thumb|Ivánov retratado por Konstantin Somov (1906) Viacheslav Ivánov (en ruso, Вячесла́в Ива́нович Ива́нов o Vjačeslav Ivanovič Ivanov, también Venceslao Ivanov; Moscú, 28 de febrero de 1866 - Roma, 16 de julio de 1949) fue un poeta, dramaturgo y crítico literario ruso, asociado al movimiento del simbolismo.
Biografía Alumno de Vladímir Soloviov, fue también filólogo, filósofo y teólogo, exponente de la llamada "Escuela religiosa rusa", activa en las primeras décadas del .Ivanov, il simbolista russo che respirò l'Europa a due polmoni (Ivanov, el simbolista ruso que respiró la Europa a dos pulmones) en www.avvenire.it).
Nacido en Moscú, Ivánov se graduó en el Primer liceo clásico de Moscú o Gymnasium N°1 de Moscú con medalla de oro y entró en la Universidad de Moscú donde estudió historia y filosofía siguiendo las clases de Paul Vinogradoff. En 1886, viaja a Alemania donde estudia durante más de cuatro años historia antigua con Th. Mommsen y O. Hirschfeld en la Universidad de Berlín y escribe una tesis sobre el sistema fiscal romano, publicada en latín con el título De societatibus vectigalium publicorum populi romani (SPb. 1910). thumb|200px|Ivánov en 1910 Uno de los encuentros más importantes de estos años es la siguiente larga amistad con el historiador Iván Grevs, que - como Ivánov recordará más tarde - "me ordenó imperiosamente ir a Roma, para la cual no me sentía suficientemente preparado; le estoy agradecido aún hoy por haber vencido mi obstinada resistencia, derivada de un excesivo sentimiento de veneración por la Ciudad Eterna, explicándome todo lo que allí debería haberme sido revelado. Fueron incomparables las impresiones que recibí de este viaje primaveral en Italia a través del valle del Ródano, Arles, Nimes y Orange con sus antiguas ruinas, a través de Marsella, Menton y Génova. Después de una primera breve estancia en Roma nos aventuramos más allá hasta Nápoles, hicimos el tour de Sicilia, después de lo cual nos quedamos mucho tiempo en Roma viviendo con una humilde familia italiana, así que después de tres años de esta vida nos sentíamos en cierto sentido romanos. Yo frecuentaba el Instituto Arqueológico alemán, participaba junto a los alumnos (los 'muchachos capitolinos') en las caminatas arqueológicas, pensaba solo en la filología y la arqueología mientras reelaboraba lentamente, profundizaba y ampliaba mi tesis, aunque durante mucho tiempo me quedé sin fuerzas a causa de la malaria. La vida en Roma me llevó a conocer a muchos estudiosos (recuerdo cómo eran entonces los profesores Ajnalov, Krašeninikov, M. N. Speranskij, M. I. Rostovcev, los difuntos Kirpičnikov, Modestov, Redin, Krumbacher, el gran Juan Bautista De Rossi) y de artistas: los hermanos Svedomskie, Rizzoni, Nesterov, el asceta de las catacumbas Rejman Carta autobiográfica, 1917..
Entre los poetas del siglo de plata, Ivánov es el más vinculado a Italia: de los 43 años que vivió en el extranjero, unos 30 los pasó en Italia. "Italia ha recibido y transformado la herencia de Grecia y Bizancio (...) El amor por Italia indica una alta cultura" - escribe en una nota sin fecha (Archivio russo-italiano I, Trento 1997, p. 503) y reitera en 1892, cuando llega por primera vez a la Ciudad Eterna: "Soy fiel a mi patria, pero venero Roma como una nueva patria", confesando en un poema de 1944: "Te he glorificado toda la vida/ que para mí te has convertido en patria".
