El vestido de Angela Vickers (en inglés: Angela Vickers's dress) es un traje que la actriz Elizabeth Taylor lució en la película A Place in the Sun (1951).

Historia Contexto Edith Head, una de las diseñadoras de vestuario más famosas de la historia, fue quien vistió a Elizabeth Taylor en A Place in the Sun; en 1949, año en que diseñó el vestuario del filme, Head se hallaba sobrecargada de trabajo, pues tenía que diseñar el guardarropa de Hedy Lamarr en Sansón y Dalila (1949), el de Olivia de Havilland en La heredera (1949), el de Bette Davis en All About Eve (1950), y el de Gloria Swanson en Sunset Boulevard (1950).Head tuvo dificultades al momento de trabajar con Lamarr puesto que, de acuerdo con la diseñadora, la actriz «nunca mostró ningún entusiasmo en sus pruebas». Por otro lado, Taylor tenía apenas 17 años cuando realizó la primera prueba de vestuario con Head; para ese entonces la actriz ya gozaba de cierto reconocimiento gracias a su participación en Fuego de juventud (1944), A Date with Judy (1948) y Mujercitas (1949), películas que la catapultaron hasta convertirla en una de las nuevas promesas de Hollywood, en parte gracias a sus peculiares ojos color violeta, su voz suave y su rostro perfectamente ovalado, todo lo cual causó sensación entre el público, a lo que se sumaba la idoneidad de su figura para protagonizar portadas de revistas, lo que aunado a su talento la llevó a ser una de las actrices más taquilleras antes de haber cumplido los 20 años. Para A Place in the Sun, el director, George Stevens, asignó a Taylor el papel de Angela Vickers, una rica heredera de gran belleza a la par que caprichosa y malcriada que ama todo lo que la vida le ofrece, logrando casi sin ningún esfuerzo que George Eastman (Montgomery Clift), un joven ambicioso de origen humilde, abandone a su novia Alice Tripp (Shelley Winters) sin importarle que esta esté embarazada. No obstante, los ejecutivos de Paramount Pictures tenían serias dudas acerca de Taylor debido a su juventud y su recién iniciada transición de roles infantiles a papeles adultos, si bien el deseo de Stevens se impuso y la actriz terminó actuando en el filme junto a Clift y Winters, quienes gozaban de una excelente reputación por haber estudiado bajo las directrices de Lee Strasberg, defensor de la actuación del método, lo que desató las inseguridades de Taylor acerca de sus cualidades interpretativas.

Creación En sus pruebas de vestuario, Taylor siempre acudía acompañada; en ocasiones se presentaba en los estudios con una mascota, una institutriz debido a que era menor de edad y parte de su jornada debía dedicarla a los estudios, su propia madre o cualquier otra persona de su confianza, quien se sentaba con ella entre cada toma. Tal y como recordaría Head:

En lo concerniente a los arreglos de los trajes, Taylor solía permanecer totalmente inmóvil y atenta a todo lo que Head dijese, si bien la actriz ya había trabajado con otros diseñadores insignes, como Irene Sharaff, Walter Plunkett y Helen Rose, por entonces jefa de vestuario de la Metro-Goldwyn-Mayer. Head declaró lo siguiente sobre Taylor:

