Eriosyce coimasensis, conocida comúnmente como quisquito rosado de Las Coimas, es una especie de planta suculenta perteneciente al género Eriosyce, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del centro de Chile, específicamente de la región de Valparaíso y la región Metropolitana de Santiago.

Descripción Eriosyce coimasensis es una especie de cactus que por lo general presenta un porte solitario. El tallo adopta una forma subglobular a globular, aunque en algunos ejemplares se alarga notablemente, con una epidermis de color gris verdoso. Alcanza entre 8 y 14 cm de diámetro y puede llegar hasta 100 cm de longitud. El sistema radicular desarrolla una raíz principal grande y tuberosa.

El tallo presenta entre 15 y 21 costillas, con una altura de 0,3 a 0,8 cm, marcadamente deprimidas en la zona apical o con muescas evidentes entre las areolas y mamilas bien definidas. Las areolas miden entre 0,5 y 1 cm de diámetro, se disponen a una distancia similar entre sí y portan numerosas espinas rectas a ligeramente curvas, delgadas y aciculares, de color grisáceo a marrón. Se distinguen de 15 a 30 espinas radiales y alcanzan entre 1 y 4 cm de longitud. También tienen de 8 a 20 espinas centrales, más robustas, de entre 2 y 4 cm de largo. miniaturadeimagen|Porte de la planta miniaturadeimagen|Detalle de la flor Las flores surgen sobre las areolas jóvenes y forman una corona próxima al ápice del tallo. Presentan una forma tubular y una coloración fucsia intensa, que se vuelve amarillo pálido hacia la base. El tubo floral mide entre 5,5 y 7 cm de largo y hasta 2 cm de ancho, con una cámara nectarífera ubicada en la base, ensanchada, de aproximadamente 0,3 cm de ancho y hasta 1 cm de alto. Los segmentos internos del perianto, situados en la parte apical, se curvan hacia el interior del tubo, mientras que los segmentos externos se disponen hacia el exterior. Las yemas florales muestran un color fucsia intenso y se rodean de cerdas blancas que nacen desde la base. El estilo alcanza entre 4 y 6,5 cm de longitud y termina en lóbulos estigmáticos de 0,75 a 0,9 cm, de color crema.

El fruto corresponde a una cápsula globosa o ligeramente alargada, de cerca de 1 cm de diámetro y hasta 3 cm de longitud, que adquiere una coloración rojiza al madurar y con frecuencia conserva restos del perianto adheridos. La dehiscencia ocurre mediante un poro basal. Cada fruto contiene semillas de más de 0,1 cm de diámetro.

Distribución y hábitat El área de distribución natural de esta especie se limita al centro de Chile y se concentra exclusivamente entre los cordones montañosos del valle de Aconcagua. Sus poblaciones se extienden desde la localidad de Las Coimas, en la región de Valparaíso, considerada la localidad tipo, hasta el sector de Montenegro, en la región Metropolitana de Santiago, abarcando una superficie aproximada de 291 km². Esta distribución restringida refleja una marcada especialización ecológica y una dependencia directa de las condiciones ambientales propias de este valle intermontano.

La especie se desarrolla principalmente en biomas de carácter desértico o de matorral seco, típicos del clima mediterráneo interior. Ocupa laderas montañosas con una orientación predominante hacia el noroeste y pendientes pronunciadas que oscilan entre los 30° y 60°, donde las condiciones de insolación y aridez resultan elevadas. Los individuos pueden crecer de forma agregada bajo el dosel protector de arbustos, lo que proporciona sombra y retención de humedad, aunque también aparecen en sectores más expuestos, directamente sobre el sustrato rocoso o pedregoso.

El hábitat corresponde al matorral espinoso mediterráneo interior, una formación vegetal dominada principalmente por Trevoa quinquenervia y Colliguaja odorifera. Estas especies estructuran el paisaje y generan microambientes favorables para su desarrollo. Como flora acompañante se registran Austroflourensia thurifera, Leucostele chiloensis y Puya alpestris subsp. zoellneri, lo que confirma su afinidad por comunidades vegetales adaptadas a condiciones de sequía, alta radiación solar y suelos poco desarrollados.

Ecología La floración se inicia a finales de invierno y se prolonga hasta comienzos de la primavera. Posteriormente, los frutos completan su desarrollo y alcanzan la madurez hacia mediados de la primavera. Durante este periodo reproductivo, las flores presentan cámaras nectaríferas bien desarrolladas que concentran abundante néctar, cuya producción alcanza su máximo en horas de la mañana. La apertura floral ocurre temprano en el día, lo que favorece la actividad de los visitantes florales.