Durante el primer viaje a Roma se produce un acontecimiento muy importante para el poeta: el encuentro con Lidija Dimitrevna Zinov'eva-Annibal, que será su segunda esposa; la aclaración decisiva entre los dos tiene lugar en el Coliseo, como recuerda en 1908: "Nuestra primera embriaguez, embriaguez de libertad/ bendijo/ espectral el Coliseo"; El viaje a Asís en 1897 es para ambos un renacimiento interior. " Las colinas turquesas de la patria de San Francisco han ensanchado los límites de mi alma (...) En general volvimos de aquel viaje fuertemente renovados y comenzamos de manera infinitamente más profunda a comprender el arte, es decir el escalón más elevado de la existencia humana. (...) Aquí en Italia nos hemos sentido más que nunca en nuestra patria espiritual".L. D. Zinov'eva-Annibal a Grevs, 17/29 gennaio 1898. El relato mitopoético sobre la revelación de la Sofía-sabiduría en Asís, rodeada por el "cristal de las montañas umbrías", es la base de los versos de Belleza, manifiesto estético y filosófico de Ivanov-poeta.
Se mudó definitivamente a San Petersburgo en 1905, Ivanov vuelve a Italia solo en el último período del septenario pasado en la torre: vive en Florencia y en Roma en agosto-octubre de 1910. El año vivido en Roma desde el otoño de 1912 al otoño de 1913, dedicado a la traducción de Esquilo, separa los siete años pasados en Pietroburgo de los tantos años pasados en Moscú. En julio de 1920 el poeta intenta dejar la Rusia soviética con la familia para venir a Italia, indicando entre los motivos del viaje la fundación en Italia de un Instituto de literatura y arte ruso,Carta de Ivanov a Nadezhda Krupskaja del 18 de julio de 1920, «Novoe Literaturnoe Obozrenie» 1999, n. 40, p. 309. pero el Departamento Especial de la República Checa no consiente su partida.
En el otoño de 1920 Ivanov se traslada a Bakú, donde es nombrado profesor por la universidad local y dicta entre otros un curso sobre "Dante y Petrarca". El siguiente intento de abandonar la URSS en agosto de 1924 tiene éxito: entre las tareas a completar en Italia está la fundación de un Instituto ruso de arqueología, historia y crítica del arte. A pesar del fuerte interés del director de Narkompros A. V. Lunačarskij y el director de GAChN, Kogan, la fundación del instituto se detiene desde la fase inicial.
En noviembre-diciembre de 1924 en Roma Ivanov crea el ciclo poético Sonetos romanos, en la primera redacción Ave Roma.Una traducción prosaica al italiano del primer y noveno soneto hecha por el mismo poeta aparece en la revista «Il Frontespizio», 1930, n. 9, p. 5. Al principio de la estancia italiana se establece una amistad con Olga Resnevič Signorelli, más tarde con Renato Poggioli, Tatyana L. Suchotina-Tolstaja. Particularmente fructífero es la relación con Ettore Lo Gatto que lo involucra en una serie de proyectos científicos y editoriales, en particular en la colaboración con la Enciclopedia Italiana Treccani.
De 1926 a 1934, Ivanov fue profesor-lector de lenguas extranjeras en el Almo Collegio Borromeo de Pavía y al mismo tiempo impartió cursos de literatura rusa en la Universidad de Pavia. Aquí entra a formar parte del círculo lombardo de Pietro Treves, Stefano Jacini, Antonio Casati y el duque Tommaso Gallarati-Scotti. Martin Buber, Fedor Zelinskij, Alessandro Pellegrini y en marzo de 1934 Benedetto Croce visitan a Ivanov en el Colegio Borromeo. El encuentro con el filósofo en presencia de los amigos lombardos se transforma en un "diálogo dramático, doloroso y a veces - aunque contenido por la rectitud - violento".T. Gallarati Scotti, Interpretazioni e memorie, Milano, 1960, p. 347.
