Mira circa nos es una bula pontificia promulgada por el papa Gregorio IX el 19 de julio de 1228 en Perugia, durante el segundo año de su pontificado. El documento constituye la bula oficial de canonización de Francisco de Asís, publicada tres días después de la solemne celebración de su canonización, realizada en Asís el 16 de julio de 1228. La bula ordena la inscripción de Francisco en el catálogo de los santos y establece la celebración litúrgica de su festividad el 4 de octubre, día de su muerte. El texto se caracteriza por un lenguaje altamente retórico y simbólico, con abundantes imágenes bíblicas y referencias veterotestamentarias, y refleja el entusiasmo personal del pontífice ante la santidad del fundador de la Orden de los Frailes Menores, con quien Gregorio IX había mantenido una relación de cercanía cuando aún era el cardenal Ugolino de Segni.

Mira circa nos es una de las principales fuentes pontificias para el conocimiento de la recepción oficial de la figura de Francisco de Asís en la Iglesia del siglo XIII. Aunque no ofrece datos biográficos detallados ni menciona episodios concretos como la estigmatización, la bula es fundamental por su valor histórico y teológico, ya que manifiesta la interpretación eclesial temprana de la santidad franciscana y la integración del carisma de Francisco en la vida institucional de la Iglesia.

Contexto La bula fue emitida en un momento de rápida expansión del movimiento franciscano y responde a la necesidad de la Iglesia católica de confirmar oficialmente el culto a Francisco mediante un acto solemne del magisterio pontificio. Aunque la santidad de Francisco era ampliamente reconocida por el pueblo cristiano, Gregorio IX subraya en el documento que la Iglesia militante no presume juzgar únicamente por la apariencia exterior de la vida santa, sino que requiere la confirmación divina mediante milagros para proceder a la canonización. El papa afirma haber tenido conocimiento directo de la vida ejemplar de Francisco, tanto por su antigua familiaridad personal con él como por el testimonio fiable de numerosos testigos acerca de sus milagros, lo que motivó la decisión de inscribirlo oficialmente entre los santos con el consentimiento del colegio cardenalicio.

Contenido La bula desarrolla una extensa alabanza de la obra salvífica de Dios en la historia, utilizando la imagen evangélica de la viña para presentar la misión de Francisco como un enviado suscitado por el Señor en la «hora undécima». Francisco es descrito como un hombre conforme al corazón de Dios, llamado a extirpar las espinas y los males espirituales mediante la predicación sencilla y la fuerza divina, en contraposición a la sabiduría humana. Gregorio IX presenta a Francisco como modelo de pobreza evangélica, ascesis y caridad, comparándolo con figuras bíblicas como Sansón, Abraham, Jefté y Jacob. Se destacan su renuncia radical a los bienes materiales, su combate espiritual contra el mundo, la carne y las potestades malignas, y su imitación de Cristo pobre y crucificado. El texto insiste en que Francisco no vivió para sí mismo, sino para Cristo, y que su vida fue fecunda tanto en la contemplación como en la acción pastoral.

La bula afirma que Dios mismo confirmó la santidad de Francisco mediante numerosos y gloriosos milagros, para que su memoria fuese venerada públicamente en la Iglesia. En consecuencia, el papa decreta su canonización, establece su fiesta el 4 de octubre y exhorta a todos los fieles a celebrar devotamente su memoria y a invocar su intercesión.

Referencias

Mira circa nos 1228 Categoría:Orden Franciscana