miniaturadeimagen|Ramón Lluís Bande, precursor del Nuevo Cine Asturiano, en el rodaje de "Siguir en Camín" 2025 |356x356px El Nuevo Cine Asturiano (ast: Nuevu Cine Asturianu) es la denominación referida a la corriente de producción audiovisual surgida en el Principado de Asturias a partir de la década de 1990 y consolidada a inicios del . Destaca por ser cine independiente, de bajo presupuesto y al margen de las estructuras industriales tradicionales. De manera habitual se trata de un cine de no-ficción, documentación y el ensayo. La filmografía del Nuevo Cine Asturiano suele abordar temáticas de memoria colectiva, identidad y conflicto de clases. Es también un cine generalmente político señala Ramón Lluis Bande (1972), considerado precursor del Nuevo Cine Asturiano, pionero en el desarrollo del marco teórico y, en palabras del histórico analista de cine José Havel, con "una poderosa personalidad fílmica". Los nombres vinculados a esta corriente además del propio Bande son el periodista y cineasta Tito Montero (1978) quien además de sus producciones fílmicas desarrolla también una investigación sobre el Nuevo Cine Asturiano, José Antonio Quirós (1961), Gonzalo Tapia (1963), Lucinda Torre (1965), Santos Hevia (1969), Juan Luis Ruiz (1970), Lucía Herrera, Samu Fuentes (1972), (1975), Elisa Cepedal (1982), Teresa Marcos, Marcos M. Merino (1973), Diego Llorente (1984) Luis Argeo (1975), Alex Galán (1988) Entre la nueva generación de cineastas están Celia Viada Caso (1991), Pablo Casanueva (1995), Alicia Moncholí (1998), Diego Flórez o Samuel Fernandi(1991), que abre el camino de la animación.

Antecedentes cinematográficos en Asturias La actividad cinematográfica en Asturias antes del surgimiento de esta nueva ola de cine asturiano fue intermitente y carente de un contorno industrial establecido. Históricamente, la región ha sido utilizada como localización para rodajes de producciones ajenas, enfocadas en ambientes rurales o de provincias. Son ejemplos de estas filmaciones Las aguas bajan negras (José Luis Sáenz de Heredia, 1948) y Los peces rojos (José Antonio Nieves Conde, 1955), La dama del alba (Emilio Gómez Muriel, 1950) oMarianela (Angelino Fons, 1972). El director artístico Gil Parrondo rodó en 1970 en las calles de su Luarca natal y José Luis Garci rodó en Asturias Volver a empezar (1982). Aunque cineastas asturianos reconocidos como Gonzalo Suárez situaron gran parte de su obra en la región, estas se desarrollaron generalmente dentro de esquemas de producción externos a Asturias.

Orígenes del Nuevo Cine Asturiano miniaturadeimagen|Pozu Figaredo en Turón en "Hilos" (2022) de Tito Montero Análisis de la cinematografía sitúan el origen de las corrientes creativas reconocidas como "cine asturiano" en la década de 1990. El punto de inflexión según el especialista de cine José HavelHavel, Jose (2000). Cine asturianu en J. Havel, Miraes. Ámbitu. se sitúa en 1994 con el cortometraje Xicu'l toperu de Gonzalo Tapia, destacado por el Jurado Joven del Festival Internacional de Cine de Gijón. Este cortometraje, rodado en lengua asturiana, es considerado por Ramón Lluis Bande el "título seminal" en el desarrollo de una ficción cinematográfica asturiana que cruza el teatro costumbrista con la puesta en escena del cine modernista .

La renovación de la dirección del Festival de Cine de Gijón con José Luis Cienfuegos, se considera un factor clave para el avance. La nueva dirección apostó por la promoción de un cine joven y arriesgado. Ramón Lluís Bande señala que el FICX tuvo un papel decisivo al acoger la gran cantidad de películas producidas en condiciones de precariedad durante la crisis entre 2011 y 2015, reflejando la vitalidad de los nuevos realizadores.

