Autorretrato dedicado a León Trotsky, también conocido como Entre cortinas, es una pintura de la artista mexicana Frida Kahlo de 1937, que regaló a León Trotsky en su cumpleaños y por el 20.º aniversario de la Revolución de Octubre.
Kahlo y su esposo, el artista Diego Rivera, habían convencido a funcionarios del gobierno para que permitieran a Trotsky y a su segunda esposa, Natalia Sedova, vivir en el exilio en México, por lo que la pareja se mudó a La Casa Azul, donde residieron durante dos años. Poco después de conocerse, Kahlo y Trotsky tuvieron una breve aventura amorosa que terminó en julio de 1937. Unos meses después, Kahlo le regaló a Trotsky un autorretrato, que él colgó en su estudio. Cuando Trotsky fue asesinado en 1940, Kahlo, planeó destruir el cuadro, pero su amiga Clare Boothe Luce, la convenció de no hacerlo y adquirió la pintura.
En 1988, Luce donó la pintura a Wilhelmina Holladay, cofundadora del Museo Nacional de Mujeres Artistas de Washington D. C. Esta se ha convertido en una de las obras más populares del museo y en la única pintura de Kahlo en una colección permanente de un museo de Washington, D. C.
Contexto
Inspiración para la pintura Kahlo fue una pintora mexicana cuyas obras, incluyendo numerosos autorretratos, la convirtieron en un símbolo de la cultura mexicana, el feminismo y la cultura LGBT. Muchas de sus obras surrealistas representan momentos de su vida, a menudo trágicos, debido a su matrimonio Rivera y sus recurrentes problemas de salud. Alrededor de un tercio de sus pinturas son autorretratos, que a menudo simbolizan sus dolorosas experiencias. La vida personal de Kahlo y su obra artística estuvieron fuertemente influenciadas por el movimiento Mexicáyotl que busca revitalizar la cultura de los pueblos indígenas de México.
El 9 de enero de 1937, el revolucionario ruso Trotsky y su segunda esposa, llegaron a Tampico, México, después de vivir en el exilio durante varios años tras ser expulsado por Iósif Stalin. Rivera era un comunista que, junto con Kahlo, convenció al presidente Lázaro Cárdenas para que permitiera la entrada de Trotsky a México. La pareja se instaló en su Casa Azul, ubicada en el barrio de Coyoacán de la Ciudad de México, dónde viviendo hasta abril de 1939, cuando terminó la amistad entre Rivera y Trotsky.
La relación entre Kahlo y Rivera fue a menudo tensa. Se divorciaron y volvieron a casarse, y ambos tuvieron amantes. Rivera durmió con la hermana de Kahlo durante varios años, y Kahlo tuvo varias amantes. La pareja se hizo muy amiga de Trotsky, aunque Sedova no era tan cercana, ya que no hablaba inglés. La atracción mutua entre Trotsky y Kahlo surgió poco después de conocerse. Kahlo, le llamaba "El Viejo", él le dejaba cartas dentro de libros y se reunían en la casa de una amiga cercana.
Para julio de 1937, su romance terminó y Trotsky y Rivera se reconciliaron. Semanas después, Trotsky le escribió a Sedova: «Ella no significa nada para mí». En octubre de ese mismo año, Kahlo le regaló el Autorretrato dedicado a León Trotsky, también llamado Entre cortinas. Al año siguiente, gracias en parte a la visita de André Breton y Jacqueline Lamba a México, donde vieron la obra de Kahlo, se realizó su primera gran exposición en el extranjero.
Adquisición y exhibición Wilhelmina Holladay, cofundadora junto con su esposo del Museo Nacional de Mujeres en las Artes en Washington D. C., recibió la pintura como donación de la escritora y política Clare Boothe Luce, que la había adquirido mientras visitaba a Kahlo en la Ciudad de México en 1940 y la convenció de no destruir la pintura después de enterarse del asesinato de Trotsky.
En 1988, Luce se la dio a Holladay. Desde ese momento, se ha convertido en una de las obras más famosas del museo. Ha sido prestada a exposiciones en el centro cultural del Banco Interamericano de Desarrollo, la Galería Nacional de Australia y la Colección de Arte Canadiense McMichael. Esta última se centró en las obras de Kahlo, Georgia O'Keeffe y Emily Carr, que representan a México, Estados Unidos y Canadá, respectivamente.
