La Fuerza Aérea de Somalia (FAS) (en somalí: Ciidanka Cirka Soomaaliyeed) (en árabe: القوات الجوية الصومالية, Al-Qūwāt al-Gawwīyä as-Ṣūmālīyä) es la rama aérea de las Fuerzas Armadas de Somalia.

Introducción La Fuerza Aérea de Somalia (FAS) fue conocida inicialmente como el Cuerpo Aeronáutico Somalí, durante el periodo anterior a la independencia del país africano (1954-1960), posteriormente pasó a llamarse Fuerza Aérea Somalí (FAS) tras la independencia de Somalia en 1960. Alí Matán Hashi, fue primer piloto de Somalia y el principal responsable de la organización de la FAS, fue su fundador y el primer jefe de la fuerza aérea del país. En su momento, la Fuerza Aérea Somalí ostentó la mayor capacidad de ataque aéreo de la región del Cuerno de África. Sin embargo, cuando el presidente Muhamad Siad Barre huyó de Mogadiscio en 1991, la FAS se había desmoronado por completo. El cuartel general de la FAS se reabrió técnicamente en 2015, y a partir de 2023, recibió nuevos helicópteros. Actualmente realiza operaciones contra el grupo yihadista Al-Shabaab, principalmente en apoyo a las fuerzas terrestres somalís.Luigi Pestalozza, The Somalian Revolution, (Éditions Afrique Asie Amérique latine: 1974), p.27.

Historia Inicios Tras un acuerdo firmado entre los gobiernos de Somalia e Italia en 1962, los aviadores somalíes comenzaron su entrenamiento en Italia con la asistencia de personal técnico y pilotos italianos. En ese momento, 50 cadetes somalíes también iniciaron su formación como pilotos de aviones a reacción en la Unión Soviética, a los que posteriormente se unieron más de 200 suboficiales y oficiales de élite del país para recibir entrenamiento militar general. La mayor parte del personal recién formado regresó a Somalia.Geldenhuys, p.131

El Cuerpo Aeronáutico de Somalia fue establecido en la década de 1950 y fue equipado inicialmente con un pequeño número de aeronaves occidentales, incluyendo dos Douglas C-47 Skytrain, ocho aviones de paracaidistas Douglas C-53 Skytrooper, dos Beechcraft Modelo 18 para tareas de transporte, dos North American T-6 Texan, dos Stinson L-5 Sentinel y seis North American P-51 Mustang, para su uso como aviones de combate. Sin embargo, todos los P-51 Mustang supervivientes fueron devueltos a Italia antes de que Somalia lograra su independencia en junio de 1960. El Cuerpo Aeronáutico pasó a llamarse oficialmente Fuerza Aérea Somalí en diciembre de 1960. Dos avionetas Heliopolis Gomhouria llegaron procedentes de Egipto (una versión del avión alemán Bücker Bü 181 fabricada en Egipto). En 1962 Italia donó ocho aviones de entrenamiento Piaggio P.148.

El 15 de octubre de 1969, durante una visita a la ciudad norteña de Las Anod, el presidente somalí Abdirashid Ali Shermarke fue asesinado a tiros por uno de sus guardaespaldas. El 21 de octubre de 1969, al día siguiente de su funeral, se produjo un golpe de Estado militar en el que el Ejército somalí tomó el poder sin encontrar resistencia armada. El golpe de Estado fue liderado por el general de división Muhamad Siad Barre, quien en ese momento comandaba el ejército. Barre proclamó a Somalia como un estado socialista e inició programas de modernización acelerada. Numerosos aviadores somalíes fueron enviados al extranjero para entrenarse en países como Italia, Estados Unidos, la Unión Soviética y el Reino Unido. Tras su formación, muchos de estos hombres se convirtieron en los principales instructores y pilotos de combate del país. Los soviéticos donaron 50 MiG-17, mientras que el gobierno somalí adquirió 29 cazas MiG-21.

