La Hacienda de La Erre es una antigua hacienda agrícola ubicada en el municipio de Dolores Hidalgo, en el estado de Guanajuato, México. Fundada en la primera mitad del siglo , fue una de las propiedades más extensas de la región y está estrechamente vinculada con los acontecimientos del inicio de la Guerra de Independencia de México en 1810.
Historia Sus orígenes se remontan a 1606, cuando el virrey Marqués de Montes Claros otorgó mercedes de tierras a Pedro Rodríguez Montero, quien poco después las vendió al doctor Hernán Carrillo Altamirano, abogado de la Real Audiencia de México. A través de sucesivas compras y herencias, el conjunto de propiedades formó el extenso latifundio conocido como La Erre.
Durante el siglo la finca perteneció a la familia Mejía Altamirano y de Tovar, y posteriormente a Carlos de Luna y Arellano y Sámano, mariscal de Castilla. A finales de ese siglo se consolidó como una de las haciendas más ricas del norte de Guanajuato, con extensos terrenos que llegaban hasta los límites de Michoacán y San Luis Potosí.
La Independencia El 16 de septiembre de 1810, durante el inicio de la Guerra de Independencia de México, el cura Miguel Hidalgo y su tropa pasaron por la hacienda rumbo a Atotonilco, donde se realizó el famoso alzamiento insurgente. Según la tradición local, Hidalgo celebró misa bajo un mezquite del lugar y formó allí el primer estado mayor del Ejército Insurgente. Una placa en la fachada recuerda el episodio, incluyendo la frase atribuida al caudillo: «¡Adelante, señores! Vámonos; ya se le ha puesto el cascabel al gato, falta ver quiénes somos los que sobramos».
En 1960, con motivo del sesquicentenario de la Independencia, se erigió en el sitio la segunda de las Estelas de la Independencia, dentro de la ruta oficial seguida por Hidalgo.
Arquitectura El conjunto conserva parte del casco original, un acueducto de cantera y la capilla de la Asunción, construida en 1673. Su traza en forma de letra “R”, que habría inspirado el nombre de la hacienda, refleja la organización funcional de las propiedades rurales virreinales. La casa principal presenta portadas de cantera, patios interiores y muros de adobe reforzado.
Propiedad posterior Tras la Independencia, la hacienda fue vendida en 1824 a Mateo Delgado. En 1890 pertenecía a Manuel Rubio, y posteriormente pasó a su hija María Guadalupe, quien inició el fraccionamiento de las tierras. Desde el siglo sufrió deterioro progresivo, aunque parte de las estructuras han sido objeto de restauración parcial y conservación privada.
Véase también Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional Ruta de la Independencia (México) Hacienda de Corralejo Hacienda San Gabriel de Barrera
Referencias
Categoría:Haciendas de México Categoría:Haciendas de Guanajuato