En 1934, por iniciativa de Pellegrini se publica un número dedicado a la obra de Viacheslav Ivánov en la serie monográfica de la revista «Il Convegno». Entre los autores figuran Gabriel Marcel, Fedor Zelinskij, Ernst Robert Curtius, Herbert Steiner, Fedor Stepun, Nikolaj Ottokar, Leonid Gančikov. Pellegrini escribe un ensayo sobre la Correspondencia de esquina a esquina de Ivanov y Gershenzon, publicado en 1932 en la traducción de Olga Signorelli. Es de importancia absoluta tanto para la cultura italiana como para la de Europa occidental que un número monográfico esté dedicado a un emigrante ruso. thumb|220px|La tumba del poeta en el Cimitero acattolico di Roma Vuelto definitivamente a Roma a finales de 1934, desde 1936 Ivanov comienza a enseñar eslavo-eclesiástico en el colegio vaticano Russicum y a principios de 1938 por decisión del papa Pío XI se crea para él el puesto permanente de profesor. En el Russicum y en el Pontificio Instituto Oriental Ivanov da también cursos cortos de literatura rusa y, en particular, en el año académico 1939-1940 hace un curso sobre Dostoevskij. Desde finales de los años treinta está implicado en el proyecto de una edición comentada de las Sagradas Escrituras en lengua rusa, para la cual prepara Hechos de los Apóstoles, Cartas de los Apóstoles, Apocalipsis (Roma 1946) y el Salterio en lengua eslava y rusa (Roma 1950), aunque su nombre no aparece en los dos textos.
Desde 1941 en colaboración con Rinaldo Küfferle trabaja en la versión italiana de una de sus principales obras mitopoéticas, la melopea L'Uomo. La participación de Ivanov en la elaboración de la versión italiana, que difiere mucho de la rusa, sigue siendo objeto de investigación.
El último libro de versos, escrito en Italia, es el Diario romano 1944 (la primera de las 114 poesías está fechada el 1 de enero, la última el 31 de diciembre), crónica poética de la ocupación de Roma por los nazis, de las incursiones aéreas y la liberación de la ciudad por parte de los aliados que interactúa con los temas eternos de la historia y la búsqueda de la verdad. El mismo título del libro contiene una paradoja, porque la determinación temporal, el año 1944, se refiere al topos de la ciudad eterna. El Diario romano, anticipado por los Sonetos romanos, está incluido en la última colección poética, Luz vespertina.
Ivanov muere el 16 de julio de 1949. Está enterrado en el cementerio de Testaccio.
Obra Del simbolismo ruso Ivanov fue creativamente uno de los mayores representantes junto con Blok y Belyj. Como pensador religioso escribió en 1904 Etlinskaja religija stradajuscego boga y luego en 1905 Religija Dionisa, trabajo reanudado en 1923 con el título Dionis i pradionisijstvo. El mundo griego tuvo en él también un intérprete poético con traducciones de Pindar, Alceo, Safo, Bacchilda y Esquilo.
Comenzó a escribir poesía en ruso en 1898, pero no publicó poemas originales hasta 1903. Por un lado, Nietzsche y, por otro, el filósofo y poeta ruso Vladimir Solov'ev. Formuló la teoría conocida en las dos fórmulas: "a realibus ad realiora" y "a realioribus ad realia" que, aplicada al arte, debe indicar como tarea del artista "liberar y transfigurar la realidad de tal manera que el arte se despliegue en un mundo de símbolos que revelan la inagotable plenitud de la realidad interior". Sobre la base de esta concepción nació también en la poesía de Ivanov, como en la de algunos otros simbolistas, la idea de los mitos. El símbolo expresaría una realidad superior de la cosa, dando lugar al simbolismo realista de colorido religioso que fue el verdadero simbolismo ruso. Fue precisamente con Ivanov que se alejó de lo que había sido su fuente antes, es decir, el simbolismo francés. El poeta es para Ivanov un sacerdote, un anunciador de la verdad que solo puede ser intuida y por lo tanto es simbólica y mítica.
Ya en el primer volumen de poemas Kormeie zvezdy (1903), y más precisamente en el segundo ciclo, Dionisio Zagreo aparece como sujeto de la inspiración del poeta, coincidiendo con ese estudio de la religión de Dionisio al que hemos aludido. Visto a través del prisma de la poesía, Dionisio era el símbolo de la pasión y de la muerte generadora juntas, una concepción que alejaba la interpretación de la de Nietzsche como voz de la voluntad universal, que estuvo presente en el poeta y lo diferenció de los otros poetas simbólicos. A partir de 1903 los volúmenes de poesía de I. se sucedieron casi regularmente.