La especie no produce semillas por autofecundación, por lo que requiere la intervención de polinizadores para asegurar su reproducción. Las observaciones realizadas en terreno señalan al picaflor gigante (Patagona gigas) como el principal agente polinizador. Esta ave visita las flores de manera activa durante la mañana, extrayendo el néctar mientras se mantiene en vuelo o se posa brevemente sobre los tallos del cactus.

Taxonomía La primera descripción de esta especie fue como Neoporteria coimasensis, publicada en 1963 por el botánico alemán Friedrich Ritter en la revista científica Taxon 12: 34.

Más tarde, los botánicos Pablo C. Guerrero y Helmut Walter trasladaron la especie al género Eriosyce, por lo que pasó a llamarse Eriosyce coimasensis. Registraron estos cambios en la revista científica Taxon 68: 568, publicada en 2019.

Etimología

Eriosyce: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas erion (que significa 'lana') y sykē (que se traduce como 'higo'), en alusión a los frutos cubiertos de lana que producen las plantas. coimasensis: epíteto geográfico que hace referencia a la localidad de Las Coimas, en la región de Valparaíso, lugar donde se descubrió la especie. El sufijo latino -ensis es común en la nomenclatura científica para indicar origen o pertenencia.

Estado de conservación Se ha propuesto la inclusión de esta especie en la categoría "En Peligro de Extinción (EN)", de acuerdo con los criterios B1ab(i, iii, iv) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Esta categorización se sustenta en la reducción sostenida de sus poblaciones conocidas y en la continua degradación de su área de distribución y de la calidad de su hábitat.

Diversos estudios y observaciones realizadas durante las últimas décadas han documentado una disminución progresiva en la abundancia de la especie, atribuida principalmente a actividades humanas y a los efectos del cambio climático. Desde hace más de 20 años se ha registrado la extracción ilegal de individuos para su comercialización, especialmente mediante el descepado de plantas en estado reproductivo. Esta práctica ha afectado de manera significativa a las poblaciones ubicadas entre San Felipe y Putaendo, en la provincia de San Felipe (región de Valparaíso), donde la recolección se intensifica durante el periodo de floración con fines de venta en el comercio informal.

A ello se suma la pérdida directa de hábitat. Varias poblaciones históricas localizadas entre Panquehue y Llay-llay han desaparecido como consecuencia del cambio de uso de suelo para actividades agrícolas, en particular para el establecimiento de cultivos de palto en laderas de exposición norte. Los matorrales donde se desarrolla la especie han sufrido además una fuerte fragmentación debido a la apertura de caminos, la introducción de ganado caprino y la expansión de la minería artesanal, especialmente en los sectores de Las Coimas y El Asiento, dentro de la provincia de San Felipe.

Otro factor relevante corresponde a la prolongada sequía que afecta a la región de Valparaíso, caracterizada por más de 12 años consecutivos de déficit hídrico. Esta condición climática adversa podría limitar el establecimiento de plántulas, reducir la viabilidad de los bancos de semillas y aumentar la mortalidad de los individuos adultos. En este contexto, el bajo porcentaje de viabilidad de las semillas de Eriosyce coimasensis, estimado entre un 45 y un 62 %, adquiere especial relevancia, ya que implica un menor potencial de regeneración natural de las poblaciones y un riesgo adicional para su persistencia a largo plazo. Asimismo, esta característica podría disminuir la eficacia de los programas de propagación ex situ destinados a su conservación.

Usos Eriosyce coimasensis se cultiva principalmente como planta ornamental. Presenta un crecimiento durante el verano y resulta fácil de mantener, aunque puede desarrollar pudrición si permanece en lugares con poca ventilación. Requiere riego regular en verano, evitando el exceso de agua.

Prefiere la exposición directa al sol, aunque tolera sombra ligera, y muestra buena resistencia al calor. Soporta temperaturas de hasta -5 °C y probablemente resista breves periodos de hasta -10 °C. La propagación ocurre principalmente a partir de semillas, ya que rara vez produce hijuelos.

Referencias

crispa Categoría:Flora endémica de Chile Categoría:Plantas descritas por F.Ritter Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1963 Categoría:Plantas descritas en 2019