Las protestas en Irán de 2025‑2026 comenzaron a finales de diciembre de 2025 en un contexto de deterioro de la economía iraní inducido en parte por las sanciones estadounidenses y marcado por alta inflación, depreciación del rial, escasez de recursos —incluida la crisis hídrica— y el colapso del Banco Ayandeh. Las primeras manifestaciones, iniciadas en Teherán y lideradas en parte por comerciantes, se centraron en demandas económicas, aunque rápidamente incorporaron críticas más amplias al sistema político.
A medida que se extendían por el país, las protestas se convirtieron en las más significativas registradas en Irán desde la revolución islámica.El gobierno respondió con restricciones a internet y a las comunicaciones, así como con el despliegue de fuerzas de seguridad. Organizaciones de derechos humanos y medios internacionales informaron de un uso creciente de la fuerza, incluyendo munición real, detenciones masivas y un elevado número de víctimas, si bien las cifras varían considerablemente según las fuentes.
Las movilizaciones se intensificaron a comienzos de enero de 2026, tras llamamientos a la protesta de figuras opositoras como Reza Pahlaví, hijo del último sha de Irán. Las autoridades iraníes atribuyeron las protestas a la injerencia de Israel y Estados Unidos,mientras que continuaron las restricciones a las comunicaciones y los enfrentamientos en diversas ciudades del país.
Durante las semanas siguientes, las protestas persistieron con distintas formas de movilización, incluidas manifestaciones estudiantiles y protestas nocturnas. El 11 de febrero, el presidente Masud Pezeshkián pidió disculpas a la nación por la represión violenta de las protestas.
Antecedentes Crisis económica en Irán En febrero de 2025, la administración de Donald Trump aumentó la severidad de las sanciones económicas estadounidenses contra Irán. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que el objetivo era "derrumbar" la economía de Irán al privarle de todas sus fuentes de ingresos.
La incertidumbre económica en Irán aumentó a lo largo de 2025. En junio de ese año, Irán fue atacado por sorpresa por Israel, que asesinó a numerosos dirigentes políticos y científicos y afirmó querer aniquilar el programa nuclear iraní. Sus instalaciones nucleares también fueron atacadas por Estados Unidos y justo después se acordó un armisticio. En septiembre, a petición de Francia, Alemania y Reino Unido, Naciones Unidas reimpuso sanciones a Irán mediante el mecanismo de «reinicio rápido ,que implicaban, entre otras medidas, la congelación de los activos monetarios iraníes en el extranjero. Muchos iraníes temían una confrontación más amplia que involucrara a Estados Unidos, lo que contribuyó a la inestabilidad del mercado.
En los últimos meses de 2025, el rial iraní experimentó una fuerte depreciación mientras subía fuertemente la inflación (42,2 % en diciembre de 2025). Los precios de los alimentos aumentaron un 72 %, y los de los productos sanitarios y médicos un 50 % interanual. Los medios iraníes también indicaron que el gobierno planeaba aumentar los impuestos con el inicio del año nuevo persa el 21 de marzo, lo que avivó la preocupación entre los ciudadanos.
Los analistas económicos citaron las políticas monetarias y fiscales gubernamentales, la mala gestión económica, los déficits presupuestarios crónicos y la persistencia de las sanciones internacionales como factores clave. Estas condiciones afectaron directamente a los gremios comerciales, en particular a las empresas que dependen de las importaciones. La grave volatilidad del tipo de cambio impidió que muchos comerciantes fijaran precios, aseguraran suministros o mantuvieran la actividad económica.
Banco Ayandeh Ayandeh Bank era un banco iraní fundado en 2013 por Ali Ansari, tras la fusión de dos entidades de crédito y un banco. Operó como banco privado bajo la supervisión del Banco Central de la República Islámica de Irán, con el número de licencia 93/349144, del 17 de marzo de 2015. Dicho banco ofrecía tasas de interés más altas para los depositantes minoristas que las de los otros bancos iraníes. No obstante, pronto surgirian numerosos préstamos morosos en sus balances.
En octubre de 2025, el Banco Ayandeh quebró y fue revocada su licencia por decisión del Banco Central. Esto se produjo tras años de problemas financieros, con pérdidas acumuladas estimadas entre 5 000 y 8 000 millones de dólares estadounidenses, un gran volumen de préstamos morosos y mala gestión. Sus activos, pasivos, cuentas de clientes y prácticamente toda su estructura fueron absorbidos por el Banco Melli, el mayor banco estatal iraní.
Se ha afirmado que la falta de supervisión y las decisiones impulsadas por intereses políticos amplificaron las pérdidas durante los años previos al colapso.
Protestas
Diciembre El 28 de diciembre, comerciantes y mercaderes de varios centros comerciales en Teherán, se declararon en huelga cerrando sus tiendas. Simultáneamente, se formaron concentraciones de protesta en torno a estos lugares, y en redes sociales se difundieron imágenes y vídeos de cierres generalizados de comercios.
Según informes, los manifestantes citaron el alza del tipo de cambio del dólar y la inestabilidad del mercado, advirtiendo que la persistencia de estas condiciones llevaría a la quiebra de muchas pequeñas y medianas empresas. Algunas concentraciones se extendieron a las calles aledañas, incluida la calle Jomhuri.
Vídeos y testimonios de testigos presenciales mostraron a grupos de comerciantes coreando consignas contra la mala gestión económica y, en algunos casos, expresando sentimientos antigubernamentales. Los manifestantes también instaron a las fuerzas de seguridad a respaldar las protestas.
No se reportaron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y el día permaneció pacífico.
Las protestas continuaron hasta su segundo día, el 29 de diciembre, y se extendieron por diversas zonas de Teherán.
