thumb|Vista de la plaza de la Villa.|242x242px El centro histórico de Dos Torres está formado por un conjunto elementos arquitectónicos excepcionales como puentes, ermitas, iglesias o muestras de arquitectura civil que fue declarado bien de interés cultural en 2003. El término de Dos Torres se halla dividido en dos sectores por la curva de nivel de 600 metros que individualiza las subcomarcas oriental y occidental, de orientación ganadera y agrícola respectivamente.

Historia La antigüedad de la presencia del hombre en el término de Dos Torres se comprueba desde tiempos paleolíticos. De época ibérica o romano-visigoda deben ser las explotaciones mineras que se hallan en las cercanías de la población. En este periodo existen testimonios de la implantación del cristianismo en la comarca. El silencio de las fuentes y de las crónicas musulmanas sobre Dos Torres impide formular hipótesis sobre su existencia durante los siglos al . La actual villa surge de la unión, en 1839, de las poblaciones de Torrefranca y Torremilano. Se desconocen los orígenes del núcleo urbano, pero las noticias más antiguas se remontan al reinado de Enrique IV.

Estructura urbana El conjunto delimitado, de gran autenticidad tipológica y la singularidad de sus elementos de interés, engloba elementos arquitectónicos excepcionales como puentes, ermitas, iglesias o muestras de arquitectura civil, con artísticas portadas de remarcados dinteles y escudos de granito (escudos nobiliarios que reflejan la importancia de la villa). Presenta una relevancia tipológica-popular excepcional y elevado nivel de homogeneidad en su caserío. El conjunto engloba la unión de los antiguos núcleos de Torremilano y Torrefranca representados en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y la antigua Iglesia de Santiago, respectivamente.

El espacio público posee un elevado grado de adaptación al medio en cuanto a materiales de construcción y a una profusión ornamental en dinteles y blasones por la destreza de sus alarifes y canteros, concordante con la importancia que le confirió a Dos Torres el ser lugar de residencia del corregidor hasta 1771. Este conjunto mantiene una gran significación histórica claramente apreciable tanto en el parcelario conservado como en la mayoría de los edificios que lo conforman. El entramado urbano consolidado presenta una gran homogeneidad y continuidad, con gran número de casas de elevado interés arquitectónico y tipológico con un altísimo valor popular y tradicional.

thumb|Casa en la plaza Mayor de Dos Torres.

La tipología general de las viviendas se ha mantenido a lo largo del tiempo, predominando las de dos plantas, de las que la baja consta de un corredor al que se le adosan a ambos lados una serie de estancias, y al fondo un corral para el ganado o un patio y un pequeño huerto. La cocina ocupa un lugar preeminente y está casi completamente cubierta por una gran campana de chimenea. Una de las características básicas de la casa típica de los Pedroches es la cubierta mediante bóvedas de arista o de medio cañón con lunetos, siendo también frecuente la techumbre soportada por vigas de madera.

Por otro lado, sobresalen determinadas áreas muy diseminadas por el núcleo urbano, que presentan suficiente interés como para ser diferenciadas dentro de la trama general. Son las ermitas perimetrales existentes como son la de Nuestra Señora de Loreto, la de San Roque, la de San Sebastián, la del Cristo de la Caridad y por último la Ermita de San Bartolomé y la basílica paleocristiana del Pozo de la Nieve.

Véase también Anexo:Bienes de interés cultural de la provincia de Córdoba

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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