La masacre de la mezquita de al-Hidaya fue cometida el sábado 19 de abril de 2008, durante la ocupación etíope de Somalia. Los soldados de las Fuerzas Armadas de Etiopía (ENDF) asesinaron a 21 fieles, entre ellos un imán y varios eruditos islámicos, en una mezquita de Mogadiscio, Somalia. Durante la masacre, 41 niños que se encontraban estudiando en la mezquita fueron secuestrados por el ejército etíope y retenidos durante varios días en bases de las ENDF. La masacre exacerbó la creciente insurgencia islámica en Somalia.
Antecedentes
Al-Hidaya es una de las mezquitas más grandes de la capital somalí y está situada en el distrito de Huriwa. En los años previos a la invasión etíope, se convirtió en un lugar de culto para los seguidores del sufismo, en particular para la Tablighi. La Tablighi no participó en la insurgencia, mayoritariamente islámica, que surgió a principios de 2007, y en aquel momento la mezquita también servía como madrasa para niños.
Durante la batalla de Mogadiscio de abril de 2008, se libraron los enfrentamientos más feroces desde principios de año entre los combatientes somalíes y las tropas de las Fuerzas Armadas de Etiopía. Huriwa y los distritos vecinos fueron el epicentro de los combates. Mientras se desarrollaban intensos combates en Huriwa los días 19 y 20 de abril, la mezquita Al-Hidaya fue atacada deliberadamente por parte de las fuerzas etíopes.
Masacre Según numerosos testigos, el domingo 20 de abril, las tropas etíopes irrumpieron en la mezquita Al-Hidaya, donde se estaban reunidas más de 100 personas, entre ellas muchos niños que se encontraban estudiando. El jeque Hussein Ali, uno de los clérigos presentes, declaró ante la BBC Somalí que el ejército etíope había bombardeado al-Hidaya con una andanada de morteros y luego avanzó hacia la mezquita con tanques. El imán y líder principal de la mezquita, el jeque Said Yahya, le abrió la puerta a los soldados etíopes y fue asesinado por estos.Algunos fieles fueron asesinados a tiros, mientras que otros les cortaron la garganta. Se informó que un total de siete personas fueron degolladas por los soldados etíopes. Los soldados dejaron varios cuerpos degollados y con los brazos atados tirados fuera de la mezquita. Algunos clérigos fueron decapitados. Los residentes que enterraron a las víctimas informaron que a varios de los asesinados les habían cortado las manos y les habían roto la espalda. Un total de 21 personas fueron asesinadas durante la masacre; 11 dentro de la mezquita y las demás fuera de esta. Algunas de las personas que no murieron a manos de las tropas etíopes fueron detenidas y liberadas al día siguiente con la orden de no regresar a la mezquita. Los soldados etíopes afirmaron que se estaba realizando un 'entrenamiento' en el edificio.
Secuestro de niños 41 niños, de entre 9 y 14 años, se encontraban estudiando en la mezquita durante la masacre y fueron detenidos por las Fuerzas de Defensa Nacional de Etiopía (ENDF) durante varios días en una base militar al norte de Mogadiscio. El ejército etíope declararon que solo liberarían a los niños «si no eran terroristas» y que sospechaban que estaban siendo entrenados para ser insurgentes en Al-Hidaya. El 25 de abril de 2008, los niños fueron liberados.
Consecuencias y respuesta Varios días después de la masacre, Amnistía Internacional emitió un comunicado condenando a las ENDF por la masacre en al-Hidaya. El gobierno etíope negó su participación y acusó a Amnistía Internacional de "difundir historias inventadas deliberadamente sobre las actividades de las tropas etíopes". El Gobierno Federal de Transición (GFT), respaldado por Etiopía, negó inicialmente que el incidente hubiera ocurrido, y el ministro de Asuntos Exteriores, Ali Jangali, calificó los informes de la masacre como una "mentira infundada". El presidente del GFT, Abdullahi Yusuf, acusó a insurgentes islámicos de vestirse con uniformes etíopes y cometer la masacre.
Algunas facciones insurgentes como Al-Shabaab, la Alianza para la Re-Liberación de Somalia (ARS) y la Unión de Tribunales Islámicos (ICU) condenaron públicamente la masacre perpetrada por el ejército etíope. El portavoz de la ICU, el jeque Mohamud Ibrahim Suley , emitió un comunicado condenando tanto al ejército etíope como al Gobierno Federal de Transición (GFT) por defender las acciones de las Fuerzas Armadas de Etiopía. Al-Shabaab declaró que vengaría a las víctimas de la masacre. La ARS anunció la suspensión de las conversaciones de paz con el GFT. Días antes, el líder de la ARS, Sharif Sheikh Ahmed, había anunciado públicamente:"Las fuerzas etíopes que apoyan al gobierno de transición mataron sin piedad a muchas personas inocentes, incluidas las personas masacradas en la mezquita de al-Hidaya... Declaro claramente que reconsideraremos nuestra asistencia a las conversaciones previstas en Djibouti."Varias organizaciones de derechos humanos advirtieron que los asesinatos perpetrados por soldados etíopes fortalecerían drásticamente a los grupos insurgentes que luchaban contra la ocupación etíope. Los residentes de Mogadiscio informaron que la masacre había convencido a muchas personas a unirse a la insurgencia.
Referencias
Categoría:Masacres de musulmanes Categoría:Crímenes de guerra