Rose Rehert Kushner (Baltimore, 22 de junio de 1929 – 7 de enero de 1990) fue una periodista estadounidense y una pionera en la defensa de los derechos de las pacientes con cáncer de mama. En 1975 publicó el libro “¿Por qué a mí? Lo que toda mujer debería saber sobre el cáncer de mama para salvar su vida”, una obra destinada a informar y empoderar a las mujeres frente a esta enfermedad.
Trayectoria Rose nació el 22 de junio de 1929 en Baltimore, Maryland. Sus padres, Israel y Fannie Gravitz Rehert, eran inmigrantes de Europa del Este y murieron antes de que ella cumpliera diez años. Desde niña soñó con ser médica, pero su familia no pudo, o no quiso, costearle los estudios universitarios. Tras graduarse de la escuela secundaria, trabajó en la Facultad de Medicina de Johns Hopkins entre 1947 y 1951, y en 1949 realizó estudios premédicos en el Baltimore Junior College.
En 1951 se casó con Harvey Kushner, con quien tuvo tres hijos entre 1952 y 1958. Volvió a la universidad en la década de 1960, esta vez para estudiar periodismo, y en 1972 obtuvo una licenciatura con honores summa cum laude en la Universidad de Maryland. A finales de los años sesenta y principios de los setenta se dedicó a la redacción médica y al periodismo independiente, con trabajos en Bolivia y Vietnam, así como a la cobertura de la guerra del Yom Kippur en 1973.
Activismo y experiencia personal contra el cáncer de mama Tras descubrir en junio de 1974 un nódulo canceroso en su seno, el cáncer de mama pasó a ocupar el centro de su vida. A partir de la investigación bibliográfica que realizó sobre su tratamiento, se opuso al protocolo estándar de la época, que consistía en practicar una biopsia del tumor y realizar una mastectomía radical en una única intervención quirúrgica bajo anestesia. Sin embargo, tuvo dificultades para encontrar un médico que aceptara realizar solo una biopsia diagnóstica y le permitiera decidir posteriormente los pasos a seguir. Tras confirmarse mediante biopsia que su tumor era canceroso, rechazó la mastectomía radical (el procedimiento estándar en aquel entonces, que implicaba extirpar tejido muscular y ganglios linfáticos junto con la mama). En busca de una alternativa menos invasiva, viajó desde su casa en Kensington, Maryland, hasta Buffalo, Nueva York, donde encontró a un médico, el Dr. Thomas Dao, dispuesto a realizar una mastectomía radical modificada.
Mientras Kushner se recuperaba de la cirugía, comenzó a escribir sobre su experiencia con el cáncer de mama. Criticó abiertamente el tratamiento que recibió Betty Ford en septiembre de 1974 y, utilizando sus contactos en Washington D. C., intentó sin éxito convencer a la primera dama de que no se sometiera a una biopsia seguida de una mastectomía radical. Al oír la afirmación de que “el Presidente ha tomado su decisión” (respecto al tratamiento médico de su esposa), atacó el carácter “machista y racista” de esa declaración. En una carta escribió: “Esa declaración debería quedar registrada en algún lugar como la más sexista de la historia en cuanto a la negación de los derechos de la mujer”.
Su primer artículo de relevancia sobre el cáncer de mama apareció en The Washington Post el 6 de octubre de 1974. Poco después viajó a Europa para conocer de primera mano cómo se abordaba allí la enfermedad y comprobó que la mastectomía radical no era tan común como en Estados Unidos. A su regreso comenzó a trabajar en un libro dedicado a analizar las causas, los métodos diagnósticos y las opciones de tratamiento del cáncer de mama, proyecto que completó en apenas siete semanas. La obra, publicada en 1975 bajo el título Cáncer de mama: historia personal e informe de investigación, reunía abundante información médica y recomendaciones para pacientes. Incluía, además, una dura crítica tanto a las mastectomías radicales como a la práctica de realizar biopsia y extirpación de la mama en una misma intervención. En su cuestionamiento de los métodos médicos vigentes, recurrió a un lenguaje estrechamente ligado al feminismo de los años setenta, con afirmaciones como: «Ningún hombre permitiría que otro lo dejara impotente mientras duerme sin su consentimiento, pero no existe reparo alguno cuando se trata del pecho de una mujer». El libro recibió el sólido apoyo del Dr. Dao (quien había investigado el tratamiento del cáncer de mama y fue el cirujano de Rose Kushner), aunque despertó fuertes críticas entre otros profesionales y dentro de la Sociedad Americana del Cáncer.
En 1975, Kushner y Dorothy Johnston establecieron una línea telefónica de ayuda llamada Centro de Asesoramiento sobre Cáncer de Mama, con sede en Kensington, Maryland, que funcionó hasta 1982, respondiendo a llamadas y cartas de miles de mujeres que buscaban información sobre el cáncer de mama y su tratamiento. La creación del centro estuvo motivada, en parte, por el deseo de Kushner de promover la autoayuda y el apoyo mutuo entre las pacientes, desplazando así a la profesión médica y a la Sociedad Americana contra el Cáncer de su papel como guardianes de la información.
