La llamada Pirámide sin cabeza —identificada también como Lepsius XXIX o Steinpyramide XXIX— corresponde a los restos de un complejo piramidal construido en Saqqara. La identidad de su propietario sigue siendo incierta, aunque se sospecha que podría pertenecer al faraón Menkauhor de la Quinta Dinastía o a Merykara de la Décima Dinastía, ambos conocidos por haber edificado pirámides. De asociarse con Menkauhor, la pirámide habría recibido el nombre de Nṯr-ỉswt Mn-kꜣw-ḥr («Divinos son los lugares de Menkauhor») o Nṯr-ỉswt Ỉkꜣw-Ḥr («Divinos son los lugares de Ikauhor»), en referencia a su nombre de nacimiento; de atribuirse a Merykara, su denominación sería Wꜣḏ-swt Mry-kꜣ-rꜥ («Frescos están los lugares de Merykara»). Entre otros candidatos propuestos figuran Amenemhat I de la Duodécima Dinastía y el efímero faraón Iti de la Octava Dinastía.
El complejo piramidal se encuentra en un estado de conservación muy precario. Solo pueden identificarse con certeza la pirámide principal y sus estructuras subterráneas, junto con los cimientos del templo funerario. Se han detectado vestigios de una pirámide de culto y una calzada procesional, pero no hay rastros del templo del valle. Las mediciones de la base de la superestructura piramidal varían según los especialistas: 52 m, 60 m o 65 m × 68 m. Entre 2005 y 2008, un equipo arqueológico dirigido por Zahi Hawass excavó la subestructura, donde halló rastros de rastrilleras bajadas —lo que indica que se realizó un entierro—, una tapa de sarcófago de esquisto y orificios en el suelo de la cámara funeraria que probablemente alojaron vasos canopos.
Ubicación y excavación alt=Map of a necropolis|miniaturadeimagen|Mapa de Saqqara con la pirámide sin cabeza marcada en rojo. El egiptólogo Karl Richard Lepsius visitó el yacimiento en 1843 y lo catalogó como «Steinpyramide XXIX» en su lista de pirámides, años más tarde, Gaston Maspero accedió a las cámaras subterráneas en 1881 en busca de los Textos de las Pirámides. Fue Alessandro Barsanti quien realizó trabajos de limpieza en una sección de la pirámide durante su campaña en Saqqara en 1900 y treinta años más tarde, Cecil M. Firth llevó a cabo una excavación breve y no sistemática de las ruinas. Sin embargo, la investigación más exhaustiva del sitio tuvo lugar entre 2005 y 2008 bajo la dirección de Zahi Hawass.
Complejo funerario alt=3D model of a pyramid complex|izquierda|miniaturadeimagen|Un complejo piramidal típico de la V dinastía.
Diseño Los complejos funerarios del Imperio Antiguo solían constar de cinco componentes principales: (1) un templo del valle; (2) una calzada procesional; (3) un templo funerario; (4) una pirámide de culto; y (5) la pirámide principal. En la Pirámide sin cabeza se ha podido identificar la pirámide principal con sus estructuras subterráneas y los cimientos del templo funerario. Solo se conservan vestigios mínimos de lo que se presume era una pirámide de culto y una calzada, pero no hay rastro alguno del templo del valle. El conjunto se encuentra en un estado de conservación muy deficiente.
Pirámide principal La pirámide presenta notables discrepancias en sus dimensiones según los investigadores: Celeste Rinaldi y Vito Maragioglio calcularon una base de aproximadamente 65 × 68 m; Lepsius registró 60 m, mientras que Cecil Firth propuso 52 m. De la superestructura apenas se conservan restos, lo que justifica su denominación local como «Pirámide sin cabeza». El recinto estuvo delimitado por un muro perimetral construido con ladrillos de adobe.
Subestructura El acceso a la subestructura se encuentra aproximadamente en el centro de la cara norte de la pirámide. El pasaje descendente probablemente medía 7.6 m de largo, aunque su punto de entrada original se halla bajo una vivienda, lo que impide excavarlo por completo. Los restos de este corredor son limitados, pero revelan una pendiente de 30° y un pavimento de caliza blanca fina. Este desemboca en una sala de 2.75 m (norte-sur) por 2.06 m (este-oeste) con paredes revestidas del mismo material. Más allá se abre un pasaje revestido de granito, sellado con dos rastrilleras de granito rosa. Este segmento mide 5.6 m de longitud y habría alcanzado unos 3.8 m de altura, con las rastrilleras de 0,5 m de grosor. Su sellado confirma que se realizó un entierro. Un segundo corredor de 7 m conduce luego a la antecámara y la cámara funeraria. La antecámara está tan deteriorada que no conserva muros, aunque su longitud de 3.2 m pudo deducirse de las marcas en el suelo. La cámara funeraria, en cambio, se preserva mejor: mide aproximadamente 8 m (este-oeste) por 3.2 m (norte-sur), con paredes de al menos 4.15 m de altura y un suelo originalmente embaldosado con caliza blanca fina. En su interior se halló la tapa intacta de un sarcófago de esquisto gris —de 2.65 m por 1.09 m— que cubría unos orificios practicados en el suelo, presumiblemente para alojar vasos canopos. Adyacente a la antecámara se intuye un serdab, del que solo perdura el contorno, sugiriendo unas dimensiones de 3.85 m (este-oeste) por 3.2 m (norte-sur).
