La extracción menstrual (EM) es una técnica de aspiración manual al vacío desarrollada por las activistas feministas Lorraine Rothman y Carol Downer para expulsar la menstruación completa de una sola vez. Esta técnica no medicalizada se ha utilizado en pequeños grupos feministas de autoayuda desde 1971 y cumple la función social de permitir el acceso al aborto temprano sin necesidad de asistencia médica ni aprobación legal. El uso de la extracción menstrual en Estados Unidos disminuyó después de 1973, cuando el Caso Roe contra Wade legalizó el aborto en Estados Unidos. En la década de 1990 y, más recientemente, en la de 2010, resurgió el interés por esta técnica debido al aumento de las restricciones para abortar. En algunos países donde el aborto es ilegal, como Bangladés, se utilizan los términos «regulación menstrual» o «extracción menstrual» como eufemismos para referirse a la interrupción temprana del embarazo.

Desarrollo dentro de un contexto feminista miniaturadeimagen|Herramientas Del Em En 1971, Lorraine Rothman y Carol Downer, miembros de un grupo feminista de autoayuda en salud reproductiva, modificaron unos instrumentos encontrados en una clínica clandestina de aborto, que habían sido desarrollados para crear una nueva técnica de aborto mediante succión manual no traumática. Tomaron la cánula Karman, de plástico delgado y flexible (del tamaño aproximado de una pajita), y la jeringa (de 50 o 60 ml), y le añadieron una válvula de derivación unidireccional para solucionar dos problemas principales. Este nuevo dispositivo impedía la entrada de aire al útero y, además, succionaba el contenido uterino directamente a la jeringa, limitando así la cantidad extraída. Añadieron dos tramos de tubo de plástico transparente: uno desde la cánula hasta el recipiente de recolección y otro desde el recipiente hasta la jeringa. Con este nuevo sistema, el contenido del útero pasaba directamente al frasco, lo que permitía extraer más material, y la válvula de derivación bidireccional desviaba cualquier aire que pudiera haber sido empujado inadvertidamente hacia el interior para facilitar su expulsión, evitando así la entrada de aire en el útero. Rothman y Downer bautizaron el nuevo invento como "Del Em". Al ser una herramienta que requería a dos personas para su uso, se redujo considerablemente el nivel de habilidad requerido por los operadores. Una persona podía concentrarse en guiar la cánula estéril a través de la cavidad vaginal hasta el orificio cervical externo, mientras que otra podía bombear la jeringa para generar el vacío. El Del Em hizo que el procedimiento fuera más cómodo y permitía un mejor control de la succión.

Downer considera que la enseñanza y el uso de grupos de autoayuda son una acción feminista radical clave para garantizar la soberanía e independencia reproductiva de las mujeres.

Legalidad La extracción menstrual se desarrolló y utilizó antes de que la decisión de la Corte Suprema en el caso Roe contra Wade legalizara el aborto en 1973. Para evitar problemas legales, Downer y Rothman restaron importancia al posible uso del dispositivo como método abortivo. Llamaron a la nueva técnica «extracción menstrual» o «EM» para resaltar su inocuidad al succionar sangre y tejido menstrual. Para enfatizar aún más la inocuidad de la EM, «el procedimiento solo se realizaba cuando la mujer tenía que menstruar, y no se hacía una prueba de embarazo previamente. De esa manera, todas podían negar cualquier implicación».

Desde 1971 los grupos que realizan extracciones menstruales han mantenido un excelente historial de seguridad, evitando así cualquier repercusión legal. Sin embargo, persiste la posibilidad de problemas legales, por lo que muchos de estos grupos de autoayuda han buscado asesoría legal e investigado las leyes de los estados donde realizan extracciones menstruales. Además, muchos de estos grupos no se anuncian ni ofrecen extracciones menstruales a personas ajenas a sus círculos cerrados, para protegerse a sí mismos y a sus técnicas de posibles investigaciones legales.

Hubo una instancia en la que Carol Downer tuvo problemas legales. Se conoce como el caso de la «Defensa del Yogur», en el que Downer fue arrestada en su grupo de autoayuda y acusada de ejercer la medicina sin licencia por haber introducido yogur en la vagina de Z. Budapest, otra persona del grupo, como tratamiento para una candidiasis vaginal. Downer fue a juicio y absuelta, ya que el jurado no consideró que la introducción de yogur constituyera el ejercicio de la medicina.