Kusher se convirtió en una crítica implacable del tratamiento del cáncer de mama por parte de la profesión médica. Asistió a numerosas reuniones de profesionales médicos, interrumpiendo presentaciones, cuestionando conclusiones y manifestándose en contra de las prácticas predominantes de cirugía de cáncer de mama en un solo tiempo y mastectomía radical. En 1975 fue abucheada en una reunión de la Sociedad de Oncología Quirúrgica, cuyos miembros objetaron sus críticas a los tratamientos tradicionales.
A pesar de su impopularidad entre la comunidad médica convencional, el trabajo de Kushner fue bien recibido por el público y se ganó un respeto creciente en los círculos oficiales. En junio de 1977, fue la única laica nombrada para formar parte de un panel de diez miembros de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) que evaluó las opciones de tratamiento para el cáncer de mama primario. En 1979, el panel publicó sus conclusiones, determinando que la mastectomía radical de Halsted ya no debía ser el tratamiento estándar para los casos sospechosos de cáncer de mama, y recomendando en su lugar la mastectomía total simple como tratamiento quirúrgico principal. Además, Kushner convenció a sus compañeros del panel de incluir una declaración que pedía el fin del procedimiento quirúrgico en un solo tiempo. Tras su fallecimiento, el Dr. Bruce A. Chabner, del Instituto Nacional del Cáncer, afirmó que ella era «probablemente la persona más importante» en la erradicación de la cirugía en un solo tiempo para el cáncer de mama, debido a su persistencia y a que difundió información médica entre un público amplio que, de otro modo, podría haber desconocido las opciones disponibles.
Tras su participación en el panel de los NIH, el presidente Jimmy Carter nombró a Kushner miembro del Consejo Asesor Nacional del Cáncer, siendo la primera laica en formar parte de dicho consejo. Los NIH la contrataron para revisar solicitudes de subvención. Le complacía trabajar dentro del sistema y bromeaba: “Soy una miembro de pleno derecho del Establishment”.
Tras la recurrencia del cáncer de Kushner en 1981, rechazó la quimioterapia, que consideraba inaceptablemente tóxica, y fue tratada con tamoxifeno. En la década de 1980, hizo campaña contra el uso agresivo de la quimioterapia. En un artículo de 1984 titulado "¿Es la quimioterapia adyuvante agresiva el radicalismo de Halsted de los 80?", sugirió que la quimioterapia se estaba utilizando de forma tan indiscriminada como la mastectomía radical en décadas anteriores, afirmando que los médicos no prestaban suficiente atención a los graves efectos secundarios de la quimioterapia y calificándola de "exceso terapéutico". Barron Lerner ha sugerido que la vehemencia de su ataque a la quimioterapia podría haber reflejado un conflicto de intereses, relacionado tanto con su interés personal en las implicaciones de su propia decisión de rechazar la quimioterapia como con una "estrecha relación laboral y financiera con los fabricantes de tamoxifeno".
Continuó abogando por los intereses de las pacientes con cáncer de mama durante el resto de su vida. En 1986 fue cofundadora de la Alianza Nacional de Organizaciones contra el Cáncer de Mama, una organización coordinadora en cuya junta directiva participó de 1986 a 1989. En 1989 fue nombrada miembro del Grupo de Trabajo sobre Cáncer de Mama de la Sociedad Americana contra el Cáncer. Hasta pocos días antes de su muerte en 1990, a los 60 años, abogó activamente por que el gobierno federal de Estados Unidos exigiera que los seguros médicos cubrieran las mamografías.
Obras Entre las obras publicadas por Rose Kushner se incluyen las siguientes:
Kushner, Rose (1977), Why Me? What Every Woman Should Know About Breast Cancer To Save Her Life (originally published in 1975 as Breast Cancer: A Personal History and Investigative Report). , Kushner, Rose (1979), "If You've Thought About Breast Cancer..." (brochure), American Cancer Society, District of Columbia Division. Rose created and wrote the first six editions of this series, which was continued by the National Cancer Institute. Kushner, Rose (1984), Is Aggressive Adjuvant Chemotherapy the Halsted Radical of the '80s?, CA Cancer J Clin 1984; 34:345-351. doi:10.3322/canjclin.34.6.345 Kushner, Rose (1985), Alternatives: New Developments in the War Against Breast Cancer, Warner Books
Premios y reconocimientos Kushner recibió reconocimientos de la Asociación Estadounidense de Escritores Médicos en 1980 y 1985 por sus libros y artículos dedicados al cáncer de mama. La Sociedad Estadounidense del Cáncer la distinguió con su Medalla de Honor en 1987 y con el Premio al Valor en 1988.
En 1990, se le otorgó de manera póstuma el Premio James Ewing de la Sociedad de Oncología Quirúrgica, galardón que destaca las contribuciones excepcionales de personas ajenas a la práctica médica en la lucha contra el cáncer.
Referencias
Categoría:Mujeres Categoría:Periodistas de Estados Unidos del siglo XX Categoría:Mujeres activistas Categoría:Universidad de Maryland Categoría:Nacidos en 1929 Categoría:Fallecidos en 1990 Categoría:Escritoras de Estados Unidos Categoría:Mujeres periodistas de Estados Unidos