto de reciprocidad tras la ayuda brindada por Chile para enfrentar los incendios forestales en la Patagonia. : a través del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, fue emitido un comunicado en el que se informa que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, autorizó personalmente la entrega directa de recursos para hacer frente al desastre. : la presidenta Claudia Sheinbaum lamentó los hechos y anunció el envío de equipos de emergencia desde ese país para ayudar al combate de los incendios. El 22 de enero arribaron al aeropuerto Carriel Sur de Concepción 6 brigadas forestales con 145 brigadistas mexicanos para prestar apoyo. : el gobierno de Perú, a través de su Cancillería, emitió un comunicado expresado «sus más sentidas condolencias al Gobierno y al pueblo de la República de Chile por la lamentable pérdida de vidas humanas ocurrida en las regiones del Biobío y Ñuble, y hace llegar su solidaridad a las familias de las víctimas ante esta emergencia». : el presidente uruguayo Yamandú Orsi autorizó el envío de un contingente de 31 bomberos para ayudar en la contención y extinción de los incendios. Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado expresando «la solidaridad de Uruguay con el Pueblo y Gobierno de Chile ante las trágicas consecuencias ocasionadas por los devastadores incendios forestales».