El terrorismo en Pakistán, según el Ministerio del Interior, representa una amenaza significativa para la población. Se cree que la ola de terrorismo en Pakistán comenzó en el año 2000. Los ataques en Pakistán disminuyeron entre 2015 y 2019, pero volvieron a aumentar entre 2020 y 2022, con 971 muertes (229 civiles, 379 miembros de las fuerzas de seguridad y 363 terroristas) en 2022.
Desde 2001, el ejército pakistaní ha lanzado una serie de ofensivas militares contra grupos terroristas en las áreas tribales. La ofensiva trajo la paz a esas áreas y al resto del país. Muchos terroristas pertenecientes a diversos grupos terroristas fueron asesinados. Sin embargo, algunos combatientes lograron huir a Afganistán. Desde ahí, estos milicianos continúan lanzando ataques contra puestos militares pakistaníes ubicados cerca de la frontera. En 2017, el jefe ejecutivo de Afganistán, Abdullah Abdullah, admitió que Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) tiene presencia en Afganistán. En 2019, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos afirmó que entre 3 000 y 5 000 terroristas pertenecientes a TTP se encuentran en Afganistán. miniaturadeimagen|Muertes atribuidas al terrorismo en Pakistán (2000-2018) Según un informe del Instituto Watson de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad Brown, 23 372 civiles y 8 832 miembros del personal de seguridad pakistaníes murieron en la guerra contra el terrorismo. Además, según el Gobierno de Pakistán, los costos económicos directos e indirectos del terrorismo entre 2000 y 2010 ascienden a 68 000 millones de dólares. En 2018, el periódico pakistaní Dawn News informó que la economía paquistaní sufrió una pérdida total de 126 790 millones de dólares desde 2001 debido a la guerra contra el terrorismo.
Los funcionarios pakistaníes a menudo culpan a India y Afganistán por apoyar el terrorismo en Pakistán. India ha negado las acusaciones. Sin embargo, Afganistán ha admitido brindar apoyo a grupos terroristas como Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP). En 2013, Estados Unidos realizó una redada a un convoy afgano que llevaba a Latif Mehsud a Kabul. Latif era un alto comandante del Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP). El portavoz del presidente afgano, Aimal Faizi, dijo a los periodistas que la Dirección Nacional de Seguridad (DNS) estaba trabajando con Latif. Latif era el intermediario para la financiación del TTP. Parte de la financiación para el TTP podría haber provenido de DNS. El exjefe de la DNS, Asadullah Khalid, publicó un video perteneciente al TTP en su cuenta de Twitter donde afirmó que el ataque a Camp Badaber fue un ojo por ojo.
En 2022, la mayor parte de las actividades terroristas en Pakistán se concentraron en las provincias de Jaiber Pastunjuá y Baluchistán. Jaiber Pastunjuá registró el 64 % de las víctimas reportadas (633 muertes en 2022), seguida por Baluchistán (26 %), Sind (5.8 %) y Punjab (2.8 %).
Lista de atentados terroristas desde 2001
Causas Las raíces del terrorismo en Pakistán se remontan a 1979, cuando la Unión Soviética ocupó Afganistán. El terrorismo en Pakistán se originó después de su apoyo a los muyahidines afganos durante la guerra soviético-afgana y la posterior guerra civil que estalló en Afganistán. Los combatientes muyahidines fueron entrenados por el ejército pakistaní, la CIA y otras agencias de inteligencia occidentales, quienes continuaron sus operaciones en la zona tras el fin oficial de la guerra.
David B. Edwards, profesor de antropología del Williams College y experto en el desarrollo del militantismo islámico en Afganistán y Pakistán, señaló que los servicios de inteligencia militar de Pakistán apoyaron inicialmente la insurgencia talibán, pero que posteriormente acabaron combatiéndola, y comentó que «ellos (Pakistán) crearon su propio "Frankenstein" y pensaron que podrían controlarlo».
Afganistán En un informe publicado por el Ministerio de Defensa, se indicó que los incidentes terroristas en Pakistán aumentaron en 2023 en comparación con 2018 y 2021 tras la retirada estadounidense de Afganistán. La posterior toma de control de Afganistán por los talibanes fue seguida por la liberación de 1 500 militantes del TTP de las cárceles afganas.
Se ha identificado a Afganistán como un país que brinda espacios de operación a múltiples grupos terroristas como el TTP, JUA, BLA, BNA, BLF e ISIS-K a lo largo de la frontera entre con Pakistán.
