miniaturadeimagen|Nao San Pedro El Tornaviaje de Filipinas es la ruta marítima descubierta en 1565 por el cosmógrafo y fraile agustino Andrés de Urdaneta, que permitió regresar desde las islas Filipinas a Nueva España cruzando el océano Pacífico en dirección este. Su identificación resolvió un problema de navegación que había impedido durante décadas establecer una comunicación estable entre Asia y América.

Urdaneta determinó que era posible completar el retorno desde Filipinas hasta alcanzar las latitudes medias del Pacífico Norte. Esta ruta se convirtió en el itinerario habitual para los viajes de retorno desde Manila.

El descubrimiento del tornaviaje hizo posible el establecimiento de una comunicación regular entre Manila y Acapulco, lo que dio origen al sistema de transporte y comercio conocido como Galeón de Manila, activo casi ininterrumpidamente entre 1565 y 1815. Esta ruta transpacífica tuvo un impacto duradero en el intercambio económico y cultural entre Asia, América y, de forma indirecta, Europa.

Contexto histórico Tras la primera circunnavegación de Juan Sebastián Elcano (1519–1522), quedó demostrada la posibilidad de llegar a Asia navegando desde América hacia el oeste, pero no se conocía una ruta de retorno.

Hubo varias expediciones con la misión de encontrar la ruta desde Asia hacia América que no fructificaron:

La de Fernando de Magallanes y Gonzalo Gómez de Espinosa (1519-1521), La de Juan Sebastián Elcano y Jofre de Loaisa (1525-1529), con un jovencísimo Andrés de Urdaneta. La de Álvaro de Saavedra Cerón (1527-1529) La de Ruy López de Villalobos (1542-1544).

Tras participar y sobrevivir a la expedición de Elcano y Loaysa, Urdaneta regresó con una valiosa experiencia náutica que resultaría fundamental para la navegación transpacífica. Gracias a los conocimientos adquiridos durante aquel viaje, logró identificar la ruta de retorno desde Filipinas hasta la Nueva España, conocida posteriormente como el tornaviaje.

La expedición miniaturadeimagen|286x286px|Andrés de Urdaneta En 1564 Felipe II ordenó una nueva expedición a Filipinas al mando de Miguel López de Legazpi, acompañada por fray Andrés de Urdaneta como cosmógrafo. La finalidad de la misión era identificar un camino para el regreso a Nueva España.

Los barcos se construyeron en Nueva España y eran dos grandes naos: San Pedro, de 500 t, y San Pablo, de 400 t. Dos pataches: San Juan, de 50 t, y San Lucas, de 40 t, y un pequeño bergantín el Espíritu Santo. Legazpi y Urdaneta navegaron en la nao San Pedro.

Urdaneta seleccionó cuidadosamente a la tripulación de la nao San Pedro para conseguir cohesión social y evitar motines. De los 200 marineros, incluyó un 30 % de guipuzcoanos y zarparon el 21 de noviembre de 1564 desde el puerto mexicano del Puerto de Navidad.

El 13 de enero de 1565 llegaron a Filipinas y se asentaron en Cebú, faltaba lo más difícil, el retorno a Nueva España (México).

Para evitar los vientos contrarios de la zona tropical, Urdaneta optó por navegar hacia el noreste, adentrándose en latitudes altas del Pacífico Norte. De este modo logró alcanzar corrientes y vientos favorables asociados a la corriente de Kuroshio, que permitieron el cruce del océano hacia la costa occidental de California, a donde llegó el 18 de septiembre. Urdaneta decidió hacer su llegada oficial en Acapulco para lo que descendió costeando llegando a la bahía de Acapulco el 8 de octubre de 1565, fecha y lugar que pasó a la historia demostrando la viabilidad de la ruta.

De vuelta a España, arribaron a Sanlúcar de Barrameda y, en abril de 1566, estaba en Valladolid mostrando a Felipe II sus mapas y libros de navegación. miniaturadeimagen|198x198px|Monumento a Miguel López de Legazpi en Zumárraga

Consecuencias El descubrimiento del tornaviaje hizo posible el establecimiento de un tránsito regular entre Manila y Acapulco, base del comercio transpacífico entre Asia y América durante más de dos siglos y medio.

La ruta contribuyó al intercambio de bienes, personas y conocimientos entre ambos continentes y consolidó la presencia española en Filipinas. Asimismo, supuso un avance significativo en el conocimiento de la circulación atmosférica y oceánica del Pacífico Norte.

Referencias

Categoría:Océano Pacífico Categoría:Rutas comerciales Categoría:Nueva España en 1565 Categoría:Historia marítima de España Categoría:Marinos de España del siglo XVI Categoría:Presencia española en Ultramar Categoría:Marinos del País Vasco Categoría:España en la Era de los descubrimientos Categoría:Circunnavegación Categoría:Exploración del océano Pacífico Categoría:Exploración de Oceanía Categoría:Presencia española en Asia