Templo funerario y pirámide de culto El templo funerario anexo a la pirámide es conocido localmente con el nombre árabe de «Prisión de José». Al sur, delimitado por el muro perimetral, se observan los restos de otra estructura más pequeña que se presume correspondería a la pirámide de culto.
Calzada y templo del valle Hay restos de una calzada que conduce hacia las tierras fértiles al este de la pirámide, aunque no se han encontrado restos de ningún templo del valle.
Propiedad La datación de la construcción y la identificación del propietario de la Pirámide sin cabeza siguen sin determinarse, pese a las hipótesis y evidencias presentadas por los especialistas, que han sugerido su atribución a distintos faraones desde el Imperio Antiguo hasta el Imperio Medio. La ausencia de pruebas textuales imposibilita una atribución definitiva, por lo que todas las propuestas de identificación mantienen un carácter provisional.
Menkauhor Jean-Philippe Lauer y Jean Leclant, durante sus trabajos en la cercana pirámide de Teti, conjeturaron que la Pirámide sin cabeza podría haber sido construida por Menkauhor. Basaron su hipótesis en el desplazamiento hacia el sur de la calzada de Teti y en el tipo de mampostería empleado en la pirámide. Vito Maragioglio y Celeste Rinaldi respaldaron esta atribución al hallar el corredor de acceso a las estructuras subterráneas descentrado hacia el este del eje norte-sur —una característica distintiva de las subestructuras piramidales entre los reinados de Neferirkara Kakai y Dyedkara Isesi—, y ante la ausencia de Textos de las Pirámides. Jocelyn Berlandini, tras analizar la evidencia textual disponible a finales de los años setenta, llegó a la misma conclusión. Sin embargo, Rainer Stadelmann observó que una mastaba de la Tercera Dinastía que atraviesa el muro de la Pirámide sin cabeza indica que esta se construyó en una época muy anterior. En cambio, un decreto de Pepi I de la Sexta Dinastía —hallado en la ciudad piramidal de la Pirámide Roja de Seneferu— que menciona la pirámide de Menkauhor ha llevado a Stadelmann y Ludwig Borchardt a atribuir la pirámide Lepsius L, situada al noreste, a dicho faraón, aunque esta atribución es muy discutida. El texto del decreto relativo a la pirámide de Menkauhor reza:Entre 2005 y 2008 se realizó una excavación sistemática de la subestructura dirigida por Zahi Hawass, cuyos resultados respaldan la adscripción de la pirámide a la Quinta Dinastía. Aunque no se hallaron inscripciones con el nombre de ningún faraón, Hawass la atribuyó a Menkauhor, por ser el único soberano de la dinastía cuya pirámide no había sido identificada. Entre las evidencias que sustentan esta atribución, Hawass citó: la ausencia de Textos de las Pirámides —lo que sitúa su construcción antes de finales de la Quinta Dinastía o en el Imperio Medio—, el estilo arquitectónico del complejo cercano al reinado de Dyedkara-Isesi, el diseño de las rastrilleras anterior a este mismo faraón, el uso extensivo de materiales de calidad —reflejo de la prosperidad económica de la Quinta Dinastía— y la presencia de tumbas vinculadas al culto funerario de Menkauhor.
Iti Durante sus excavaciones, Firth recuperó escasos materiales que lo llevaron a atribuir la pirámide a un efímero faraón Iti, asignado a la Octava Dinastía. No obstante, Firth creía que Iti era contemporáneo de Teti —de la Sexta Dinastía—, ya fuera como predecesor o sucesor. Una hipótesis plantea que Iti y Userkara son el mismo faraón, quien habría reinado brevemente durante dos años después de Teti. Asimismo, identificó el nombre de la pirámide como Bau Iti, «las almas Ba de Iti», a partir de una inscripción hallada en Uadi Hammamat.
Merykara En 1994, Jaromír Málek propuso que la Pirámide sin cabeza era la largamente buscada pirámide de Merykara, faraón de la Décima Dinastía. Como fundamento de su hipótesis, Mālek señaló el hallazgo de un bloque cercano al yacimiento con el nombre parcial de Merikara, sumado a la presencia de dos tumbas de funcionarios vinculados a este soberano en las proximidades. Se sabe que la pirámide de Merikara se ubicaba cerca de la de Teti, en el norte de Saqqara, lo que convierte a la Pirámide sin cabeza en un candidato ideal, especialmente si se considera que no hay otras pirámides de la Quinta Dinastía en sus inmediaciones. Ahmed Fakhry, citando el descubrimiento por parte de Firth de falsas puertas y sarcófagos de sacerdotes del culto de Merykara, también sugirió esta identificación. No se conocen otras pirámides candidatas para Merykara.
Amenemhat I Dieter Arnold, al estudiar la reutilización de bloques del Imperio Antiguo en la pirámide de Amenemhat I en El-Lisht, observó que uno de los bloques de ese periodo no procedía ni de Lepsius XXIX ni de Lepsius L, y planteó que la pirámide de Menkauhor —presunto origen del bloque— permanece sin descubrir, probablemente en algún lugar de Saqqara Sur. Por su parte, David Silverman sugiere que la pirámide podría en realidad pertenecer a Amenemhat I, basándose en textos de las tumbas de Ihy y Hetep y en la ubicación del monumento en relación con otras pirámides del área. Josef Wegner añade que la presencia del culto funerario de Teti durante el Imperio Medio podría ser otro indicio que apunte a una datación en el reinado de Amenemhat I.
Notas
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
Categoría:Saqqara Categoría:Descubrimientos arqueológicos de 1843 Categoría:Wikipedia:Artículos con coordenadas en Wikidata