La Masacre del Carolino fue un crimen de estado y ataque armado perpetrado el 1 de mayo de 1973 en la ciudad de Puebla, México contra estudiantes de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), actual Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, y civiles que se habían refugiado en el Edificio Carolino, en ese entonces sede de rectoría, tras enfrentamientos con las fuerzas del orden en el marco de una marcha por el Día Internacional de los Trabajadores.
La masacre fue perpetrada por el entonces gobernador de Puebla, Gonzalo Bautista O'Farrill, a través de elementos de la Policía Estatal y el Gobierno de México a través de la Policía Federal.
Antecedentes En 1956, la Universidad Autónoma de Puebla obtuvo su autonomía con la publicación de la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Puebla el 23 de noviembre de ese año. Sin embargo, la autonomía no se respetó y los movimientos estudiantiles liberales, conocidos como "Carolinos", estallaron en una huelga general en 1961. Esta llevaría a la destitución de Armando Guerra Fernández como rector, tras haber sido designado por el Consejo de Honor (de tendencia conservadora). El conflicto desembocaría en una reforma de la Ley Orgánica en 1963, convirtiendo al Consejo Universitario en la máxima autoridad de la institución; este sería elegido por los estudiantes mediante voto universal y tendría la facultad de nombrar al rector.
Las fuerzas opositoras a los Carolinos se integraron en el Frente Universitario Anticomunista (FUA), de ideología católica y conservadora, el cual tenía el respaldo del gobierno estatal y la Arquidiócesis de Puebla. El 20 de agosto de 1964, el gobernador Arturo Nava Castillo emitió un decreto que obligaba a todos los productores de leche a pasteurizarla en una sola planta, propiedad de allegados al gobierno. Esto causó indignación, ya que la mayoría de los lecheros vendían leche bronca (sin pasteurizar) de casa en casa. Ante la negativa del gobierno de dar marcha atrás, los lecheros se organizaron y buscaron apoyo entre los estudiantes de la universidad. El 14 de octubre, al realizarse una manifestación conjunta entre estudiantes y lecheros, la policía atacó brutalmente a los manifestantes, deteniendo a decenas de ellos. La represión provocó una huelga de lecheros y estudiantes, declarándose la huelga general hasta la derogación de la ley. El movimiento paralizó la ciudad conforme todos los grupos opositores y obreros se unían; el 30 de octubre de 1964, el Congreso del Estado aceptó la renuncia del gobernador.
A principios de la década de 1970 las fuerzas estudiantiles de izquierda de la UAP se agruparon en el Movimiento Universitario Popular (MUP). La fuerza dominante, conocida como Reforma Universitaria, era un grupo amplio que incluía miembros del Partido Comunista Mexicano. La creación de la Escuela Popular de Artes (conocida como "La Pop"), que operaba en los salones inferiores del Edificio Carolino, agudizo los enfrentamientos entre los bloques estudiantiles.
El movimiento estudiantil, que gozaba de una fuerza sin precedentes y apoyo ciudadano, se había levantado contra el régimen estatal a cargo del priísta Gonzalo Bautista O´Farrill, designado gobernador interino en 1972. Los antecedentes de la Masacre de Tlatelolco (2 de octubre de 1968) y el Halconazo (10 de junio de 1971) establecieron un clima de tensión y la certeza de que la confrontación política podría tener un desenlace fatal. El 24 de enero de 1973, Josafat Tenorio Pacheco, líder estudiantil de la Facultad de Derecho, fue asesinado por miembros del FÚA.
La Masacre El 1 de mayo de 1973 en el marco de la conmemoración oficial del Día del Trabajo, el gobierno estatal había modificado la ruta del desfile. Al final de la columna oficial, se integró un grupo independiente compuesto por profesores normalistas, ferrocarrileros, universitarios, campesinos y vendedores ambulantes. Brigadas de estudiantes de la UAP intentaron repartir volantes entre los asistentes y realizaron pintas contra la represión estatal, resultando en la detención de varios de ellos por parte de la policía.
El contingente se aproximó al palco del gobernador. En ese momento, granaderos (fuerzas de seguridad estatales) lanzaron gases lacrimógenos, dispersando violentamente a los manifestantes. Los estudiantes corrieron y buscaron refugio en el Edificio Carolino, sede de la Rectoría de la UAP, donde se organizó un mitin de protesta para informar sobre la situación. En respuesta inmediata, granaderos y agentes judiciales, muchos de ellos vestidos de civil, se concentraron en el Zócalo para recibir órdenes bajo el pretexto de "poner orden y detener a los revoltosos". Estos grupos represivos, que operaban bajo el mando de Andrés Chi Sing, se movilizaron hacia el Carolino avanzando por la Avenida Maximino Ávila Camacho. Esta incursión inicial fue repelida por los universitarios y la población que se había unido a la resistencia en la Plaza de la Democracia, resultando en el incendio de una patrulla policial y la retención de un policía para negociar un intercambio de rehenes por los estudiantes arrestados horas antes. miniaturadeimagen|Estudiantes de la UAP incendian patrulla en respuesta a la detención de sus compañeros.Militares y agentes judiciales vestidos de civil se apostaron estratégicamente en los edificios más altos y circundantes al Carolino, incluyendo la Catedral de Puebla, mientras que la policía sitio los alrededores del edificio. Es entonces que, bajo la orden de "disparar a matar" abrieron fuego contra los estudiantes dentro del edificio y aquellos que habían subido a la azotea, entre ellos Enrique González Romano, quien fue el primero en ser abatido por un francotirador. Algunos estudiantes intentaron defenderse de los disparos arrojando ladrillos y bombas molotov desde la azotea, mientras que estudiantes mujeres intentaron auxiliar a los que habían sido heridos o estaban muertos.