En un plano teórico, la corriente fue acompañada por el borrador de manifiesto fundacional de lo que sería el "Nuevo Cine Asturianu", publicado por el crítico cinematográfico José Havel en el año 2000. Havel reivindicaba la posibilidad de desarrollar un "cine específicamente asturiano", definiéndolo como una mirada cinematográfica capaz de generar una cosmovisión autóctona y de afirmar la identidad sociocultural asturiana. La propuesta pedía romper tópicos y formular dramáticamente los conflictos de Asturias.

Rasgos de identidad «No hablamos de cine hecho en Asturies sino de cine Asturiano (...) El Nuevo Cine Asturiano sería el que explora los caminos narrativos personales y colectivos que fluyen alrededor del paisaje y el compromiso» señalan los cineastas Lucía Herrera y Juan Luis Ruiz considerados por la crítica cinematográfica como parte del movimiento. Se trata de un cine que presta atención a una universalidad mal entendida, pero que es capaz de llegar a lo global desde lo particular.

Por su parte la cineasta Elisa Cepedal destaca la heterogeneidad de planteamientos aunque reconoce la coincidencia de una concepción política del cine:

Ramón Lluis Bande señala diferentes aspectos:

- Cine de resistencia y digitalización. Técnicamente la principal característica común es la realización de un cine de resistencia, que se opone a un cine integrado que busca formar parte de la industria española y transnacional. Producción: La corriente se caracteriza por la autoproducción y la financiación precaria, ya que no tiene una industria cinematográfica establecida detrás. La mayoría de los directores son también los productores de sus películas, lo que si bien asegura la libertad creativa, genera un "cierto estilo obligado" por la limitación de medios. Formato Digital: El desarrollo de esta cinematografía sin dependencias foráneas arranca con la digitalización a inicios del milenio, lo que supuso una democratización del acceso a la tecnología y redujo el coste de producción. Enfoque de Género: La mayoría de los directores trabaja dentro de los lenguajes de la no-ficción cinematográfica (documental, ensayo, investigación), mientras que la ficción se encuentra en un plano secundario. Este cine se acerca a lo real desde una perspectiva explícitamente subjetiva, superando las categorías cerradas entre ficción y documental clásico.

La lengua asturiana La cuestión de la lengua asturiana es un elemento central de la identidad que el movimiento se propone explorar, si bien su uso en la práctica genera debate y complejidad. La no-oficialidad de la lengua asturiana genera además un obstáculo económico y de financiación. En 2024 más de 30 cineastas asturianos presentaron a la Academia de la Llingua Asturiana un manifiesto de apoyo a la oficialidad del asturiano.

Havel en su escrito "El cine asturiano" señala:

La investigadora asturiana Eva Álvarez desde la Universidad de Massachusetts recuerda que fue la literatura la que desempeñó y sigue desempeñando "un papel de supervivencia de esta lengua ya desde los tiempos de la Ilustración, cuando Gaspar Melchor de Jovellanos abogaba por la creación de una academia de la lengua asturiana. Álvarez señala que «en la actualidad es fundamental fijarse también en otras disciplinas como el cine o la música –a menudo todavía consideradas artes menores en los estudios filológicos– en la construcción de identidad y memoria colectiva.» aunque en relación con la lengua también apunta que la cuestión lingüística no debería de ser un rasgo definitorio y exclusivo en la categoría «cine asturiano» – siendo las categorías excluyentes en sí mismas y, por ende, siempre cuestionables.

Temas centrales Las películas del Nuevo Cine Asturiano comparten preocupaciones temáticas interconectadas centradas en la realidad sociopolítica del territorio según el análisis de Bande quien plantea: miniaturadeimagen|Tito Montero, cineasta asturiano

Memoria e identidad El tema principal que une a esta corriente es la exploración de la identidad colectiva, entendiendo Asturias como la "continuidad de un pasado complejo sin resolver" .