Comerciantes y tenderos cerraron sus negocios y se congregaron en las calles para protestar por el desplome sin precedentes del rial y el fuerte aumento de los precios de la moneda y el oro. Los manifestantes expresaron su oposición a las condiciones económicas y la gestión gubernamental, alegando la pérdida de poder adquisitivo y el aumento del coste de la vida. Vídeos difundidos en línea mostraban concentraciones continuas en torno a Lalehzar, Chaharsouq y la calle Jomhuri, con participantes mayoritariamente pacíficos, con mensajes críticos con las políticas económicas gubernamentales.
Imágenes verificadas por fuentes independientes mostraron multitudes en centros comerciales cercanos al Gran Bazar de Teherán coreando "azadi". Las fuerzas del orden utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes frente al Centro Comercial Alaeddin.
Las protestas también se extendieron a otras ciudades de Irán. En la noche del 29 de diciembre, se reportaron protestas en varias regiones de Irán, incluyendo Qeshm en el sur y Zanjan y Hamadán en el norte. Los manifestantes corearon consignas críticas contra el líder supremo, como "Muerte al dictador" en la isla de Qeshm y "Seyyed Ali [Jamenei] será derrocado este año" en Zanyán.
El 31 de diciembre, las huelgas y las medidas de seguridad se habían extendido, con el cierre de comercios en zonas de Teherán como Shoush y Molavi, así como en la plaza Naqsh-e Yahán de Isfahán. Se reportaron fuertes despliegues de seguridad en Teherán, Mashhad y en la Universidad Khajeh Nasir. Las respuestas del gobierno incluyeron órdenes de cierre temporal en 11 provincias, incluida la de Teherán, debido al frío y las limitaciones energéticas. Las fuerzas de seguridad dispararon contra los manifestantes en Hamadán y lanzaron gases lacrimógenos en Teherán y Malard.
Las manifestaciones se extendieron a otras ciudades, como Kermanshah, Shiraz, Yazd y zonas de Teherán como Shadabad y Shush. Estudiantes de diversas universidades se unieron a las manifestaciones, coreando lemas como "¡Muerte al dictador!" y "¡Estamos todos juntos!".
Enero miniaturadeimagen|300px|Video de cámara de seguridad donde fuerzas de seguridad derriban, golpean y detienen a una joven, 23 de enero de 2026 El 3 de enero, el exdirector de la CIA Mike Pompeo sugirió a través de un tuit que el Mosad israelí tenía agentes infiltrados entre los manifestantes iraníes. El día siguiente, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu alentó a los manifestantes.
El 7 de enero, miembros del Frente de Combatientes del Pueblo, una coalición armada formado por grupos separatistas baluchi, asesinaron a tiros a Mahmoud Haqiqat, jefe de la policía de Iranshahr, mientras este conducía por una carretera.
Un día después, 8 de enero, informes desde Teherán describieron multitudes masivas acompañadas de cortes generalizados de internet coincidiendo con el llamado de Reza Pahlaví a salir a las calles. La organización de monitoreo NetBlocks confirmó un apagón de internet a nivel nacional que comenzó alrededor de las 8:30 hora local. Dicha interrupción impidió una documentación adecuada del tamaño de las protestas y de su represión. Al principio el apagón no afectó a los terminales de internet por satélite de la empresa Starlink de Elon Musk, prohibidos en Irán pero de los que Estados Unidos ha introducido clandestinamente miles en el país. No obstante, el 11 de enero el gobierno iraní logró cortar completamente el acceso a Starlink, por primera vez en la historia.
El 9 de enero, millones de personas salieron a las calles en protestas en las 31 provincias del país. Las fuerzas de seguridad intensificaron el uso de munición real contra los manifestantes. Se informó que hospitales de Teherán y Shiraz estaban colapsados por tantos manifestantes heridos, muchos de ellos con heridas de bala. Miles de personas fueron detenidas. A pesar del apagón, el 10 de enero de 2026, The Guardian documentó múltiples informes de fuerzas de seguridad abriendo fuego contra manifestaciones, con un testigo que afirmó haber visto "cientos de cuerpos" en todo Teherán.
El 10 de enero, la televisión israelí Channel 14 afirmó que había "agentes extranjeros" infiltrados entre los manifestantes en Irán, los cuales habían matado a miembros de las fuerzas de seguridad.
El 11 de enero, Jamenei y varios funcionarios del gobierno iraní indicaron que podrían entablar un diálogo con los manifestantes, pero caracterizaron las revueltas como provocaciones por parte de los "alborotadores" y afirmaron que las protestas estaban financiadas por agentes extranjeros.
El 12 de enero, se realizaron manifestaciones pro-gubernamentales en el país, como respuesta a las protestas y en un intento de proyectar un aire de normalidad. Masoud Pezeshkian participó en una de ellas.
El 13 de enero de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump alentó a los manifestantes antigubernamentales iraníes diciendo que "la ayuda está en camino" y amenazó con bombardear el país si el gobierno continuaba la represión. Sin embargo, sus fuerzas armadas le habían informado poco antes de que todavía no contaban con efectivos suficientes en la región para una guerra. Netanyahu telefoneó a Trump el día siguiente y le pidió retrasar el ataque a Irán hasta al menos finales de mes, para que las defensas israelíes estuviesen listas.
El 14 de enero, el presidente iraní culpó a Israel y Estados Unidos de haber convertido en violentas manifestaciones que inicialmente eran pacíficas mediante el entrenamiento de personas y la importación de terroristas.
El 15 de enero, el gobierno impuso un toque de queda a nivel nacional para prevenir cualquier protesta, y desplegó fuerzas de seguridad en las calles. Según el Instituto para el Estudio de la Guerra británico, no se reportaron protestas entre el 14 y el 17 de enero.