Las lenguas yutonahuasOcasionalmente escrito el primer término uto-.(también llamadas yutoaztecas y utoaztecas) forman una familia de lenguas amerindias ampliamente difundida por América del Norte, con aproximadamente dos millones de hablantes. Algunos investigadores creen que tiene su origen histórico en algún lugar situado hacia el suroeste de los Estados Unidos o el noroeste de México, y debe su gran difusión a importantes migraciones de sus hablantes tanto hacia tierras mesoamericanas como hacia el norte.

Aunque la denominación tradicional yutoazteca ha sido criticada por varias razones (la palabra yuto viene de yūt(ā), nombre de la nación Ute, y debería pronunciarse de forma que no se trastocara; azteca es un nombre equivocado para la lengua náhuatl), lo que ha generado la propuesta del nombre yutonahua, que sin embargo no ha obtenido aceptación general.

Clasificación interna Existe constancia de la existencia de unas sesenta lenguas yutoaztecas,Uto-aztecan languages in EthnologueCampbell, 1979, "Middle American Languages", pp. 906-913. de las que sobreviven actualmente algo más de veinte.

Con respecto a la clasificación interna dentro de la familia yuto-azteca se distinguen dos grandes divisiones, una septentrional (grupo yuto o shoshoneana) y otra meridional. La mayoría de las lenguas meridionales se hablan en Mesoamérica y norte de México, mientras que todas las lenguas septentrionales se hablan en Estados Unidos. Esta familia completa se compone de ocho grupos, de los que cuatro conforman la división septentrional y otros cuatro la división meridional. La antigua división nahua o aztecoide constituye un subgrupo de la división meridional.

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Las lenguas principales de la división shoshoneana o yuta, habladas todas ellas en los Estados Unidos, son las siguientes: Subdivisión númica o shoshoni, (denominado antes shoshoni de la meseta Shoshone) y que comprende los siguientes grupos: Númico occidental, que incluye: Mono: 3000-4000 hablantes (1925); 39 (1994) Paiute septentrional: 1000 (1980);Kenneth Katzner (1986) . The Languages of the World. Londres: Routledge, pp. 359-360. ISBN 0-7102-0861-8. 1630 (1990) Númico central, que incluye: Shoshoni-goshiute: 2000 (1980); 2910 (2000) Shoshoni panamint (koso, timbisha): 20 (1998) Comanche: 1000 (1980); 200 (2000) Númico meridional, que incluye Paiute meridional (yute, chemehuevi):Un reciente consenso considera que el paiute meridional, el ute y el chemehuevi pueden ser considerados como el mismo idioma (Goddard 1996:7; Miller 1983:121; Mithun 1999:539). 2000 (1980); 1980 (2000) Kawaiisu: 5 (2005)Ethnologue report for language code: Kawaiisu Tübatulabal Tübatulabal: 6 (2000) Subdivisión tákica o californiana meridional, que comprende los siguientes grupos: Serrano-gabrieleño, que incluye: Serrano: 1 (1994) Kinatemuk † Gabrieleño-fernandeño † Tataviam † Cupano-luiseño Luiseño-juaneño: 35-39 (2000) Cahuilla: 14 (1994) Cupeño † Nicoleño † Hopi, cuyo único sobreviviente es el: Hopi: 5000 (1980); 5260 (2000) Las lenguas de la división meridional son las siguientes: Subdivisión pima-tepehuana, que incluye: Pápago: 8000 (1980); 9600 (2000) Pima bajo: 5000 (1980); 1000 (1989) Tepehuán meridional Sudeste: 10 600 (2005)Ethnologue report for language code: Tepehuan, Southeastern Suroeste: 8700 (2005) Tepehuán septentrional: 6200 (2005) Zacateco † Tepecano † Subdivisión taracahíta que comprende los grupos: Tarahumara-guarijío, que comprende: Tarahumara: 50 000 (1981);William C. Sturtevant (1983). Handbook of North American Indians. Tomo X. Washington D. C.: Government Printing Office, pp. 121. ISBN 978-0-16004-579-0. 65 000 (1999)Anita Herzfeld & Yolanda Lastra de Suárez (1999). Las Causas Sociales de la Desaparición y Del Mantenimiento de Las Lenguas en Las Naciones de América: Trabajos Presentados en el 49avo Congreso Internacional de Americanistas, Quito, Ecuador, Julio 7-11, 1997. Tomo I. Hermosillo: Universidad de Sonora (USON). División de Humanidades y Bellas Artes, pp. 38. ISBN 978-9-68771-370-0. 91 554 (2020) Central: 30 000-40 000 (1997);Anatole V. Lyovin (1997). An Introduction to the Languages of the World. Oxford: Oxford University Press, pp. 324. ISBN 0-19-508116-1. 55 000 (2000) Norte: 300 (1994); 500 (1997) Sudeste: desconocidoEthnologue report for language code: Tarahumara, Southeastern Suroeste: 100 (1983);Ethnologue report for language code: Tarahumara, Southwestern 100 (1997) Occidental: 39 800 (1996); 5000-10 000 (1997) Guarijío: 2000-3000 (1997); 2139 (2020) Cahíta, que incluye: Mayo: 38 507 (1995) Yaqui: 19 376 (2020) Ópata-eudeve, que incluye: lenguas extintas como el ópata, el eudeve (dohema, jova o heve). El ópata tiene 15 hablantes no nativos (1993). Ópata, que tenía 15 hablantes no nativos (1993). Eudeve (dohema, jova o heve) † Subivisión corachol o corana que incluye: Cora: 33 226 (2020) El Nayar: 8000 (1993) Santa Teresa: 7000 (1993) Huichol: 60 263 (2020) Guachichil † Subdivisión nahuatlana o nahua contiene: Náhuatl: 1 500 000 (2000)Beatrice Bagola, Hans-Josef Niederehe (2000). La lingüística española en la época de los descubrimientos . Hamburgo: Buske Verlag, pp. 179. ISBN 3-87548-242-5. Náhuat: 30 000 activos y 45 000 pasivos (1937);Jeffrey L. Gould & Aldo A. Lauria-Santiago (2008). To Rise In Darkness: Revolution, Repression, and Memory in El Salvador, 1920. Durham: Duke University Press, pp. 315, nota 18. ISBN 978-0-82234-228-1. 200-2000 (1976);Lyle Campbell (1985). The Pipil Language of El Salvador. Berlín: Walter de Gruyter, pp. 2. ISBN 3-11-010344-3. 20 (1987) Pochuteco †