Historia no clausurada: Muchos cineastas muestran interés en volver a los traumas de la Asturias del , como la Guerra Civil de 1936 y la resistencia antifascista, entendiéndolos como un tiempo histórico que aún no está clausurado . Contrarrelato: Este cine asume el papel de generar un contrarresto o una memoria alternativa, buscando afirmar una identidad que es negada desde la hegemonía del relato nacional . Sublevación: Tito Montero define este trabajo como "cine como sublevación ante lo impuesto", señalando que las obras deben "activar su potencial político" para plantear preguntas incómodas y generar conocimiento .

Cine de clase y territorio El movimiento tiene una marcada posición de clase y una preocupación por el entorno físico y social de Asturias .

Memoria Obrera: Las temáticas recurrentes incluyen la historia de la clase obrera asturiana, la tradición sindical y los principales conflictos laborales de las últimas décadas (minería, siderurgia, sector naval) .miniaturadeimagen|"Hilos" (2022) de Tito Montero Mirada Crepuscular: Las películas abordan la desaparición de la vida rural, el proceso de desindustrialización y la "muerte de la conciencia de clase", lo que confiere al cine un tono elegíaco o de canto a un mundo que muere . Mirada Descolonizadora: Los cineastas se oponen éticamente a la idea de Asturias como "plató" (la mirada film-commission), que consideran una "mirada colonial" que reduce el espacio a un mero "decorado". El paisaje es entendido como una realidad cultural y una construcción social que siempre implica un comentario social implícito . Bande señala que intenta hacer sus películas desde una "mirada descolonizadora" para mostrar Asturias desde la perspectiva de la preocupación pero también como una herramienta de futuro.

El peso de los documentales Estilísticamente, los cineastas de este movimiento optan por un cine de preferencia realista.. Este enfoque les vincula al llamado "Otro Cine Español" (o cine alternativo)

Las producciones del Nuevo Cine Asturiano se inician predominantemente en los formatos de cortometraje y documental. La conexión con el contexto cultural de Asturias es una característica distintiva, compartiendo el ambiente creativo de movimientos simultáneos como el Xixón Sound en la música y la narrativa en asturiano de la misma década . El Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX) miniaturadeimagen|Alicia Moncholí premiada en el FICX62 por "Campolivar" El Festival Internacional de Cine de Gijón/Xixón (FICX) ha sido identificado por la crítica cinematográfica como un catalizador clave en el surgimiento y la consolidación del Nuevo Cine Asturiano. Dirigido por Alejandro Díaz Castaño desde 2017, en 2025 la representación asturiana del festival fue de 39 títulos (10 largometrajes y 29 cortometrajes). La presencia asturiana en el festival se integra en la columna vertebral del festival.

En 1994 el cortometraje Xicu'l toperu (1994) de Gonzalo Tapia, considerado precursor del movimiento del Nuevo Cine Asturiano, fue premiado en Festival Internacional de Cine de Gijón marcando un momento clave para la nueva generación de cineastas.

La relevancia del festival se incrementó a partir de 1995 con José Luis Cienfuegos al frente, quien orientó la programación hacia un cine joven e innovador proporcionando en el marco del FICX un espacio clave para el reconocimiento de los realizadores emergentes asturianos.

La programación general del FICX integra directamente largometrajes y cortometrajes de realizadores asturianos en diversas secciones, incluyendo la Oficial y Retueyos, asgurando el visionado de estas películas junto a obras internacionales.

Además hay secciones dedicadas al cine asturiano:

Asturies Curtiumetraxes: Sección que ofrece una selección de cortometrajes regionales en colaboración con la Radiotelevisión del Principado de Asturias (RTPA), Equí y n'otru tiempu: Sección que ha incluido la presentación de nuevo cine de no ficción asturiano

Iniciativas de apoyo y desarrollo al cine asturiano