Presunta intervención india En marzo de 2017, las autoridades pakistaníes arrestaron a Kulbhushan Jadhav, ciudadano indio, acusándolo de espionaje y sabotaje. Se le acusó de operar una red terrorista encubierta en Baluchistán. Según las autoridades, era un oficial activo de la armada india. El ejército pakistaní publicó un video de Jadhav en el que confesaba que la agencia de inteligencia india, el Ala de Investigación y Análisis (RAW), le había encomendado planificar y organizar actividades de espionaje y sabotaje en Baluchistán y Karachi.
Sin embargo, India respondió que era un exmilitar, secuestrado por Pakistán en Irán y detenido injustamente durante tres semanas sin informar al consulado indio. Posteriormente, fue condenado a muerte por un tribunal militar en lo que India calificó como «asesinato con premeditación». Pakistán también negó el acceso consular a Jadhav hasta que intervino la Corte Internacional de Justicia, suspendiendo la pena de muerte y obligando a Pakistán a «cesar los actos internacionalmente ilícitos de carácter continuado».
En noviembre de 2020, el Ministerio de Asuntos Exteriores hizo público un expediente que supuestamente contenía pruebas irrefutables del patrocinio indio del terrorismo en Pakistán. Presuntamente contenía pruebas del patrocinio financiero y material de India a múltiples organizaciones terroristas, incluidas Jamaat-ul-Ahrar, el Ejército de Liberación de Baluchistán y Tehreek-i-Taliban Pakistan.
Guerra contra el terrorismo
La actual ola de terrorismo alcanzó su punto máximo en 2009. Desde entonces, ha disminuido como resultado de operaciones militares llevadas a cabo por el Ejército de Pakistán. Según el Índice del Portal de Terrorismo del Sur de Asia (SATP), el terrorismo en Pakistán ha disminuido un 89 % en 2017 desde su pico en 2009.
En 2012, el gobierno pakistaní buscó soluciones para lidiar con la amenaza del terrorismo y en 2013, los partidos políticos alcanzaron por unanimidad una resolución el lunes 9 de septiembre de 2013, en la Conferencia de Todos los Partidos, declarando que la negociación con los insurgentes debería ser la primera opción para combatir el terrorismo.
A finales de 2013, mientras continuaban los ataques terroristas, se inició una operación militar contra los terroristas denominada Operación Zarb-e-Azb: una ofensiva militar conjunta contra varios grupos militantes, entre ellos Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), Lashkar-e-Jhangvi, Jundallah, Al Qaeda, el Movimiento Islámico del Turkestán Oriental, el Movimiento Islámico de Uzbekistán y la red Haqqani. La operación fue lanzada por las Fuerzas Armadas el 15 de junio de 2014 en Waziristán del Norte, como un esfuerzo renovado contra el terrorismo a raíz del ataque del 8 de junio al Aeropuerto Internacional Jinnah en Karachi, del cual el TTP y el IMU se responsabilizaron.
La Operación Zarb-e-Azb ha sido descrita como un punto de inflexión en la lucha antiterrorista en Pakistán. La operación fue exitosa y Pakistán experimentó una marcada disminución del terrorismo desde su inicio. Según la Autoridad Nacional Antiterrorista (Nacta), Pakistán experimentó el mayor número de ataques terroristas en 2010. Desde 2014, los ataques terroristas en Pakistán han disminuido significativamente. Las autoridades pakistaníes afirman que el terrorismo en Pakistán disminuirá aún más una vez que se complete el cerco de la frontera entre Pakistán y Afganistán.
Dawn News informa que las pérdidas económicas de Pakistán debido a la guerra contra el terrorismo disminuyeron un 62 % entre 2014 y 2018. La economía pakistaní sufrió pérdidas de 23 770 millones de dólares entre 2010 y 2011 debido a los gastos relacionados con la guerra contra el terrorismo. Esta cantidad se redujo a 12 000 millones de dólares entre 2011 y 2012. En 2016 y 2017, la economía pakistaní sufrió pérdidas de 5 470 millones de dólares y de 2 070 millones de dólares entre 2017 y 2018. El gobierno pakistaní estima que Pakistán ha sufrido pérdidas totales de 126 790 millones de dólares desde los atentados del 11S.
Miles de personas participaron en manifestaciones por la paz en diferentes localidades de Jaiber Pastunjúa, condenando el reciente ataque a Malik Saad Shaheed en Peshawar y el resurgimiento del terrorismo en la provincia. Los participantes exigieron al gobierno que erradique la militarización y garantice una paz duradera. A las manifestaciones asistieron destacados líderes, entre ellos Manzoor Pashteen, del Movimiento Pastún Tahaffuz (PTM), y Sardar Hussain Babak, del Partido Nacional Awami.
Véase también
Operación Zarb-e-Azb Guerra contra el terrorismo Guerra de Jaiber Pastunjuá Conflicto de Baluchistán
Referencias
Categoría:Guerra contra el terrorismo