En 2007, el Museo Nacional de Mujeres en las Artes presentó una exposición sobre la obra de Kahlo. Además de Autorretrato dedicado a León Trotsky, se exhibieron fotografías y cartas privadas. Otras actividades incluyeron aprender danzas mexicanas, ver la película Vida y obra de Frida Kahlo y asistir a una presentación de la Compañía de Danza Maru Montero. A principios de la década de 2020, el museo se sometió a una renovación, y durante este tiempo, Autorretrato dedicado a León Trotsky y otras diez pinturas fueron prestadas a la Galería Nacional de Arte. El museo reabrió sus puertas en octubre de 2023, con Autorretrato dedicado a León Trotsky regresando como pieza central de la colección. Esta es la única pintura de Kahlo en la colección permanente de un museo de Washington, D. C.
Descripción El óleo sobre masonita mide 76,2 cm de alto y 60,96 cm de ancho. Kahlo se yergue serena y segura en la pintura. Su ambientación está inspirada en retablos, pinturas devocionales de figuras religiosas. Representa a Kahlo de pie entre dos cortinas blancas en un escenario, sosteniendo una carta para Trotsky y un ramo de flores. La carta dice: «A León Trotsky con todo cariño, dedico esta pintura el día 7 de noviembre de 1937. Frida Kahlo. En San Ángel. México». La fecha no solo coincide con el cumpleaños de Trotsky, sino también con el 20.º aniversario de la Revolución de Octubre.
Su atuendo consiste en un vestido usado por mujeres zapotecas del Istmo de Tehuantepec y se consideraba más sobrio en comparación con otros autorretratos. Su parte superior consistía en un huipil, una prenda comúnmente usada entre las mujeres indígenas de México y Centroamérica, de color rojo con ribetes verdes. El huipil también presenta un colgante enjoyado, aunque su rebozo beige, similar a un chal que simboliza la feminidad, cubre la mayor parte de la parte superior. Ribetes blancos y flores blancas también bordan sus enaguas rosa coral. El peinado de Kahlo se asemeja al de las mujeres de la región de Tehuantepec, siendo trenzado y adornado con una flor rosa y un listón rojo. Lleva aretes de oro y maquillaje, que incluye lápiz labial rojo brillante y rubor rosa, así como esmalte de uñas rojo. También tiene un anillo en su mano derecha.
Análisis Según Josefina De La Torre, del Fashion Institute of Technology, «su conjunto combina las tendencias de belleza de finales de los años treinta con la vestimenta tradicional». Hank Burchard, en un artículo publicado en The Washington Post, describió la expresión de Kahlo como «solemne, casi siniestra», pero también «dura y respetuosa». Burchard interpretó la pintura como una forma en que Kahlo mostraba su instinto de supervivencia en un mundo artístico dominado por hombres, incluido su propio esposo. Sarah Milroy, de The Globe and Mail, escribió que la pintura demuestra la satisfacción de Kahlo por su romance con Trotsky, pero señaló que el tono general es soso en comparación con sus otras obras.
En 1938, Breton escribió sobre lo profundamente conmovido que estaba por la pintura:Desde hace mucho tiempo admiro el autorretrato de Frida Kahlo de Rivera que cuelga en una pared del estudio de Trotsky. Se pintó vestida con un manto de alas doradas con mariposas, y es precisamente así como descorre el velo mental. Tenemos el privilegio de presenciar, como en los días más gloriosos del romanticismo alemán, la entrada de una joven dotada de todos los dones de la seducción.Dado que Kahlo destruyó todas las demás pruebas de su romance con Trotsky, la pintura es la única evidencia tangible de que tuvo lugar. El autor e historiador Hayden Herrera cree que Kahlo regaló la pintura para provocar a Trotsky, especialmente al vestirse de forma "destructiva" y usar maquillaje. Otro historiador especializado en la vida de Kahlo, Robin Richmond, tiene una opinión diferente. Cree que Kahlo vestía de forma bastante conservadora y que era una forma de atraer la atención de Trotsky. Richmond también cree que estaba retratando otra versión de sí misma, y que la pintura es "bastante aterradora" porque su intención era calculadora.
En su libro, Devouring Frida: The Art History and Popular Celebrity of Frida Kahlo, Margaret Lindauer escribe que este tipo de opiniones juzgan la pintura por su apariencia. Richmond también considera la fascinación de Kahlo por Trotsky más como una figura heroica que como un revolucionario, quizás porque era demasiado ingenua para comprender las facetas del trotskismo. Mientras tanto, Trotsky es visto como una figura imponente y un hombre poderoso. El hecho de que Kahlo añadiera la fecha de la Revolución de Octubre en su pintura sugiere que era muy consciente de sus opiniones políticas y las apoyaba ella misma.
Véase también Lista de pinturas de Frida Kahlo
Referencias
Categoría:Cuadros de Frida Kahlo Categoría:Representaciones culturales de León Trotski Categoría:Cuadros de 1937 Categoría:Mujeres en el arte