Uso

Antes de Roe contra Wade La extracción menstrual se presentó por primera vez en la conferencia de la Organización Nacional de Mujeres en Santa Mónica, California, en agosto de 1971. Para consternación de Rothman y Downer, los organizadores de la conferencia se mostraron tan indignados con el método que se negaron a darles un espacio para exhibir su trabajo. En su lugar, Downer y Rothman distribuyeron folletos por toda la conferencia, anunciando una demostración en la habitación de su hotel. A las asistentes se les entregó un espéculo de plástico para comenzar su formación. Gracias a la extensa lista de interesadas recopilada durante estas demostraciones, Downer y Rothman iniciaron una gira nacional, recorriendo todo el país (23 ciudades en autobús) para enseñar la nueva técnica. Según la Red Nacional de Salud de la Mujer, «las primeras defensoras de la autoayuda abogaban por que las mujeres se unieran a grupos de autoayuda y practicaran la extracción de la menstruación entre ellas en torno a la fecha esperada de su período». La decisión de la Corte Suprema en el caso Roe v. Wade legalizó el aborto en 1973. Tras esto la extracción menstrual dejó de utilizarse tanto, aunque no desapareció.

Tras la legalización del aborto Comenzó a recuperar su popularidad a finales de la década de 1980 y principios de la de 1990, cuando la Corte Suprema de los Estados Unidos dictó sentencia en el caso Webster contra los Servicios de Salud Reproductiva, que limitó el acceso al aborto según el estado de residencia y el tipo de seguro médico de la persona. Las promotoras del aborto incluso repitieron la gira de 1971, recorriendo Estados Unidos compartiendo técnicas de autoexamen y extracción menstrual; sin embargo, nunca alcanzó el auge de principios de la década de 1970.

La extracción menstrual recobró popularidad en la década de 2010, junto con otros métodos de aborto autoinducido. Estas mujeres siguen los métodos de enseñanza de la década de 1970, reuniéndose en casas de otras personas, realizándose autoexámenes cervicales y aprendiendo la extracción menstrual entre ellas. Una nueva red clandestina, compuesta por mujeres con conocimientos sobre la extracción menstrual y otros métodos de aborto autoinducido realizó más de 2000 abortos entre 2015 y 2018. Las mujeres que participan en esta red abarcan desde profesionales de la salud, como enfermeras o parteras, hasta herbolarias o simplemente interesadas en aprender el procedimiento. Muchos de los participantes de estas redes, y las mujeres que buscan abortos autoinducidos en general son personas de ingresos bajos, de forma que no pueden desplazarse para abortar o no se sienten seguras en entornos clínicos.

Técnicas similares Aunque la extracción menstrual es técnicamente similar a la aspiración manual endouterina (AMEU) y a la regulación menstrual (RM), se trata de un procedimiento único porque no está medicalizado. Surgió en el movimiento feminista de autoayuda y la realizan pequeños grupos de mujeres, donde la persona que se somete a la extracción tiene control absoluto sobre el procedimiento. La extracción menstrual «minimiza... las diferencias de poder entre quienes la realizan y quienes la reciben... [lo cual] contrasta directamente con [la AMEU y la RM]».

Casi al mismo tiempo que se empezó a utilizar la extracción menstrual en Estados Unidos, un método con tecnología prácticamente idéntica comenzó a usarse internacionalmente. Este método, otro tipo de aspiración manual al vacío, se conoce comúnmente como regulación menstrual. Al igual que la extracción menstrual, la regulación menstrual, cuando se usa como método anticonceptivo, se realiza muy temprano en el ciclo menstrual, antes de que se pueda realizar una prueba de embarazo. Una diferencia principal entre estos dos métodos es el equipo utilizado. El dispositivo Del Em era un sistema de montaje casero compuesto por tres partes: una cánula con una válvula unidireccional, un recipiente recolector y una jeringa, todos conectados con tubos de plástico. En cambio, la regulación menstrual se realiza con un kit comercial de dos partes: una cánula con una válvula unidireccional y una jeringa conectada directamente. Con este kit, el contenido del útero se aspira directamente a la jeringa. La extracción menstrual se realiza un grupo, mientras que la regulación menstrual la realiza una única persona.

Según la Federación Nacional del Aborto (FNA), «en los países en desarrollo, la regulación menstrual sigue siendo una estrategia crucial para eludir las leyes antiaborto». Aunque el aborto es ilegal en Bangladés, el gobierno ha apoyado durante mucho tiempo una red de clínicas de regulación menstrual. Se estima que en Bangladés se realizan 468 000 regulaciones menstruales al año. La FNA también informa que «otros países permiten la regulación menstrual porque, supuestamente, se lleva a cabo sin una verificación técnica del embarazo». Se afirma que entre dichos países se incluyen Corea, Singapur, Hong Kong, Tailandia y Vietnam. En Cuba, donde el aborto es legal, la regulación menstrual se practica ampliamente: se ofrece la extracción menstrual a toda persona cuyo período se retrase dos semanas, sin prueba de embarazo.

Referencias

Bibliografía adicional

Enlaces externos

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