thumb|Gloria Swanson en Sunset Boulevard (1950). La relación entre actriz y diseñadora llegó a ser tan estrecha que Taylor solía ir a comer con Head y su equipo (entre quienes se encontraba su secretaria, Jean Tanner Full, reemplazada poco después) al economato de Paramount, donde la actriz preguntaba a Head acerca de las estrellas de cine que había vestido en el pasado (Carole Lombard, Claudette Colbert, Mae West, Clara Bow, etc.), hablando en una ocasión Taylor, Head y Tanner durante la hora del almuerzo de la inminente boda de la actriz con el millonario hotelero Conrad Hilton Jr. En cuanto al vestuario del filme, todas las prendas fueron elaboradas a comienzos de 1949, año en que se rodó la película, si bien el estreno fue postergado a 1951, lo que provocó cierto nivel de incertidumbre ya que la moda tenía un peso importante en la trama además de ser uno de los aspectos más destacables de la película, y se temía que para cuando tuviese lugar la première los trajes hubiesen quedado anticuados. El estreno fue aplazado debido a que Paramount tenía previsto lanzar en 1950 Sunset Boulevard, lo que habría desatado la competencia entre ambas películas tanto en taquilla como en los Premios Óscar, de modo que se optó por retrasar el lanzamiento de A Place in the Sun al año siguiente, circunstancia que satisfizo enormemente a Stevens ya que le otorgó un amplio margen de tiempo para editar el filme. Respecto al vestido mostrado por Taylor en la escena de su debut en sociedad, el cual fue bocetado por Richard Hopper, Head declaró lo siguiente:

Head dejó plasmada a su vez la importancia que Taylor tuvo en su carrera a raíz de la creación del vestuario de A Place in the Sun:

De acuerdo con las crónicas del momento, Taylor adoraba el vestido de debutante, sacando los estudios provecho del amplio periodo entre el rodaje y el estreno para promocionar el filme y lanzar comercialmente al trío protagonista, para lo que contaron con la ayuda de la columnista Elsa Maxwell, quien, bajo el título «La chica más emocionante de Hollywood», escribió lo siguiente en la revista Photoplay: «[Taylor] vivirá en la tradición de las grandes bellezas que vivieron vidas más coloridas, románticas y emocionantes que cualquier papel ensayado en pantalla o en el escenario». Sumado a esta buena propaganda, Grace Sprague realizó un boceto del vestido con fines publicitarios tras el fin de la producción y Paramount organizó un concurso cuyo premio era asistir con Taylor a un baile de graduación, estando el certamen destinado a los estudiantes de la UCLA, de entre quienes el ganador sería nombrado «gran amante» en referencia a la película de Bob Hope The Great Lover (1949), filme que patrocinaba el certamen; el premio fue otorgado al estudiante de segundo año Bob Precht, quien, elegido por 15 000 estudiantes como «el hombre más romántico del campus», acompañó a Taylor a un baile celebrado el 10 de diciembre de 1949 en una de las pistas de sonido de los estudios cinematográficos, evento con más de 3000 asistentes en el que Hope fungió como maestro de ceremonias y para el que Taylor lució el todavía desconocido traje de la película.Precht contraería matrimonio en 1952 con Betty Sullivan, hija del presentador Ed Sullivan.

Repercusión thumb|Elizabeth Taylor y Bob Precht en el baile de Paramount en 1949. La aparición del atuendo de Taylor coincidió con una época en la que la sociedad empezaba tímidamente a centrarse de nuevo en la moda tras años de escasez y racionamiento a causa de la Segunda Guerra Mundial, un hecho al que los estudios cinematográficos no fueron ajenos, pues en los departamentos de vestuario se tendía a ahorrar en la medida de lo posible mediante el reciclaje de prendas por muy anticuadas que fuesen. Tras el fin de la contienda, el público comenzó a sentir nuevamente las ansias de disfrutar de la vida y de dedicar parte de su tiempo al ocio; en el caso de la moda se tradujo en el regreso de los tejidos delicados y de la ostentación en el vestir, lo que a su vez llevó a una considerable ampliación del guardarropa femenino. Poco a poco el público empezó a dar importancia a la vida social asistiendo a comidas, cenas y fiestas, siendo los bailes de graduación un gran atractivo para las jóvenes, quienes de inmediato quedaron prendadas del vestido de Taylor. En palabras de Head:

La elegante vestimenta lucida por Taylor en el filme la convirtió en un ídolo adolescente que rápidamente las jóvenes de principios de la década de 1950 quisieron imitar, un deseo que la masiva manufactura de réplicas del vestido hizo posible al ofrecer a la mujer promedio americana la opción de verse como el personaje de Taylor. En varias entrevistas para diversos periódicos, Head dejó constancia de que en todas partes había en fiestas de siete a treinta y siete jóvenes vestidas igual que Angela Vickers, declarando en una ocasión que «mi vestido para Elizabeth Taylor en A Place in the Sun fue copiado por un fabricante de vestidos de fiesta de debutantes» (una de las amigas de la diseñadora asistió a una fiesta poco después del estreno de la película en la que había diecisiete jóvenes vestidas con réplicas del traje de debutante). El vestido terminaría por convertirse en la prenda de moda en los bailes de graduación de 1951, una popularidad de la que Head no obtuvo ningún rédito ya que ni fue debidamente reconocida por su labor más allá de los créditos de la película ni obtuvo compensaciones económicas adicionales, aunque ganaría el Óscar al mejor vestuario en blanco y negro por su trabajo en A Place in the Sun, todo un logro teniendo en cuenta que competía con Plunkett y Gile Steele por Kind Lady (1951), Charles LeMaire y Renié Conley por The model and the marriage broker (1951), Edward Stevenson y Margaret Furse por The Mudlark (1950), y Lucinda Ballard por Un tranvía llamado Deseo (1951). La revista Variety resaltó la importancia no solo de este vestido sino del guardarropa en general describiéndolo como un «punto fuerte» de la película, declarando que «lo más loable son los atuendos diseñados por Edith Head y lucidos tan atractivamente por la señorita Taylor». Sumado a este reconocimiento, Life nombró al filme como «película de la semana», mientras que Seventeen le otorgó el galardón de «mejor película del mes», estando los anuncios de ambas revistas ilustrados con fotografías del guardarropa del filme, todo lo cual contribuyó a que el estilo mostrado por Taylor se extrapolase a la audiencia, cuya demanda fue satisfecha por la masiva manufactura de copias del vestido de debutante a un precio asequible para la clase media, gozando de gran popularidad no solo en los bailes de graduación sino también en las fiestas de hermandad.

La adaptación del New Look de Dior al público americano por parte de Head tuvo tanto éxito que el mismo no solo se vio reducido al mundo de la moda sino que llegó a erigirse como un símbolo del estrellato en Hollywood al asociar dos características deseadas en el ambiente del espectáculo: éxito y juventud. Pese a ser el público adolescente el principal nicho de mercado al que se destinaron las copias del vestido de Taylor, detalles como el escote corazón y la cintura ajustada fueron adaptados para la mujer adulta mediante la transformación de la característica silueta de reloj de arena del New Look para adaptarse al uso doméstico, lo cual sentó las bases para el cambio experimentado en la década de 1950, época en que las mujeres fueron dejando de lado poco a poco el estilo impuesto durante la Segunda Guerra Mundial para adoptar un nuevo concepto de feminidad que ayudaría a popularizar, entre otras, la primera dama Mamie Eisenhower con el icónico Mamie's New Look, siendo Mollie Parnis una de las diseñadoras que más apostó por la estética de Dior. El atuendo causó sensación en el público femenino y se convirtió en tendencia, siendo la prenda más popular de 1951 y gozando todavía de gran fama en 1952; en palabras de un escritor de moda recogidas por David Chierichetti: «Vaya a una fiesta este verano y verá al menos diez de ellos». El retraso en el estreno del filme ayudó no solo al éxito de la propia película (obtuvo un total de nueve nominaciones a los Óscar, de los cuales ganó seis) sino también del atuendo, pues al no competir con los grandes éxitos de 1950 (Sunset Boulevard, All About Eve, etc.) tuvo ocasión de mostrarse en todo su esplendor y de captar la atención de los espectadores, cautivados tanto por la trama como por el guardarropa de Taylor, siendo el traje en cuestión descrito por Los Angeles Times como «el prototipo del perfecto vestido de debutante… el vestido más copiado de su época».

Paradero thumb|Museo de la Academia de Artes (Los Ángeles, California).