Manuela Villalba Gonzalez, conocida también como Manuel Villalba o Juan Gonzalez, era una joven oriunda de Tavapy, actual San Roque González de Santa Cruz del Departamento de Paraguarí, Paraguay, hija de Juana Gonzalez, se enlistó en las Fuerzas Armadas de Paraguay durante la guerra del Chaco, esto debido a que su hermano Luis Villalba al cumplir los 18 años fue reclutado para servir a su patria, y esta al tenerle mucho aprecio se negó a dejarlo morir solo en alguna trinchera del Chaco, por lo que en contra de las peticiones de su madre, Manuela se cortó el cabello y consiguió un uniforme verde olivo, con el cual acompañó a su hermano hasta Asunción en el Estadio Uruguay, actual Estadio Defensores del Chaco, donde fueron aceptados en el ejército, y embarcados en el Puerto de Asunción con dirección a Puerto Casado, y de allí al interior del Chaco, siempre en compañía de su hermano.

Al llegar al Fortín Isla Po'i vieron por primera vez combate manteniéndose siempre en la línea de fuego en las posteriores batallas de Yucra, Cabo Castillo, y Kilómetro Siete, donde su hermano Luis sería herido en combate, dedicándose a cuidarlo mientras se recuperaba para que no lo transfieran del regimiento.

Tras un año de guerra, Manuela empezó a sufrir del cansancio de la guerra, alegando:''No tengo la firmeza de nervios que tienen los varones. La lluvia de plomo y el eterno fuego de las ametralladoras los endurece a ellos, a mi me enerva."Tras recibir la noticia de que su madre en casa había enfermado gravemente, Luis le dijo durante un ataque boliviano en Nanawa que la llevaría a casa, a lo que Manuela aceptaría de mala gana.

Durante la noche se escabulleron tratando de encontrar el Río Pilcomayo, pero se extraviaron, siendo encontrados posteriormente por una patrulla paraguaya, la cual solicitó los documentos de los mismos, con los permisos para dejar la zona. Al no poseer dichos documentos, ambos fueron capturados y llevados al fortín Nanawa, donde se les realizaría una corte marcial, donde el coronel Luis Irrazábal los condenó al fusilamiento por deserción.

Una vez vendados y ubicados en la pared de fusilamiento, Luis Villalba levantó la mano y pidió que el coronel Irrazabal lo escuche por última vez, a lo que este último accedió.

Luis ante el coronel le pidió que perdonasen la vida de su hermana, exclamando:"Esta es mi hermana, Manuela Villalba. Yo la he convencido para fugarse junto conmigo. Ella es inocente."El coronel Irrazabal incrédulo ante las declaraciones de Luis, ordena detener el fusilamiento y le pide a Manuela que cuente la verdad y revele su sexo real, a lo que Manuela afirmaría que se trataba de una mujer.

Aún sin creer del todo, Irrazabal manda a llamar al médico del regimiento, el cual informa que el desertor es una mujer virgen de 17 años.

El comando tras un breve análisis de los acontecimientos, decidieron absolverlos de los cargos, se les ascendió a Manuela al rango de sargento , y a Luis al rango de Cabo, además de un mes de permiso para visitar a sus familiares.

Tras esto, Manuela fue retirada del campo de batalla y reasignada a la unidad de Sanidad Militar en Asunción como enfermera, asistiendo a soldados heridos, llamando notoriamente la atención de las demás enfermeras al presentarse su primer día en uniforme militar acompañada de un soldado. Esto a pedido explícito del Coronel Irrazabal, quien firmó un documento en el cual especificaba el curioso motivo de la baja:''El soldado Manuel Villalba tiene permiso de este comando para bajar y permanecer en la capital por tiempo indefinido. Motivo: Cambio de sexo Firmado: Irrazabal Cnel..'' Referencias

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