Asli Hassan Abade fue la primera mujer piloto de la Fuerza Aérea Somalí. Recibió entrenamiento en aviones monomotor y posteriormente obtuvo una beca para estudiar en la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

En julio de 1975, según estimaciones del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), la Fuerza Aérea Somalí contaba con tres bombarderos Ilyushin Il-28 (confirmado en 2015 por el autor Tom Cooper), dos escuadrones de ataque a tierra con dos MiG-15 y un total de 23 MiG-17 y MiG-19; un escuadrón de caza con 24 cazas MiG-21; un escuadrón de transporte con tres Antonov An-2 y tres Antonov An-24; un escuadrón de helicópteros con Mil Mi-2, Mil Mi-4 y Mil Mi-8; entre los supervivientes de los primeros años de la Fuerza Aérea Somalí se incluían, según se informa, tres aeronaves C-47 Dakota, un C-45 y seis Piaggio P.148 italianos.IISS Military Balance 1989–90, Brassey's for the IISS, 1989, 113.

Guerra de Ogadén (1977-1978)

A finales de la década de 1970, la Fuerza Aérea somalí desempeñaba funciones de guerra aérea y defensa antiaérea. En julio de 1977, estalló la Guerra de Ogadén, después de que el gobierno de Barre intentara incorporar la región de Ogadén, de mayoría somalí, en Etiopía, a una Gran Somalia pansomalí. Las Fuerzas Armadas de Somalia, invadieron la región de Ogadén, y en un principio lograron conquistar la mayor parte del territorio. Sin embargo, la situación cambió drásticamente con el repentino apoyo de la Unión Soviética a Etiopía, seguido poco después por casi todo el Bloque del Este. Los soviéticos interrumpieron el suministro al régimen de Barre y aumentaron la distribución de ayuda, armas y entrenamiento al recién instaurado régimen comunista del Derg en Etiopía. Además, desplegaron aproximadamente a 15 000 soldados cubanos para apoyar al Ejército etíope. En 1978, las tropas somalíes habían sido expulsadas del Ogadén.

Antes de la guerra, Somalia había adquirido cuatro bombarderos Ilyushin Il-28, pilotados por los pilotos de los MiG-17, estos aviones podían haber desempeñado un papel decisivo en el conflicto. Si bien solo tres de los Il-28 permanecían en servicio al estallar la guerra, apoyaron la invasión inicial. Sin embargo, su efectividad se vio considerablemente reducida debido a que se utilizaron para realizar misiones de bombardeo aéreo a gran altitud. Una vez que la Fuerza Aérea Etíope comenzó a disputar el control del espacio aéreo, los Il-28 fueron retirados del combate, permaneciendo en sus aeródromos hasta que los ataques aéreos etíopes los destruyeron. Ninguno de los Il-28 sobrevivió a la guerra.IISS Military Balance 1989–90, Brassey's for the IISS, 1989, 113.

Situación en 1980-1981 En 1980, de aproximadamente 21 aviones de combate somalíes, menos de media docena de MiG-17 y MiG-21, se mantenían operativos gracias a los mecánicos pakistaníes. Seis aviones italianos monomotor de entrenamiento y apoyo táctico Aermacchi SF-260, que fueron entregados a finales de 1979, fueron inmovilizados al año siguiente debido a la escasez de gasolina de 110 octanos en Somalia, para este tipo de aeronaves con motor de émbolo. Según se informa, la escasez de aviones de combate se estaba solucionando con la entrega prevista de 30 cazabombarderos chinos Shenyang J-6 que comenzaron a llegar al país en 1981. La Fuerza Aérea de Somalia adquirió dos aviones utilitarios Piaggio P.166-DL3 y dos aviones de patrulla marítima P.166-DL3/MAR en 1980. El programa de estudios de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos escribió en 1992-93 que:

El 28 de octubre de 1985, un MiG-21 somalí se estrelló. A finales de la década de 1980, se formó un mando de defensa aérea integrado en las fuerzas armadas. En 1987, según registros de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) la FAS contaba con unos 3500 efectivos, con sede en Mogadiscio, siete brigadas de artillería antiaérea, misiles tierra-aire SAM, y una brigada de radares. Ocho años después, la Fuerza de Defensa Aérea de Somalia operaba la mayor parte de los misiles tierra-aire SAM y MANPADS. El 1 de junio de 1989, el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) estimó que la defensa antiaérea somalí contaba con unos 40 misiles S-75 Dvina (SA-2), 10 S-125 Neva/Pechora (SA-3) y 20 misiles tierra-aire MANPADS (SA-7).

