El Campeonato Mundial de Fórmula 1 de la FIA, más conocido como Fórmula 1, F1 o Fórmula Uno, es la principal competición de automovilismo internacional y el campeonato de deportes de motor más popular y prestigioso del mundo. La entidad que la dirige es la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Desde septiembre de 2016, tras la adquisición de Formula One Group, la empresa estadounidense Liberty Media es la responsable de gestionar y operar el campeonato.

A cada carrera se le denomina Gran Premio y el torneo que las agrupa es el Campeonato Mundial de Fórmula 1. La mayoría de los circuitos de carreras donde se celebran los Grandes Premios son autódromos, aunque también se utilizan circuitos callejeros y anteriormente se utilizaron circuitos ruteros. A su vez, los automóviles utilizados son monoplazas con la última tecnología disponible, siempre limitadas por un reglamento técnico; algunas mejoras que fueron desarrolladas en la Fórmula 1 terminaron siendo utilizadas en automóviles comerciales, como el freno de disco.Tecnología de fórmula 1 para coches de calle en El País (España). Publicado el 2004-08-24. Consultado el 2008-01-09.

El inicio de la Fórmula 1 moderna se remonta al año , en el que participaron escuderías como Ferrari, Alfa Romeo y Maserati. Algunas fueron reemplazadas por otras nuevas como McLaren, Williams, Red Bull; otras que volvieron, como Mercedes, se han alzado varias veces con el Campeonato Mundial de Constructores. Por su parte, los pilotos deben contar con la superlicencia de la FIA para competir, que se obtiene gracias a los resultados en otros campeonatos.

Historia

Antecedentes

miniaturadeimagen|El italiano Tazio Nuvolari en el Gran Premio de Mónaco de 1932. Las carreras de Gran Premio tienen sus raíces en las carreras automovilísticas surgidas en Francia en 1894. En un principio se trataba de eventos individuales, sin conexión y en caminos de tierra, prácticamente sin ninguna limitación. De 1927 a 1934, el número de carreras consideradas Gran Premio creció hasta alcanzar dieciocho en 1934, el máximo antes de la Segunda Guerra Mundial.

Creación del campeonato En 1945, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, sólo hubo cuatro carreras. Antes de la Segunda Guerra Mundial se habían establecido las reglas para las competiciones de Grand Prix, que debían obedecer tanto autos como pilotos. Estas reglas, conocidas en su conjunto como Fórmula, no se concretaron hasta que en 1947 la antigua AIACR se reorganizó y pasó a llamarse Federación Internacional del Automóvil, conocida por las siglas "FIA". Con sede central en París, al final de la temporada de 1949 anunció que para 1950 unirían varios Grandes Premios nacionales para crear un Campeonato Mundial de Pilotos, por lo que en 1950 se celebró el primer campeonato de Fórmula 1. Por motivos económicos, en los años de 1952 y 1953 todavía se compitió con autos de Fórmula 2 y el calendario continuó incluyendo varias carreras que no eran consideradas Grandes Premios hasta 1983. Se estableció un sistema de puntuación y se reconocieron un total de siete carreras como aptas para el Campeonato del Mundo.

Las primeras carreras (1950-1958) thumbnail|Imagen del Mercedes Benz W196 con el que Juan Manuel Fangio consiguió los títulos de y .

El primer Gran Premio se disputó el 13 de mayo de 1950 en el circuito de Silverstone y lo ganó el italiano Giuseppe Farina tras vencer a su compañero de equipo, el argentino Juan Manuel Fangio (ambos en la escudería Alfa Romeo). Sin embargo, Fangio ganó el título en , , , y . Su racha fue interrumpida debido al bicampeonato del piloto de Ferrari Alberto Ascari. También en esta época se vieron pasar pilotos como el británico Stirling Moss que aunque pudo competir con regularidad, nunca fue capaz de ganar el Campeonato Mundial, y por ese motivo los ingleses lo consideran «el conductor más grande que nunca ganó un título mundial».

