La Magdalena es un barrio histórico de la ciudad española de Ferrol construido en el durante el reinado de Carlos III según los cánones academicistas de la Ilustración. El 9 de marzo de 1984, mediante Decreto 28/1984, de la Consejería de Educación y Cultura de la Xunta de Galicia, fue declarado BIC en la categoría de conjunto histórico artístico (DOGA de 22-03-1984). Historia Cuando Fernando VI decidió instalar en Ferrol el Astillero Real del Norte de España en 1749, la población era un diminuto caserío agrícola y pesquero, de forma triangular, con un puerto y un tejido urbano típicamente medieval y un área hacia el este más irregular, que correspondía a los asentamientos medievales de la villa en diferentes periodos a lo largo del .
Esta circunstancia atrajo a la pequeña y vieja población a gran número de gentes de todos los oficios dispuesta a trabajar en la construcción del arsenal militar y a proporcionar suministros, que con el tiempo se amplió con la llegada de militares, mandos, funcionarios y otros pobladores. miniatura|Sección del plano original del Almirantazgo de la Ría de Ferrol de 1913-1914, donde se observa en el centro la trama de la Magdalena. Publicado en Londres el 15 de febrero de 1916, bajo la supervisión del Capitán J.F. Parry, hidrógrafo Real de la Armada Real británica. El resultado fue el crecimiento de un nuevo espacio urbano, que marginaba al Ferrol Viejo con la creación, primero, del barrio de Esteiro, construido en la década de 1750, habitado por obreros vinculados a la construcción naval, y la Magdalena, una ciudad de nueva planta con un trazado acorde con la reglamentación y los modelos imperantes en la época, representativa de la nueva urbe y destinada a ser habitada por una población vinculada al estamento militar, pasando en pocos años de la ruralidad agraria y marinera a la urbanización intensiva de su espacio. A lo largo de la segunda mitad del se producía un salto demográfico de gran magnitud en la ciudad. Entre 1752 y 1797, el vecindario aumentó de 1 208 a 4 100 familias, al tiempo que los caseríos de Canido y la Graña perdían importancia. Diferentes proyectos Consciente de esta situación, el conde de Vega Florida, capitán general de marina del Departamento de Ferrol, dispuso la realización de un proyecto para la nueva ciudad. Así lo recogía José Montero Aróstegui en su Historia y descripción de la ciudad y departamento naval del Ferrol, de 1859:
El primer proyecto de la nueva ciudad fue el elaborado por el ingeniero José Petit de la Croix en 1751 que, a pesar de no haberse realizado, dejó una notable impronta en los sucesivos proyectos que realizaron otros ingenieros como Miguel Marín Truq en 1755 y el firmado conjuntamente por Francisco Llobet y Jorge Juan que sería el que finalmente se aprobase en 1761. Este último proyecto mantuvo las principales trazas del de la Croix, entre ellas su diseño ortogonal, su simetría y la homogeneidad de sus calles. Tras iniciarse la construcción, las obras sufrieron retrasos y en 1765 el proyecto recibió un nuevo impulso con la intervención del ingeniero militar Julián Sánchez Bort que se haría cargo de la empresa y de la remodelación final del barrio que habitarían las más significadas familias de la ciudad.
miniatura|Edifício de viviendas de estilo neoclásico construido en el barrio de la Magdalena en 1762. Es la sede del Ateneo ferrolán.
La nueva construcción urbana, la mayor y más importante de la todavía villa, quedó situada entre el Ferrol viejo y Esteiro. El nombre de la Magdalena lo recibió por el lugar que ocupaba la antigua ermita de ese nombre, que existió hasta mediados del en el lugar de entrada del arsenal de los Diques. miniatura|Antiguo Hospital de la Caridad, proyecto neoclásico de 1783 del ingeniero militar Dionisio Sánchez Aguilera. Se encuentra en la calle del Hospital y es la sede del Centro Cultural "Torrente Ballester". Pascual Madoz describía así la Magdalena en el artículo dedicado a Ferrol de su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar, de 1847:
Por su parte, en el libro de viajes Viage ilustrado en las cinco partes del mundo (Tomo II), prologado por Ildefonso Antonio Bermejo y publicado en 1853, se describe la Magdalena, a la que se llama Ferrol nuevo, en similares términos:
Contaba la Magdalena en 1857 con un total de 1114 casas. Montero Aróstegui la describía así:
En los extremos del damero, se proyectaron dos grandes plazas casi cuadradas, de aproximadamente 100 m de ancho en dirección este-oeste y 92 m de ancho en dirección norte-sur, con 9 200 m² de superficie cada una, desembocando en estas plazas las calles Real, Dolores y María y otras perpendiculares. La plaza más occidental se llamó de los Dolores, hoy de Amboage, por encontrarse en el frente oriental la capilla de esta Virgen. Por aquella parte el terreno presentaba bastante pendiente, por lo que hubo que proceder a su desmonte, cuyas obras se iniciaron en 1784 y se concluyeron a finales del . La otra plaza, de igual dimensión se situó en la parte oriental, denominándose de Armas o del Carmen, por hallarse en el frente oriental la capilla de esta Virgen. Las obras de su apertura, franqueo y desmonte, se ejecutaron en el año de 1807. El 14 de septiembre de 1953 se inauguró en esta plaza el palacio municipal, sede del Ayuntamiento de la ciudad.