El proyecto comparativo ASJP que se basa en distancia de Levenshtein de una lista de cognados clasifica automáticamente las lenguas en un árbol binario.ASJP - World Language Tree Para la familia utoazteca el árbol que proporciona, que no necesariamente se corresponde en todos los detalles con el árbol filogenético correcto, es el siguiente:

En particular el árbol anterior coloca aparte a la rama aztecoide (náhuatl-pochuteco).

Extensión geográfica 300px|left|thumb|Extensión de las lenguas uto-aztecas septentrionales en Estados Unidos y México. miniaturadeimagen|300x300px|Extensión de las lenguas yutoaztecas meridionales en México.

Lenguas de probable parentesco yutoazteca Hay algunas lenguas extintas de probablemente filiación yutoazteca, cuya relación genética es más difícil de precisar debido a la escasez de datos. Dicha lista en orden alfabético sería la siguiente:Campbell, 1979, "Middle American Languages", pp. 910-913. Acaxee o Aiage Caxcán Baciora Basopa Batuc (dialecto Ópata?) Cahuimeto o cahuameto Chicorato Chínipa Coca Colotlan Conamito Concho (dialectos: Chinarra, Chizo) Conicari Guisca o Coisca (Nahua?) Guasave (dialectos: Compori, Ahome, Vacoregue, Achire) Guazapar o Guasapar Hio Huite Hualahuís Irritila Jova, Jobal o Ova (Ópata?) Jumano o Humano Lagunero (Irritila?) Macoyahui Meztitlaneca Mocorito Nacosura (dialecto ópata ?) Nio Ocoroni Oguera o Ohuera Papayeca Sayulteco Suma (= Jumano?) Tahue Tecuexe Témori Tecual Tepahue Tepaneco Teul Topia Topiame Tubar Xixime o jijime Zoe

Las lenguas macoyahui, conicari, tepehue, macoyahui y baciroa son probablemente cahítas. Comanito y mocorito, también cahítas, tal vez eran dialectos del tahue o del mayo. Esos dos grupos vivieron en la región montañosa alrededor del nacimiento del río Sinaloa. Chínipa, guasapar y probablemente témori eran tarahumaras, probablemente de la rama guarijío, siendo habladas en el nacimiento del río Mayo y el río Chínipas. Los témoris vivieron al sur de esta región. La lengua conchi (concho) era probablemente taracahíta y perteneció a un pueblo que vivió en los llanos de Chihuahua oriental, al este del ópata y el tarahumara. La lengua yumana o jumana (suma) de afiliación desconocida, era hablada en el norte del río Conchos junto al río Grande. Zoe, probablemente relacionada con el conamito, era hablada en una pequeña región cerca del actual Choix, Sinaloa. El acaxee era casi seguro una taracahíta, posiblemente del subgrupo cahíta.