El periodo estuvo dominado por las escuderías dirigidas por fabricantes de automóviles —Alfa Romeo, Ferrari, Maserati y Mercedes Benz— que habían competido antes de la guerra. En las primeras temporadas se llegaron a utilizar monoplazas previos a la Segunda Guerra Mundial como el Alfa Romeo 159. Tenían motor frontal, de 1,5 litros de cilindrada sobrealimentados o de 4,5 litros de aspiración natural y neumáticos con dibujo. Los campeonatos mundiales de y se realizaron con la normativa de la Fórmula 2, con monoplazas más pequeños y menos potentes, debido al escaso número de monoplazas disponibles de Fórmula 1. Cuando se restableció el Campeonato Mundial de Fórmula 1, los motores estaban limitados a 2,5 litros; en , Mercedes presentó el avanzado W196, que incluía innovaciones como distribución desmodrómica e inyección de combustible, así como una carrocería estilizada. Mercedes ganó el campeonato de conductores dos años consecutivos (1954 y ), antes de retirarse de todas las competiciones automovilísticas, tras el desastre de Le Mans en 1955.

Los garajistas (1959-1980) thumbnail|Stirling Moss en Nürburgring en .

El primer gran desarrollo tecnológico se produjo cuando la Cooper Car Company reintrodujo monoplazas con motor central (después de los pioneros Auto Union de Ferdinand Porsche en los años 1930), que evolucionaron desde los diseños de la empresa en la Fórmula 3. El australiano Jack Brabham, campeón del mundo en , y , pronto demostró la superioridad del nuevo diseño. En 1961, todos los competidores regulares habían cambiado a monoplazas con motor central. El Ferguson P99, con tracción a las cuatro ruedas, fue el último monoplaza de Fórmula 1 con motor frontal en participar en el Campeonato Mundial. Fue el único de su clase en participar de la y tomó la salida solamente en el Gran Premio de Gran Bretaña.

El primer británico campeón del mundo fue Mike Hawthorn, que condujo un Ferrari al título en . Sin embargo, cuando Colin Chapman entró a la Fórmula 1 como diseñador de chasis y más tarde como fundador del Lotus Team, del fabricante Lotus Cars, los británicos tuvieron muchas más victorias en la siguiente década. Entre Jim Clark, Jackie Stewart, John Surtees, Jack Brabham, Graham Hill y Denny Hulme, conductores de equipos británicos y de la Mancomunidad Británica de Naciones, ganaron doce campeonatos mundiales entre 1962 y 1973.

En , Lotus presentó un monoplaza con un chasis monocasco de aluminio en lugar del tradicional chasis tubular. Este resultó ser el mayor avance tecnológico desde la introducción de los monoplazas con motor central. En , Lotus incluyó el logotipo de Imperial Tobacco en sus automóviles, introduciendo el patrocinio de marcas de tabaco en este deporte.

La aerodinámica adquirió lentamente importancia en el diseño de los monoplazas a partir de la aparición perfiles aerodinámicos a finales de los años 60. A finales de la década siguiente, Lotus presentó una carrocería con efecto suelo, que generaba una enorme fuerza de sustentación negativa y permitía circular a mayores velocidades en las curvas —aunque el concepto ya había sido utilizado en el Chaparral 2J de Jim Hall, en —. Tan grandes eran las fuerzas aerodinámicas que presionaban los monoplazas a la pista, hasta 5 g, que fue necesario aumentar la rigidez de los muelles de la suspensión, para que influyeran menos en la altura del chasis respecto al suelo, dejando a la suspensión casi rígida. Este aumento de rigidez de la suspensión hacía depender casi en exclusiva de los neumáticos para amortiguar al chasis y al piloto respecto a las irregularidades de la superficie del circuito.