Horas más tarde, tras una breve pausa en el tiroteo, se registró el último asesinato. El estudiante Alfonso Calderón Moreno se dirigió a la esquina de la 4 Sur y la Avenida Maximino Ávila Camacho para inspeccionar la patrulla incendiada. Un nuevo disparo de francotirador le impactó en el cuello. Calderón fue auxiliado por sus compañeros y trasladado al Hospital Universitario, pero falleció pocas horas después.Después del tiroteo, los elementos de seguridad ingresaron al edificio y detuvieron a los sobrevivientes. Los cuerpos de los asesinados en la azotea tuvieron que ser rescatados por personal de la Cruz Roja Mexicana a través de las ventanas del Salón Paraninfo (actual sede de las sesiones del Consejo Universitario). La acción represiva resultó en la muerte de cuatro estudiantes y un civil que fue alcanzado por las balas mientras caminaba por las inmediaciones del edificio.
Víctimas
Alfonso Calderón Moreno (22), docente de Historia en la Preparatoria Emiliano Zapata, estudiante en la Escuela de Contaduría Pública. Ignacio Enrique González Romano (17), estudiante de nuevo ingreso en la Escuela de Ingeniería Química. José Norberto Suárez Lara (17) y Víctor Manuel Medina Cuevas (16), estudiantes en la Preparatoria Emiliano Zapata que habían acudido juntos a la marcha. Nombre Desconocido (17), vendedor ambulante de frutas que fue alcanzado por las balas en los alrededores del edificio. Investigación y reacciones Respuesta del Consejo Universitario Dos días después de la masacre, el Consejo Universitario de la UAP se reunió el 3 de mayo de 1973 en sesión extraordinaria para condenar el ataque armado. Declararon a Gonzalo Bautista O'Farril "hijo indigno de la Institución"; y acordaron tramitar su destitución inmediata por "constantes violaciones a la Constitución del Estado".
Renuncia de Gonzalo Bautista O'Farril El 16 de mayo de 1973, dos semanas después de la masacre, O'Farril presionado por el Congreso del Estado y el presidente Luis Echeverría Álvarez, presentó su renuncia como gobernador interino del estado de Puebla, misma que fue aceptada. El legislativo designó como nuevo gobernador interino a Guillermo Morales Blumenkron.
Investigación e impunidad En 1973 el presidente Echeverría envío al entonces subprocurador general de la República, Manuel Rosales Miranda, a la ciudad de Puebla para investigar los hechos, la Procuraduría General de la República a cargo de Pedro Ojeda Paullada nunca realizó ningua investigación formal ni abrió un caso contra ninguna persona por hechos relacionados con la masacre.
Los estudiantes y docentes miembros del Frente Universitario Anticomunista (FUA) celebraron la masacre y el 7 de mayo de 1973 se separaron de la UAP y fundaron la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), de ideología católica, con el apoyo de El Yunque, una organización terrorista paramilitar de extrema derecha. miniaturadeimagen|Facha de edificio en la UPAEP con el símbolo del Yunque. Tras su renuncia como gobernador Gonzalo Bautista O'Farril continuó ocupando cargos en la administración pública estatal y federal, fue designado director general del Consejo de Planeación Económica y Social del Estado de Puebla y, más adelante, presidente de la Fundación Produce Puebla, asociación civil con estrechos lazos con la UPAEP. Falleció en la ciudad de Puebla el 15 de julio de 2006, a la edad de ochenta y cuatro años, sin haber enfrentado cargos judiciales. Andrés Chi Sing, encargado del escuadrón camuflado de civil que participó en la masacre nunca fue investigado por su relación en los hechos, en 1999 fue arrestado por el asesinato de su pareja perpetrado dos años atrás, fue condenado a veintisiete años de prisión y murió el 19 de mayo de 2010 en el Centro de Readaptación Social de San Miguel. En 2002, la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado investigó algunos crímenes contra líderes universitarios en Puebla entre 1972 y 1973, incluyendo los asesinatos del 1 de mayo. Sin embargo, estas investigaciones no condujeron a juicios ni a castigos para los responsables. En lugar de señalar niveles de responsabilidad institucional e individual, la fiscalía se limitó a utilizar la categoría de "participantes" para referirse a gobernadores, generales y comandantes.
Cincuenta y dos años después de la masacre del Carolino ninguna persona ha sido llamada a declarar, no se han levantado cargos contra nadie y todos los que participaron en los atentados, así como en los asesinatos de Enrique Cabrera Barroso y Joel Noriega Navarro, ocurridos un año antes; y el de Josafat Tenorio Pacheco ocurrido dos meses antes a la masacre, continúan impunes o fallecieron en impunidad.
Legado En 1975, el Consejo Universitario aprobo la creación e integración a la UAP de la Preparatoria Alfonso Calderón Moreno, nombre dado en memoria de una de las víctimas de la masacre del Carolino.
La Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) fundada por algunos de los cómplices y perpetradores del crimen continua operando y es una de las instituciones privadas con mayor matrícula en el estado.
El esclarecimiento de los hechos, así como su reconstrucción y preservación histórica, ha sido un reto, ya que dado el encubrimiento e impunidad estatal, así como la falta de registros e investigación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla han contribuido al olvido de la masacre.
Referencias
Véase también
Movimiento estudiantil de 1968 Masacre de Tlatelolco Matanza del Jueves de Corpus Guerra sucia en México
Categoría:Historia del estado de Puebla Categoría:Guerra sucia en México Categoría:Masacres en México Categoría:Asesinatos en México en 1973 Categoría:México en 1973