Guerra civil somalí y genocidio Issaq

En 1987-88, las fuerzas armadas somalíes se encontraban fragmentadas, al igual que las estructuras estatales en general, y proliferaban múltiples insurgencias, lo que condujo al país africano a la guerra civil somalí. En respuesta a los ataques del Movimiento Nacional Somalí (predominantemente del clan Isaaq) contra las ciudades de Hargeisa y Burao, Barre ordenó bombardeos indiscriminados, tanto aéreos como terrestres, contra las principales ciudades del noroeste y la destrucción sistemática de viviendas, asentamientos y puntos de agua potable del clan Isaaq. Para acabar con lo que él consideraba el "problema Isaaq", el régimen genocida de Barre atacó específicamente a civiles del clan, sobre todo en Hargeisa y Burao. Las Fuerzas Armadas Somalíes ametrallaron desde el aire a los refugiados que huían antes de que pudieran alcanzar la frontera etíope. El experto en genocidio Adam Jones dijo lo siguiente sobre la campaña de Barre contra los Isaaq:

Los diplomáticos occidentales en Somalia afirmaron que los combates en el país africano continuaban sin cesar. Más de 10 000 personas murieron en el primer mes tras el inicio del conflicto bélico a finales de mayo, según informes que llegaron a los diplomáticos. Según las autoridades, el gobierno somalí había bombardeado ciudades, ametrallado a residentes que huían y había utilizado la artillería indiscriminadamente."

Disolución de la fuerza aérea somalí En 1990 la fuerza aérea somalí estaba organizada en tres escuadrones de ataque a tierra equipados con aviones J-6 y Hawker Hunter; tres escuadrones de caza equipados con aviones MiG-21MF y MiG-17; un escuadrón de contrainsurgencia equipado con aviones SF-260; un escuadrón de transporte equipado con aviones An-2, An-24, An-26, BN-2, C-212 y Alenia G.222; y un escuadrón de helicópteros equipado con helicópteros Mil Mi-4, Mil Mi-8 y Agusta-Bell; también contaba con varios aviones de entrenamiento. El informe «Military Balance» del IISS de 1990-91, estimó que la Fuerza Aérea Somalí contaba con unos 2500 efectivos y un total de 56 aeronaves de combate, incluyendo cuatro aeronaves Hawker Hunter, diez cazas MiG-17, veintidós cazas J-6, ocho MiG-21MF, seis aviones SF-260, y un avión de reconocimiento Hawker Hunter FR.76.

Cuando el dictador genocida Siad Barre huyó de Mogadiscio a su región natal de Gedo, a finales de enero de 1991, la fuerza aérea del país africano prácticamente había desaparecido, debido a la guerra civil somalí. En 1993, se observaron ocho MiG-21 (seis MiG-21MF y dos MiG-21UM), tres MiG-15UTI, un SF-260, y un número indeterminado de restos de cazas MiG-17 en el Aeropuerto de Mogadiscio. Tres aviones Hawker Hunter, fueron avistados por las fuerzas australianas en el aeropuerto de Baidoa, durante la intervención de la UNOSOM II, pero posteriormente fueron retirados.

Relanzamiento de la fuerza aérea somalí en la década de 2010 Durante las décadas transcurridas desde el inicio de la guerra civil somalí, los antiguos miembros de la Fuerza Aérea durante el régimen de Barre mantuvieron el contacto. El 29 de octubre de 2012, 40 ex-altos oficiales del Ejército Nacional y la Fuerza Aérea Somalí, participaron en un taller de tres días titulado «Mejora de la comprensión y el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario (DIH)», organizado por la Misión de la Unión Africana en Somalia en Yibuti. En octubre de 2014, los cadetes de la Fuerza Aérea Somalí recibieron formación militar adicional en Turquía.

El 1 de julio de 2015, el ministro de Defensa somalí, Abdulkadir Sheikh Dini, reinauguró el cuartel general de la Fuerza Aérea Somalí en Afisone, Mogadiscio, para contribuir al restablecimiento de la fuerza aérea tras 25 años de guerra civil.