La gran empresa (1981-)

right|thumb|Senna venció en el Gran Premio de Mónaco de 1991 por cuarta vez a bordo de su McLaren-Honda MP4/6. A partir de la década de 1970, Bernie Ecclestone reorganizó la gestión de los derechos comerciales de la Fórmula 1. Ecclestone es ampliamente reconocido por la transformación del deporte en un negocio de miles de millones de dólares. Cuando Ecclestone compró el equipo Brabham en 1971 se ganó un puesto en la Asociación de Constructores de Fórmula 1 (FOCA) y en 1978 se convirtió en su presidente. Antes los propietarios de los circuitos controlaban los ingresos de los equipos y negociaban con cada uno individualmente; sin embargo, Ecclestone convenció a los equipos de hacerlo en conjunto a través de FOCA. Le ofreció la Fórmula 1 a los propietarios del circuito como un paquete que podían tomar o dejar a cambio de la publicidad a bordo.

La formación de la Fédération Internationale du Sport Automobile (FISA) durante 1979 desató una polémica FISA-FOCA durante la cual la FISA y su presidente Jean-Marie Balestre discutieron repetidamente con FOCA sobre los ingresos de televisión y las reglamentaciones técnicas. FOCA amenazó con establecer una serie rival, boicoteó un Gran Premio y FISA retiró la sanción de las carreras. El resultado fue el Acuerdo de la Concordia de 1981, que garantizaba la estabilidad técnica, ya que los equipos iban a recibir un aviso razonable de las nuevas normativas. Aunque FISA afirmó su derecho a los ingresos de televisión, entregó la administración de los derechos a la FOCA. En 1987, la FOCA cedió la gestión de los derechos de televisión a la Formula One Promotions and Administration (FOPA), que luego se llamó Formula One Management, bajo la dirección de Ecclestone.

El desarrollo de ayudas electrónicas a los pilotos comenzó durante la década de 1980. Lotus desarrolló un sistema de suspensión activa que apareció por primera vez en 1982 en el Lotus 91. En 1987, este sistema se perfeccionó y llevó a la victoria a Ayrton Senna en el Gran Premio de Mónaco. A principios de 1990 otros equipos siguieron su ejemplo y desarrollaron cajas de cambio semi-automáticas y control de tracción. La FIA, debido a las quejas de que la tecnología determinaba el resultado de las carreras más que la habilidad del piloto, prohibió muchas de estas ayudas en 1994. Esto dio lugar a que los monoplazas que anteriormente dependían de las ayudas electrónicas fuesen difíciles de conducir, en particular el Williams FW16. Muchos observadores consideraron que la prohibición de las ayudas al conductor no se concretaron ya que «demostraron ser difíciles de controlar con eficacia».

Los equipos firmaron un segundo Acuerdo de la Concordia en 1992 y un tercero en 1997, que expiró el último día de 2007.

En la pista, McLaren y Williams dominaron los años 1980 y 1990; Brabham también fue competitivo durante la primera parte de la década de 1980, al ganar dos mundiales de pilotos con Nelson Piquet. Desarrollado por Porsche, Honda y Mercedes-Benz, en ese período McLaren ganó dieciséis campeonatos (siete de constructores y nueve de conductores), mientras que Williams utilizó motores de Ford, Honda y Renault y ganó también dieciséis títulos (nueve de constructores y siete de pilotos). La rivalidad entre los pilotos Ayrton Senna y Alain Prost se convirtió en el foco central de la F1 en 1988 y continuó hasta que el francés se retiró a finales de 1993. Senna murió en el Gran Premio de San Marino de 1994 después de chocar contra un muro en la salida de la curva de Tamburello el mismo fin de semana en que Roland Ratzenberger perdió la vida en un accidente durante la clasificación del sábado. La FIA ha trabajado para mejorar las normas de seguridad de este deporte. Desde entonces, ningún piloto había muerto en la pista al volante de un monoplaza de Fórmula 1 hasta 2015 con la muerte de Jules Bianchi accidentado en 2014 en Suzuka, si bien también tres comisarios de pista han perdido la vida: uno en el Gran Premio de Italia de 2000, el segundo en el Gran Premio de Australia 2001 y el tercero en el Gran Premio de Canadá de 2013.