Fernando del Portillo y Torres, O. P. (ca. 1730-Santa Fe de Bogotá, 20 o 24 de enero de 1804) fue un prelado y religioso dominico español que desempeñó importantes cargos eclesiásticos en América colonial de finales del y comienzos del .
Ocupó diversas sedes episcopales, siendo arzobispo de Santo Domingo entre 1788 y 1798 y arzobispo de Santa Fe de Bogotá de 1798 a 1804.
Biografía y primeros años De familia adinerada, ingresó en la Orden de Predicadores en 1743 en Málaga, enseñando filosofía durante 1751-1756, teología, 1756-1758, y Sagradas Escrituras, 1758-1761. Se trasladó a Cádiz y obtuvo un doctorado en teología en la cercana Jerez de la Frontera en 1767. Se convirtió en prior de los sitios de la Orden Dominicana en Málaga, Almería, Cabra, Ciudad Real y Doña Mencía.
Arzobispo de Santo Domingo (1788-1798) En 1788 Carlos III de España propuso al papa Pío VI que Portillo fuera elegido arzobispo de Santo Domingo, diócesis primada de América, creada en 1546. Del Portillo fue preconizado para dicho cargo el 15 de septiembre, recibiendo las ejecutoriales el 12 de octubre de 1788. Tras llegar a La Guajira, fue consagrado obispo por Mariano Martí el 7 de junio de 1789 en Caracas. Finalmente, llegó a La Española el 11 de julio, tomando posesión de la sede de Santo Domingo el día 13 de ese mismo mes.
Como arzobispo de Santo Domingo hizo constantes visitas pastorales a la archidiócesis. Durante esta época se granjeó algunas enemistades con el poder civil, especialmente con el gobernador y presidente de la Real Audiencia de Santo Domingo, Joaquín García Moreno.
El 25 de marzo de 1795 recibía una bula extendiendo su jurisdicción a todos los pueblos haitianos, sujetos a España. Esta extensión se hizo en el contexto de la revolución haitiana en la isla La Española. Esta, unida a la ocupación francesa de Santo Domingo, provocaron el traslado los restos de Cristóbal Colón a La Habana, en la isla de Cuba, el 21 de diciembre de 1795. Este traslado se hizo de forma precaria, sin apenas documentación, preparativos ni comprobación.
Tras la ocupación francesa de Santo Domingo, Portillo fue mantenido en su cargo por las autoridades francesas. Sin embargo, tras rechazar el cargo de obispo de Trujillo del Perú, pensaba volver a ser destinado a la Península Ibérica, concretamente a la sede de Santiago de Compostela, tal y como se desprende de su correspondencia con Manuel Godoy.
Arzobispo de Santa Fe en Nueva Granada (1798-1804) A pesar de sus deseos por volver a España, finalmente fue designado arzobispo de Santafé en Nueva Granada. El 11 de abril de 1798 salió de Santo Domingo, partiendo inicialmente a La Habana, que permanecía bajo dominio español, dejando la sede dominicana vacante. Partió hacia Nueva Granada, fijando su residencia en Fontibón, y sin llegar a tomar posesión de la sede santafereña hasta el 1 de mayo de 1799, a causa de una enfermedad.
Desde ese momento ejerció el cargo de arzobispo de Santafé de forma bastante discreta, pues ni el recibimiento fue cálido ni fue popular en su nueva sede. Falleció en Bogotá en 1804, con aproximadamente 75 años, siendo sepultado en la desaparecida iglesia de Santa Inés.
Referencias
Categoría:Arzobispos de Bogotá Categoría:Sacerdotes católicos de España Categoría:Fallecidos en 1804 Categoría:Nacidos en 1728 Categoría:Obispos españoles en América Categoría:Virreinato de Nueva Granada