El periodo que va de 1900 a 1936 se caracteriza por el derribo de la muralla del . Ferrol extiende su trama urbana por medio de ensanches y reordena los viales, los accesos y las infraestructuras, entonces muy deficitarias y el ayuntamiento establece unas ordenanzas municipales para regular el uso y la estructura urbana. Muchos de los primitivos edificios se derriban y se substituyen por construcciones nuevas. En 1900 se crea el puesto de arquitecto municipal para ejercer el control municipal sobre el desarrollo urbanístico y arquitectónico de la ciudad, que desempeñaría por vez primera Nicolás Pérez de Agreda y Álvarez-Pol. Destaca la figura de Rodolfo Ucha Piñeiro, que fue Arquitecto Municipal de Ferrol de 1909 a 1936, y proyectó muchos de los edificios emblemáticos de la Magdalena. Le sucedió en el puesto Nemesio López Rodríguez. Eclécticismo y modernismo Entre 1900 y 1920 se practica en la Magdalena de Ferrol la arquitectura ecléctica, asociada a los gustos estéticos de la sociedad y a la de los propios arquitectos que, sin embargo, dependían en su actividad de los requerimientos no siempre innovadores de quienes encargaban los proyectos, aportando algunas realizaciones historicistas. Aún así, la evolución hacia nuevas corrientes estéticas partió principalmente de las viviendas privadas, muchas de ellas de estilo modernista. Hacia el año 1930, la Magdalena mostraba un conjunto de edificios con un aire moderno, al día de las nuevas tendencias que primaban en Europa. De este largo periodo son algunas de las obras de los arquitectos Manuel Riva de Soto, Nicolás Pérez de Ágreda y Álvarez Pol, Pedro R. Marino Ortega, Julio Galán Carvajal (introductor del Modernismo en Ferrol con su proyecto de Dispensario Antituberculoso) y Rodolfo Ucha.
miniatura|Palacio municipal (1953) en estilo imperialista neoclásico, sede del Ayuntamiento de Ferrol, en la plaza de Armas.
Racionalismo y art déco En los años 30 del la GATEPAC, cuyo fin fue promover la arquitectura racionalista y vanguardista en España dejó su impronta en la Magdalena de la mano de Santiago Rey Pedreira, Peregrín Estellés, Antonio Tenreiro o el mismo Rodolfo Ucha, con aportaciones que, en una suerte de eclecticismo moderno, mezclaba racionalismo con art déco, estética esta que recuperaba el decorativismo y lo asociaba a lo funcional dentro de un criterio vanguardista. miniatura|Edifício Criado, antiguo sanatorio del Carmen (1939-1941) -izquierda-, y antiguo sanatorio de San Javier, después Caja de Ahorros (1941-51) -derecha-, en la Magdalena, ambos obra del arquitecto Nemésio López Rodríguez.
Academicismo La Guerra paralizó toda iniciativa constructiva y entre 1940 y 1959, periodo de la posguerra española en la que se desarrolló el modelo autárquico, las construcciones de la Magdalena apenas experimentaron cambios respecto a la situación de preguerra. Sin embargo, se produjo una involución urbanística motivada por el uso político del poder en la actividad edilicia, especialmente en las construcciones de carácter público, que adquirieron una estética afín a los propósitos ideológicos del régimen político, mucho más academicista, en contra de las corrientes modernas, asociadas al progresismo. Un ejemplo paradigmático de este periodo es el palacio municipal, sede del Ayuntamiento de la ciudad, de estilo neoclásico imperialista. El edificio, de 1953, obra de los arquitectos Vicente García Lastra y Nemesio López, fue sometido entre 2022 y 2023 a una reforma que eliminó las ventanas abuhardilladas que coronaban el tejado, substituyendo la teja de las cubiertas por zinc, y retiró los pináculos de la torre del reloj. Las arquitecturas de iniciativa privada también manifestaron estas mismas tendencias, si bien en muchos casos degradadas por la permisividad de la Administración que favoreció la especulación permitiendo el derribo de numerosas construcciones antiguas del barrio que fueron substituidas por nuevos edificios de escaso valor arquitectónico.
El 9 de marzo de 1984, el barrio de la Magdalena fue declarado conjunto histórico-artístico, previa solicitud ante la «Comisión de Monumentos y Conjuntos Histórico-Artísticos» en 1983.
Crisis económica y pérdida de población En 1984, las políticas públicas de reconversión industrial aplicadas por la crisis económica que afectó de forma severa al sector naval, a la que más adelante se fueron añadiendo otras más por la falta de trabajo en los astilleros y en las empresas auxiliares, produjo un retraimiento de la economía local y de la población en toda la ciudad.
Desde el último tercio del Ferrol pierde habitantes, que se trasladan en muchos casos a municipios limítrofes como Narón, al tiempo que la Magdalena como centro urbano tradicional acusa este fenómeno, cada vez con menos vecinos y más envejecida. Aunque mantiene su peso administrativo, se debilita como eje comercial y residencial. Así, las principales calles comerciales del barrio -Real, Dolores, Magdalena y Galiano- ven disminuir el número de comercios, la mayoría obligados a cerrar por falta de clientes.
Plan de rehabilitación del barrio de la Magdalena Durante las primeras décadas del el barrio ha sido objeto de diversas intervenciones de acondicionamiento y renovación del pavimento, mobiliario urbano y elementos funcionales. También han sido numerosas las rehabilitaciones de edificios, enmarcadas en el Plan Especial de Protección y Rehabilitación del Barrio de la Magdalena.
Notas
Referencias
Categoría:Barrios de Ferrol