Relaciones con otras familias Se han hecho intentos de relacionar las lenguas yutoaztecas, con otras familias de lenguas, como por ejemplo con las lenguas kiowa-tanoanas. Se ha propuesto incluso una macrofamilia azteco-tanoana, pero la evidencia en favor de esto es todavía débil y lejos de ser concluyente.

Características comunes Algunas características y tendencias comunes de estas lenguas son:

Fonología En general existe distinción entre vocales largas y breves. Tendencia a que los contrastes de sonoridad no sean relevantes, solo en unas pocas lenguas como el guarijío el contraste es fonémico. Tendencia a estructuras silábicas simples, generalmente la sílaba más complicada posible en estas lenguas es del tipo CVC.

Los sistemas fonológicos de las diversas lenguas difieren pero para el proto-yutoazteca se ha reconstruido el siguiente sistema, respecto al cual la mayoría de lenguas no difieren demasiado:

bilabial coronal palatal velar labio-velar glotal oclusiva** *** africada * fricativa * * nasal** * vibrante * semivocal * *

y * pueden haber dado * y *, respectivamente.

En cuanto a las vocales el proto-utoazteca habría tenido cinco vocales breves y cinco vocales largas: Anterior Central Posterior Cerrada Abierta

Morfología Los nombres en general carecen de caso morfológico, y tienen una morfología flexiva muy sencilla. Un sufijo nominal claramente reconstructible es la marca de absolutivo *-ta, que tiene significados gramaticales diferentes en las lenguas modernas, por lo que es difícil reconstruir su significado original. En cuanto al plural existen varios patrones, en hopi, tarahumara, pápago y eudeve es común la reduplicación de la primera sílaba como marca de plural, mientras que náhuatl es marginal y solo se conserva en ciertas palabras. A veces además de la reduplicación aparece algún sufijo adicional para marcar pluralidad: En hopi, eudeve y sobre todo náhuatl también existen como marcas verbales y nominales el plural en *-ti. También se documenta un sufijo de plural *-me, en náhuatl y hopi, que forma plural de algunos sustantivos. En náhuatl clásico -meh (<*-me-ti) y -tin (<*-ti-me) como marcas de plural están en distribución complementaria el primero aparece en raíces acabadas en vocal y el otro en raíces acabadas en consonante. En hopi el reparto entre -ma (<*-me) y -t (<*-ti) no responde a ninguna regla regular (excepto porque el primero es el único que marca el plural de los pronombres). No existe género gramatical convencional, aunque en general los entes animados presentan distinto tratamiento: en varias de estas lenguas los inanimados no distinguen entre formas de singular y plural. Los verbos en cambio tienen una amplia variedad de prefijos y sufijos flexivos, para marcar el sujeto, el objeto, el aspecto, el tiempo o el modo. Además de la voz pasiva también existen en numerosas lenguas voces oblicuas formadas por sufijos derivativos de tipo causativo y benefactivo. El nombre puede tomar sufijos y prefijos verbales para expresar predicaciones intransitivas. No existe verbo copulativo. Existencia de reduplicación inicial para expresar acción reiterada en los verbos o pluralidad en los nombres, aunque la amplitud del uso varía mucho de una lengua a otra. La mayoría de lenguas tienen una morfología derivativa fuertemente aglutinante.

Sintaxis La mayoría de las lenguas utoaztecas son lenguas de núcleo final y por tanto suelen tener el verbo al final. Esto está relacionado con dos propiedades que pueden verse como casos particulares: Las adposiciones suelen ser pospuestas, es decir, existen postposiciones no preposiciones. El orden básico del proto-utoazteca parece haber sido SOV orden que se conserva en las formas verbales con clíticos de persona del náhuatl, en hopi y en huichol. No es frecuente que existan formas verbales especiales, ni subordinación verbal, sino más bien verbos seriados.